Antonio Ricaurte Lozano

Sin respuestas
eljoines
Imagen de eljoines
Desconectado
Dictator-Administrador
Admin ForoModerador
Desde: 25 Ene 2015

Fue un oficial del ejército neogranadino que, con el grado de capitán, tuvo una destacada actuación en la guerra de la Independencia, en el territorio que ahora constituye las repúblicas de Colombia y Venezuela.

 

Su vida

Ricaurte nació el 10 de julio de 1786 en la Villa de Leyva (o Villa de Leiva, en la actual Colombia) Era hijo de Esteban Ricaurte Mauris y de María Clemencia Lozano Manrique, quien a su vez, era hija de Jorge Lozano de Peralta, marqués de San Jorge, quien había colaborado con los comuneros en la insurrección de 1781; por lo tanto Ricaurte era sobrino del Presidente Jorge Tadeo Lozano. Estudió en el colegio de San Bartolomé de Bogotá entre 1799 y 1804, y contrajo matrimonio con Juana Martínez Camacho, sobrina del prócer Joaquín Camacho, de Tunja, quien le ayudó a entrar en la burocracia colonial con el cargo de escribano de cámara y secretario del Tribunal de Cuentas del virreinato.

La guerra de Independencia

Participó en los hechos revolucionarios del 20 de julio de 1810 en Bogotá, como criollo rebelde contra el régimen colonial; por su actuación decidida, sus compañeros lo llamaban El Chispero. Los jefes revolucionarios le encomendaron la vigilancia del virrey Antonio Amar y Borbón en el Tribunal de Cuentas. Cuando se organizaron las milicias patriotas, Ricaurte fue incorporado al batallón de infantería de Guardias Nacionales, con el grado de teniente.

En los años iniciales de la Primera República de la Nueva Granada, cuando se presentó la división partidista entre centralistas y federalistas, Ricaurte apoyó al precursor Antonio Nariño y a los partidarios del centralismo y participó así en la primera guerra civil granadina. Intervino en los combates del Alto de la Virgen en Ventaquemada en donde sus tropas fueron derrotadas el 2 de diciembre de 1812 y posteriormente en el de San Victorino en Santafé el 9 de enero de 1813 que culminó con el triunfo de los centralistas.

En 1813 se alistó en el ejército neogranadino que se organizó, a solicitud del entonces brigadier Simón Bolívar, para luchar por la libertad de Venezuela, en la expedición que ha sido denominada Campaña Admirable (1813), apenas compuesta inicialmente por 300 hombres, a los que fueron uniéndose muchos más a medida que avanzaban, hasta entrar triunfalmente en Caracas. En este primer Ejército Libertador de neogranadinos y venezolanos se destacó en los combates de La Grita (13 de abril), Carache (19 de junio), Niquitao (2 de julio), Taguanes (31 de julio) y otros.

A partir de febrero de 1814 se produjo una serie de encuentros entre patriotas y realistas en un área que comprende desde el lago de Valencia hasta San Mateo, es decir, en lo que se conoce como los Valles de Aragua. En la casa alta de la hacienda San Mateo, propiedad de Simón Bolívar, se colocó el parque cuya custodia fue encomendada al capitán Antonio Ricaurte y a una pequeña tropa de 50 soldados. Durante el ataque realista, Francisco Tomás Morales se apoderó del Ingenio, y al mismo tiempo, una de sus columnas, bajando por la fila de Los Cucharos tomó la «casa alta». No fue capturado el parque por dicha columna porque lo impidió su custodio el capitán Antonio Ricaurte quien, al ver tropas realistas en condiciones de capturar aquel depósito, prendió fuego a la pólvora y lo hizo volar el 25 de marzo de 1814, con lo cual pereció él y aquellos que se hallaban dentro del recinto. Bolívar aprovechó el desorden momentáneo que se produjo entre los atacantes y lanzó un contraataque, con el cual reconquistó la «casa alta», hoy museo histórico Antonio Ricaurte.

Fuentes

  • FUNDACIÓN POLAR. Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas: 1997, segunda edición. También existe una edición electrónica más reciente.
  • ROMERO MARTÍNEZ, VINICIO....Y Ricaurte se inmoló en San Mateo. Caracas: Edigraph, 1973

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Ricaurte

luisfdo
Equite - Caballeria
Equite - Caballeria

Haz clic para ver el perfil del usuario
Mensajes: 320
Desde: 16/Mar/2008
#3 ·
RE: Antonio Ricaurte Lozano

en honor a este horoe hay una estrofa en el himno nacional de colombia y es tomado como ejemplo de la arma de artilleria del ejercito de colombia

 

afarango
General
General

Haz clic para ver el perfil del usuario
Mensajes: 2.511
Desde: 12/Jul/2009

#4 ·
RE: Antonio Ricaurte Lozano

Un extracto de la columna de Daniel Samper en el diario El tiempo, creo del año pasado, donde toca el tema de Antonio Ricaurte y sus progenitores, asi se amplia un poco la historia..

"Antonio Ricaurte era hijo del antioqueño Juan Esteban de Ricaurte Mauriz -a quien llamaremos Juanes- y de María Clemencia Lozano González, protagonistas de un sonado escándalo social en la somnolienta Santafé de fin del siglo 18. El padre de María Clemencia fue Jorge Lozano de Peralta, caballero criollo a quien la corona española dispensó el título de Marqués de San Jorge. El hombre quería casar a su atractiva y simpática sardina con un joven de familia principal de Bogotá; pero, como Cupido es juguetón, la niña se enamoró del mencionado Juanes, un paisa honorable pero pobre, advenedizo y de tierra caliente.

Ante la oposición paterna, los tortolitos se citaron a escondidas el 5 de enero de 1782 en la catedral y allí, "con estrépito y alboroto que escandalizó a los circunstantes" (cito al marqués), pidieron al cura que los casara. Este se negó alegando que faltaban las amonestaciones. Juanes acabó en la cárcel y María Clemencia, encerrada en casa de unos parientes. Pero el amor es más fuerte, etc., de modo que, ante la terca insistencia de la pareja, los matrimonió meses después un cura comprensivo.

Como en Santafé los miraban mal, los desposados se marcharon a Villa de Leyva, donde nacieron sus hijos: Ignacio, en 1784; Antonio, en 1786, y Manuel, en 1791. Tan hermoso romance, sin embargo, duró apenas diez años, pues en 1792 falleció María Clemencia. El afligido Juanes logró consolarse un lustro después con una dama que luego fue esposa del prócer Antonio Villavicencio. Mas la Parca cruel se llevó a Juanes a los pocos meses, y quedaron huérfanos los tres Ricaurte, que tenían a la sazón entre 7 y 14 años.

Ningún familiar aceptó hacerse cargo de ellos, y los niñitos se desordenaron. Según escribió Facundo Mutis Durán en el Papel Periódico Ilustrado (1882), "los tres huérfanos vagaban por las calles de la ciudad en lamentable abandono". Digámoslo claramente: se volvieron unos gamines agresivos, que exigían limosna y dormían en atrios y pórticos. La alcaldía, alarmada por las travesuras de los tres pelafustanes, a quienes "nadie contiene ni corrige", les consiguió becas de caridad en colegios religiosos que eran "convento, cárcel y escuela al mismo tiempo". A Antonio le tocó San Bartolomé, y durante cuatro años pareció que la férrea disciplina del instituto lograba domeñarlo.

Ilusión vana: el mozo resultó enamoradizo, como el taita, y en 1804, a los 18 años, se fugó y casó con una señorita mayor que él y "de poca belleza física". Después aquietó la cabeza, consiguió un destino de funcionario y, cuando estaba a punto de convertirse en un fulano normal, estalló la revolución. Igual que a su abuelo y sus tíos (fusilados por los españoles o aherrojados en Bocachica), se le alborotó a Antonio el patriotismo y se unió a los ejércitos de Bolívar.

El 25 de marzo de 1814, durante la batalla de San Mateo, en Venezuela, las tropas patriotas perdían frente a las realistas de Boves; sus compañeros huían y Antonio, en desesperado recurso, atrajo el enemigo hacia un polvorín. Al llegar allí, prendió candela al depósito y en átomos volaron él y los soldados españoles. Es este sacrificio lo que recuerdan el himno, las estatuas y la historia patria.

Hay quien afirma que Ricaurte murió de un tiro y Bolívar se inventó el mito del polvorín para inyectar moral a la tropa. Pero semejante desenlace con aroma de 'falso positivo' me parece indigno, así que me aferro al otro, aunque sea leyenda, y me descubro ante aquel gamín de sangre azul que, sin ser Navidad, pereció en un heroico episodio pirotécnico".