Historia de las Medidas desde la Prehistoria hasta la Actualidad.

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Hartman
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Joer, que nunca pensé que saliera tanto de mi post!!!

Lo de la historia de Rhea, en realidad es una "mostración" (no demuestra nada, sólo exhibe) de cómo pueden darse coincidencias enormes entre un cuentito y la realidad, y son sólo eso, coincidencias.

Otra coincidencia famosa es el mapa de la Tierra Media (El Señor de los Anillos) y el mapa de Io, que A.C. Clarke dijo que eran identicos... diez años antes que se supiera cómo era Io, en 2001 una Odisea Espacial. La anécdota es que cuando Carl Sagan (amigo de Clarke) vió las fotos de Viking, se la remitió a Clarke con el único texto "pensando en tí..."

Y son sólo eso, coincidencias. Para pasar un rato divertido.

 

Saludos

 


Todavía no he empezado a pelear

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Bernardo Pascual
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Guardia Pretoriano
Desde: 22 Ene 2016

 Hola Hartman, el gusto es mío. Contigo las matemáticas saben a música. Me encanta esto de las matemáticas de la Historia. Es mi tema preferido, pero no se si estaremos volviendo loco a Luis Castaño. Se supone que él es el maestro y creo ceñirme a su guión.

En un universo que lo contiene todo y en el que ninguna cosa es igual a otra (A=B+C), todos las cosas tienen un número (1,2,3,5,8,13,21…) y lo que cambia es la octava. Cuando los pigmeos se encontraron por primera vez con los massai dijeron: “estos tíos miden casi dos brazas”; a lo que los massai respondieron: “estos canijos miden casi media braza.” Los dos tenían razón, y eso lo confirmaron y aún afinaron más los blancos con su llegada. Según estos últimos los massai medían braza y media y los pigmeos cosa de media braza y un cuarto. El caso es que todas esas medidas son convertibles porque están dentro de la misma octava. Nadie que se una después a la fiesta, independientemente de su estatura, lo podrá contradecir, sólo precisar, porque la clave sigue siendo el hombre, y ningún hombre mide más de una braza.

Ninguna moneda tampoco pesa lo mismo que otra, por muy perfectas que sean. ¿Cómo conseguiríais, con una báscula de lo más rudimentaria, con mucho margen de error, apreciar ese mínimo detalle inapreciable? Adelanto la solución: juntando muchas monedas y pesándolas en conjunto, añadiendo un + en el equipo ganador y un – en el perdedor y luego sumando mases y menos y así, volviendo a crear equipos, hasta ordenarlas todas.

Desde mi punto de vista el patrón es el resultado, no la causa de la medición. El patrón de hecho, una vez que se materializa, estanca y relativiza el proceso científico. Tiene que tener siempre un propósito universal y utópico para permitir seguir progresando. 

 


La democracia tiene un defecto congénito que se debe corregir desde fuera de ella: se declara la guerra cuando se es el más débil y se firma la paz cuando se es el más fuerte.

Hartman
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No te sigo

El patrón es lo que hace que todos midamos de la misma manera. En principio mido aproximadamente (la braza son mis brazos) pero cuando tenemos que hacer una transacción, debemos acordar la misma braza para ambas partes. Y así nació un patrón, por necesidad comercial.

Luego apareció la idea del "Patrón Universal", sobre todo con el temblor que causó Galileo con el Principio de la Relatividad. Newton se la pasó buscando fijar "el referente universal". Pero esto es otro cantar.

 

Saludos

 


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Bernardo Pascual
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Guardia Pretoriano
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 El metro ochenta no es la media humana, pero si se parte del presupuesto de que ningún hombre puede medir el doble que otro sin que, como dice Hartman, se deformen las proporciones entre los miembros, entonces sí que da una media entre la altura máxima y la altura mínima, supongamos que unos dos metros cuarenta y un metro veinte respectivamente, o dos treinta y uno treinta, o dos veinte y uno cuarenta, más o menos. El caso es que este contraste, prácticamente universal, permite precisar la braza con gran exactitud sin necesidad de viajar mucho. Además, con conocer uno de los extremos sobra, es decir, conociendo lo que mide el hombre más bajito se deduce lo que mediría el más alto. En este sentido, supongo que no hay pigmeos bajitos, por ejemplo, que los contrastes se aprecian más en las razas intermedias, así que los propios pigmeos, incluso sin contactar con otras gentes, podrían llegar a ser conscientes de su reducido tamaño.

 Yo creo que la altura media la determina la gravedad, así que en todos los sitios, quitando el achatamiento por los polos, debería ser la misma, pero luego interfieren aspectos como el clima y la alimentación, o la constricción geográfica. En todo caso, como digo, hay unos límites para la especie humana, y conociéndolos se calcula la media, ya que ningún hombre puede medir dos brazas. En eso precisamente consiste el canon, en no superar o no alcanzar nunca el doble. Llama mucho la atención que si se comparan palmos humanos, cuartas, variando la estatura de los individuos, el resultado suele girar en torno a los veintidós centímetros y medio, si ahora no me equivoco. 

 


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