Brujería en la España Moderna

2 respuestas [Último envío]
Dmitri Donskói
Imagen de Dmitri Donskói
Desconectado
Legionario Inmunis
Desde: 20 Ene 2014

Empecemos con algunos extractos

 

Sobre el carácter civil o religioso de la Inquisición Española (ampliable con nuevas fuentes):

 A los pocos años de la fundación de la Inquisición, el papado renunció en la práctica a su supervisión en favor de los soberanos españoles. De esta forma la Inquisición española se convirtió en un instrumento en manos del Estado más que de la Iglesia, aunque los eclesiásticos, y de forma destacada los dominicos, actuaran siempre como sus funcionarios

 

Números 

 

De los 49.000 procesados que hubo en España entre 1550 y 1700, gracias a los registros de «causas de fe», sabemos que las proposiciones heréticas, los moriscos y los judaizantes se llevaban la palma en cuanto a cantidad de procesos, siendo menos intensa la actividad inquisitorial en asuntos de luteranos (3.499), alumbrados (149), bigamia (2.790), ofensas al Santo Oficio (3.954) y a supersticiones (3.750). En estos últimos estaban incluidos los casos de brujería.

[...]

 

 Los datos más próximos a la realidad son aquellos que han sido obtenidos en 1986 por los profesores Henningsen y Contreras, sobre unas 45.000 causas abiertas por herejía (exactamente 44.674) entre 1540 y 1700. Concluyen que fueron quemadas 1.346 personas, lo que supone el 1,8% de los juzgados y no el 9,2% de Llorente (algo menos de 9 personas al año) en todo el enorme territorio del Imperio Español, desde Sicilia hasta el Perú, lo cual representa una tasa inferior a la de cualquier tribunal provincial de Justicia. Si hacemos la comparación entre un tribunal secular y uno de la Inquisición en cuanto a sentencias condenatorias, por mal que le pese a más de uno, salen ganando por goleada los tribunales inquisitoriales. Además, de esas 1.346 personas, el 1,7% fueron condenados en efigie, es decir, no pudieron ser ajusticiados por estar en paradero desconocido, y en su lugar se quemaba o ahorcaba a muñecos. Y todo esto en 160 años.

Referido a una etapa más amplia, el profesor Bartolomé Escandell afirma que entre 1478 y 1834 (refundación y abolición del Santo Oficio), se condenó a muerte al 1,2% de los juzgados por toda clase de delitos. De todos ellos se calcula que, en España, los procesos totales por brujería fueron unos 11.000, y la mayoría de los acusados y sentenciados salieron íntegros e indemnes, eso sí, con algún que otro susto. Entre 1498 y 1522 la Inquisición mandó a la hoguera a 11 brujas.

Sólo en el suroeste de Alemania, de 1560 a 1670, según los datos de Delumeau, fueron ejecutadas 3.229 brujas, en Lorena, más de 2.000 de 1576 a 1606. 

 

 

 
Casos de brujería en España

 Se sabe que la primera bruja procesada por la Inquisición fue Gracia la Valle, que fue quemada en Zaragoza en 1498, y a partir de 1520 los edictos de fe incluyen la magia y el sortilegio junto a la brujería. Sí sabemos que desde 1526 a 1596, período en el que la Suprema intervino en nueve «complicidades de brujas», tal como afirma Lisón Tolosana, no permitió el alto tribunal que se quemara ni una sola bruja ni que se encarcelaran sin su consentimiento. Caso absolutamente único en toda Europa. La Suprema era un bastión de sensatez frente a la locura brujeril que imperaba en el resto de Europa.

 

Finalmente, un documento sobre el carácter procesal de las acusaciones de brujería (Instrucciones, 1526):

 000. Cualquier bruja que voluntariamente confiese y muestre señales de arrepentimiento será reconciliada sin confiscación de bienes, y recibirá penas salutarias para sus almas.

 000. Nadie será arrestado basándose en las confesiones de otras brujas.

  000. Los Jueces averiguarán si las personas por ellos detenidas ya han sido anteriormente sometidas a tortura por otras justicias.

  000. Preguntando a los demás residentes de la casa os enteraréis de si dichas personas, en la noche en que aseguran haber asistido a la junta de brujas, realmente se ausentaron de casa, o si, por el contrario, estuvieron en ella toda la noche sin salir.

 

Fuente:

 CALLEJO, JESÚS, Breve Historia de la Brujería (Nowtilus, 2006) Del Capítulo 6 (La brujería en España: una leyenda negra revisada)

 

Fuentes incluidas en la bibliografía de esta obra (por si alguien precisa ampliar)

 GIL DEL RIO, ALFREDO, Inquisición y brujería (Casset, 1992)

 LISÓN TOLOSONA, CARMELO, Las brujas en la Historia de España (Temas de Hoy, 1992)

 MENÉNDEZ PELAYO, MARCELINO, Historia de los heterodoxos españoles (CSIC, 1999)

 

________________________________________________________________________________________________

 

Imperio Español, 1540-1700 (160 años):    1.346             Media anual:   8,41

SW de Alemania, 1560-1670 (110 años):    3.229             Media anual:  29,35

En otras cifras: Alemania quema en el 68% del período al que se refiere el caso español, una diferencia del 140% con respecto a España (1884 personas más que España). Es decir, si 1.346 se toma como base 100, la cifra de ejecuciones en Alemania representa el 240%. Eso en menos de 3/4 de tiempo.

Y si pudiéramos acotar el número según la superficie sobre la cual se lleva a cabo el proceso (es muy impreciso decir sudeoeste de Alemania, y es muy impreciso decir "Imperio Español entre 1540 y 1700", contando con que no se han mantenido territorios como el Franco Condado, los PPBB o el Rosellón, o que se han podido añadir territorios como Florida o Filipinas, por irrelevantes que sean), todavía se abriría más la brecha.

 

Bueno, pues creo que ya tenemos elementos suficientes como para hablar sobre la importancia de la persecución de brujas en la España moderna. Y como el tema surgió relacionándolo con la labor de la Inquisición, también podemos hacer cábalas sobre el carácter del Tribunal y la influencia sobre la sociedad española. 

 


 Vulnerant omnes, ultima necat

Lu
Imagen de Lu
Desconectado
Prefecto de Legión
Desde: 22 Ago 2010

Estoy de acuerdo; como ya he apuntado en otras ocasiones, la Inquisición en España no tuvo las mismas características que en Europa. Mientras que en España la mayoría de sus víctimas fueron judíos conversos, por los que los RR.CC y sus secuaces sentían especial inquina, en Europa, donde se alcanzó el paroxismo, sí podemos hablar de una verdadera persecución religiosa amparada por la Iglesia.

Un caso concreto: en Galicia, ha pasado a formar parte de nuestra memoria colectiva la célebra bruja María Soliña, quizá más conocida por el poema que le dedicó Celso Emilio Ferreiro. María Soliña era natural de Cangas, pueblo arrasado por los turcos en 1617. Después de ese saqueo, y por el temor de los nobles a perder tierras y privilegios, la Inquisición se cebó con la población del lugar. María, una mujer rica, fue acusada de brujería con el objetivo de confiscarle sus bienes. Ella, brutalmente torturada, confesó, y murió en la más absoluta miseria y abandono.

Lu
Imagen de Lu
Desconectado
Prefecto de Legión
Desde: 22 Ago 2010

Ahí dejo el poema de Celso Emilio (musicada por Os Tamara resulta especialmente conmovedor):

 

Polos camiños de Cangas

a voz do vento xemía:

ai, que soliña quedache,
María Soliña.
Nos areales de Cangas,
Muros de noite se erguían:
Ai, que soliña quedache,
María Soliña.
As ondas do mar de Cangas
acedos ecos traguían:
ai, que soliña quedache,
María Soliña.
As gueivotas sobre Cangas
soños de medo tecían:
ai, que soliña quedache,
María Soliña.
Baixo os tellados de Cangas
anda un terror de agua fría:
ai, que soliña quedache,
María Soliña.