La peste negra

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alexgabriel
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Guardia Pretoriano
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Autor: V.Tepes, 27/Jul/2007 21:40 GMT+1:



Este tema da que hablar porque fué casi una guerra bacteriólogica se puede decir,ya que acabó con casi toda Europa,se que hay muchísimo para leer,si quereis lo leeis un poco por encima,yo lo pongo de todas manera,espero que os interese.

A mediados del siglo XIV asoló Europa una terrible epidemia, que se conoce en la literatura histórica como la "peste negra". Tradicionalmente se ha puesto mucho énfasis en la importancia de dicha epidemia, considerada en numerosas ocasiones no sólo como la causa principal dela fractura demográfica que sufrió la Europa cristiana en los años siguientes, sino incluso como el factor decisivo en el desencadenamiento de la propia crisis La historiografía de las últimas décadas, en cambio, sin minusvalorar el significado de la peste negra, entiende que su impacto se produjo sobre una sociedad que ya se encontraba en una evidente fase regresiva. En todo caso la difusión de la mortal epidemia sirvió para dar un tinte homogeneizador a la depresión en marcha.
Las epidemias pestilentes no resultaban una novedad en la Europa de mediados del siglo XIV. ¿Por qué, entonces, la peste negra causó una conmoción tan grande en los que fueron testigos de su propagación? Sin duda porque presentaba unos caracteres espectaculares, tanto en las manifestaciones de la enfermedad, como en la rapidez de su avance o, sobre todo, en sus efectos letales. Y es que la peste negra, es necesario señalarlo, inauguraba un periodo en la historia de las epidemias. "Esta fue la primera et grande pestilencia que es llamada mortandad grande", leemos en la crónica del rey de Castilla,Alfonso XI. Todos los ramalazos pestilentes que se propagaron en años sucesivos fueron considerados, simplemente, como apéndices, por supuesto desagradables, de la gran epidemia de 1347.¿No ha dicho el historiador francés Le Roy Ladurie que la difusión de la peste negra fue el primer paso en la unificación microbiana del mundo?

La peste negra dejó en todos los territorios por donde se propagó unas huellas profundísimas. Pero su impacto se dejó sentir básicamente, como era lógico por lo demás, en el terreno demográfico, testigo de un brusco incremento de la mortandad. Las fuentes coetáneas de la epidemia ya nos advierten de dicho fenómeno, por más que se trate de simples opiniones subjetivas. "No se había conocido nada semejante. Los vivos apenas eran suficientes para enterrar a los muertos", leemos en las "Vitae Paparum Avinonensium". Por su parte, el brillante cronista francés Jean Froissart también nos dejó su testimonio a propósito de la peste negra: "En este tiempo por todo el mundo corría una enfermedad, llamada epidemia, de la que murió un tercio de la humanidad. Comenzó a darse en Florencia y en el contado enfermedad, luego mortalidad de gente, especialmente mujeres y niños, en ,general gente pobre", dirá el cronista G.Villani, víctima él mismo de la epidemia. El cronista Agnolo di Tura "il Grasso", que nos ha dejado una patética descripción de los efectos causados por la peste en Siena, después de indicar que en aquella dramática situación "el padre abandonaba al hijo, la mujer al marido y un hermano a otro hermano", afirma: "yo mismo enterré a mis cinco hijos con mis propias manos". Un texto del año 1350, procedente de una diócesis gallega, señalaba que a consecuencia de la peste "murieron en nuestra diócesis casi las dos terceras partes tanto de los clérigos como de los feligreses". Como se ve, las referencias proceden de diferentes regiones de la geografía europea, pero todas ponen el dedo en la llaga al señalar los terribles efectos de la peste negra.
¿Disminuyeron en un tercio los efectivos demográficos de los países afectados por la epidemia? ¿O acaso en dos tercios? Ciertamente analizar en términos cuantitativos la mortandad causada por la peste negra es de todo punto imposible, debido a las limitaciones de las fuentes conservadas. Es preciso advertir, por otra parte, que el morbo afectó de manera muy desigual a unas y otras regiones de Europa. El norte de Polonia, por ejemplo, prácticamente quedó indemne de la peste. Comarcas como el Bearn o Brabante, en el occidente de Europa, sintieron muy débilmente sus mortíferos efectos. Otras comarcas, como el Artois, aunque padecieron la peste, la sufrieron de forma muy matizada. Algo parecido ocurrió con la ciudad de Milan. En cualquier caso los contrastes regionales fueron muy acusados, incluso tratándose de territorios relativamente próximos. Es sabido, por referirnos a un ejemplo del Imperio Germánico, que Brandeburgo fue mucho más afectado por la muerte negra que Franconia.
La única estimación global de la mortandad causada por la peste negra para un país europeo nos la proporciona J. C. Russell a propósito de Inglaterra. Este investigador calcula que Inglaterra perdió, debido a la aludida epidemia, entre el 20 y el 25 por 100 de su población, aunque esa proporción alcanzó niveles muy superiores en algunas comarcas, como el condado de Surrey. Escocia. por su parte, perdió, entre los años 1349 y 1362, casi una tercera parte de sus habitantes. La región francesa de Ile-de-France perdió, entre 1348 y mediados del siglo XV, cerca de la mitad de su población. El entorno rural de la ciudad italiana de Pistoia perdió, entre los años 1340 y 1400, cerca del 60 por 100 de sus efectivos demográficos.
Si nuestro punto de vista se sitúa sobre núcleos de población concretos observaremos que algunas ciudades alemanas tuvieron pérdidas elevadísimas: Magdeburgo, el 50 por 100, y Hamburgo, entre el 50 y el 66 por 100, porcentaje similar al que afectó a Bremen. Bolonia perdió, según el cotejo de los datos de enero de 1348 con los de enero de 1349, entre 1/3 y 2/5 de sus habitantes. París, de la que hay también información cuantitativa aprovechable, vio descender el número de sus habitantes en un 25 por 100 aproximadamente. Muy elevada fue también la mortalidad en ciudades como Deventer, Ypres o Tournai. De todas formas hay que tener en cuenta que las pérdidas demográficas de muchas ciudades se vieron compensadas por las inmigraciones de gentes procedentes del medio rural.
Si de la incidencia territorial de la epidemia pasamos a contemplar sus efectos sobre grupos compactos de la población, ¿no es significativo que en Inglaterra perecieran a consecuencia de la peste negra el 18 por 100 de sus obispos y en torno al 40 por 100 de todos los clérigos beneficiados? En este orden de cosas cabe consignar el dato relativo a los canónigos del cabildo de la catedral de Burdeos, recogido en sus investigaciones por R. Boutruche: "En vísperas de la llegada de la peste negra eran veinte, de los cuales en 1355 solo permanecían cinco; tres de ellos nos consta que habían cambiado de residencia, pero los doce canónigos restantes, es decir, más de la mitad, habían muerto, presumiblemente en función de la incidencia de la epidemia". También se han utilizado como guía para el estudio de la mortandad causada por la peste negra. En su trabajo sobre los campos de la región de Lyon a fines de la Edad Media, M. T. Lorcin ha comprobado que el año en que se hicieron más testamentos, de todo el siglo XIV, fue 1348, con un total de 376. Le sigue el año 1361, en que se propagó nuevamente la peste, con 206. Los siguientes años están a gran distancia, por el número de testamentos redactados: 92 en 1343 y 91 en 1392.
En otras ocasiones las referencias demográficas aluden a un periodo cronológico de relativa amplitud. G. Bois comprobó que en el este de Normandía la población descendió, entre los años 1314 y 1380, en un 53 por 100. La ciudad italiana de Imola vio descender sus efectivos demográficos, entre los años 1336 y 1371, en cerca de un 40 por 100. Pero aunque en los dos periodos mencionados se propagó la peste negra, y todo indica que ella fue la causa principal de ese declive poblacional, es imposible conocer cual fue su concreta incidencia en lo que a mortandad se refiere. En ocasiones la incidencia de la epidemia se ha deducido no de lo que los documentos cuentan, sino de lo que callan. Tal es el caso, por ejemplo, de lo acontecido en la ciudad italiana de Orvieto, estudiada en su día magistralmente por E. Carpentier, la cual dedujo los efectos de la peste negra a través del silencio de las fuentes. Al fin y al cabo era tal el temor reverencial que causaba la peste que incluso se evitaba escribir su nombre, como comprobó Arlette Higounet-Nadal en su estudio sobre Périgueux en los siglos XIV y XV.
Los datos conocidos de la península iberica son, asimismo, muy fragmentarios. También hubo comarcas en las que la muerte negra apenas hizo acto de presencia, como la plana de Castellón. Luttrell, por su parte, ha probado cómo la epidemia causó muy escasas víctimas entre los hospitalarios de Aragón. Pero hay más referencias en sentido contrario, alusivas a la mortal influencia de la peste. Es muy significativo, por ejemplo, que en un cementerio judío de Toledo nueve de las 25 inscripciones funerarias fechadas entre los años 1205 y 1415 correspondan a 1349. En las inscripciones citadas la peste negra es, sin duda, la causante del óbito. Recordemos la inscripción funeraria de David ben Josef aben Nahmías, sumamente expresiva por más que utilice elementos retóricos: "Sucumbió de la peste, que sobrevino con impetuosa borrasca y violenta tempestad". Si pasamos a tierras aragonesas nos encontraremos igualmente con una fractura demográfica en los años medios del siglo XIV. La población de Teruel disminuyó, entre los años 1342 y 1385, en un 37 por 100. Aunque el arco cronológico es, una vez más, amplio, en el mismo se sitúa la incidencia de la muerte negra. Más llamativa fue la evolución demográfica experimentada por la comarca catalana de la plana de Vic, la cual contaba en vísperas de 1348 con unos 16.000 habitantes, pero quedó reducida a sólo 6.000 unos años después.
Conclusiones semejantes se deducen de las investigaciones efectuadas sobre la evolución de la población en el siglo XIV en territorios tan diferenciados entre sí como Mallorca o Navarra. En Mallorca, a juzgar por las investigaciones llevadas a cabo por A. Santamaría, perecieron a causa de la peste negra el 4,4 por 100 de los habitantes de la ciudad de Palma y el 23,5 por 100 de los que vivían en los núcleos rurales de la isla. Es posible, no obstante, que esta distorsión entre el campo y la ciudad mallorquines obedeciese también a la existencia de movimientos migratorios desde el ámbito rural hacia el urbano. Por lo que respecta a Navarra, los estudios de J. Carrasco han revelado el brusco descenso poblacional experimentado en la merindad de Estella entre los años 1330 y 1350, una de cuyas principales causas fue sin duda la mortífera epidemia de que venimos hablando.
En diversas ocasiones se ha establecido una conexión directa entre la difusión por Europa de la peste negra y el incremento de los despoblados. N. Cabrillana afirmó en su día que "la aparición en España de la peste negra borró del mapa, para siempre, buena cantidad de lugares". En un estudio monográfico sobre el obispado de Palencia el citado autor calculó que la muerte negra fue la causa de la desaparición de 88 núcleos de población, es decir, el 20,9 por 100 del total de los existentes antes de 1348. Pero, al margen de las observaciones críticas que pueden hacerse al trabajo mencionado, hoy se piensa que los despoblados no fueron causa directa de las epidemias de mortandad. El abandono de un lugar se produce, habitualmente, en el transcurso de un proceso más o menos largo, y en el mismo influyen causas muy diversas, como la creciente pobreza de sus suelos o el atractivo de algún núcleo vecino. En esas circunstancias la presencia de una epidemia como la de 1348 pudo actuar como un aldabonazo importante, pero nada más.
Hemos hablado hasta ahora de las consecuencias demográficas de la peste negra. Pero el morbo citado dejó asimismo sus huellas en otros muchos terrenos. Por de pronto causó una gran conmoción en los espíritus, lo que se tradujo en la proliferación de movimientos sumamente sorprendentes, entre los cuales quizá el más llamativo fue el de los flagelantes. Se trataba de muchedumbres que recorrían, en procesión, los diversos países europeos. Los flagelantes surgieron, casi al mismo tiempo, en buena parte de Europa, desde Hungría hasta Inglaterra y desde Polonia hasta Francia. Iban acompañados de signos religiosos y, como forma de hacer penitencia, se dedicaban a flagelarse entre sí, de donde procede el nombre con que se les conoce. Sus integrantes, por lo demás, solían reclutarse entre las capas bajas de la población. El movimiento, en el que se daban cita al mismo tiempo manifestaciones de histeria colectiva propias de una época de crisis y una severa crítica a la jerarquía eclesiástica, fue considerado perverso por las autoridades religiosas, que decretaron su prohibición. No tiene por ello nada de extraño que los escritos de la época lanzaran duras diatribas contra los protagonistas de dicho movimiento. He aquí lo que decía un texto alemán de aquel tiempo, "estos flagelantes hicieron mucho mal al clero por sus predicaciones y su arrogancia".
En otro orden de cosas la peste negra contribuyó en buena medida a reavivar en todo el Continente europeo el antijudaísmo, que parecía encontrarse adormecido en los últimos tiempos. Al recaer sobre los hebreos la acusación de que habían provocado el mal, en diversas regiones europeas, desde Alemania hasta Cataluña, se desataron persecuciones contra las aljamas judías. En 1349, "entre la fiesta de la Purificación y la Cuaresma numerosos judíos perecieron en todas las ciudades, castillos y aldeas de Turingia, en Gotha, Eisenach, Arnstadt, Illmenau, Nebra, Wei und Wiche, Tennstaedt, Ilebrsleben, Thamsbrueek, Frankenhausen y Weissensee, porque el rumor público los acusaba de haber envenenado las fuentes y los pozos", leemos en un texto alemán de la época. Recordemos, aunque sólo sea en sus grandes líneas, lo acontecido en tierras del Principado. El "call" o aljama de los hebreos de Barcelona fue asaltado por las turbas en mayo de 1348, apenas unos días más tarde de la presencia de la peste en la ciudad. La violencia antisemita se propagó después a los "calls" de Cervera y Tárrega y, en menor medida, a los de Lérida y Gerona.
El clima de terror que causaron las mortandades contribuyó a acentuar la búsqueda, por parte de los que estaban a su merced, de posibles tablas de salvación. Ni que decir tiene que la principal fuente abastecedora de esos auxilios era la Iglesia. Así se explica que, en la época que siguió a la difusión de la peste negra, aumentaran considerablemente las que Miskimin ha denominado "inversiones en gracia espiritual". Los fieles no dudaban en desprenderse de sus bienes si a cambio creían garantizar la salvación de su alma. Lo cierto es que, a través de las más diversas vías, los legados y las donaciones efectuados a la Iglesia crecieron por doquier. Las mortandades, por consiguiente, hicieron posible que las arcas de la Iglesia engrosaran.
La muerte, realidad cotidiana en la época de difusión de la peste negra, se convirtió, como no podía menos de suceder, en un tema predilecto de la literatura y del arte. Pensemos, por ejemplo, en las famosas "Danzas de la muerte", que proliferaron en diversos países europeos desde la segunda mitad del siglo XIV. También las pinturas del camposanto de Pisa nos ofrecen un espléndido testimonio de la importancia que adquirió el tema de la muerte en la Europa del siglo XIV. No menos significativo es, a ese respecto, el éxito que alcanzó, a finales del siglo XIV, el "Dies Irae", un canto fúnebre que databa, como mínimo, del siglo XII, pero cuyo arraigo definitivo sólo se produjo en la Europa de las mortandades.
¿No puede verse asimismo relación entre la muerte negra y el clima de vitalismo explosivo, que como contraste a las desgracias del mundo terrenal, recorrió Europa en las décadas que siguieron a la llegada del morbo fatídico? El cronista florentino M. Villani captó de forma magistral esa situación al decir que los que habían sobrevivido a la peste negra, en lugar de ser "mejores, más humildes, virtuosos y católicos... llevan una vida más escandalosa y más desordenada que antes. Pecan por glotonería, sólo buscan los festines, las tabernas y las delicias en la comida, se visten de formas extrañas, inhabituales e incluso deshonestas". Por su parte,Bocaccio, insistiendo en la misma idea, nos dice, en su "Decamerón", que muchos ciudadanos "pensaban que la plaga se curaba bebiendo, estando alegres, cantando y divirtiéndose, y satisfaciendo todos sus apetitos, por lo que pasaban el día y la noche de taberna en taberna bebiendo sin moderación y haciendo sólo lo que les agradaba hacer". Claro que también es lícito establecer conexión entre el hecho de la mortandad generalizada, por una parte, y la tendencia a la retirada del mundo, preparándose exclusivamente para bien morir, por otra. Quizá la obra más expresiva, en ese sentido, sea la "Imitación de Cristo", que data de comienzos del siglo XV y ha sido atribuida a la pluma de Thomas Kempkis. La idea central de dicha obra era el abandono de las vanidades de este mundo, de ahí que se le haya presentado como la apología suprema de la renuncia.

Fuente:Artehistoria


Autor: GaetanoLaSpina, 28/Jul/2007 18:12 GMT+1:



En el caso de la peste en Lombardía, tengo entendido que la peste infecto a todas la poblaciones, exepto a la ciudad de Milán!, es increible pero no se sabe porque.
saludos


Autor: canal22, 30/Jul/2007 22:35 GMT+1:



   Algunos lo atribuyeron a un milagro, pero supongo qe tendria alguna razon qe ahora se nos escapa...


Autor: Harmodio, 31/Jul/2007 10:38 GMT+1:


 

Probablemente seria que Milan tenia mejores redes de saneamiento o algo asi.


Autor: pablo_44, 31/Jul/2007 13:44 GMT+1:


 

Hola amigos;

Debemos recordar que la transmisión de la peste se hace por medio de unos parásitos de los que son portadoras la ratas, y que probablemente entraron en Europa por medio de algún barco de los que desde alguna de las repúblicas italianas ( que es donde se dan los primeros focos) comerciaban con el oriente próximo.

Al no tener anticuerpos contra esta variedad de cepa, la población se encontraba indefensa, causa de la mortandad que produjo.

Saludos


Autor: TlTO, 31/Jul/2007 15:26 GMT+1:



Hoy se sabe , por los estudios bastante excatos sobre la expansión de la peste, que el portador de las ratas infectadas fue un barco que partió de la ciudad de Constantinopla arribando en varios puertos occidentales donde transmitió la plaga. Al parecer la plaga llegó  constantinopla desde Oriente.


Autor: Utherkegal, 31/Jul/2007 23:58 GMT+1:


 

La peste es esencialmente una enfermedad de roedo­res y se difunde de un roedor a otro por medio de las pulgas. Pero de tanto en tanto, cuando las pulgas difun­den la enfermedad a roedores tales como las ratas domés­ticas, que viven muy cerca de los seres humanos, la enfermedad también se propaga entre los hombres. A veces afecta a los nódulos linfáticos, particularmente de la ingle y las axilas, hinchándolas hasta convertirlos en dolorosos bubones, de donde el nombre de peste bubónica. A veces son atacados los pulmones (peste neumónica), y esto es aún peor, pues entonces el con­tagio se produce de una persona a otra por el aire, sin la necesidad de la intervención de ratas ni pulgas.

En algún momento de la década de 1330, una nueva cepa del bacilo de la peste hizo su aparición en alguna parte de Asia central, cepa a la que los seres humanos eran particularmente vulnerables. Los hombres empeza­ron a morir, y, el burlón espectro de la muerte se acercó velozmente a Europa. Por el 1340, la peste había llegado al mar Negro.

En Crimea, la península que penetra en el mar Negro central septentrional, había un puerto llamado Kaffa, donde los genoveses habían establecido un puesto comer­cial. En octubre de 1347, una flota de doce barcos genoveses logró volver a Génova desde Kaffa. Los pocos hombres de a bordo que no estaban ya muertos se ha­llaban moribundos, y así entró la peste en Europa Occi­dental. A principios de 1348, estaba en Francia, y a me­diados de 1348 había llegado a Inglaterra,

A veces se cogía una forma suave de la enfermedad, pero muy a menudo atacaba virulentamente. En este último caso, el enfermo casi siempre moría de uno a tres días después de aparecer los primeros síntomas. Como las fases extremas de la enfermedad se caracteri­zaban por manchas hemorrágicas que se volvían oscuras, la enfermedad fue llamada la peste negra.

En un mundo que desconocía la higiene, la peste negra se propagó inconteniblemente. Se cree que mató a 25 millones de personas en Europa antes de desapa­recer (más porque todas las personas vulnerables habían muerto que porque se hiciese algo para detenerla), y muchas más aún en África y Asia. Alrededor de un tercio de la población de Europa murió, y quizá más, y pasó siglo y medio antes de que la procreación natural res­taurase la población europea al nivel que tenía por el 1340. Fue el mayor desastre que golpeó a la humanidad en la historia de que se tiene registro.

Sus efectos a corto plazo se señalaron por el abyecto terror que inspiró al populacho. Parecía que el mundo estaba llegando a su fin, y todos estaban sobrecogidos de temor. Un repentino escalofrío o vértigo, un sencillo dolor de cabeza, podía significar que la muerte se cernía sobre uno y sólo tenía veinticuatro horas de vida.

Ciudades enteras quedaron despobladas; los primeros en morir quedaron insepultos, mientras los sobrevivien­tes iniciales huían, difundiendo la enfermedad allí adonde llegaban. Las granjas quedaron sin atender; los animales domésticos (que también murieron por millones) deam­bularon sin nadie que cuidase de ellos. Naciones enteras (Aragón, por ejemplo) quedaron tan afectadas que nunca se recuperaron realmente. Las bebidas destiladas (bebidas alcohólicas producidas destilando el vino y elaborando, así, una solución alcohó­lica más fuerte que la creada por la fermentación natu­ral) habían aparecido en Italia alrededor del 1100. Ahora, dos siglos más tarde, se hicieron populares. Surgió la teoría de que beber mucho actuaba como una medida preventiva contra el contagio. No era cierto, pero dis­minuía la preocupación del bebedor, lo cual ya era algo. La peste del alcoholismo se instaló en Europa en com­petencia con la peste negra, y subsistió después que des­apareció ésta.

Todo el mundo sufrió, y más, claro está, quienes vivían en barrios populosos. Las ciudades sufrieron más que el campo y, en verdad, la gradual urbanización de Occi­dente recibió un frenazo del que no se recuperó en un siglo. Las comunidades monásticas también fueron parti­cularmente golpeadas, y en algunos aspectos, la calidad de la vida monástica nunca se recobró.

Hasta los más encumbrados eran vulnerables a la en­fermedad. En 1348 y 1349, tres arzobispos de Canterbury murieron de la peste. En la capital pontificia de Aviñón, murieron cinco cardenales y cien obispos. Una hija de Eduardo III de Inglaterra, Juana, que estaba en camino hacia Castilla para casarse con el hijo del rey Alfonso XI, murió de la peste en Burdeos, antes de llegar a su destino. Y, en Castilla, murió el rey Alfonso. En Francia, murió la esposa de Felipe, Juana de Borgoña.

El populacho aterrorizado tenía que entrar en acción, No sabiendo nada de la teoría de los gérmenes ni del peligro de las pulgas, incapaz de mantenerse limpio en una cultura más bien recelosa de la limpieza por conside­rarla mundana, no podía hacer nada útil. Pero podía hallar un chivo expiatorio, y para eso siempre estaban disponibles los judíos.

Surgió la teoría de que los judíos habían envenenado deliberadamente las fuentes para destruir a los cristianos. El hecho de que los judíos muriesen de la peste al igual que los cristianos no fue tenido en cuenta para nada, y se hizo con ellos una implacable matanza. Por supuesto, ello no contribuyó en nada a disminuir el flagelo.

Contemplada desde una perspectiva mas amplia, la peste negra (que reapareció a intervalos —aunque nunca tan desastrosamente— después de que la primera epide­mia se extinguiera en 1351) destruyó el optimismo me­dieval del siglo XIII. Puso una especie de penumbra en el mundo y alimentó el crecimiento de un misticismo fatalista que tardaría en disiparse.

También contribuyó a destruir la estructura econó­mica del feudalismo. Nunca había habido un excedente de mano de obra en los campos ni en las ciudades, pero con la devastación causada por la peste (que fue más violenta entre los humildes que entre la aristocracia), se produjo una repentina y aguda escasez. Los gobiernos promulgaron leyes salvajes para impedir que los siervos y los artesanos aprovechasen el súbito aumento del valor de sus músculos y habilidades, pero ninguna ley podía contrarrestar los hechos económicos de la vida.

Los siervos que se percataban de las gran necesidad que había de sus servicios regateaban un mejor trata­miento y mayores privilegios, y a menudo los obtenían. Los artesanos cobraban mayores precios. Precios y sala­rios aumentaron y a las dificultades producidas por la guerra y la peste se sumaron las de los trastornos y la inflación económicos.


Autor: TlTO, 02/Ago/2007 15:16 GMT+1:


 

Exacto, la nave infectada debió partir de Kaffa, en Crimea, y arribó luego en Constantinopla, Venecia, Messina y Genova, donde fue dejando las pulgas portadoras de la infección o directamente las ratas o persona enfermas, ya que esas cuatro ciudades sucumbieron a la peste negra inmediatamente después. Un caso extraño fue el de Milán, que apenas la sufrió, aislada en una zona tan golpeada como Italia, así como Bearn en los Pirineos y una amplia región de europa del este, entorno a Bohemia y Polonia . De todos modos a pesar de su mayor preocupación por la higiene los países musulmanes no se libraron de ella. 


Autor: SkinHead_Girl, 02/Ago/2007 16:37 GMT+1:



La expansión de la peste negra la trajeron de Oriente exactamente los barcos de las repúblicas italianas en plena Edad Media.

Teniendo en cuenta los "adelantos" de sanidad etc...de la época, no nos debe resultar nada raro que haya habido este tipo de epidemia, la peste ya que incluso más adelantados en el tiempo, en la época moderna, también se han dado otros casos de epidemias, no exactamente de la peste es a lo que me quiero referir.


Autor: pablo_44, 02/Ago/2007 19:43 GMT+1:


 

Hola amigos;

Cierto que las epidemias se  han repetido a lo largo de la historia, pero la peste negra , adquirió una características muy especiales en cuanto a la duración y a la virulencia, que precisamente es lo que la hace marcar el la historia su presencia y otras muchas que pasaron sobre la humanidad ni se comentan.

Se dice que fue una mutación del virus o lo que sea, parece que esto y las condiciones higiénicas de las poblaciones además de los conocimientos médicos de la época hicieron que la epidemia causara estragos, basta ver las cifras de muertos y la duración.

Saludos


Autor: canal22, 04/Ago/2007 10:10 GMT+1:



   Lo peor es qe, segun pude ver hace tiempo en un documental, una pandemia de caracteristica parecidas si a dia de hoy afectara a la Humanidad podria ser el doble o el triple de letal qe fue, en su momento, la Peste Negra.


Autor: V.Tepes, 05/Ago/2007 00:41 GMT+1:



Lo que pasa es que hoy hay muchísimos más adelantos en la medicina sobre todo,y en cuanto a afectar lo que es una epidemia de esas magnitudes pues más bien seria a los paises más desfavorecidos y no tan higienicos por falta de economia en el pais por lo que no pueden tener medicamentos,sus hospitales,y luego poder tener comida y agua en condiciones y no la basura y agua casi de cloaca que tiene que consumir mucha gente.

 


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Desde: 6 Nov 2009

Autor: canal22, 27/Mar/2007 10:55 GMT+1:


 

  La peste no era una enfermedad desconocida para los eruditos del siglo XIV, pero habia qe remontarse nada menos qe ocho siglos antes, durante la llamada plaga de Justiniano, de la qe ya he hablado en otro post, para tener noticias de este azote.

 Existe un consenso bastante generalizado a la hora de fijar el origen de la peste negra en la region de Yunnan, en el sudeste de China. Desde alli, a traves de las caravanas qe surcaban el Imperio Mongol o mediante una cadena de contagios entre roedores salvajes, la peste llego hasta Caffa, en el mar Negro. Además, cabe la posibilidad de qe el bacilo penetrara en esta ciudad a traves de los cadaveres qe los tartaros catapultaban sobre las murallas de ciudades enemigas en sus incursiones.


Autor: canal22, 27/Mar/2007 11:02 GMT+1:



  Desde Caffa la enfermedad llego a Europa y, a lomos de ratas y humanos infectados, la recorrio en forma de hoz. Vino de Oriente y finalizo en Oriente, en lo qe hoy es Rusia. dado qe no existian registros con causas de defuncion, el paso de la epidemia por un lugar se ha deducido a traves de un material qe en ocasiones resulta sumamente endeble: recuentos de lapidas en los cementerios, la rotacion de cargos publicos y clericales, la desaparicion de monasterios y conventos, las menciones de la enfermadad en las cronicas...


Autor: canal22, 27/Mar/2007 11:04 GMT+1:



   En algunas zonas de Europa no se han hallado indicios de prste negra, con lo qe los expertos han deducido qe alli la plaga tuvo un impacto reducido, aunqe no se sepa con certeza por qué. Quiza se debio a un escaso contacto con el exterior, pudiera ser el caso del Pirineo occidental, o a qe se adoptaran tempranas medidas de cuarentena, como en Milan.


Autor: canal22, 27/Mar/2007 11:09 GMT+1:


 

  La peste negra qe azoto el continente entre 1347 y 1351 solo fue el primer y más duro golpe. La epidemia reapareceria una y otra vez en Europa durante los siguientes cuatro siglos, sin qe se haya podido establecer patron alguno qe lo expliqe.

  Hasta 1894 no se identifico la bacteria, bautizada Yersinia pestis, en honor a su descubridor, el suizo Alexander Yersin. En la actualidad aun se dan casos de peste en determinadas zonas rurales de EEUU, China, India o Tanzania.


Autor: canal22, 27/Mar/2007 11:13 GMT+1:


 

  Los herejes del flagelo.

 Eran procesiones gigantescas, de hasta diez mil personas, qe iban de pueblo en pueblo, desde la actual Polonia hasta Francia. Oraban, llevaban cruces, algunos pronunciaban sermones y, sobre todo, se flagelaban a si mismos sin miramientos. Por ello eran conocidos como los fragelantes, un movimiento qe ya existia en el siglo anterior, pero qe con la peste negra gozo de una enorme popularidad.


Autor: canal22, 27/Mar/2007 11:14 GMT+1:



  Pedian clemencia a Dios ante la plaga qe habia caido sobre el mundo y conminaban a los aldeanos a seguirles. La salvacion, decian, podia conseguirse sin la mediacion de la iglesia. Aqello no le gusto nada al papa Clemente VI qe en 1349 decidio condenar el movimiento y declararlo heretico.


Autor: XAFIAN, 04/Abr/2007 05:07 GMT+1:


 

Caballeros yo agregare que la rata negra (ratus-ratus) no era la problemática sino la pulga que transportaba, puesto que cuando moría el roedor, la pulga cambiaba al huesped humano, la mayoría de la gente contraía la enfermedad exceptuando los Palafreneros de la época ya que al cuidar los caballos las ratas no se acercaban por el olor que desprendían...También se dió el caso de que algunos ladrones saqueaban las casas y los cadáveres de la gente que había sufrido la enfermedad pero estos ladrones no contraían la enfermedad por usar (según ellos una Pósima a base de ácido acético).
Por último la Peste Negra no a quedado en el pasado porque de tiempo en tiempo reaparecen brotes en algunas regiones de Africa y acaban con mucha gente.


Autor: canal22, 04/Abr/2007 12:12 GMT+1:



 Y en algunas zonas en el interior de los EEUU


Autor: 55.999_6, 16/Sep/2008 19:27 GMT+1:


 

Hola! he encontrado ésto sobre LA PROPAGACIÓN DE LA PESTE NEGRA

La aparición y rápida propagación de la peste negra en Europa estuvo facilitada por la pax mongolica y por las numerosa rutas comerciales que habían establecido los mercaderes medievales entre Europa y Asia central. La peste negra se extendió por Asia central desde China en los años 1340 y, tras afectar a los mercaderes genoveses del puerto crimeo de Caffa en 1347, llegó casi inmediatamente a Constantinopla y desde ahí se extendió por las rutas comerciales del Mediterráneo y Europa meridional y occidental, con casos registrados en Melcombe Regis (Inglaterra) en el verano, y en los dos años siguientes se extendió por el resto de las Islas Británicas, Alemania y Escandinavia.

La peste bubónica era una enfermedad de las ratas negras que afectaba a los humanos cuando el bacilo se transmitía a través de la pulga Xenopsylla Cheiopis, especialmente durante el verano. La peste pulmonar producía una mortalidad mayor y era una variedad más contagiosa de la misma enfermedad,  y parece haber aparecido como segunda fase de la peste bubónica, pero no se transmitía a través de la misma pulga, sino al respirar los bacilos de las personas infectadas.

Ante la ausencia de datos estadísticos adecuados y la variación en la incidencia del fenómeno, es imposible precisar el número de personas que fallecieron en esta epidemia desastrosa. No sería de extrañar que los contemporáneos, perpetuados ante la calamidadd, exageren resultados. el cronista Froissart, por ejemplo, nos cuenta que "por lo menos un tercio de la población mundial pereció". Quizá Froisart no estaba lejos de la realidad y cabe sugerir, con todas las precauciones debidas, que entre una cuarta y una tercera parte de la población de Europa occidental sucumbió a la peste. Sin embargo, esta estimación también debe considerarse dentro del contexto de las grandes variaciones en la incidencia de la mortalidad. En algunas ciudades, y especialmente puertos, se sufrieron pérdidas enormes. Albi, Castres y Florencia, por ejemplo, perdieron probablemente la mitad de la población; Génova y hamburgo, dos tercios, y Bremen, hasta tres cuartas partes. Por otra parte Bohemia, Polonia y Hungría, y quizá las mesetas de Castilla, se vieron menos afectadas.

Pese a lo horrendo de la peste negra, no fue un fenómeno aislado, y debemos tomar en consideración los períodos anterior y posterior a la epidemia. La peste negra fue precedida de años de hambre, en particular la Gran hambre de 1315-1317 en el noroeste de Europa, y es probable que el crecimiento demográfico en general y hubiese decaído antes de la epidemía.


Autor: 55.999_6, 16/Sep/2008 20:07 GMT+1:


 

Por consiguiente, un análisis malthusiano sugiere que la expansión de los siglos XII y XIII creó una situación donde el crecimiento demográfico superó los recursos en alimentos, dando como resultado unas crisis de subsistencia más graves y el "colapso" final en el siglo XIV. Por las mismas razones, la proporción tierra/ población en la Europa central y oriental y en algunas regiones de la península Ibérica demuestra que había más tierras que colonos, y ello explicaría a su vez que se vieran menos afectados por la peste.

Tras la gran peste negra, la plaga se convirtió en un fenómeno endémico durante el resto de la Edad Media (y más allá), con brotes esporádicos en diferentes épocas y lugares, que, aunque eran predominantemente urbanos, no sólo limitaron el crecimiento demográfico, sino que parecían afectar sobre todo a los que carecían de inmunidad; así, por ejemplo, cabe emncionar las "pestilencias de los niños" en Inglaterra en 1361 y en Cataluña en 1362-1363 (mortaldad dels infants).

A. Mackay

Un Saludo


Autor: 55.999_6, 16/Sep/2008 20:45 GMT+1:


 

Hola!

CONSECUENCIAS DE LA PESTE NEGRA: POGROMOS EN ALEMANIA

Las comunidades judías de la Alemanía mediaval residían principalmente en las ciudades y, a menudo, en barrios concretos. En varias ocasiones, sobre todo tras la primera y segunda Cruzadas, estas comunidades religiosa y físicamente distintas habían sido víctimas de persecuciones. La llegada de la peste negra desencadenó un nuevo brote de persecuciones, algunas espontáneas, otras premeditadas, en más de ochenta ciudades, entre noviembre de 1348 y  agosto de 1350. Al carecer de explicaciones para la propagación de la plaga, se difundieron por gran parte de Europa acusaciones de que unos "extranjeros" habían envenenado el agua potable. En algunas regiones se consideró a los peregrinos extranjeros como responsables y en Alemania, entre otros lugares, la sospecha recayó en los judíos. Las matanzas alemanas que sucedieron antes de la llegada de la peste pueden explicarse por el miedo de que estallase la plaga más que por la búsqueda de chivos expiatorios. De la misma manera, ya hubo pogromos antes de la llegada de los flagelantes a las ciudades, a quienes a menudo se ha acusado de avivar el sentimiento antijudío en una época de terror. Por el contrario, esta actitud estaba quizá alentada consciente o inconscientemente por los predicadores locales, pues muchos de los pogromos sucedían en domingo o día de fiesta. Tradicionalmente, los pogromos de los años 1340 también se han interpretado como la expresión de las tensiones políticas entre los artesanos no representados (supuestament hostiles a los judíos) y los patricios gobernantes (protectores de las comunidades judías o dispuestos a aceptar las matanzas para apaciguar a los artesanos). En los últimos tiempos se ha descartado esta interpretación, aunque la desaparición de las deudas contríadas con los judíos asesinados favoreció a deudores de clases sociales diversas. El trasfondo político de los pogromos es, sin embargo, muy significativo. Aunque aspirantes rivales reclamaban con fuerza la Corona, ninguno estaba  en condiciones de ejercer el papel protector que tradicionalmente asumía el emperador para con las comunidades judías. Los numerosos pogromos de Meissen y Turingia reflejan los sentimientos antijudíos del señor local, mientras que pogromo único de Krems se produjo en tierras controladas firmemente por los más compasivos Habsburgo.


Autor: 55.999_6, 16/Sep/2008 20:55 GMT+1:


 

Hola! el autor del comentario anterior: D. DICHBURN

la palabra pogromo significa matanza, dejo un enlace sobre la palabra.

http://es.wikipedia.org/wiki/Pogromo

Parece que la superstición de cómo se transmitía la peste negra, también dio origen, en sus tantos abatares, al odio al mundo judío. Parece que siempre este pueblo, que fue elegido por Dios, ha sufrido mucho durante su historia, sobre todo por la facilidad de éstos a hacer dinero. Cosa siempre bendecida por el demonio y querido por el ser humano.

Por qué desdicha razón se inventó el dinero para poder canjear y poder llevar una vida mejor. Nunca lo entenderé.

Un Saludo


Autor: GaetanoLaSpina, 08/Nov/2008 03:34 GMT+1:


 

Curiosamente , grandes ciudads medievales, coo Milán, no sufrió el ataque de la peste negra...es curioso.


Autor: eli_silmarwen, 09/Nov/2008 12:01 GMT+1:


 

Esto me ha recordado a una pregunta que le hicieron a mi profesora de Medieval Universal cuando contó que debido a la gran hambruna se daban casos de canibalismo: "Si una persona se come a alguien que tiene la peste, también se contagia?". La profesora no fue capaz de responder y aunque parezca una pregunta trivial puede resultar curioso si realmente fuera así, pero me quedé con la duda. Alguien sabría responder?


Autor: TlTO, 09/Nov/2008 17:26 GMT+1:


 

Escrito originalmente por eli_silmarwen

Esto me ha recordado a una pregunta que le hicieron a mi profesora de Medieval Universal cuando contó que debido a la gran hambruna se daban casos de canibalismo: "Si una persona se come a alguien que tiene la peste, también se contagia?". La profesora no fue capaz de responder y aunque parezca una pregunta trivial puede resultar curioso si realmente fuera así, pero me quedé con la duda. Alguien sabría responder?


No es que sepa de medicina pero estoy casi 100% seguro de que el contagio se produciría. Si bien he leído que en algunos tipos de peste como la bubónica el contagio de una persona a otra directamente no se producía, otro asunto sería comersela, que sería practicamente como inyectarse su sangre contaminada en la tuya. Otras pestes eran muy contagiosas, por ejemplo la neumónica; mediante un simple beso podía producirse, debido a la inhalación de bacterias al contacto aunque sea con un insignificante resto de mucosa. No digamos si alguien estornudaba o tosía frente a tí.

Si piojos, garrapatas y pulgas eran uno de los principales factores de expansión no digamos si alguien se come a un infectado, ya sea humano o animal, y se introducen las bacterias en su sistema digestivo.


Autor: eli_silmarwen, 09/Nov/2008 18:00 GMT+1:


 

Escrito originalmente por TlTO
Escrito originalmente por eli_silmarwen

Esto me ha recordado a una pregunta que le hicieron a mi profesora de Medieval Universal cuando contó que debido a la gran hambruna se daban casos de canibalismo: "Si una persona se come a alguien que tiene la peste, también se contagia?". La profesora no fue capaz de responder y aunque parezca una pregunta trivial puede resultar curioso si realmente fuera así, pero me quedé con la duda. Alguien sabría responder?


No es que sepa de medicina pero estoy casi 100% seguro de que el contagio se produciría. Si bien he leído que en algunos tipos de peste como la bubónica el contagio de una persona a otra directamente no se producía, otro asunto sería comersela, que sería practicamente como inyectarse su sangre contaminada en la tuya. Otras pestes eran muy contagiosas, por ejemplo la neumónica; mediante un simple beso podía producirse, debido a la inhalación de bacterias al contacto aunque sea con un insignificante resto de mucosa. No digamos si alguien estornudaba o tosía frente a tí.

Si piojos, garrapatas y pulgas eran uno de los principales factores de expansión no digamos si alguien se come a un infectado, ya sea humano o animal, y se introducen las bacterias en su sistema digestivo.


Entonces, sería peor el remedio (canibalismo) que la enfermedad (hambre)!!


Autor: Nabukudrakara, 09/Nov/2008 18:23 GMT+1:


 

¿Pero sería lógico que, con todas las medidas que se presentaban para aislar a los contagiados, la gente se comiera a alguien que padeciera esa enfermedad?


Autor: Spund_83, 10/Nov/2008 12:45 GMT+1:


 

Escrito originalmente por Nabukudrakara

¿Pero sería lógico que, con todas las medidas que se presentaban para aislar a los contagiados, la gente se comiera a alguien que padeciera esa enfermedad?


De lógica no es desde luego...


Autor: Nabukudrakara, 10/Nov/2008 15:45 GMT+1:


¿Pero sería lógico que, con todas las medidas que se presentaban para aislar a los contagiados, la gente se comiera a alguien que NO padeciera esa enfermedad?


Autor: TlTO, 10/Nov/2008 16:18 GMT+1:


 

En los periodos más cruentos de la peste negra los cadáveres comenzaron a ser incinerados, la religión católica optaba por la sepultura, pero esto fue inevitable ya que se creía, acertadamente, que incinerándolos se evitaba la extensión de la epidemia (los piojos podían picar los cadáveres y transmitir la epidemia a los vivos). Hubo incluso momentos en los que vagabundos o personas que habían padecido y superado la enfermedad trabajaban recogiéndo cuerpos en carretas y sacándolos fuera de los nucleos urbanos. En la Edad media los muertos solían ser enterrados en terreno sagrado, esto es, bajo la iglesia o en su cementerio adyacente, pero tras estas gravísimas epidemias comenzaron a construirse cementerios apartados de la poblacion, como existen hoy día. Debió ser terrible porque incluso en algunos lugares no quedaban sacerdotes vivos o dispuestos a acudir para darles un entierro cristiano.


Autor: ALBA.GU.BRATH, 19/Nov/2008 18:10 GMT+1:


 

Escrito originalmente por Nabukudrakara

Perdón, veo que la he cagado redactando la pregunta. Repito corrigiendo.

¿Pero sería lógico que, con todas las medidas que se presentaban para aislar a los contagiados, la gente se comiera a alguien que NO padeciera esa enfermedad?

Eso pasó por ejemplo en Edimburgo, en el barrio de MARY´S KING CLOSE. Durante el siglo XVII fueron encerrados un grupo importante de gente por los muros que construyeron el resto de habitantes de la ciudad debido la propagación de otra peste, la peste bubónica, dentro de dichos muros que levantaron quedaron tanto enfermos como sanos.

Sobre la pestes que se dieron en Europa, se deberieron en gran parte al contacto cotidiano de los hombres con los animales domésticos. Estas pestes cíclicas fueron haciendo una selección natural de tal forma que iban sobreviviendo aquellos europeos que genéticamente eran más propensos a soportar la enfermedad.  Esto provocó que cuando los españoles llegaron a América, inmunológicamente eran mucho más fuertes que los nativos de allí que por sus circunstancias apenas tenían contacto con animales domesticos y por tanto no habían padecido de dicha selección natural. El resto ya sabeis como acabó, con millones de indios muertos debido a la propagación de enfermedades soportables para los españoles y mortales para los indígenas.


Autor: Amancio18, 20/Nov/2008 00:09 GMT+1:


 

Hola Arnaut_Almaric.

Quisiera comentarte dos cosas, respecto a tu último comentario.

En primer lugar, aclarar que la famosa Peste Negra hace referencia, en su gran mayoría, a la peste bubónica. Y, después de todo, las variantes de la Peste (básicamente, peste bubónica y pesta pulmonar) son simples variantes de ubicación de la misma bacteria, aunque la enfermedad es la misma. Así pues, no debemos considerar distinto la peste negre de la bubónica; aún podríamos hacerlo respecto a la peste negra y la peste pulmonar, pues la característica de la peste bubónica es la inflamación de los ganglios y la aparición de manchas negras.

Respecto a lo que dices sobre la defensa inmunológica y el compromiso genético-biológico, aunque tu teoría no es falsa, está en procesa de revisión actualmente. No está ámpliamente discutida, pero sí están surgiendo nuevas teorías que explican, sin duda, mucho mejor la evolución y afectación de dicha enfermedad en la sociedad europa y americana. Se está tendiendo hacia una teoría de desarrollo genético. Es decir, la sociedad europea que no se vió afectada por la enfermedad, o se vió parcialmente afectada, desarrolló una herencia genética de inmunología contra la bacteria. Es decir, no existían solamente determinados individuos inmunes a la enfermedad (aunque seguramente también era así), sino que además se desarrolló y se extendió un compromiso biológico.

A parte, y acabando el tema, el aspecto que comentas respecto a la migración y desequilibrio genético respecto la sociedad europea y la sociedad americana, es totalmente cierto. Sin embargo, he de recordarte que, evitando cualquier lectura subjetiva de la historia, la peste negra entró también en Europa por un tema de migración y comercio: pues dicha enfermedad venía, seguramente, de Asia.

Un saludo.


Autor: ALBA.GU.BRATH, 20/Nov/2008 17:43 GMT+1:


 

Gracias por la aclaración, desconocia la similitud entre ambas.

En cuanto a la peste, cierto es que probablemente vino de la ruta asiática. La gran peste negra parece ser que se gestó en el cerco a Crimea, dónde se produjo la primera batalla bacteriológica, los muertos infectados de peste eran lanzados por las catapultas dentro de las murallas. De allí partieron varios barcos que llevaron la enfermedad a Sicilia y luego a Europa.