El Surgiemiento de los nacionalismos y estados en el Medio Oriente.

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juan el que piensa
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Independencia o Liberación


Es una muy buena observación. Este caso en particular yo considedaría las dos opciones y le agregaría una tercera, fundación. Recordemos que las sanciones impuestas al Imperio Otomano, con intencióm, de destruirlo como tal en forma definitiva fueron draconianas. No voy me voy a repetir lo que tan solo unos post atrás hemos analizado. Esto llevó a que los generales pertenecientes al ex ejército liderados por Mustafá Kemal Ataturk, considerado el héroe y fundador del estado turco, iniciara un levantamiento que va a terminar con la liberación por intermedio de una acción militar muy sangrienta en la fundación de la República de Turquía, y por tanto la independencia oficial negociada en el Tratado de Lausana entre las potencias aliadas y el gobierno encabezado por Ataturk. Este acuerdo fue firmado el 24 de julio de 1923. En el mismo se le devuelve al Turquía, estado reconocido como vencedor de la guerra contra los griegos, todos los territorios ocupados por estos al oeste de lo que es hoy es actual territorio turco. Asi como se obliga a toda la población griega en los mismos a abandonarlos y a volver a Grecia. En el este se le reconoce el derecho sobre los territorios armenios ocupados por Turquía, quedando el resto de Armenia bajo el poder de la URSS. Por lo tanto en el Tratado de Kars firmado el 23 de octubre de 1921  y ractificado en Erevan el 11 de diciembre 1922, capital de Armenia, que a partir de ese momento dejó de existir como Estado. 

La historia moderna de Turquía se inicia con el establecimiento de la república el 29 de octubre de 1923(República fue declarada el 20 de enero de 1921), con Mustafa Kemal (Atatürk) como su primer presidente. El 3 de marzo de 1924, la Asamblea Nacional abolió el ministerio de la Sagrada Ley, todas las escuelas pasaron a estar bajo supervisión del Ministerio de Educación y una nueva constitución fue aprobada el 20 de abril de 1924. Durante los próximos 10 años, hubo un proceso estable de occidentalización secular, cuyas reformas han sido anteriormente citadas, y que fue dirigido por Mustafa Kemal. 

En resumen según mi forma de entender Turquía pasa por las tres etapas liberación, independencia y fundación de la república. Repito no soy el dueño de la verdad, pero esta es mi opinión al respecto. Un fuerte abrazo



juan el que piensa
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 Egipto y el Magreb

Tal cual lo prometido en el post pasado hoy vamos a iniciar el tratamiento de las independencias y posteriores problemas ocurridos en estos países. Primeramente definamos claramente que países integran el Magreb, estos son todos los que se encuentran en el norte africano con costas sobre el Mediterráneo, a Egipto lo dejamos aparte, estos países son Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.

Esta  es una región que ha tenido un papel muy importante en las convulsiones de la llamada 'Primavera árabe', especialmente en Egipto y Túnez. Me gustaría analizar un poquito del origen de estas convulsiones. Nos centraremos en los antecedentes de los modelos sociales y políticos de la región que ha llevado a los conflictos actuales en vez de hablar de los conflictos en sí. Cosa que haremos más adelante. También vamos a mencionar, por el destaque que tuvo y el costo en vidas tanto para Francia como para Argelia la Guerra de Liberación de este último país.

Empecemos con Egipto que siempre ha tenido un papel importantísimo en la realidad árabe  y musulmana, y esto ha sido así por su tamaño  y la posición preponderante que ocupaba dentro del Imperio otomano. Recordemos la Reforma de Mohamed Alí, la creación de una dinastía y la formación de un estado autónomo dentro del Imperio.  Y esta preponderancia va a continuar hasta los acuerdos de Camp David, donde por decisión del propio Anwuar el Sadat decide darle la espalda a la Liga Árabe y firma la paz con Israel, reconociéndolo como estado e iniciando relaciones diplomáticas.

La otra razón por la que Egipto tiene un papel importante  es simplemente el número de habitantes. Si tuviéramos un gráfico del crecimiento actual de la población de Egipto y la población árabe en general, veríamos que en los últimos treinta años Egipto casi triplicó su población, además de que lo peor es por la propia situación económica del país ha llevado a la mayor parte de esa población a migrar en la zona de la desembocadura del río Nilo. Actualmente viven allí cerca del 82% de la población actual del país, es resto se encuentra totalmente despoblado. Otro aspecto es que los egipcios son un porcentaje alto de la población árabe. Y debido a que es el país más grande y el primer estado organizado del mundo árabe, Egipto siempre ha esperado tener precedencia en los asuntos árabes y musulmanes.  Volvamos al aspecto demográfico, tenemos un nivel de crecimiento muy alto para la población egipcia y vemos esto mismo en el resto del mundo musulmán y árabe. Como pueden imaginarse un crecimiento demográfico tan alto conlleva  una serie de problemas importantes con respecto al mercado laboral pero también con respecto a la posibilidad de brindar los servicios públicos imprensindibles  y la distribución de la riqueza económica per cápita. 


Y este es uno de los problemas pendientes del mundo árabe, del mundo en desarrollo y muy en especial de Egipto. Y como veremos más adelante es uno de los factores determinantes en los conflictos más recientes. 

La otra característica diferencial de Egipto, y que simboliza un mayor desarrollo para el mundo árabe  y musulmán, es el papel de las minorías, especialmente en el caso de las minorías cristianas y judías  y de los comerciantes extranjeros, en la economía egipcia a lo largo de los siglos XlX y XX. Porque vemos que estas minorías han existido durante mucho tiempo y tal vez recuerden de los post anteriores que se les concedió un estatus espacial -no tremendamente ventajoso- en la estructura tradicional del estado islámico. Ahora en el siglo XX bajo la influencia de unos intereses comerciales europeos superiores,  estas minorías tendrán un acceso preferencial a una educación moderna, gracias a una preparación mejor, a unos cargos importantes en la  administración y tendrán un papel muy activo en los medios de comunicación y el comercio. Así que vemos que las minorías de Egipto, y  que también observamos en otras partes del mundo árabe y musulmán,  es que están empezando a tener más relevancia en los asuntos sociales. Tendrán una función de intermediarios con los extranjeros,  en especial en los intereses comerciales que están ya haciendo incursiones en Egipto. La otra característica de la sociedad egipcia en esta época es,  lo que comentamos en el contexto otomano, este dependía de una élite militar que provenía del exterior. Recuerden el sistema militar formado por esclavos, que se componía de soldados esclavos, que provenían de los Balcanes y del Cáucaso, ejemplos los mamelucos. Y estas tropas ahora, cuando el sistema se derrumba, se han asentado, han formado familias. Vemos algo similar en Egipto, donde en especial en el ejército y en  la élite estatal unos individuos de origen turco, caucásico, tenían un papel muy importante. Esto constituirá un factor diferencial de Egipto que el siglo XX a causa de los matrimonios mixtos,. Pero en el siglo XlX era aún importante,  sobre todo porque Muhammad Ali  y sus descendientes dependían directamente de esta clase. Un rasgo que caracteriza el Egipto del siglo XlX y que formaba parte de los esfuerzos de modernización de Muhammad Ali, es el paso de una agricultura de subsistencia a los cultivos comerciales para exportar, en el contexto egipcio,  el algodón era una de las mayores materia primas codiciadas por el mercado internacional, al haber perdido as u gran proveedor las colonia americanas después obtener su independencia. Y esto hará que los recursos en manos del estado aumenten, y hará que crezca el papel activo del gobierno en la economía. El modo en que esto se realiza en Egipto es por medio de un fuerte dominio de poder monárquico. El estado egipcio a través del mismo monarca Muhammad Ali, monopoliza la posesión de la tierra  y el comercio de los cultivos y los bienes industriales. Esto un  tiene un fuerte efecto beneficioso principalmente por las grandes inversiones en los regadíos  y las comunicaciones pero también lleva a la concentración de la riqueza  de la tierra en manos de un número reducido de personas. Los familiares directos y las posesiones de Muhammad Ali y su familia eran el 20% de la tierra cultivable de Egipto. 

Pero mirando a la economía nacional, lo que cambia ahora en el siglo XX es el aumento de las superficies cultivables gracias a la irrigación y como resultado los flujos de ingresos que pasan al gobierno.  En cuanto a la posesión de la tierra no hay cambios debido que quienes continúan en el gobierno son los herederos de Mohamed Alí 

En este contexto veremos una integración comercial mucho mayor con el mundo exterior, especialmente con Europa; vemos cómo los intereses comerciales europeos tienen un papel activo en Egipto.   Con esta presencia comercial de extranjeros vemos un giro en la administración del estado y en la administración de justicia.  Comienzan a funcionar los tribunales mixtos, y los extranjeros empezarán pedir unas normas comerciales racionales y modernas. Y exactamente como en el Imperio Otomano, se introdujo un código comercial, veremos ahora en Egipto lo mismo, un código comercial basado en el modelo francés que se introduce bastante temprano. Y estos tribunales mixtos se verán desbordados por la  demanda de administración de justicia. Los tribunales tradicionales de la Sharia eran muy poco atractivos para las minorías  y los extranjeros debido a las normas probatorias y la discriminación de los no musulmanes.  Los tribunales mixtos son atractivos, son necesarios para el sector comercial.  Si se acuerdan, cuando tratamos el tema de Turquía dijimos que en ese país se  estaba hablando de la posibilidad de importar un sistema legal nacional al completo, y entonces sustituirlo por una estructura heterogénea con un sistema nacional. Egipto sigue con este proyecto, mientras que los turcos lo hicieron con la Constitución Suiza, Lo que hace Egipto es tomar el Código Civil francés, lo traduce al árabe  y lo promulga como la ley suprema egipcia.. Y con esta ley suprema llega un nuevo sistema nacional de tribunales cuyo objetivo es el de sustituir los tribunales mixtos  y los tradicionales de la Sharia con un sistema legal unificado. La institucionalización de la administración de justicia   en Egipto es un poco extraña. Desde un primer momento se puede observar en Egipto un nivel más alto de institucionalización que en el resto del mundo árabe  y musulmán, un contraste sorprendente por ejemplo con la situación de Irán de la que hablaremos dentro  de unos post en un futuro cercano 

Como pueden imaginarse ahora el dominio de los extranjeros en la economía  y en el estado, llevará a algo de lo que analizaremos más tarde, a que el gobierno estará endeudado y pasará a depender de los éstos para la administración de las finanzas, lo que dará paso en 1880 a la ocupación formal por las fuerzas armadas británicas. Y esta presencia extranjera será ahora más visible físicamente y el control, en este caso, del ejército británico sobre el gobierno egipcio, derivará en una fuerte agitación nacionalista. Tengan presente que en el periodo otomano el nacionalismo no era un concepto tan natural, no estaba realmente presente. Es una idea importada en el siglo XlX de Europa, donde se originó. Y ahora vemos el nacimiento de un nacionalismo egipcio. 

La bandera que representaba a la nación egipcia, contenía la media luna de los musulmanes, la cruz de los cristianos y la estrella de David de los judíos. Así que en esa época el nacionalismo no se concebía como una idea no religiosa o etnolingüística como en Europa.  Sino más bien como el núcleo de una población cuya relación era vivir en una misma región. Por supuesto esta definición en ese momento provisoria, va a cambiar radicalmente en pocos años.

Y esta es la época en la que observamos el desarrollo del panarabismo, la idea de un nacionalismo que trasciende las fronteras coloniales. Él panarabismo es algo a lo que tendremos que analizar durante todo este periodo. No confundamos con le Panislamismo, que es otro movimiento que va a surgir en tiempos más modermos. Este es  una idea muy poderosa que se basa en el concepto de que cualquier persona que hable el árabe pertenece a una unión política, y que las fronteras que se han trazado en los siglos XlX y XX son en realidad artificiales La idea de esta unión natural basada en la existencia de un lenguaje común, es algo que juega una vez más a favor del papel de  Egipto en el mundo árabe y veremos el desarrollo de centros de producción cultural en  éste, en el siglo XX se convierte en un centro de los medios de comunicación y culturales. El cine, el teatro, las letras, el arte y todo aquello que tuviera relación con la cultura, sumado al gran desarrollo de los medios de comunicación, diarios, radio, cine y televisión adquieren trascendencia internacional.

Entonces Egipto a través del desarrollo de una cultura mediática y su papel dominante en la industria mediática del mundo árabe se aprovecha de la existencia de una lengua común y consigue promover su papel como líder natural de la causa árabe. Recordemos, sobre todo aquellos que no somos tan jóvenes al actor egipcio, Omar Shariff, que es uno de los pocos actores egipcios famosos también fuera del mundo árabe. De nuevo podemos decir que contribuye a que Egipto sea la personificación de lo árabe, por definirlo así. 

Más cosas egipcias... Resulta entonces que como combinación de su tamaño, una independencia de facto tan temprana, (de la que aún no hemos mencionado) de su también temprana institucionalización del estado y la administración, del papel tan relevante  de su industria mediática, hace que el árabe de Egipto se convierta casi en la lengua franca del mundo árabe   Podemos deducir de todos estos factores, que Egipto es además la nación árabe más grande, asume un papel de líder natural del mundo árabe y musulmán. Esto irá unido con el nacionalismo egipcio que se origina  a principios del siglo XX contra el dominio colonial británico. Especialmente en el periodo de entreguerras se convertirá en un fenómeno más amplio. Intentarán unificar a todos los hablantes de árabe en una comunidad política ideal. El panarabismo que se desarrolla en el periodo de entreguerras es un fenómeno cultural, y aquí el papel de Egipto como centro de la producción cultural en las artes es importante, pero lo será aun más ahora con el reto creciente de los asentamientos judíos en Palestina, sobre todo tras la creación del Estado de Israel en 1948. Y la solidaridad popular con la causa palestina será a partir de ahora el símbolo de los retos a los que se enfrenta el pueblo árabe más allá de las fronteras físicas que comprende su territorio. Pero el reto del panarabismo, y el papel de líder que asume Egipto, cuentan con el desafío  en el mundo árabe de otros rivales como es el caso de Arabia Saudita, que no aceptará el liderazgo casi natural de Egipto  ni sus políticas revolucionarias orientadas a la izquierda, que contrastan con políticas más a la derecha, más conservadoras, más cercanas a la religión Y, por tanto, estas innovaciones disruptivas  terminan enfrentando a los egipcios con los saudís. Esto será muy evidente en los años 50 y 60 en la llamada 'guerra fría árabe' y en la guerra indirecta en la que los dos se enfrentan por ejemplo en Yemen.  En la que Arabia Saudita apoya a las tribus más religiosas y conservadoras,  y Egipto, el presidente Gamal Abdel Nasser  y el presidente yemení Al Saleh, los dos de tendencia de izquierda firman un acuerdo de ayuda mutua en su lucha con los saudíes. Egipto apoyará a la facción revolucionaria de izquierdas en la guerra civil y no solo ideológicamente, sino también económicamente y con el envío de tropas.   Tengamos presente que esta guerra continua hasta el presente, salvo que Egipto ya no participa como aliado, su economía en la actualidad no se lo permite, mientras que por lado los saudíes continúan apoyando al gobierno en el poder, monárquico, islámico y totalmente de derecha, que también se afilia a alianza Estados Unidos- Arabia Saudita, pese a que el gobierno norteamericano es totalmente consciente  de que los árabes financian al famosos grupo guerrillero ISIS, pero la importancia todavía vigente del petróleo aun mantiene los intereses económicos por encima de cualquier otro interés.

Para finalizar este post y no extenderme demasiado, les pido que recuerden el artículo 22 de Carta Fundacional de la Sociedad de Naciones, mencionado en el pasado post. Teniendo este artículo en mente sigamos los hechos que se van desarrollar  a partir del año 1922. Antes de la Primer Guarra Mundial Egipto era una colonia británica con cierto grado de autonomía, debido a los factores que hemos mencionado en este post en los párrafos anteriores. Fuerte institucionalización, un poder central dominante bajo régimen monárquico, un gran desarrollo industrial y agropecuario. El Canal de Suez, quizás el más importante y de mayor aspecto estratégico de todos, lo que lo constituía en un estado propiamente dicho, en ese momento no había unidad étnica, religiosa, si de lenguaje pero no era una nación en el sentido europeo de la definición de la época. Pero si surge  en 1929 el Wafd, Fue el partido político más popular e influyente durante la década de 1920 y 1930. Durante ese periodo su rol fue clave en la formulación de la Constitución de 1923 y apoyó el cambio de régimen en Egipto desde un gobierno dinástico a una monarquía constitucional, en la que el poder sería ejercido por un parlamento nacionalmente elegido.[1] El partido fue disuelto en 1952, después de la Revolución Egipcia de es año.

Frente a estas revueltas, que por momentos resultaron muy violentas, exigiendo la independencia de Egipto, teniendo en cuenta los factores antes citados, que marcaban claramente que el país estaba maduro para adquirir su rol de estado independiente, más la declaración del artículo 22, por el cual se le permitía la tutoría a los británicos del nuevo estado, que en realidad pasaba a ser una colonia de facto, más el mantenimiento del control y la administración del canal de Suez[2] Inglaterra resuelve entregarle bajo estas condiciones “otorgarle” la independencia a Egipto el 11 de Noviembre de 1922, con un status legal de Monarquía Constitucional  . Condición que se mantendrá hasta la revolución de 1952, iniciada el 23 de julio de ese año terminando con la declaración de la República de Egipto el año siguiente 1953, donde quedan rotos los lazos de dependencia definitivamente con Gran Bretaña, y se transforma en país libre e independiente. En el año 1956 Gamal Abdel Nasser es elegido presidente, y lo será hasta 1970, año de su muerte.

Por hoy hemos terminado, nos estamos encontrando en pocos días de no surgir alguna pregunta, opinión o participación de algún compañero anteriormente. Un fuerte abrazo.



[1]   Osman, Tarek, "Egypt on the Brink",  (Yale University Press, 2010)

[2]  Gibb, H.A.R. "The Situation in Egypt." International Affairs (Royal Institute of International Affairs 1931-1939), Vol. 15, No. 3 (May-June 1936), p. 354

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 Gamal Abdel Nasser

(Alejandría, 1918 - El Cairo, 1970) Político y militar egipcio, presidente de la república egipcia entre 1956 y 1970. Hijo de un funcionario de correos, acudió a la escuela primaria en al-Khatatibah, una aldea en el delta del Nilo a la que aquel había sido destinado. Prosiguió sus estudios en El Cairo y participó en las frecuentes manifestaciones anti-británicas y antimonárquicas, lo que le supuso su primer ingreso en prisión a los 17 años acusado de conspiración. Tras la enseñanza secundaria y una breve estancia en una escuela de Derecho, en 1937 fue autorizado a ingresar en la Real Academia Militar cairota y tres años después se graduó como subteniente.

En 1948 combatió en la guerra contra Israel antes de ser hecho prisionero y posteriormente sirvió en Sudán, entonces bajo condominio anglo-egipcio. Nasser, a la sazón comandante, estableció contacto con otros jóvenes oficiales, igualmente descontentos con la derrota de los ejércitos árabes frente al pequeño Estado judío y la incompetencia y corrupción de la monarquía reinante, y en 1949 formaron la organización revolucionaria clandestina de los Oficiales Libres.

Nasser y sus compañeros, inspirados por un pujante nacionalismo árabe y los métodos de acción política de los Hermanos Musulmanes, maduraron su conspiración para derrocar al régimen del rey Faruk. En la noche del 22 de julio de 1952 el Comité de Oficiales Libres dirigió con éxito un golpe de Estado incruento que inauguraría un ciclo de revoluciones de similar signo en el mundo árabe. Nasser, ya con el rango de coronel, asumió la jefatura del Consejo de la Revolución y la comandancia de las Fuerzas Armadas, mientras que el general Muhammad Naguib, nominalmente el líder del movimiento, tomó la jefatura del Gobierno (desde 1953 también la presidencia de la nueva República).

El 18 de julio de 1953, coincidiendo con la abolición de la monarquía, Nasser fue nombrado vice primer ministro y ministro del Interior, puestos desde los que reveló a los observadores su condición de hombre fuerte del nuevo régimen. La pugna entre Naguib, un moderado favorable al acuerdo con los países occidentales y a recuperar a sectores liberales de la monarquía, y Nasser, partidario de iniciar un movimiento nacionalista panárabe contra Israel y de adoptar el neutralismo frente a las superpotencias, se saldó a favor del segundo, que el 25 de febrero de 1954 se aupó a la jefatura del Gobierno y el 14 de noviembre destituyó definitivamente a Naguib y asumió la presidencia de la República. Días atrás, el 29 de octubre, la mayoría de los dirigentes de los Hermanos Musulmanes habían sido detenidos al acusarse a esta organización de planear un complot contra la vida de Nasser.

El 23 de junio de 1956 Nasser sometió a referéndum popular un proyecto constitucional que convertía a Egipto en una república socialista árabe de partido único, la Unión Nacional (creada por decreto el 28 de mayo de 1957)  Un sistema presidencialista fuerte y con el Islam como religión oficial. Él, además, se presentó a elecciones presidenciales, de hecho un plebiscito al ser su candidatura la única permitida. El pueblo egipcio se pronunció favorablemente en ambas consultas con prácticamente el 100% de los votos.

La política exterior del nuevo Egipto nasserista dio un viraje radical. El 5 de febrero de 1955 el dirigente yugoslavo Tito lo recibió en Brioni para explicarle su propuesta de un tercer bloque mundial de países no alineados, Nasser fue uno de los participantes más destacados de la célebre Conferencia de Bandung (18-24 de abril de 1955) y los días 17-21 de julio de 1956 volvió a reunirse con Tito en Brioni junto con el primer ministro indio J. Nehru; quedó así definido el trío de grandes líderes del Tercer Mundo hasta mediados de los años sesenta.

El gran sueño de Nasser era aunar a los divididos pueblos árabes bajo el liderazgo egipcio para plantar batalla al enemigo irreconciliable, Israel, y lograr la verdadera independencia de Egipto, tanto en el campo político como el económico, perdida de hecho desde que las invasiones persas derribaron al último faraón hacía 2.500 años. Nasser desarrolló la reforma agraria (puesta en marcha el 8 de septiembre de 1952) y sometió la actividad económica al Estado. Nasser dirigió personalmente las negociaciones con el Reino Unido para la retirada de sus tropas del Canal de Suez, concluidas con acuerdo el 19 de octubre de 1954.

Puntal de los proyectos de desarrollo era la gran presa de Assuán, en la primera catarata del Nilo, con el fin de producir la electricidad requerida por la necesidad de energía para realizar y mantener la zona de nuevos canales de regadío y así ganar desierto para el cultivo. Al principio se dirigió al Banco Mundial, EE.UU. y el Reino Unido en busca de financiación. Las conversaciones comenzaron el 17 de octubre de 1955 con el malestar de Washington, pues el 27 de septiembre anterior Nasser reconoció que la URSS y Checoslovaquia habían accedido a suministrarle material bélico, hecho de gran significación, pues quebraba el monopolio armamentístico de Occidente en Oriente Próximo. El 20 de julio de 1956 el gobierno americano canceló su oferta de ayuda aduciendo que el dirigente egipcio había incluido a los soviéticos en la empresa, decisión que secundó el gobierno británico al día siguiente. La tensión no repercutió en la retirada británica en curso y el 18 de junio el último soldado inglés abandonó Egipto. He aquí la verdadera fecha de la independencia egipcia, rotos los lazos de control con Inglaterra definitivamente.

La respuesta de Nasser al boicot occidental fue espectacular y provocó un terremoto internacional: el 26 de julio anunció en un discurso en Alejandría la nacionalización del Canal y la prosecución del proyecto de Assuán sin los fondos solicitados. Tengamos en cuenta que el proyecto Assúan, tenía como meta la construcción de la represa de mayor tamaño hasta entonces construida. Nasser quiso así presionar a Occidente como el medio de obtener la financiación de la presa y de paso ganó la adhesión entusiasta de las masas árabes, convirtiéndose en el campeón del emergente Tercer Mundo. Pero su osada apuesta tenía gravísimas implicaciones económicas y estratégicas para el Reino Unido y Francia, los principales accionistas del Canal.

Alarmados, los gobiernos británico y francés negociaron secretamente con el israelí (interesado por su parte en poner fin al cierre de Suez para sus buques, vigente desde 1949, y al más reciente del Golfo de Akaba, la salida al Mar Rojo, desde septiembre de 1955) la organización de un ataque conjunto contra Egipto para librarse de Nasser, su enemigo común. El complot militar quedó decidido en una conferencia en Sêvres los días 22-24 de octubre. El plan establecía que Israel invadiría el Sinaí; las operaciones militares pondrían en peligro la seguridad del Canal, ante lo cual Londres y París instaron a Israel y Egipto a poner fin a las hostilidades; Israel aceptó y Egipto, presumiblemente, no, Nasser no captó la trampa que le estaban tendiendo entre los tres países antes mencionados, ofreciendo el pretexto de esta manera para la intervención franco-británica dirigida a ocupar el Canal.

La ofensiva israelí comenzó el 29 de octubre con un ataque sorpresa que hizo grandes progresos en el Sinaí y penetró hasta las cercanías del Canal a la altura de Ismailía. El día 30 Londres y París presentaron su ultimátum, Egipto lo rechazó y al día siguiente los aliados comenzaron a bombardear los aeródromos egipcios y enviaron paracaidistas a Port Said e Ismailía, a las que se sumó Suez el 5 de noviembre.

Nasser no tenía ninguna posibilidad de derrotar militarmente a sus atacantes pero la indignación internacional y las presiones conjuntas de EE.UU. y la URSS para el cese de la intervención jugaron a su favor. La ONU exigió la retirada aliada y reconoció la soberanía egipcia sobre el Canal, el 6 de noviembre se llegó a un alto el fuego y el 22 de diciembre reembarcó el cuerpo expedicionario franco-británico. Nasser completó su victoria al año siguiente con la retirada israelí del Sinaí, una vez obtenido el gobierno judío (29 de marzo de 1957) el levantamiento de los bloqueos navales de Suez y Akaba.

Los años inmediatos a la crisis de Suez marcaron el apogeo del Egipto nasserista y el fortalecimiento de la colaboración con la URSS. Fuerzas políticas y movimientos militares tomaron el discurso panarabista y socialista del rais en otros países de la región. El 1 de febrero de 1958 Nasser y su homólogo sirio Shukri al-Kuwatli anunciaron en El Cairo la unión de ambos países en un solo Estado que tomó el nombre de República Árabe Unida (RAU), al que se sumó Yemen el 2 de marzo. Sin embargo, en Siria pronto surgió descontento por el centralismo egipcio y el autoritarismo del ejecutivo presidido por Nasser, y el 28 de septiembre de 1961 un golpe de Estado militar en Damasco provocó la separación del país. Nasser no se opuso al hecho y mantuvo el nombre de RAU para Egipto.

En 1958 realizó una triunfal gira de tres semanas por la URSS y en la Plaza Roja de Moscú pasó revista junto con N. Kruschev al desfile del Primero de Mayo. En 1964 recibió la mayor condecoración de la URSS,Héroe de laUnión Soviética, que nunca antes fuera concedida a un extranjero. Aunque la luna de miel con Moscú no se libró de serias fricciones, por lapersecución de comunistas durante la unión con Siria, la denuncia de los comunistas iraquíes y la absorción del PC egipcio por el partido oficial en 1965, lo cierto es que Egipto recibió el 43% de toda la ayuda soviética al Tercer Mundo entre 1954 y 1971. Los dirigentes soviéticos también comprendieron que, como otros líderes del Tercer Mundo, Nasser era ideológicamente insobornable y el trato hacia él debía ser más respetuoso que el aplicado a los regímenes comunistas de Europa del Este.

Al comenzar la década de los sesenta Nasser acentuó el dirigismo estatal y socializante de la economía, extendió las nacionalizaciones a los bancos y las compañías de seguros nacionales (las firmas francesas y británicas lo habían sido hasta el 15 de enero de 1957), los astilleros y diversas empresas industriales (julio de 1961) y decretó una segunda reforma agraria (1962). Su poder interno, que nadie osaba contestar por la eficacia de los métodos policíacos, se consolidó con la presentación, el 21 de marzo de 1962, de una Carta Nacional que sustituía a la Unión Nacional por la Unión Socialista Árabe  (Curiosamente denominada USA, constituida formalmente el 24 de septiembre de 1962) como partido único y definía los principios socialistas de la República. El 15 de marzo de 1965 su presidencia fue nuevamente plebiscitada en las urnas.

Pese a los reveses de su proyecto panárabe, Nasser no había perdido un ápice de su enorme prestigio en el mundo árabe. El Cairo y Alejandría fueron escenario de numerosas conferencias de estadistas que hacían balance de los avances en la unión árabe y diseñaban estrategias de actuación contra Israel. En 1964 la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) fijó su primera sede en El Cairo, y hasta la llegada de Yasser  Arafat a su jefatura en 1969 Nasser mantuvo un importante control e influencia sobre un movimiento que consideraba su instrumental en la lucha contra Israel y que no quería perder de vista por su nacionalismo particular, a menudo demasiado radical. Por otro lado, el 13 de mayo de 1964 obtuvo un gran éxito de propaganda con la inauguración de la presa de Assuán, construida con la ayuda soviética, que entró en servicio en 1968.

El creciente belicismo frente a Israel de Nasser,( líder carismático de similar personalidad que la de Ataturk) víctima de su propia retórica e imagen heroica que había creado de sí mismo, alcanzó un punto de no retorno en 1967. Repitiendo la escalada de 1956, el 17 de mayo exigió a la ONU la retirada de los cascos azules de la UNEF -que desde 1957 se interponían entre ambos ejércitos en el Sinaí y Gaza- cerró Akaba a la navegación israelí, desplegó tropas en la frontera y fortificó las defensas de Sharm El Sheik, en el extremo sur de la península del Sinaí, frente al Estrecho de Tirán y la salida al Mar Rojo. Mal asesorado por los soviéticos, Nasser estableció una alianza militar con Siria y Jordania y redobló sus amenazas.

Creyendo la inminencia de un ataque, el 5 de junio Israel lanzó una formidable ofensiva que en las primeras horas aniquiló a la aviación egipcia en sus aeródromos y arrolló las defensas terrestres del Sinaí. El día 8 las unidades israelíes completaron la ocupación de la península y alcanzaron el Canal por tres puntos, Port Said, Ismailía y Suez. En cuatro días de lucha el ejército egipcio había sido desbaratado con un balance 11.000 soldados muertos, 5.600 prisioneros, 1.000 vehículos de transporte, 700 tanques destruidos, y 70.000 toneladas de munición y equipos perdidas. Las mejores tropas egipcias -40.000 hombres- combatían en Yemen y no pudieron llegar a tiempo.

Nasser, que siempre había insistido en que no entraría en otra guerra con Israel hasta que no se dieran las condiciones de la superioridad militar y la unidad árabes y el aislamiento diplomático del Estado judío, primero acusó a EE.UU. de participar en los bombardeos (lo que no era cierto), por lo que rompió las relaciones diplomáticas y cerró el Canal a toda la navegación. Pero el día 9, abrumado por el desastre, aceptó públicamente sus responsabilidades y puso su cargo a disposición del país, lo que no fue aceptado por el Parlamento y la población, que volvió a aclamarle en manifestaciones masivas. Tras la derrota en la guerra de los Seis Días Nasser ya no sería el mismo y por qué no, todo el mundo árabe ya no sería el mismo..

En los últimos años de su vida Nasser adoptó una actitud sensiblemente más realista frente a Israel, pese a las declaraciones incendiarias sobre la reconquista de los territorios ocupados y a la continuación de enfrentamientos esporádicos de mayor o menor gravedad, dentro de la extraña "guerra de desgaste" que se prolongaría hasta la cuarta conflagración, en 1973. El 17 de julio de 1970 aceptó el Plan Rogers de EE.UU., que establecía un compromiso de aceptación de la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU, un alto el fuego en el Canal durante 90 días y su eventual desmilitarización en una franja de 20 km, así como su reapertura al tráfico naval. Nasser se había encontrado en su viaje a Moscú el 29 de junio anterior con que los soviéticos le condicionaban la entrega de armas a la aceptación del plan.

El último servicio de Nasser a la nación árabe fue su mediación en el Septiembre Negro jordano, la sangrienta guerra civil entre el ejército hachemita jordano y los fedayines palestinos de la OLP. Todo esto lo iremos analizando en la medida que vayamos avanzando cronológicamente en el desarrollo de los hechos para evitar confusiones y posibles malas interpretaciones.  El 27 de septiembre de 1970 Nasser consiguió en El Cairo que el rey Hussein y Arafat firmaran un cese de hostilidades, pero a pesar de su amplia sonrisa durante el acto, gesto que siempre acompañó a su exuberante personalidad e imponente físico, Nasser estaba agotado y al día siguiente, 28 de septiembre, un fulminante ataque cardíaco acabó con su vida. El 1 de octubre cinco millones de egipcios rindieron, entre escenas de histeria, homenaje a su líder desaparecido, luto que fue mantenido en muchos países de Oriente Próximo, África y el mundo islámico en general.

Bueno muchachos hemos llegado a lo que van ser los últimos hechos que van a determinar los sucesos que ocurren en la actualidad en este país, que en algún momento sus gobernantes creyeron que se iba a transformar en el líder del utópico mundo panarábe, que jamás  llegó a funcionar, manteniéndose hasta el presente las enormes diferencias sectarias dentro del Islam. Los apoyos que durante la guerra fría llevaron a dividir la región  a favor de uno o de otro bando. Las guerras civiles, las guerras entre los propios estados árabes, la autocracia, las monarquías en su soberbia llenas de ostentación y de demostración de poder olvidándose de la población. Los estados rentitas, los nuevos estados islámicos que han fracasado rotundamente en su intento de formar democracias.[1]

Veamos unos datos estadísticos[2] que lo dicen todo y evita cualquier tipo de comentario. Desde el año 1948 hasta la fecha hubo cuatro grandes eventos bélicos que en los siguientes post iremos analizando, pero ahora me interesa que vean solo unos datos. Como decía en frase anterior desde la independencia de Israel en 1948, un hubo cuatro guerras de importancias, más alguna escaramuza leve, a lo que debemos agregar los atentados cometidos por los fedayines dentro de la propia Israel. En todos estos años las confrontaciones árabes palestinas hubo aproximadamente y redondeando unas 60.000 muertes. En los ocho años de la guerra  iraquí- iraní[3] murieron  más de tres millones de personas. En la guerra de separación Pakistaní- India más de dos millones de muertos. En actual guerra civil en Siria estamos llegando al millón de muertos, con un altísimo porcentaje de civiles. Así podríamos seguir con los enfrentamientos kurdos- iraquíes, chiitas- sunitas,  el Setiembre Negro que enfrentó a los palestinos con los jordanos. La guerra civil del Líbano, Afganistán-Pakistán. La liberación de Bangladesh de los afganos. Y tenemos una lista muy extensa que no tengo duda que nos terminaría dando un número de bajas entre civiles, militares y guerrilleros, más soldados de las potencias extranjeras que las podríamos perfectamente comparar con las bajas de las dos guerras mundiales juntas.

En el próximo post voy a transcribir un artículo escrito por el director de la Cadena Al-Yasira, supongo que por todos conocida, y que es abogado, docente, ensayista y por supuesto uno de los más influyentes periodistas del mundo islámico, cuyo nombre es Hisham Melhem, cuyo artículo se llama “Los Bárbaros dentro de nuestras puertas”. Les aseguro que van a quedar totalmente asombrados de su análisis. Un fuerte abrazo.



[1]    Kenneth M. PollackArabs at War: Military Effectiveness 1948-91, University of Nebraska Press, Lincoln & London, 2002, and Pollack's book reviewed in International Security, Vol. 28, No.2, pp. 207-208.

[2]  “Terrorismo político: una nueva guía de los actores, autores, conceptos, bases de datos, teorías, & literatura sobre los conflictos,” Alex Peter Schmid & A. J. Jongman, Editorial Transaction Publishers, edición de 2005

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 Los bárbaros dentro de nuestras puertas

Tal y como lo hemos prometido en el post pasado estoy transcribiendo el artículo mencionado, y que ha desarrollado una verdadera conmoción en el mundo árabe, pues les presenta una visión actual de su mundo que ninguno de los gobiernos quiere reconocer. Esos gobiernos autocráticos, monarquías recalcitrantes a ultranza, un clero fundamentalista que está dejando la región en un aislamiento político, económico, tecnológico  y educativo que ha logrado prácticamente la desintegración de cinco países, por ahora que hoy no tienen posibilidades de subsistir. Más unos cuantos que están a un paso de entrar también en sus propias guerras civiles. No nos engañemos con la opulencia que muestran los países del golfo, ni Arabia Saudita. Atrás de toda esa opulencia en los centros urbanos. Los grandes despliegues pagando fortunas a estrellas del espectáculo o el deporte, no dejan ser un espejismo, su población no ninguna posibilidad de crecimiento ni de oportunidades de trabajo dentro de sus propios estados. Solo les queda la guerrilla o la mafia, en una palabra el uso de un arma es su única posibilidad de salir de la miseria. Irán y Pakistán, Afganistán y Birmania están entre los mayores productores de la amapola opiácea. Esta producción transformada en heroína viaja por tierra como las viejas caravanas y entre en Europa a través de los Balcanes. Siendo los paraísos fiscales del golfo los principales lavaderos de dinero, fundamentalmente de la mafia rusa.[1]  Los países exportadores de petróleo no tienen más remedio que recurrir a las grandes potencia para extracción y refinación posterior, dejando mayores ganancias a esa potencias que a si mismos. Lo cual no importa pues para las elites gobernantes o dominantes les alcanza para mantener su nivel de vida, y toda la ostentación que hacen. Un brillante analista político iraní sadiq J. Al Alzm, de quién vamos a leer en el siguiente post un interesante artículo  dijo “para los gobierno árabes lo importante es parecer, no hacer

A continuación transcribimos el artículo de Hisham Melhem. Un nota previa hemos buscado que prácticamente toda o la mayor cantidad posible de la bibliografía citada sea de autores nacidos en los propios países a los cuales nos referimos, tratando de esta manera de tener fuentes que han vivido, y sufrido los sucesos que analizan o relatan. La gran mayoría de estos economistas, periodistas, sociólogos analistas políticos, etc. si no han sido asesinados, fusilados o colgados se encuentran exiliados en distintos países fuera del mundo árabe para evitar sufrir un juicio sumario.


La civilización árabe ha colapsado. No se recuperará en mi vida.

Por HISHAM MELHEM[2]


Con su decisión de usar la fuerza contra los extremistas violentos del Estado Islámico, el ex presidente Obama terminó no haciendo más que entrar conscientemente en un lodazal.  No hizo más que jugar con los destinos de dos países interrumpidos-Irak y Siria- cuyas sociedades habían sido destruidas mucho antes de que los estadounidenses aparecieran en el horizonte. Obama estuvo caminando una vez más -y con comprensible gran renuencia- en el caos de una civilización entera que se ha roto.

La civilización árabe, tal como la conocíamos, ha desaparecido. El mundo árabe de hoy es más violento, inestable, fragmentado e impulsado por el extremismo -el extremismo de los gobernantes y los de la oposición- que en cualquier momento desde el colapso del Imperio Otomano hace un siglo. Toda esperanza de la historia árabe moderna ha sido traicionada. La promesa de empoderamiento político, el retorno de la política, la restauración de la dignidad humana anunciada por la época de las revueltas árabes en sus primeros tiempos, ha dado paso a guerras civiles, divisiones étnicas, sectarias y regionales y la reafirmación del absolutismo, Sus formas militares y atávicas. Con la dudosa excepción de las anticuadas monarquías y emiratos del Golfo -que por el momento se oponen a la marea del caos- y, posiblemente, Túnez, no queda ninguna legitimidad reconocible en el mundo árabe.

¿Es de extrañar que, al igual que los bichos que se apoderan de una ciudad en ruinas, los herederos de esta civilización autodestruida debieran ser los matones nihilistas del Estado islámico? ¿Y que no hay nadie más que pueda limpiar el vasto lío que los árabes han hecho de nuestro mundo, sino de los americanos y los países occidentales?

Ningún paradigma o una teoría pueden explicar lo que salió mal en el mundo árabe en el siglo pasado. No hay un conjunto evidente de razones para los colosales fracasos de todas las ideologías y movimientos políticos que barrían la región árabe: el nacionalismo árabe, en sus formas baazista y nasserita; Diversos movimientos islamistas; Socialismo árabe; El Estado rentier y los monopolios rapaces, dejando a su paso una cadena de sociedades quebradas. Ninguna teoría puede explicar la marginación de Egipto, una vez que el centro de la gravedad política y cultural en el Oriente árabe, y su breve y tumultuosa experimentación con un cambio político pacífico antes de que volviera al gobierno militar.

Tampoco es adecuada la noción de "odios sectarios antiguos" para explicar la aterradora realidad de que a lo largo de un frente que se extiende desde Basora en la boca del Golfo Pérsico hasta Beirut, en el Mediterráneo, existe una sangría casi continua entre sunitas y chiíes. Una épica batalla geopolítica por el poder y el control que enfrentan a Irán, la potencia chiíta, contra Arabia Saudí, la potencia sunita y sus proxies.

No hay una sola explicación general para ese tapiz de horrores en Siria e Irak, donde en los últimos cinco años más de casi un de millón de personas perecieron, donde ciudades famosas como Alepo, Homs y Mosul fueron visitadas por el terror moderno de Assad Las armas químicas y la brutal violencia del Estado islámico. ¿Cómo podría la Siria desgarrarse y convertirse -como España en la década de 1930- en la arena para que los árabes y los musulmanes vuelvan a luchar contra sus viejas guerras civiles? La guerra emprendida por el régimen sirio contra los civiles en las zonas de oposición combinó el uso de misiles Scud, bombas antipersonal barril, así como tácticas medievales contra ciudades y barrios como el asedio y la hambruna. Por primera vez desde la Primera Guerra Mundial, los sirios morían de desnutrición y hambre.

La historia de Irak en las últimas décadas es una crónica de una muerte predicha. La lenta muerte comenzó con la decisión fatídica de Saddam Hussein de invadir Irán en septiembre de 1980. Los iraquíes han estado viviendo en el purgatorio desde entonces, con cada guerra dando a luz a otra. En medio de este caos suspendido, la invasión estadounidense en 2003 fue simplemente un catalizador que permitió que el caos violento reanudara su pleno vigor.

Las polarizaciones en Siria e Irak -políticas, sectarias y étnicas- son tan profundas que es difícil ver cómo estos países, una vez importantes, podrían ser restaurados como estados unitarios. En Libia, el reinado de 42 años de terror de Muammar al-Gadafi hizo que el país estuviera políticamente desolado y fracturara su ya débil unidad. Las facciones armadas que heredaron el país agotado lo han puesto en el curso de la ruptura-otra vez, no sorprendentemente-a lo largo de fisuras tribales y regionales. El Yemen tiene todos los ingredientes de un estado fallido: divisiones políticas, sectarias, tribales, norte-sur, en un contexto de deterioro económico y una napa húmeda que podría convertirla en el primer país del mundo en quedarse sin agua potable.

Bahrein mantiene un status quo quebradizo por la fuerza de las armas de sus vecinos más grandes, principalmente Arabia Saudita. El Líbano, dominado por Hezbolá, posiblemente el más poderoso actor no estatal del mundo, antes del surgimiento del Estado islámico, podría ser arrastrado por completo al torbellino de las múltiples guerras civiles de Siria por el régimen de Assad, Irán y su poder Hezbollah Como el Estado islámico.

Un subproducto de la depredación del estado de seguridad nacional y el resurgimiento del islamismo ha sido la lenta muerte del cosmopolitismo que distinguía grandes ciudades del Medio Oriente como Alejandría, Beirut, El Cairo y Damasco. Alejandría fue una vez un centro de aprendizaje y placeres multiculturales (por la noche, Mark Twain escribió en  Innocents Abroad , "era una especie de reminiscencia de París"). Hoy en día, Alejandría es un semillero de islam político, ahora que la antigua comunidad greco-egipcia ha huido junto con otras comunidades no árabes y no musulmanas. Beirut, una vez que la ciudad más liberal en el Levante, está luchando para mantener un mínimo de apertura y tolerancia al ser empujado por Hezbollah para convertirse en un Teherán en el Mediterraneo. Durante las últimas décadas, los islamistas de toda la región han alentado -y presionado- a las mujeres a que usen velos, a los hombres a mostrar signos de religiosidad y a los intelectuales y artistas no conformistas sutilmente y no tan sutilmente fueron intimidados. Egipto hoy está desprovisto de buenas universidades y centros de investigación, mientras publica periódicos ilegibles que venden la xenofobia y el hipernacionalismo. El Cairo ya no produce el tipo de cine atrevido y creativo que pioneros como el aclamado director Youssef Chahine hace más de 60 años. La sociedad egipcia de hoy no puede tolerar a una figura literaria e intelectual como Taha Hussein, que dominó la vida intelectual árabe de los años 20 hasta su muerte en 1973, debido a su escepticismo sobre el Islam. La sociedad egipcia no puede reconciliarse hoy con la gran diva Asmahan (1917-1944) cantando a su amante que "mi alma, mi corazón y mi cuerpo están en tu mano". En el Egipto de hoy, un chanteuse como Asmahan sería perseguido Y desterrado del país.


En otras palabras, los yihadistas del Estado islámico  no surgieron de ninguna parte. Salieron de un casco podrido y vacío, lo que quedaba de una civilización descompuesta. Son una espantosa manifestación de una enfermedad más profunda que afecta a la cultura política árabe, que estaba estancada, represiva y patriarcal después de las décadas de gobierno autoritario que condujo a la desastrosa derrota en la guerra de 1967 con Israel. Esa derrota sonaba la muerte del nacionalismo árabe y el resurgimiento del Islam político, que se proyectaba como la alternativa a las ideologías más seculares que habían dominado las repúblicas árabes desde la Segunda Guerra Mundial. Si el declive árabe era el problema, entonces "el Islam es la solución", dijeron los islamistas, y ellos lo creyeron.

En su núcleo, ambas corrientes políticas -el nacionalismo árabe y el islamismo- están impulsadas por impulsos atávicos y una perspectiva regresiva de la vida que se basa en un pasado mayormente mitologizado. Muchos islamistas, incluyendo la Hermandad Musulmana de Egipto (la fuente de tales grupos) -ya sea que lo digan explícitamente o insinúan- todavía están en una incesante búsqueda para resucitar el antiguo califato otomano. Los tipos aún más radicales -los salafistas- anhelan un regreso a los días puritanos del Profeta Muhammad y sus compañeros. Para la mayoría de los islamistas, la democracia significa sólo el gobierno mayoritario, y la regla de la  sharia, que codifica la desigualdad de género y la discriminación contra los no musulmanes.

Y enfrentémonos a la triste verdad: no hay pruebas de que el Islam en sus diversas formas políticas sea compatible con la democracia moderna. Desde Afganistán bajo los talibanes hasta Pakistán y Arabia Saudita, y de Irán a Sudán, no hay ninguna entidad islámica que se pueda decir que sea democrática, justa o practicante de buen gobierno. El breve gobierno de la Hermandad Musulmana en Egipto bajo la presidencia de Mohamed Morsi no fue una excepción. La Hermandad intentó monopolizar el poder, perseguir e intimidar a la oposición y estaba conduciendo al país hacia un peligroso callejón sin salida antes de que un violento golpe militar terminara la breve experimentación con el gobierno islámico.

Al igual que los islamistas, los nacionalistas árabes -sobre todo los baazistas- también se fijaron en el "renacimiento" de la antigua grandeza árabe, que alguna vez floreció en las famosas ciudades de Damasco, Bagdad, El Cairo y Córdoba en Al-Andalus. Estos nacionalistas creían que la lengua y la cultura árabes (y en menor medida el islam) eran suficientes para unir entidades dispares con diferentes niveles de desarrollo social, político y cultural. Estaban negando que vivían en un mundo mucho más diverso. Las minorías que resistieron a la primacía de la identidad árabe fueron discriminadas, negadas la ciudadanía y los derechos básicos, y en el caso de los kurdos en Irak fueron sometidos a represión masiva y asesinatos de proporción genocida. Bajo el disfraz del nacionalismo árabe emergió el déspota árabe moderno (Saddam, Kadafi, Assads). Pero estos hombres vivían en una espléndida soledad, separados de su propio pueblo. La represión y la intimidación de las sociedades que gobernaron fueron resumidas dolorosamente por el talentoso poeta sirio Muhammad al-Maghout: "Entro al baño con mis documentos de identidad en mi mano".

Los dictadores, siempre impopulares, abrieron la puerta a la ascensión de los islamistas cuando resultaron tan incompetentes como los monarcas que habían reemplazado. Eso, una vez más, vino en 1967 después de la aplastante derrota del Egipto Nasserita y de la Siria Baazista a manos de Israel. A partir de ese momento la política árabe comenzó a ser animada por varios partidos y movimientos islamistas. Los dictadores, en su desesperación por mantener su poder menguante, sólo se volvieron más brutales en los años ochenta y noventa. Pero los islamistas seguían volviendo en formas nuevas y variadas, sólo para ser aplastados de nuevo cada vez con más ferocidad.

El año 1979 fue un momento decisivo para el Islam político. Una revolución islámica estalló en Irán, provocada en parte por décadas de apoyo occidental al shah corrupto. La Unión Soviética invadió Afganistán y un grupo de fanáticos sangrientos ocuparon la Gran Mezquita de La Meca durante dos semanas. Después de estos cataclismos, el Islam político se volvió más atávico en sus manifestaciones sunitas y más beligerante en sus manifestaciones chiítas. Arabia Saudita, para reafirmar su ethos fundamentalista "wahhabi", se volvió más estricta en su aplicación de la ley islámica y aumentó su ayuda financiera a los islamistas ultraconservadores y a sus escuelas en todo el mundo. La islamización de la guerra en Afganistán contra la ocupación soviética -un proyecto organizado y financiado por los Estados Unidos, Arabia Saudita, Egipto y Pakistán- desencadenó un cambio tectónico en el mapa político de Asia meridional y Oriente Medio. La guerra afgana fue el bautismo de fuego por equipos terroristas como el Grupo Islámico Egipcio y Al Qaeda, los progenitores del Estado Islámico.

Esta lucha de décadas por la legitimidad entre los dictadores y los islamistas significó que cuando los levantamientos de la Primavera Árabe comenzaron a principios de 2011, no había otras alternativas políticas. Sólo tenías el Scylla del estado de seguridad nacional y el Charybdis del Islam político. Los secularistas y liberales, mientras desempeñaban el papel principal en la primera fase de los levantamientos egipcios, fueron marginados más tarde por los islamistas que, por su experiencia política como un movimiento antiguo, ganaron las elecciones parlamentarias y presidenciales. En una región desprovista de la vida política real, era difícil para los liberales y secularistas, reconocidamente divididos y no muy experimentados, formar partidos políticos viables.

Así que nadie debe sorprenderse de que los islamistas y los restos del estado de seguridad nacional han dominado Egipto desde la caída de Hosni Mubarak. Al final, el levantamiento eliminó la punta de la pirámide política -Mubarak y algunos de sus compinches- pero el resto de la estructura represiva, a lo que los egipcios se refieren como el "estado profundo" (el ejército, el aparato de seguridad, el poder judicial, medios estatales e intereses económicos adquiridos), permanecieron intactas. Después del fracasado experimento de gobierno de la Hermandad Musulmana, un golpe sangriento en 2013 completó el círculo y volvió a poner Egipto bajo el control de un general jubilado.

En el Iraq de hoy, también, el fracaso de un posible autoritario, el recién salido primer ministro Nuri al-Maliki, ha contribuido al surgimiento de los islamistas. El Estado islámico está explotando a la minoría árabe sunita alienada, que se siente marginada en un Irak dominado por los chiíes por primera vez en su historia e influenciado significativamente por Irán.

Casi todas las épocas musulmanas, incluidos los ilustrados, han sido desafiadas por grupos que abrazan una virulenta marca de islam austero, puritano y absolutista. Tienen nombres diferentes, pero están impulsados ​​por los mismos impulsos fanáticos y atávicos. La gran ciudad de Córdoba, una de las ciudades más avanzadas de la Europa medieval, fue saqueada y saqueada por este grupo (Al Mourabitoun) en 1013, destruyendo sus magníficos palacios y su famosa biblioteca. En la década de 1920 el Movimiento Ikhwan en Arabia (sin relación con el movimiento egipcio) fue tan fanático que el fundador de Arabia Saudita, el rey Abdul-Aziz Al Saud, que colaboró ​​con ellos inicialmente, tuvo que aplastarlos más tarde. En la época contemporánea, estos grupos incluyen el Talibán, Al Qaeda y el Estado Islámico.

Sí, es engañoso agrupar -como algunos hacen- todos los grupos islamistas juntos, aunque todos son conservadores en grados variables. Al igual que las organizaciones terroristas, Al Qaeda y el Estado Islámico son diferentes de los Hermanos Musulmanes, un movimiento conservador que renunció a la violencia hace años, aunque en el pasado se enfrentó a la violencia.

Sin embargo, la mayoría de estos grupos pertenecen al mismo árbol genealógico, y todos ellos provienen de los males civilizatorios de los árabes. El Estado islámico, al igual que Al Qaeda, es la creación tumoral de un cuerpo político árabe enfermo. Sus raíces se extienden profundamente en las tierras baldías de un atormentado mundo árabe que parece estar pendiente sin rumbo a través de la oscuridad. Los árabes tardaron décadas y generaciones en alcanzar este nadir. Nos tomará mucho tiempo recuperarnos; ciertamente no ocurrirá en mi vida. Tanto los nacionalistas árabes como los islamistas dijeron a mi generación de árabes que deberíamos organizar las proverbiales murallas para defender el "mundo árabe" contra los numerosos bárbaros (imperialistas, sionistas, soviéticos) que se congregaban a las puertas. Poco sabíamos que los bárbaros ya estaban dentro de las puertas, que hablaban nuestro idioma y que ya estaban muy bien arraigados en la ciudad.

Como siempre digo les dejo a ustedes con sus reflexiones, esto forma parte de una realidad actual, y en la que de una forma u otra estamos todos inmiscuidos. Cada cual tiene una opinión, se puede estar o no de acuerdo, pero lo único que pienso es que si las autoridades no encuentran soluciones a esto, lo más seguro que las consecuencias las terminemos pagando todos. Un fuerte abrazo.



[1]    Misha Glenny, “Mc Mafia, El Crimen sin Fronteras”, 2008, Ediciones Destino, Barcelona, España.

[2] Hisham Melhem es el jefe de la oficina de Washington de  Al-Arabiya , el canal satelital con sede en Dubai. También es corresponsal de  Annahar , el principal diario libanés. Síguelo en Twitter  @hisham_melhem


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 Los bárbaros dentro de nuestras puertas

Tal y como lo hemos prometido en el post pasado estoy transcribiendo el artículo mencionado, y que ha desarrollado una verdadera conmoción en el mundo árabe, pues les presenta una visión actual de su mundo que ninguno de los gobiernos quiere reconocer. Esos gobiernos autocráticos, monarquías recalcitrantes a ultranza, un clero fundamentalista que está dejando la región en un aislamiento político, económico, tecnológico  y educativo que ha logrado prácticamente la desintegración de cinco países, por ahora que hoy no tienen posibilidades de subsistir. Más unos cuantos que están a un paso de entrar también en sus propias guerras civiles. No nos engañemos con la opulencia que muestran los países del golfo, ni Arabia Saudita. Atrás de toda esa opulencia en los centros urbanos. Los grandes despliegues pagando fortunas a estrellas del espectáculo o el deporte, no dejan ser un espejismo, su población no ninguna posibilidad de crecimiento ni de oportunidades de trabajo dentro de sus propios estados. Solo les queda la guerrilla o la mafia, en una palabra el uso de un arma es su única posibilidad de salir de la miseria. Irán y Pakistán, Afganistán y Birmania están entre los mayores productores de la amapola opiácea. Esta producción transformada en heroína viaja por tierra como las viejas caravanas y entre en Europa a través de los Balcanes. Siendo los paraísos fiscales del golfo los principales lavaderos de dinero, fundamentalmente de la mafia rusa.[1]  Los países exportadores de petróleo no tienen más remedio que recurrir a las grandes potencia para extracción y refinación posterior, dejando mayores ganancias a esa potencias que a si mismos. Lo cual no importa pues para las elites gobernantes o dominantes les alcanza para mantener su nivel de vida, y toda la ostentación que hacen. Un brillante analista político iraní sadiq J. Al Alzm, de quién vamos a leer en el siguiente post un interesante artículo  dijo “para los gobierno árabes lo importante es parecer, no hacer


A continuación transcribimos el artículo de Hisham Melhem. Un nota previa hemos buscado que prácticamente toda o la mayor cantidad posible de la bibliografía citada sea de autores nacidos en los propios países a los cuales nos referimos, tratando de esta manera de tener fuentes que han vivido, y sufrido los sucesos que analizan o relatan. La gran mayoría de estos economistas, periodistas, sociólogos analistas políticos, etc. si no han sido asesinados, fusilados o colgados se encuentran exiliados en distintos países fuera del mundo árabe para evitar sufrir un juicio sumario.

 

La civilización árabe ha colapsado. No se recuperará en mi vida.

Por HISHAM MELHEM[2]


Con su decisión de usar la fuerza contra los extremistas violentos del Estado Islámico, el ex presidente Obama terminó no haciendo más que entrar conscientemente en un lodazal.  No hizo más que jugar con los destinos de dos países interrumpidos-Irak y Siria- cuyas sociedades habían sido destruidas mucho antes de que los estadounidenses aparecieran en el horizonte. Obama estuvo caminando una vez más -y con comprensible gran renuencia- en el caos de una civilización entera que se ha roto.

La civilización árabe, tal como la conocíamos, ha desaparecido. El mundo árabe de hoy es más violento, inestable, fragmentado e impulsado por el extremismo -el extremismo de los gobernantes y los de la oposición- que en cualquier momento desde el colapso del Imperio Otomano hace un siglo. Toda esperanza de la historia árabe moderna ha sido traicionada. La promesa de empoderamiento político, el retorno de la política, la restauración de la dignidad humana anunciada por la época de las revueltas árabes en sus primeros tiempos, ha dado paso a guerras civiles, divisiones étnicas, sectarias y regionales y la reafirmación del absolutismo, Sus formas militares y atávicas. Con la dudosa excepción de las anticuadas monarquías y emiratos del Golfo -que por el momento se oponen a la marea del caos- y, posiblemente, Túnez, no queda ninguna legitimidad reconocible en el mundo árabe.

¿Es de extrañar que, al igual que los bichos que se apoderan de una ciudad en ruinas, los herederos de esta civilización autodestruida debieran ser los matones nihilistas del Estado islámico? ¿Y que no hay nadie más que pueda limpiar el vasto lío que los árabes han hecho de nuestro mundo, sino de los americanos y los países occidentales?

Ningún paradigma o una teoría pueden explicar lo que salió mal en el mundo árabe en el siglo pasado. No hay un conjunto evidente de razones para los colosales fracasos de todas las ideologías y movimientos políticos que barrían la región árabe: el nacionalismo árabe, en sus formas baazista y nasserita; Diversos movimientos islamistas; Socialismo árabe; El Estado rentier y los monopolios rapaces, dejando a su paso una cadena de sociedades quebradas. Ninguna teoría puede explicar la marginación de Egipto, una vez que el centro de la gravedad política y cultural en el Oriente árabe, y su breve y tumultuosa experimentación con un cambio político pacífico antes de que volviera al gobierno militar.

Tampoco es adecuada la noción de "odios sectarios antiguos" para explicar la aterradora realidad de que a lo largo de un frente que se extiende desde Basora en la boca del Golfo Pérsico hasta Beirut, en el Mediterráneo, existe una sangría casi continua entre sunitas y chiíes. Una épica batalla geopolítica por el poder y el control que enfrentan a Irán, la potencia chiíta, contra Arabia Saudí, la potencia sunita y sus proxies.

No hay una sola explicación general para ese tapiz de horrores en Siria e Irak, donde en los últimos cinco años más de casi un de millón de personas perecieron, donde ciudades famosas como Alepo, Homs y Mosul fueron visitadas por el terror moderno de Assad Las armas químicas y la brutal violencia del Estado islámico. ¿Cómo podría la Siria desgarrarse y convertirse -como España en la década de 1930- en la arena para que los árabes y los musulmanes vuelvan a luchar contra sus viejas guerras civiles? La guerra emprendida por el régimen sirio contra los civiles en las zonas de oposición combinó el uso de misiles Scud, bombas antipersonal barril, así como tácticas medievales contra ciudades y barrios como el asedio y la hambruna. Por primera vez desde la Primera Guerra Mundial, los sirios morían de desnutrición y hambre.

La historia de Irak en las últimas décadas es una crónica de una muerte predicha. La lenta muerte comenzó con la decisión fatídica de Saddam Hussein de invadir Irán en septiembre de 1980. Los iraquíes han estado viviendo en el purgatorio desde entonces, con cada guerra dando a luz a otra. En medio de este caos suspendido, la invasión estadounidense en 2003 fue simplemente un catalizador que permitió que el caos violento reanudara su pleno vigor.

Las polarizaciones en Siria e Irak -políticas, sectarias y étnicas- son tan profundas que es difícil ver cómo estos países, una vez importantes, podrían ser restaurados como estados unitarios. En Libia, el reinado de 42 años de terror de Muammar al-Gadafi hizo que el país estuviera políticamente desolado y fracturara su ya débil unidad. Las facciones armadas que heredaron el país agotado lo han puesto en el curso de la ruptura-otra vez, no sorprendentemente-a lo largo de fisuras tribales y regionales. El Yemen tiene todos los ingredientes de un estado fallido: divisiones políticas, sectarias, tribales, norte-sur, en un contexto de deterioro económico y una napa húmeda que podría convertirla en el primer país del mundo en quedarse sin agua potable.

Bahrein mantiene un status quo quebradizo por la fuerza de las armas de sus vecinos más grandes, principalmente Arabia Saudita. El Líbano, dominado por Hezbolá, posiblemente el más poderoso actor no estatal del mundo, antes del surgimiento del Estado islámico, podría ser arrastrado por completo al torbellino de las múltiples guerras civiles de Siria por el régimen de Assad, Irán y su poder Hezbollah Como el Estado islámico.

Un subproducto de la depredación del estado de seguridad nacional y el resurgimiento del islamismo ha sido la lenta muerte del cosmopolitismo que distinguía grandes ciudades del Medio Oriente como Alejandría, Beirut, El Cairo y Damasco. Alejandría fue una vez un centro de aprendizaje y placeres multiculturales (por la noche, Mark Twain escribió en  Innocents Abroad , "era una especie de reminiscencia de París"). Hoy en día, Alejandría es un semillero de islam político, ahora que la antigua comunidad greco-egipcia ha huido junto con otras comunidades no árabes y no musulmanas. Beirut, una vez que la ciudad más liberal en el Levante, está luchando para mantener un mínimo de apertura y tolerancia al ser empujado por Hezbollah para convertirse en un Teherán en el Mediterraneo. Durante las últimas décadas, los islamistas de toda la región han alentado -y presionado- a las mujeres a que usen velos, a los hombres a mostrar signos de religiosidad y a los intelectuales y artistas no conformistas sutilmente y no tan sutilmente fueron intimidados. Egipto hoy está desprovisto de buenas universidades y centros de investigación, mientras publica periódicos ilegibles que venden la xenofobia y el hipernacionalismo. El Cairo ya no produce el tipo de cine atrevido y creativo que pioneros como el aclamado director Youssef Chahine hace más de 60 años. La sociedad egipcia de hoy no puede tolerar a una figura literaria e intelectual como Taha Hussein, que dominó la vida intelectual árabe de los años 20 hasta su muerte en 1973, debido a su escepticismo sobre el Islam. La sociedad egipcia no puede reconciliarse hoy con la gran diva Asmahan (1917-1944) cantando a su amante que "mi alma, mi corazón y mi cuerpo están en tu mano". En el Egipto de hoy, un chanteuse como Asmahan sería perseguido Y desterrado del país.


En otras palabras, los yihadistas del Estado islámico  no surgieron de ninguna parte. Salieron de un casco podrido y vacío, lo que quedaba de una civilización descompuesta. Son una espantosa manifestación de una enfermedad más profunda que afecta a la cultura política árabe, que estaba estancada, represiva y patriarcal después de las décadas de gobierno autoritario que condujo a la desastrosa derrota en la guerra de 1967 con Israel. Esa derrota sonaba la muerte del nacionalismo árabe y el resurgimiento del Islam político, que se proyectaba como la alternativa a las ideologías más seculares que habían dominado las repúblicas árabes desde la Segunda Guerra Mundial. Si el declive árabe era el problema, entonces "el Islam es la solución", dijeron los islamistas, y ellos lo creyeron.

En su núcleo, ambas corrientes políticas -el nacionalismo árabe y el islamismo- están impulsadas por impulsos atávicos y una perspectiva regresiva de la vida que se basa en un pasado mayormente mitologizado. Muchos islamistas, incluyendo la Hermandad Musulmana de Egipto (la fuente de tales grupos) -ya sea que lo digan explícitamente o insinúan- todavía están en una incesante búsqueda para resucitar el antiguo califato otomano. Los tipos aún más radicales -los salafistas- anhelan un regreso a los días puritanos del Profeta Muhammad y sus compañeros. Para la mayoría de los islamistas, la democracia significa sólo el gobierno mayoritario, y la regla de la  sharia, que codifica la desigualdad de género y la discriminación contra los no musulmanes.

Y enfrentémonos a la triste verdad: no hay pruebas de que el Islam en sus diversas formas políticas sea compatible con la democracia moderna. Desde Afganistán bajo los talibanes hasta Pakistán y Arabia Saudita, y de Irán a Sudán, no hay ninguna entidad islámica que se pueda decir que sea democrática, justa o practicante de buen gobierno. El breve gobierno de la Hermandad Musulmana en Egipto bajo la presidencia de Mohamed Morsi no fue una excepción. La Hermandad intentó monopolizar el poder, perseguir e intimidar a la oposición y estaba conduciendo al país hacia un peligroso callejón sin salida antes de que un violento golpe militar terminara la breve experimentación con el gobierno islámico.

Al igual que los islamistas, los nacionalistas árabes -sobre todo los baazistas- también se fijaron en el "renacimiento" de la antigua grandeza árabe, que alguna vez floreció en las famosas ciudades de Damasco, Bagdad, El Cairo y Córdoba en Al-Andalus. Estos nacionalistas creían que la lengua y la cultura árabes (y en menor medida el islam) eran suficientes para unir entidades dispares con diferentes niveles de desarrollo social, político y cultural. Estaban negando que vivían en un mundo mucho más diverso. Las minorías que resistieron a la primacía de la identidad árabe fueron discriminadas, negadas la ciudadanía y los derechos básicos, y en el caso de los kurdos en Irak fueron sometidos a represión masiva y asesinatos de proporción genocida. Bajo el disfraz del nacionalismo árabe emergió el déspota árabe moderno (Saddam, Kadafi, Assads). Pero estos hombres vivían en una espléndida soledad, separados de su propio pueblo. La represión y la intimidación de las sociedades que gobernaron fueron resumidas dolorosamente por el talentoso poeta sirio Muhammad al-Maghout: "Entro al baño con mis documentos de identidad en mi mano".

Los dictadores, siempre impopulares, abrieron la puerta a la ascensión de los islamistas cuando resultaron tan incompetentes como los monarcas que habían reemplazado. Eso, una vez más, vino en 1967 después de la aplastante derrota del Egipto Nasserita y de la Siria Baazista a manos de Israel. A partir de ese momento la política árabe comenzó a ser animada por varios partidos y movimientos islamistas. Los dictadores, en su desesperación por mantener su poder menguante, sólo se volvieron más brutales en los años ochenta y noventa. Pero los islamistas seguían volviendo en formas nuevas y variadas, sólo para ser aplastados de nuevo cada vez con más ferocidad.

El año 1979 fue un momento decisivo para el Islam político. Una revolución islámica estalló en Irán, provocada en parte por décadas de apoyo occidental al shah corrupto. La Unión Soviética invadió Afganistán y un grupo de fanáticos sangrientos ocuparon la Gran Mezquita de La Meca durante dos semanas. Después de estos cataclismos, el Islam político se volvió más atávico en sus manifestaciones sunitas y más beligerante en sus manifestaciones chiítas. Arabia Saudita, para reafirmar su ethos fundamentalista "wahhabi", se volvió más estricta en su aplicación de la ley islámica y aumentó su ayuda financiera a los islamistas ultraconservadores y a sus escuelas en todo el mundo. La islamización de la guerra en Afganistán contra la ocupación soviética -un proyecto organizado y financiado por los Estados Unidos, Arabia Saudita, Egipto y Pakistán- desencadenó un cambio tectónico en el mapa político de Asia meridional y Oriente Medio. La guerra afgana fue el bautismo de fuego por equipos terroristas como el Grupo Islámico Egipcio y Al Qaeda, los progenitores del Estado Islámico.

Esta lucha de décadas por la legitimidad entre los dictadores y los islamistas significó que cuando los levantamientos de la Primavera Árabe comenzaron a principios de 2011, no había otras alternativas políticas. Sólo tenías el Scylla del estado de seguridad nacional y el Charybdis del Islam político. Los secularistas y liberales, mientras desempeñaban el papel principal en la primera fase de los levantamientos egipcios, fueron marginados más tarde por los islamistas que, por su experiencia política como un movimiento antiguo, ganaron las elecciones parlamentarias y presidenciales. En una región desprovista de la vida política real, era difícil para los liberales y secularistas, reconocidamente divididos y no muy experimentados, formar partidos políticos viables.

Así que nadie debe sorprenderse de que los islamistas y los restos del estado de seguridad nacional han dominado Egipto desde la caída de Hosni Mubarak. Al final, el levantamiento eliminó la punta de la pirámide política -Mubarak y algunos de sus compinches- pero el resto de la estructura represiva, a lo que los egipcios se refieren como el "estado profundo" (el ejército, el aparato de seguridad, el poder judicial, medios estatales e intereses económicos adquiridos), permanecieron intactas. Después del fracasado experimento de gobierno de la Hermandad Musulmana, un golpe sangriento en 2013 completó el círculo y volvió a poner Egipto bajo el control de un general jubilado.

En el Iraq de hoy, también, el fracaso de un posible autoritario, el recién salido primer ministro Nuri al-Maliki, ha contribuido al surgimiento de los islamistas. El Estado islámico está explotando a la minoría árabe sunita alienada, que se siente marginada en un Irak dominado por los chiíes por primera vez en su historia e influenciado significativamente por Irán.

Casi todas las épocas musulmanas, incluidos los ilustrados, han sido desafiadas por grupos que abrazan una virulenta marca de islam austero, puritano y absolutista. Tienen nombres diferentes, pero están impulsados ​​por los mismos impulsos fanáticos y atávicos. La gran ciudad de Córdoba, una de las ciudades más avanzadas de la Europa medieval, fue saqueada y saqueada por este grupo (Al Mourabitoun) en 1013, destruyendo sus magníficos palacios y su famosa biblioteca. En la década de 1920 el Movimiento Ikhwan en Arabia (sin relación con el movimiento egipcio) fue tan fanático que el fundador de Arabia Saudita, el rey Abdul-Aziz Al Saud, que colaboró ​​con ellos inicialmente, tuvo que aplastarlos más tarde. En la época contemporánea, estos grupos incluyen el Talibán, Al Qaeda y el Estado Islámico.

Sí, es engañoso agrupar -como algunos hacen- todos los grupos islamistas juntos, aunque todos son conservadores en grados variables. Al igual que las organizaciones terroristas, Al Qaeda y el Estado Islámico son diferentes de los Hermanos Musulmanes, un movimiento conservador que renunció a la violencia hace años, aunque en el pasado se enfrentó a la violencia.

Sin embargo, la mayoría de estos grupos pertenecen al mismo árbol genealógico, y todos ellos provienen de los males civilizatorios de los árabes. El Estado islámico, al igual que Al Qaeda, es la creación tumoral de un cuerpo político árabe enfermo. Sus raíces se extienden profundamente en las tierras baldías de un atormentado mundo árabe que parece estar pendiente sin rumbo a través de la oscuridad. Los árabes tardaron décadas y generaciones en alcanzar este nadir. Nos tomará mucho tiempo recuperarnos; ciertamente no ocurrirá en mi vida. Tanto los nacionalistas árabes como los islamistas dijeron a mi generación de árabes que deberíamos organizar las proverbiales murallas para defender el "mundo árabe" contra los numerosos bárbaros (imperialistas, sionistas, soviéticos) que se congregaban a las puertas. Poco sabíamos que los bárbaros ya estaban dentro de las puertas, que hablaban nuestro idioma y que ya estaban muy bien arraigados en la ciudad.

Como siempre digo les dejo a ustedes con sus reflexiones, esto forma parte de una realidad actual, y en la que de una forma u otra estamos todos inmiscuidos. Cada cual tiene una opinión, se puede estar o no de acuerdo, pero lo único que pienso es que si las autoridades no encuentran soluciones a esto, lo más seguro que las consecuencias las terminemos pagando todos. Un fuerte abrazo.



[1]    Misha Glenny, “Mc Mafia, El Crimen sin Fronteras”, 2008, Ediciones Destino, Barcelona, España.

[2] Hisham Melhem es el jefe de la oficina de Washington de  Al-Arabiya , el canal satelital con sede en Dubai. También es corresponsal de  Annahar , el principal diario libanés. Síguelo en Twitter  @hisham_melhem


Miguel Martinez...
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Decurión
Desde: 7 Sep 2013

Saludos

 

No llamaria el asunto de Suez como COMPLOT.

ESe tema merece algunas refleiones.

El interes de EEUU a oponerse a sus aliados es curioso y responde  al ansia de  EEUU de adquirir  mas protagonismo  a nivel mundial, poniendo en evidencia a los demas,  regañandolos como a niños traviesos o tal vez como ancianos que se estan  pasando.

Factores como la idea de "libertad" que tenian los EEUU se  mezclan en el asunto, frente a los europeos que aun son vistos, de manera infantil, como los sometedores coloniales frente a las voluntades de libertad de, en este caso, Egipto.  Claramente aparecio a los ojos de EEUU ocmo antiimperialista, y eso les gusta...( aqui subyace un antiimperialismo hacia GB evidente).

Llegaron a creer, los EEUU poder  montar una especie de  "OTAN Sur",   con Turquia, Irak,  Siria y  Paquistan, que  no funciono.

 

EEUU intento ganarse al lider egipcio  a finales de 1955 con una financiacion de las obras del canal en lugar del plan de GB que pedia ser mas duros, concretamente, derrocarlo.

Y egipto, o sea Nasser, jugando al gran estratega, rechazo la financiacion, porque entre otras cosas, temia  deber favores a EEUU.

Y no solo rechaza esa ayuda economica, sino que decide  nacionalizar el canal...

Dulles,secretario de estado de EEUU, se  enfada y va por ahi soltando, basicamente en Londres en el verano de 1956 que hay que obligar a  Nasser a ser mas  buena persona... Pero a la vez da a entender que los intereses de  EEUU pasant por lograr un acuerdo con Nasser para atraerlo a la orbita occidental.

El presidente de EEUU envio una carta al gobierno de GB  advirtiendo que una intervencion de  esta en Egipto iria  contra los sentimientos de EEUU hacia sus aliados y podria conllevar consecuencias extremas. O sea que en realidad, lo ue  querian decir, es que no creian que GB y Francia fuerna capaces de poder llevar a cabo una operacion  sin el apoyo de EEUU. Pero no lo dijeron claramente.

Hay que poner en relieve la personalidad de Dulles, John Foster, un tipo muy religioso, con  un moral elevada que cree en la justicia. 

La diplomacia de EEUU esta realmente  verde.

En octubre de 1956 el presidentede EEUU aun cree poder solventar pacificamente el conflicto, presenta en la ONU una resolucion que fracasa, entre otras por  creer EEUU que podra  mantener su buena relacion con sus aliados y con los no alineados...

Y  el ataque a Suez pilla a EEUU por sorpresa, y se ofende...Y dedide pasar a ser la superpotencia, aunque deba  humillar a sus aliados.

MAs tarde  Kissinger reconocera el error  de haberlo hecho.

juan el que piensa
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Desde: 5 Dic 2015

 La guerra del Canal 1956

Hola estimado Miguel, con tu poder se síntesis has resumido en gran medida los hechos ocurridos en el año 1956  cuando el 26 de julio Gamal Abdel Nasser nacionalizó el Canal de Suez.  Con razón me has pasado un rezongo  por la longitud de un post  hace unos días.

Respecto a lo que has escrito te diré que en términos generales coincido en gran parte contigo, en algunos aspectos has enfocado el tema desde una óptica diferente que me ha resultado muy interesante, y a eso le agrego algunos puntos que realmente me eran desconocidos, por tanto como sucede siempre en estos intercambios uno siempre aprende alguna cosa nueva.

También he de decirte que hay algunos detalles que a mi entender quedaron fuera y que diría tienen una trascendencia significativa en los hechos y las posteriores consecuencias.

Pero antes de entrar en tema déjame hacer una aclaración para ti y los demás compañeros. Son tantas las puntas y tan variadas que tiene el tópico que estamos tratando en este subforo que es prácticamente imposible abarcar todos los temas con la profundidad que uno quisiera, es por ello que no hay más solución que sobrevolar sobre todos en general con la intención de dar un vistazo global  de los mismos y del contexto en general. Espero sepan comprender esta situación.

Entrando en tema, el primer aspecto, y permíteme en este punto discrepar contigo Nasser que había solicitado ayuda económica  a Estados Unidos y Gran Bretaña para financiar su colosal represa de Asuán, en su época el proyecto de la misma era la de mayor tamaño construida hasta el momento. Pero ocurre que con su política internacional el líder egipcio, que estaba jugando a dos puntas, hace pública su compra de armas a Checoeslovaquia, su reconocimiento a la República Popular China y la correspondiente apertura de relaciones diplomáticas. Su reunión en Brioni  con el Mariscal Tito de Yugoeslavia y el Primer Ministro Indio creando el Bloque Mundial de Países no Alineados. A lo que debemos sumar en cuanto a su política interna revolucionaria a ojos de las grandes potencias, creando la República Socialista Árabe Unida, en una unión con Siria, que finalmente no tuvo éxito, pero que igual mantuvo el nombre para Egipto. La noción socialista mostrada en la creación del panarabismo y su enfrentamiento con Arabia Saudita, monarquía tradicional musulmana  wahabista fundamentalista, en lo que se llamó y se llama la Guerra Fría Árabe volcó a las potencias occidentales, y este aspecto es muy importante Gran Bretaña y Estados Unidos juntos le negaron la ayuda económica[1]. El no la rechazó. Y finalmente en un error estratégico, reconocido por él mismo, en un acto llevado a cabo en Alejandría posteriormente a los hechos, nacionaliza el Canal de Suez, en el momento menos oportuno, pensando que el liderazgo en el mundo árabe le iba a cubrir de la reacción de las potencias europeas, todavía con el agravante que simultáneamente a la nacionalización, ordena el mismo día el bloqueo de los estrechos de Tirán, bloqueando así el puerto de Eilat, principal puerto comercial israelí en el Golfo de Aqaba, cerrándoosle la salida hacia el sur a las exportaciones e importaciones a los países del lejano oriente asiático. Dejando a este país con un solo puerto operativo, Haifa como todos saben ubicado sobre el Mediterráneo.  Se une junto con Siria y Jordania a fin de aumentar las hostilidades contra Israel, junto al financiamiento de los fedayines que permanentemente actuaban dentro del territorio de este país.

Por tanto he aquí a otro protagonista importante en toda esta revuelta diplomática y bélica que va a salir triunfador de esta situación. Es cierto, Inglaterra y Francia, utilizaron a Israel como herramienta para conseguir sus objetivos. Al final de todo el único que los obtuvo aunque parcialmente fue este último.[2]

Llegamos al 29 de octubre de 1956, Israel inicia el ataque tal y como estaba previsto, en tan solo un día conquista la Franja de Gaza, el Sinaí y llega al canal de Suez. El Consejo de Seguridad de la ONU, bajo el liderazgo de Francia e Inglaterra hacen una oferta de mediación a Egipto que es rechazada, tal y cual era de esperar, otro error de cálculo de Nasser que cayó en la celada y permite que de esta manera se declare el estado de emergencia, comienzan las dos potencias a bombardear desde las bases de Chipre y Malta a país del Nilo. El Reino Unido y Francia habían reunido una flota de siete portaviones, 80.000 hombres y 100 barcos de guerra. Nasser responde hundiendo un total de 40 barcos comerciales de distintas banderas que se encontraban o en el canal o navegando por el Mar Rojo. Es en este momento que entra en acción el otro protagonista que faltaba mencionar, la URSS quien junto con los Estados Unidos, y secretario general de la ONU Dag Hammarskjöld, citan a otra reunión urgente del Consejo de Seguridad[3] se exige un alto al fuego. Finalmente Egipto ante la superioridad militar a la que estaba expuesto acepta. Por la otra parte Francia, Inglaterra e Israel también.

Finalmente el 5 de noviembre se firma el acuerdo de Londres, marcando el alto al fuego definitivo y cinco puntos más. Este acuerdo fue firmado por Inglaterra, Francia y Egipto que accedió presentarse a negociar en Londres.  Dos días después el Secretario General de la ONU y el primer ministro de Canadá viajan a Egipto a organizar todos los aspectos del acuerdo.

Los Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas estaban en contra de la intervención de la triple alianza por distintas razones. Los soviéticos se habían convertido en uno de los principales aliados de Siria, y buscaban incrementar su popularidad en el mundo árabe.

Los estadounidenses, por su parte, alegaron no haber sido informados de la invasión por sus aliados, y la administración de Dwight Eisenhower tenía que demostrar al mundo que no permitiría esa clase de comportamientos por parte de sus aliados si pretendía que sus denuncias de la intervención soviética en Hungría tuvieran alguna clase de credibilidad. El 30 de octubre de 1956, EE. UU. llevó al Consejo de Seguridad una resolución que pedía la retirada israelí del Sinaí, aunque fue vetada por Francia y el Reino Unido.

La amenaza económica estadounidense, unida a la amenaza de agresión de la URSS —que amenazó con usar « armas de destrucción masiva» contra Londres y París—, fue determinante para la retirada de las fuerzas anglo-francesas e israelíes del Sinaí. Esta retirada fue auspiciada por Lester Pearson, (Primer Ministro de Canadá) quien sugirió la creación de un cuerpo especial de interposición, la UNEF o más conocidos en futuro como los Cascos Azules, entre Egipto e Israel, sugerencia que fue aprobada en la ONU y que más tarde le valió a Pearson el Premio Nobel de la Paz de 1957. La retirada de los tres aliados se completó a principios de 1957

Finalmente Israel con un sentimiento mixto, devuelve el Sinaí a Egipto, no tuvo prácticamente pérdidas, y logro que se abriera la navegación para sus barcos en el golfo de Aqaba y el Canal de Suez.

Para Gamal Abdul Nasser el resultado final si bien significó un fracaso militar, su prestigio a creció a niveles insospechados en el mundo árabe y países del tercer mundo. Fue aclamado en sus visitas a diversos de esos países. Consiguió  el financiamiento para su represa de la URSS, con quién terminó como aliado hasta su muerte en 1970, la guerra fría árabe continuó y continúa hasta el presente. El conflicto con Israel y la defensa de los palestinos continuará hasta la guerra de Yon Quipur, o Guerra de los Seis Días, en el año 1967, después de esta pérdida ya no tendrá más fuerzas para combatir y morirá de un paro cardiaco en un acto político en Alejandría.

Bueno Miguel me he explayado más de la cuenta, como digo siempre no puedo con el genio. Como habrás visto salvo en algunos detalles en términos generales compartimos un mismo concepto de los acontecimientos. Aunque quizás no desde el punto de vista ideológico. Obviamente también algunas discrepancias en las fuentes elegidas como base de la información. Pero lo lindo de los foros es esto discrepar con altura y siempre con ánimo de aprender un poco más. Muchachos espero que algo de todo esta cadena de hechos le haya interesado. Como siempre un fuerte abrazo.

P.D.: Un pequeño detalle les pido por favor que lean cual fue la bibliografía utilizada, tal vez alguno encuentre material para seguir profundizando en los detalles de estos acontecimientos, si les interesa. Sobre todo dado que no podemos desarrollar todo el tem con la profundidad que merece. Gracias.


Bibliografía

MEIGS, C., Las Naciones Unidas: personajes y acontecimientos. (Mejico, Unión tipográfica Editorial Hispano-Americana).

MILLER, R.I., Dag Hammarskjöld and crisis diplomacy. (Londres-1961).

 “Historia Siglo XX: La Guerra Fría: La Coexistencia Pacífica: Las crisis periféricas: Oriente medio, La crisis de Suez” Página Web Historias del siglo XX, Londres, Inglaterra

José Urbano Martínez Carreras, “El mundo árabe e Israel: el Próximo Oriente en el siglo XX", editorial Istmo, año 2002, Madrid , España



[1]  Urbano Martínez Carreras José, “El mundo árabe e Israel: el Próximo Oriente en el siglo XX”, Editorial Itsmo, año 2002, Madrid, España.

[2]  Morin Edgar, Kern Anne Brigtte, “Tierra Patria”, Editorial Kairos , año 1993, Barcelona, España

[3]  Página Web del Consejo de Seguridad de la ONU. Comunicados 1955-1960. Nueva York:

juan el que piensa
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Desde: 5 Dic 2015

 Los países del Magreb

Hemos analizado en los pasados post lo relativo a la independencia de Egipto, llegando a los años 70 del siglo pasado.  Los últimos tiempos post Nasser hasta nuestros días los dejamos para analizar en conjunto con todos los países musulmanes en general porque como vamos a ver se encuentran todos involucrados en los diferentes hechos vigentes de una manera u otra.

Vamos a ver ahora los demás países del Norte de África: Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Un rasgo distintivo de esta región es que, al igual que Egipto, eran en teoría parte del Imperio otomano. También las conexiones entre el centro del gobierno otomano y estos países eran incluso más remotas que en Egipto. La región que estamos analizando estaba bajo la influencia política de las potencias europeas en el siglo XlX. 

Comencemos por la parte más occidental con Marruecos. Este país contaba con una dinastía establecida con una tradición de siglos. Había un gobierno local y cuando el país cae bajo las tropas españolas  y francesas, la monarquía sigue existiendo. Este es un rasgo muy importante que recordar. La dinastía reinante continuaría su función aun con las limitaciones de los poderes coloniales. Por lo tanto existe una continuidad en la estructura del estado desde el período precolonial, colonial, y postcolonial que va tener una importancia vital en el futuro para obtener su independencia.

El caso de Argelia es más complicado porque cuando llegan los franceses a Argelia en 1830, sustituyen los gobiernos locales existentes. En 1848 se anexionan por completo el territorio y lo convierten, siguiendo el dogma colonial de la época, en parte integral del estado francés. Argelia no se verá como una simple posesión colonial sino como parte integral de la madre patria.  Este dogma colonial de que Argelia es parte de Francia complicará enormemente la contienda y las negociaciones por la independencia, como veremos enseguida.

 En Túnez nos encontramos con una situación similar a la de Marruecos, en el sentido de que las estructuras de la administración local se perpetuaron con los franceses, y Túnez era percibido como una posesión colonial y no fue anexionado formalmente. Se constituyó en un protectorado francés en 1881, lo que supone que la autoridad local siguió estando bajo la protección de los franceses. 

Italia empezó a estar interesada en adquirir sus propias colonias en el siglo XlX. Como Italia llegó tarde a la consolidación  como nación-estado, esta realidad se transformará en un hecho concreto sólo a mediados del siglo XlX, y por lo tanto llega tarde al reparto colonial, Por lo cual tiene que conformarse con lo que sobra en este mercado de las posesiones coloniales. Y resulta como era de esperar que se fijara en Libia, que está justo al otro lado cruzando el Mediterráneo. Libia rápidamente se convertirá en una colonia italiana siguiendo el modelo francés en Argelia. Un país sin ejército organizado  ni un gobierno centralizado con instituciones formales. Tan solo eran tribus esparcidas por el desierto, Aún no se había comenzado a explotar el petróleo.

Así que ya vemos un patrón que une y al mismo tiempo separa estos territorios. El nivel de asentamiento en las colonias,  es decir, el traslado de europeos al norte de África varía enormemente en estos cuatro países, y complicará la ya de por sí compleja distribución étnica que existe en estos países No hay una población homogénea; los cuatro países se caracterizan por las fuertes divisiones étnicas que existen. Y estas divisiones étnicas se complicarán con la llegada de un número elevado de colonos europeos. La etnias dominantes que hay que tener presente en Marruecos, Argelia y Túnez es la de bereber y árabe,  que lo es lingüística, étnica y cultural. 

Algo que sucederá es que los administradores coloniales usarán estas divisiones para separar a una posible oposición y fomentarán el 'divide y vencerás'; veremos cómo las  diferencias étnicas serán explotadas por los poderes coloniales. En Libia la situación es más tribal que étnica, pero también hay una población muy heterogénea.

En Marruecos entre 1912 y 1956 llega medio millón de europeos y en Argelia las cifras son incluso más elevadas. Un total de aproximadamente seiscientos mil de europeos se asientan  permanentemente en Argelia durante este periodo. En Túnez serán unos 250.000. En Libia quedará reflejada la debilidad del estado italiano y el número de colonos será menor, en torno a 150.000 italianos se trasladarán a Libia e intentarán trabajar en la agricultura. Esta llegada de colonos europeos a estos países, como pueden imaginar,  deriva en la desposesión de las poblaciones lugareñas de sus  tierras por medio de instrumentos administrativos y legales que imponen los poderes coloniales,  y no hay que andarse con rodeos aquí: hay que hablar de una explotación brutal y de la desposesión de grandes  secciones de la población nativa, que se encontrarán sin tierras  y empobrecidos como consecuencia de este proceso. Y las tierras y la riqueza pasarán a manos de unos colonos europeos racialmente y lingüísticamente diferentes que acaban de llegar al país, y el paralelismo con el siglo XX es obvio. Recordemos entonces esta desposesión de la población local en favor de los colonos extranjeros y que será uno de los factores determinantes de las luchas por la liberación nacional en los cuatro países y muy en especial en el caso de Argelia. Otro aspecto que merece la pena recordar es que los países coloniales intentan usar los recursos de estos países en beneficio propio. Uno de los recursos es simplemente la mano de obra, obviamente en actividades económicas, pero también se reclutaban a menudo soldados para las guerras, sobre todo para la Primera y la Segunda guerras mundiales. Marruecos y Argelia en especial pagarán un precio altísimo en muertes durante las dos guerras mundiales en las tropas coloniales bajo el mando francés y británico en sus posesiones coloniales.

Desde el punto de vista económico como pueden imaginar son los colonos los responsables de un giro de una agricultura de subsistencia a una agricultura  productiva,  como consecuencia de la desposesión de la tierra  a los habitantes locales. Con este cambio en la agricultura llegarán los impuestos  en moneda, lo que provocará un mayor empobrecimiento de la población. Con esta transformación tan dramática de la agricultura, de la economía y de las relaciones sociales, llega algo que los países colonizadores no se esperaban pero que a nosotros, conociendo lo que pasará después, no debería sorprendernos y es la resistencia de la población local. Esta resistencia se iniciará con las tribus de las montañas de Cabilia, pero esta gente que históricamente había estado aislada y que se oponía a las autoridades centrales, será ahora la que comience los movimientos de resistencia. Lo que luego se va a extender al grueso de la población. Lalla Fatma N'Soumer, es una de las mujeres que liderarán la resistencia al colonialismo francés ya en el siglo XlX, de 1851 a 1857. La resistencia no es por lo tanto algo que se inicia en el siglo XX; estará presente con el inicio de la desposesión de los nativos. 

Analicemos rápidamente el impacto de la ley colonial francesa  y de la administración que va a impactar en estos territorios. Sin duda  el impacto mayor va a ocurrir en Argelia. Este país se encontrará plenamente integrado en la sociedad francesa, en el sistema estatal, el derecho francés, las instituciones civiles y administrativas se importan en su totalidad a Argelia. En Túnez y en Marruecos el impacto tiene más matices. Francia introduce en Marruecos y en Túnez un sistema con tres niveles; donde teníamos los tribunales musulmanes tradicionales, pasarán ahora a un poder judicial que aplicará la ley francesa y contará también con unos oficiales coloniales franceses. Además tendremos los tribunales bereberes que los franceses introducirán para cimentar la división étnica existente entre los árabes y los bereberes. 

Tenemos en los tres países  una herencia secular que proviene de las instituciones francesas que continuará en el siglo XX y que es muy difícil de borrar. 

Es importante recordar aquí la continuación de las instituciones coloniales francesas que se establecen   y cobran vida propia, independientemente de los movimientos políticos que surgirán en el siglo XX en estos países. 

Habrán observado que no he hablado de la presencia colonial española, y es simplemente porque el estado español no era tan fuerte como el francés, y por eso mismo su legado en Marruecos es mucho menor que el francés. Es el mismo caso de Libia con Italia. La presencia colonial estará mucho menos formalizada,  tendrá menos impacto en los movimientos y la transformación de la población. 

Vamos a ver ahora los periodos en los que se dan la presencia colonial y las guerras de liberación y los gobiernos autocráticos que se generarán. Y he mencionado que especialmente en los territorios franceses se reclutó a mucha gente en el ejército francés para combatir en las guerras europeas, especialmente en la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Se esperaban una recompensa por los sacrificios realizados, en particular tras la Segunda guerra mundial; cuando Francia es ocupada por las tropas alemanas, las colonias del Norte de África permanecerán leales a la Francia libre; se esperaba que esta fidelidad  a la República Francesa se viera recompensada una vez terminada la guerra  y el hecho de que los movimientos independentistas no se aprovecharan del momento de debilidad de Francia, por ejemplo, para promover la independencia o llegar a un acuerdo con el enemigo alemán, podría haberse visto recompensada después. El general De Gaulle, que fue el líder de la Francia Libre durante  la ll Guerra Mundial admitió esto durante la guerra  y declaró que Francia le tenía que estar agradecida a la lealtad de los musulmanes del Norte de África. Pero como ya sabemos, tras la ll Guerra Mundial Francia no abordará de la manera debida estas peticiones de independencia. Esta reivindicación será moderada en Marruecos donde, como ya hemos comentado, se continúa con la dinastía, hay un traspaso de la autoridad colonial a la monarquía. A su vez veremos en Túnez que se establecerá una república y la cesión gradual de la autoridad colonial a las autoridades tunecinas se contempla y se pone en movimiento. Por otra parte con Argelia Francia insiste en la idea colonial de que Argelia no es una colonia sino una parte integral de Francia y vemos un intento brutal de suprimir cualquier agitación nacionalista. Es la Legión Extranjera francesa en Argelia la que se encarga de la represión y lo que es característico de la Guerra de independencia que dura de 1954 al 62 es el altísimo nivel de brutalidad con el que las autoridades militares francesas intentaron quebrantar el espíritu de la población argelina, que no es de extrañar se corresponderá con una brutalidad similar en el lado del Movimiento de Liberación de Argelia. 

El número de víctimas durante la Guerra de la independencia fue de un número muy elevado. Los números varían un poco pero podemos decir que alrededor de 675.000 personas perdieron la vida en la misma. Es importante decir que el uso sistemático de la tortura estuvo muy extendido en las tropas francesas en especial, y esto se cuenta de una manera muy gráfica e instructiva en la película 'La batalla de Argel', les animo a ver esta película pero ojo, que no es una película para ver en familia. Sí, da una idea muy ajustada de la polarización que existió, la violencia y la agitación política que hubo entre los colonos franceses, los que les apoyan en Francia y el Movimiento de Liberación Argelino y de cómo esto afecta a los dos grupos. Tanto en Francia en el continente como en la Argelia colonial habrá intentos de subvertir el orden, y no sólo por parte del Frente Argelino de Liberación. También veremos cómo las organizaciones de colonos franceses intentarán atacar la integridad del estado francés, y derivarán en  un intento de golpe de estado por parte de la organización militar de los colonos,  la Organización del Ejército Secreto con el General Massu al mando. La inestabilidad de Francia solo se resuelve cuando cae la Cuarta República y se crea una Quinta a medida, con más poderes para la presidencia  y cuando el General De Gaulle regresa a la política tras haberse jubilado, asume la presidencia de la Quinta república y suprime la resistencia nacional francesa, rompe con los soldados amotinados  y va a las negociaciones que culminarán en el Acuerdo de Evian, firmado el 18 de marzo de 1962  en la preciosa ciudad balnearia de Francia  donde se concluye la Guerra de Liberación de los argelinos  Obteniendo  de esta manera Argelia la independencia. Obviamente tenemos ahora a un país tercermundista que rifle en mano ha vencido a una potencia colonial y con un gran poder además. La consecuencia final es que  el FLN, el Frente de Liberación Nacional Argelino, contará con un gran capital político y un gran reconocimiento en el mundo en vías de desarrollo. 

Y como ya he señalado, la polarización de la guerra de la independencia llevará a muchos casos de muertes por venganza tras la independencia. Estamos hablando de 150.000 colaboradores  o supuestos colaboradores que serán ahora asesinados por el FLN. 

Por lo tanto es dable tener en cuenta y es importante  que en un conflicto tan extendido, con esos niveles de violencia, con esos números tan altos de víctimas, deje una huella que envenenará el panorama argelino durante décadas. 

Bien amigos por hoy hemos tenido un panorama de la independencia de los países del Magreb. y estos países van a una enorme importancia política en el futuro porque va a ser en donde se gesta la conocida “Primavera Árabe”

Un fuerte abrazo.

juan el que piensa
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Legionario Inmunis
Desde: 5 Dic 2015

 Arabia Saudita y los Países del Golfo

Hoy comenzaremos a analizar la región que comprende la península arábiga y los denominados países del golfo. Es decir Arabia Saudita, Yemen, Emiratos Árabes Unidos, Bahréim, Kuwait, Quatar y Omán. Esta es una región con grandes contrastes en lo social, no así en lo económico tanto como en lo político. Debemos hacer una excepción con Yemen, donde en la actualidad se está peleando un cruenta guerra civil que analizaremos más adelante los motivos, las bandos que se enfrentan y quienes financian este desatino inútil.

Pero antes y para comprender a fondo los hechos y los resultados de la región es prácticamente imprescindible analizar lo que es una economía rentista, que es la característica principal que define a estos países a los cuales debemos agregarle Jordania, Irak e Irán. Países sobre los cuales trataremos en su momento. Antes de comenzar con el tema es adecuado mencionar que las economías rentistas no solo las encontramos en esta región, prácticamente por todo el planeta, donde miremos encontramos esté tipo de economías.

Comencemos entonces dando una mirada al concepto de renta  y las características de la economía rentista.  Veremos primero las funciones del estado en un sentido abstracto y no  exclusivamente referidas a estos países.  Max Weber, economista, jurista y sociólogo alemán, considerado  uno fundadores de la sociología moderna y del estudio de la administración pública, junto con Karl Marx, y  Emile Durkheim,[1] dice que lo que conlleva a la creación de un estado, es la habilidad de este para acumular poder. Dicho de otra manera la acumulación de poder tienen como consecuencia la afirmación de la estructura del gobierno, desarrollo de una constitución, instituciones sólidas que van a apoyar el crecimiento del poder productivo y la capacidad de coacción de los gobiernos, fuerza “Macht” como él la denomina, la habilidad física de forzar la obediencia.  Esa es la primera necesidad de la gobernanza,  y en cierto sentido, el proceso de  formación de un Estado es la habilidad  para amasar la fuerza necesaria para forzar la obediencia. Y veamos en cómo se han  formado los estados más estables y eficaces en el desarrollo y consolidación de los mismos, y capaces a la hora de  neutralizar a sus rivales.  Y volvemos a lo que ya dijimos sobre Weber y su definición del estado.  Dice que el Estado es la organización que  logra el monopolio de ejercer una violencia física legítima. 

En la mayoría de los estados, existen otras fuentes alternativas de violencia.  Lo que las distingue  es que la violencia emana, por ejemplo, de una banda criminal, y es considerada ilegítima y sancionada por el estado.  El estado en ese entonces es la única fuente de  violencia legítima, y ​​si piensamos en los estados de hoy en día  no parece ser una descripción correcta de lo que se observa.  Si te vas a un lugar como Somalia, o  un lugar como Afganistán, o muchas zonas  de los centros urbanos de los países en vías de desarrollo, hay mucha violencia y menudo esa violencia se considera legítima porque no hay un estado al que corresponda ese monopolio La formación de un estado también coincide con la creación de instituciones  duraderas de vigilancia y control. Esto es en un modo muy abstracto  algo aplicable a todos los estados.  Y ahora pasamos a mirar lo que son los procesos post-independencia de los estados de la región.  Después de que algunos de los países en vías de desarrollo, en especial  en el mundo musulmán han logrado la independencia y que ahora se encuentran en vías  de consolidar lo que han heredado tras un siglo y medio de colonización.  Y tengamos presente que algunos de estos estados lo son solo de nombre.  Existen, tienen un nombre, unas fronteras trazadas por otros, tienen  una bandera, a menudo un cierto tipo de gobierno,  tienen un rey que ha estado colocado allí por las potencias coloniales.  Pero esta estructura nominal necesita ser dotada de una capacidad real, del poder real para exigir obediencia y es el proceso que podemos observar en la actualidad. Recordemos que ninguno de estos países eran independientes con anterioridad a los años sesenta y setenta. 

Me gustaría que ahora demos una mirada a lo que un científico  social, Charles Tilly[2], escribió sobre  la formación de los estados en el contexto europeo.  Creo que algunas de sus lecciones son válidas universalmente.  No están necesariamente vinculadas al  contexto europeo, que es donde hace las observaciones por primera vez.  Establece una interesante relación  entre la habilidad de combatir una guerra y la formación  y la consolidación de los estados.  Dice que él observa, y esta es una observación  basada en datos históricos, en Europa, como se ve en el caso de Francia,  existía un poder militar y político que quería controlar  un área más mayor a través de la conquista en este caso, que había que administrar sobre la base de un gobierno a nivel central.  Una vez de que un país hace esto, los demás  tienen que intentar hacer lo mismo o correr el riesgo de desaparecer.  Y dice que  'las guerras hacen los estados y los estados hacen las guerras'.  Así que la habilidad o  la necesidad de ir a la guerra ya sea  en defensa propia o con fines más agresivos, hace que sea necesario  controlar zonas bastante extensas  de territorio y administrarlas a nivel central. 

Así que la habilidad de defender o  librar las guerras, lleva a la ampliación de las capacidades del estado.  Y esto tiene implicaciones en tres aspectos: el político, el administrativo y el fiscal. ¿Pero qué significan exactamente estos tres aspectos? Políticamente sería necesario que estos estados, en los cuales los monarcas absolutos que los gobernaban en esos momentos de la evolución histórica en Europa,  asumieran como importante ampliar el derecho  de representación con alguna forma de participación en la toma de decisiones  a las potencias que tributan,  que pueden contribuir a la guerra. Esto sucedió  en el contexto europeo con los señores feudales, que están  obteniendo ciertos derechos y  poniendo por escrito los acuerdos a los que llegan y permitiendo  ciertos derechos de participación en la toma de decisiones.  Y esto no es así por convicción, sino  para hacer que los recursos fluyan,  que estos puedan cobrar sus tributos localmente  y los pongan luego a disposición del estado central.  La lección que sacamos es que la legitimidad aumenta relativamente  la capacidad de captar recursos, lo que hace  una fuerza militar más efectiva que conducirá a unos éxitos mayores. 

Una mayor legitimidad lleva a una capacidad mayor de  captar recursos, lo que mejora la  capacidad militar y conlleva una mejor  capacidad para combatir con éxito en las guerras.  Es este el argumento de Charles Tilly.  En el aspecto administrativo, las implicaciones son similares.  Para capturar recursos se  necesitan unas fuerzas mayores y más sofisticadas, y estas  a su vez necesitarán unas burocracias centrales que les permita organizar estas fuerzas como se debe. 

Tal vez el mejor ejemplo de esta hipótesis  sea ​​el funcionario del estado mayor de la Prusia del siglo XVlll.  Y la creación de unas instituciones especiales, encargadas de la  formación de otros, cuya labor consistirá en organizar la logística del ejército. No comandan a ninguna unidad en la  batalla, ya que no es eso para lo que se forma.  Para lo que se preparan es para gestionar la burocracia de un ejército.  El cuerpo de funcionarios del ejército, el estado mayor, creado por Prusia en el siglo XVlll, será imitado  por prácticamente todos los ejércitos en todas partes.  Y si hoy en día miramos a cualquier ejército del mundo comprobaremos que hay  un estado mayor, con  oficiales del estado mayor que han sido formados según este modelo.  Se necesita una administración para gestionar el ejército,  y eso tiene implicaciones en capacidad administrativa en general. 

En tercer lugar, existen implicaciones fiscales en esta consolidación del Estado.  Una vez que hay una burocracia central mejor preparada  que capta los recursos necesarios, entramos la mejora en las capacidades para librar las guerras con éxito  que a su vez requiere una burocracia eficiente para organizar  el ejército y una burocracia capaz de captar  recursos, que a su vez aumenta tu capacidad de  crecer y mejorar, para captar aún más recursos  para poder así estructurar la economía de modo más eficiente.  Así se convierte en un círculo vicioso que se retroalimenta.  Vemos entonces las implicaciones políticas,  las administrativas, y las implicaciones fiscales  de la consolidación del estado. 

Este es un tema complejo, muy difícil de analizar, y sobre todo muy debatible. Desde una óptica actual tengo la absoluta seguridad que suena raro.  Espero mi capacidad limitada en estos temas haya sido suficiente para hacerme entender con algo de claridad. Por otro lado la gran mayoría se preguntará que tiene que ver este análisis con las economías rentistas. Téngame un poco de paciencia, de inmediato lo vamos a ver la relevancia que tiene un tema con otro. Pero como adelanto les digo que los países de esta región, básicamente no tienen defensa, la compra o la canjean por la protección de las potencias que en definitiva explotan sus riquezas naturales.

Pues bien vamos al tema de fondo, empecemos con una simple pregunta: ¿Qué es una renta? 

Es posible que muchos de nosotros paguemos una renta por  la vivienda donde nos alojamos, a cambio  recibimos  determinados servicios, y la  persona que facilita esta vivienda ha tenido  gastos para construir el edificio, mantenerlo, etc. 

En términos económicos, las rentas son algo más técnico  que la cantidad que paga uno a fin de mes.  La renta es esa porción de los ingresos excedentes recibidos de los costos de bienes  y servicios  que se venden y el precio que paga el cliente por los mismos. ¿Y qué quiere decir esto?  El 'costo de oportunidad de la provisión' es  el valor regular que los bienes o los servicios  tienen en términos de los factores de producción que  conllevan, ya sea de mano de obra, capital, tierra o conocimientos técnicos.  Lo que el proveedor de esos bienes o  servicios ha tenido que invertir para  ponerlo a su disposición y el excedente de esa inversión que ahora puede cobrar es lo que genera una renta;  “el margen de beneficio”.

En un mercado competitivo, si hay una escasez temporal  de un bien o un servicio, habrá otros proveedores que proporcionen esos bienes o esos servicios, y se sabe que el precio subirá  y que al final ese ingreso, ese margen de beneficio extra que el proveedor puede obtener en una determinada coyuntura pasada la crisis, disminuirá para convertirse nuevamente  en el precio del mercado, con la oferta y la demanda en sincronización. 

Pero hay ocasiones en las que una particularidad geográfica o geológica,  el dominio del mercado o una escasez causada deliberadamente  - y ahí es cuando intervienen los carteles - pueden cobrar unas rentas monopolísticas durante  unos períodos más largos, o es una escasez temporal  que puede explotarse y puede hacerse permanente. 

Es importante recordar que  las rentas las pueden generar distintos factores, en caso de los estados pueden tratarse de algo físico como el petróleo, gas obtenido del subsuelo, alguna materia prima de mucha demanda, pero también puede ser la misma ubicación geográfica: puedes dar permiso para establecer en su territorio bases militares o  hacer que su terreno esté disponible para que por él pase un oleoducto. 

O puedes aportar simplemente  apoyo político, por cobrar una renta  porque el tuyo es un país que interesa,  Eso es la renta y la cosa importante es que  no hay necesariamente  un costo de producción para que puedas comenzar a cobrar estos beneficios. Esta es la diferencia entre un inversor privado y un estado.

Definamos entonces que es una economía rentista.

Hablamos de economías en las  cuales  los agentes pueden obtener riqueza no gracias a las actividades productivas que es lo que sucede normalmente, sino explotando unos recursos que tienen pero escasean. 

Como ya he dicho, el hecho de contar  con ciertos minerales o bienes en su suelo - y que otros  quieran tener - o el hecho de que el territorio sea  útil para otro, o que otro necesite su apoyo político  y todo aquello  que permita exigir un pago sin tener que trabajar para cobrar esos ingresos.

Y así cuando miramos a  estas economías, podemos ver lo que dice Hazem Beblawi,[3] un científico social, ministro de Economía y posteriormente Primer Ministro Egipcio en esta última década, que sugiere un examen de cuatro pasos para distinguir  una economía rentista de una normal.  Dijo que en la situación rentista, la posibilidad de cobrar por unos bienes y servicios que no tienes que producir, predominan en la economía.  Este aspecto siempre se da, pero cuando predomina, este es el primer paso de la prueba.  El segundo, sería que la economía depende  en gran parte de las rentas que llegan de afuera, así que no hay  un sector doméstico productivo. La mayoría de los  recursos del estado y de la sociedad vendrán del exterior.

El tercer paso, será que solo una pequeña proporción de la población activa,  estará  vinculada a la producción de bienes y servicios, por los que cobra una renta,  ya sea porque no hace falta en absoluto que su población activa  trabaje, o porque la población trabajadora venga de fuera 

Y el cuarto, y este punto es muy importante, es que  los beneficios de las rentas pasan a manos del  estado y no a los agentes privados de la economía.  Así que tenemos los cuatro puntos: las rentas predominan,  las rentas vienen de afuera, pocos trabajadores  participan en la producción de bienes  o servicios y los ingresos de las rentas van en el estado. 

Algunos de ustedes se preguntarán cuán importante puede ser el apoyo político de un país para que se justifique el pago de una renta por el mismo. Pues bien recordemos los años de la Guerra Fría, cuando algunos países  ofrecían su apoyo político a cambio de rentas, y la avidez de ambos contendientes por el control estratégico de cada región hacia posible que muchos países tuvieran ese privilegio.

Otra pregunta que posiblemente también esté presente  de qué hablo, si estoy refiriéndome a las economías rentistas.  Sí, ya sabemos que Arabia Saudita tiene petróleo, también Catar, pero Egipto  tiene muy poco petróleo y Siria apenas nada, y qué pasa con Turquía o Somalia. 

Bien, hay otros países de la región que tienen poco petróleo,  o nada, ya que la riqueza del petróleo no está muy bien distribuida.  Entonces, ¿qué estamos diciendo que podría  ser relevante para los países que tienen petróleo con respecto con los demás  países? Tendrían que ser  capaces de funcionar como países normales y obtener sus ingresos localmente.  Hacemos una observación en contra de la intuición, y es que, como a los países productores de petróleo les preocupa la estabilidad  de su región, para asegurar extracción del mismo, mantener la seguridad de su status  y la tranquilidad, usarán sus rentas para procurar una política de fidelidad.  Es como si compartieran el petróleo,  la riqueza derivada del mismo, con sus vecinos de la región.  En relación con esto observamos aquí que los países de la región,  incluso si no disponen de pozos petrolíferos, tienen acceso  a una parte de los beneficios de las rentas de los que tienen  petróleo, que les pagan para poder contar con su apoyo.  Vemos que tanto los productores de petróleo como los no productores,  acaban comportándose como economías rentistas. 

Algo que ya hemos dicho es que  en un contexto normal en países que  no tienen algo por lo que pueden  cobrar una renta, en el proceso de formación del estado  que subrayamos hablando de la tesis de Charles Tilly,  se da un proceso evolutivo en la formación de los estados  durante la cual estos se refuerzan para realizar tareas más importantes,  y la más importante es combatir en una guerra.  Pero lo que vemos aquí es que  los procesos evolutivos económicos y políticos que se tienen que producir  y que suceden normalmente, han sufrido un cortocircuito  y se han detenido por la fácil disponibilidad de estas rentas. 

Así, la disponibilidad de estos recursos de forma gratuita  por parte de los estados, ha evitado que  se consoliden, y ese es el efecto número uno y el más  importante de los efectos en las economías rentistas.  El segundo es que las rentas que llegan desde el exterior, rompen  el vínculo natural entre el estado y sus miembros. 

Y, como el estado no depende de los impuestos cobrados de los ciudadanos,  está poco interesado y carece de incentivos económicos para  promover otras actividades económicas entre la población, y tampoco hay  incentivos para involucrarlos en el proceso de toma de decisiones.  La consecuencia más importante es que los estados estarán libres de la carga de tener que cobrar impuestos, no necesitan  crear una burocracia masiva, lo que normalmente  es necesario para cobrar tributos y acumular capital. 

Y por lo tanto, la función primordial del estado, que era la de captar recursos, pasa a ser la distribución o el reparto  de las rentas y no la obtención de las mismas.  Ese es el efecto primordial de las  rentas en el estado y en la sociedad.  Lo segundo, pero importante, es que la riqueza del petróleo o cualquier otra renta  se puede distribuir con el fin de apaciguar a la oposición. 

El gobierno puede de hecho comprar a la oposición haciéndose cargo de su bienestar, pagando todo.  Este puede ser el resultado pero no tiene por qué ser así siempre.  Los gobiernos que no administran bien el gasto pueden incluso crear una oposición actuando de esta manera.  Algo así vimos en Arabia Saudita porque parte de la población, y en particular  la minoría chiita, que dejaron excluidos deliberadamente  de estos pagos y transferencias, lo que creó una oposición que de otra manera no existiría.  Pero sí, en general, podemos decir que los estados pueden comprar  a la oposición, y es algo que observamos muy claramente en toda  la región. Algo a lo que nos referimos al hablar del contrato social de los países árabes; El pacto rentista garantiza una estabilidad relativa en estas sociedades. 

Otro aspecto es que  como los ingresos son prácticamente gratuitos, no  es necesario que los demás obtengan recursos de ellos; el estado se convierte a menudo en  una extensión de la familia que tiene el poder. 

Esto queda patente en muchas de las familias reinantes en el Golfo, muchas  dinastías que han estado en el poder durante mucho tiempo, incluso antes  del petróleo, pero este fenómeno también se da  en otras sociedades donde existen sistemas parlamentarios.   Estos países también se convirtieron en sistemas familiares,  algo que observamos en Túnez, y que vemos ahora con consecuencias  dramáticas en Siria; el estado se convierte en una fuente de ingresos para  una familia, y esto sucede porque las rentas son prácticamente gratuitas. 

Y vamos a esa frase tan explotada de la Revolución Americana que el Boston Tea Party,  o “partido del té” convierte en su eslogan,  que no hay impuestos sin representación, dicen.  Los colonos y  las colonias, exigían la representación política a cambio  del pago de tributos al rey británico.  Aquí tenemos la situación contraria,  en la que no hay representación sin impuestos.  Y como la gente en general no tiene que tributar,  hay una tendencia a excluirlos del proceso de toma de decisiones. 

La conexión con el exterior es importante porque  ahora, especialmente en el Golfo, nos encontramos con unas familias reinantes  que se mantienen gracias a las potencias externas  que están interesadas en la extracción del petróleo, como ya lo hemos mencionado. 

Y forjan una alianza  entre el país extranjero, que tiene sus intereses, y la familia que gobierna  que también tiene sus intereses. De modo que el pacto es mutuamente beneficioso, casi simbiótico, y el grueso de la población queda excluido,  no son parte de esta alianza, y se les aplaca mediante la cobertura de sus necesidades básicas.

Vemos en todo el Golfo, y no solo  en el Golfo, que los estados tendrán funciones de  distribución que sí pueden asumir porque obtienen legitimidad gracias a estas rentas gratuitas. No solo apaciguan a la oposición, sino que  crean esta capacidad de ofrecer prestaciones a sus clientes,  a la población, en una verdadera extensión del  clásico arreglo patrimonial, con lo que justifican su legitimidad. 

Este fenómeno se observa especialmente  en la década de 1970 a 1979 que es, si lo recuerdan, el  período en que muchos de los principados del Golfo se independizan, y cuando el precio del crudo se dispara  es especial después de la subida de precios del 73, hay una verdadera explosión. Por ejemplo, en Arabia Saudita,  las rentas del petróleo aumentaron 25 veces. 

Vemos un fenómeno similar en toda la región y cuando hablemos de Irán, observaremos el mismo fenómeno.  De forma que  tenemos sociedades y estados que eran muy pobres, y muy   atrasados, y no lo digo en sentido peyorativo, sino en el sentido  que no eran sociedades modernas, que se regían por los modelos pre-modernos y  eran estados extremadamente débiles, muy  débiles institucionalmente, que ahora tienen  esta inmensa riqueza a su disposición.  La riqueza se acumulará en torno a la familia de los gobernantes, que dispondrán de ella en una forma esencialmente absolutista. Y lo que sucede es que estos  gobiernos, antes tan pequeños y pobres,  se expandieron mucho. Comienzan a crear unas enormes  burocracias, que serán  una fuente de empleo, pero en realidad serán solo  una forma de transferir parte de la riqueza a ciertas  capas de la población y así comprar apoyo político.  Los gastos del estado en servicios sociales, se dispararán considerablemente,  y habrá una gran expansión de los servicios sanitarios,   el alcance del estado, que antes era muy limitado,  llegará prácticamente a todos los ciudadanos del país y  el estado será muy importante a la hora de proporcionar bienes  y servicios, e incluso de pagos en metálico, a la población.  Tenemos entonces la puesta en práctica del llamado  'contrato social árabe', el pacto rentista supone apoyo y protección  a cambio de complacencia y la neutralidad política del pueblo.  Esta protección se refleja en unos servicios sociales altamente subvencionados,  servicios públicos gratuitos, empleo estatal, la educación y la sanidad gratis.  Con este método a la población se le garantiza todos las comodidades de la clase media en  un contexto de evaluación a nivel  internacional En una sociedad en la que hasta hace muy poco,  y en la memoria viva de sus habitantes están  presentes  la pobreza y las condiciones de vida durísimas del desierto. 

Y donde antes la vida había sido una lucha permanente para sobrevivir, ahora entran en un período de ocio y  comodidades extremas. Y como os podéis imaginar  esto provocará ciertos problemas políticos,  institucionales y sobre todo psicológicos. De todos estos problemas hablamos en el siguiente post. Un fuerte abrazo.



[1]  Weber Max, “ Sociología del Poder: los tipos de dominación”, Editorial Alianza, 2012, Madrid, España.

[2]  Tilly Charles, “Coerción, Capital y los Estados Europeos 990-1990”, año 1992, Alianza Editorial, Madrid España.

[3]   «Egypt spokesman: Economist Hazem el-Biblawi named prime minister; ElBaradei vice president»Washington Post (en inglés). Associated Press. 9 de julio de 2013. Archivado desde el original el 13 de julio de 2013.