Asalto al fuerte de Carchuna

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eljoines
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Carchuna, 23 de Mayo de 1938
 
Desembarco en Calahonda (Granada):
El Fuerte de Carchuna y la liberación de prisioneros republicanos
Tras de la toma de Málaga por las tropas italianas del CTV junto con las de Franco, con posterior retirada de las fuerzas republicanas hacia Almería, el frente se estabilizaría en la provincia de Granada, entre Castel de Ferro yCalahonda.

 


El castillo de Calahonda, más conocido como Fuerte de Carchuna, se había convertido en una prisión o campo de trabajo. Las tropas republicanas, mediante un pequeño desembarco de soldados decididos, rescatarían a los allí presos. Posteriormente, la Subsecretaría de Propaganda del Gobierno de la República editaría un completo folleto con gran cantidad de detalles, que coinciden curiosamente en casi todos los puntos con los Partes Militares del Ejercito de Franco.
(Cuando se habla del Fuerte o Castillo de Calahonda, se trata más concretamente del 
Fuerte de Carchuna, sito en los llanos de Calahonda, actualmente rodeado por un enorme mar de invernaderos de plástico, menos por la parte de la playa.)
Cerca de Motril y a dos kilómetros de Calahonda, se levanta el Fuerte de Carchuna (entonces a dos kilómetros de Calahonda y actualmente a escasos metros de las edificaciones de Calahonda, junto a la playa; actualmente en un lamentable e inexplicable estado de abandono); y en donde más de trescientos prisioneros republicanos estaban presos, procedentes en su gran mayoría de la caida del Frente Norte de Asturias. Sus guardianes los empleaban para la construcción de fortificaciones, carreteras militares u otros trabajos análogos, como un aerórodromo militar en la zona.
 


Ante este hecho y los testimonios y datos aportados por 4 oficiales prisioneros evadidos del Fuerte, las autoridades militares republicanas de la zona decidieron intervenir. Pensaron que lo mejor seria realizar una operación de comandos por sorpresa sobre el Fuerte de Carchuna, y debería ser realizado por unas fuerzas escasas pero a la vez muy efectivas. Tal como se planearía se realizó con éxito.
 
 
La Operación de Rescate
A las 00.10 hs. de la madrugada del día 23 de mayo de 1938, desde el muelle del pequeño pueblo pescador de Castell de Ferro -a 8 kms de Carchuna- dos lanchas se hacen a la mar, pero contratiempos de última hora las hacen regresar a Castell de Ferro sin poder llegar al lugar, este primer intento se había frustrado por razones de logística: Una de las lanchas averió el motor, y la otra perdió la orientación, llegando incluso hasta la vertical de Motril ( Una milla naútica, unos 2 kms. mas allá del objetivo) en zona "nacional", pasando desapercibida al enemigo. 
Téngase en cuenta que la operación, que se realizaba a 4 millas dentro de las líneas enemigas, lo que les obligaba a navegar en vulgares lanchas de pesca al no disponer de embarcaciones especializadas para ese tipo de opración, sin luces de posición, en plena oscuridad, sin instrumentos de navegación ni radiofonía, muchos de los comandos integrantes no sabían nadar, intentando confundir el enorme ruido de sus motores con el de los demás pesqueros de la zona.
En la noche del mismo día a las 22’00 horas con un grupo de soldados y guerrilleros republicanos de la Compañía Especial, voluntarios de la 55 Brigada, perteneciente a la 71 División del XXIII Cuerpo de Ejército, se dirigieron rumbo a la Punta del Llano, situada en la costa entre Calahonda y el cabo Sacratif, cerca de Motril.


A Punta del Llano, al Este de Carchuna, cerca de Calahonda, llegarán y desembarcarán con cierto oleaje, hacia las 24.00h, y este segundo intento no se veria frustrado, aunque por avería de una de las dos lanchas, tuvieron que recurrir a una lancha de remos remolcada por una a motor. La lancha a motor no podia alcanzar la orilla, por lo que parte del desembarco de hombres, armas y explosivos, hubo que hacerlo a nado en las todavia frías aguas de Mayo, en pleno silencio y en la oscuridad de la noche.
El objetivo de la operación era liberar a 308 oficiales y soldados procedentes del Ejército Republicano del Norte, que se encontraban prisioneros en el Fuerte de Carchuna, junto a la playa en aquel lugar, distando del pueblo de Calahonda menos de dos kilómetros.

Frente a Carchuna les esperaban unos enlaces (al parecer varios paisanos, algunos de ellos marineros y pescadores de Adra (Almería), buenos conocedores de la zona) estos facilitarían bastante información, y muy precisa para el desarrollo de la operación, pero otra información muy importante para el desarrollo de la misión fue la facilitada por los 4 asturianos evadidos del Fuerte.
 
Con esta ayuda, las cosas se sucedieron aparentemente sin grandes contratiempos, después de unas breves escaramuzas; en la que los guardianes sufrieron algunas bajas, incluyendo en estas al alferez que mandaba el destacamento que vigilaba a los prisioneros; lograron poner en libertad a los presos, a los que facilitaron algunas armas y granadas, otros tomarían las armas de sus antiguos captores, todo el grupo y sus enlaces pudieron regresar a las líneas republicanas, haciendo el itinerario por la Sierra, junto con algunos suboficiales "nacionalistas" que en realidad eran leales a la República.
 
Para facilitar su paso por las lineas del frente "nacional", el 220 Batallón de la 55 Brigada (unidad que cubría el frente costero granadino) lanzo un ataque de distracción apoyado por algunas baterías de artillería y de mortero, de este modo el grupo conseguiría regresar a sus posiciones sin grandes dificultades antes del alba.
Sobre esta operación, con algunas pequeñas contradicciones entre autores, puede observarse en los documentos de archivos que Salas Larrazábal y Martínez Bande publicaron en sus respectivos libros. La "Historia de la Cruzada"de Joaquín Arrarás atribuye esta acción a una partida de guerrilleros que actuaban en la retaguardia nacional, Ramón Salas Larrazabal, en su libro "Historia del Ejército Popular de la República", escribe:
"...no fue realizada por una partida de guerrilleros, sino por el desembarco de una pequeña fracción de fuerzas regulares".
La "orden general de operaciones de la 55 Brigada para la operación de Carchuna" prevé el desembarco de:
"un grupo formado de fuerzas de la 230 Brigada, un oficial y quince soldados de ésta, cuatro oficiales evadidos del fuerte de Carchuna y un oficial de División por ella designado, que serán mandados por el oficial del grupo de la 230 Brigada, y, para el ataque a las posiciones facciosas de la carretera, la Compañía Especial de la 231 Brigada”.
Hay que resaltar que semanas después del golpe de mano el boletín "The Volunteer for Liberty", publicó lo siguiente:

“Noticias del frente de Motril hablaban de un sorprendente golpe de mano llevado a cabo el lunes 23 de mayo detrás de las líneas enemigas, por medio del cual los republicanos rescataron 308 prisioneros asturianos empleados por los fascistas en la construcción de fortificaciones. Un grupo de nuestros soldados desembarcó en una pequeña playa a las espaldas del frente fascista, atacando enseguida el Fuerte de Carchuna. Otra unidad les respaldó por tierra, tomando parte en la captura del fuerte. Después que los oficiales de la guarnición fueran fusilados, las tropas se rindieron. Entonces los republicanos (libertadores y liberados) atacaron a la retaguardia fascista, rompiendo la línea y pasando a territorio leal".
 
En el libro de Pons Prades, se detalla:
“Las Compañías de Servicios Especiales, tenían por misión:
a) organizar y realizar sabotajes en la retaguardia enemiga;
b) recoger información y difundir contrainformación;
c) realizar golpes de mano de todas clases. 
Y, en general todas las acciones propias de los comandos armados destacados a operar en campo enemigo". 
 
Orden de Operaciones del EPR:
 
La "Orden General" no indica el número de comandos, pero aclara que:

"la Compañía Especial destacará 3 soldados a mi PC, para peatones de enlace con la misma", y que "enlazará telefónicamente con mi PC, para lo que se facilitará el material necesario".
La "Compañía Especial" era el elemento esencial y fundamental de la acción, comprobado en el plan de operaciones que cita la "Orden General", y donde se fija:
"- Grupo 1: 4 hombres y un fusil ametrallador D.P. Misión: Llegar a la carretera, al kilómetro 11,8, cortar el hilo telefónico entre Motril y Calahonda, emplazar un aparato de carretera para evitar la llegada de tropas facciosas y emplazar un fusil ametrallador para evitar el ataque por la parte norte del Fuerte de Carchuna.
- Grupo 2 (al mando del teniente Luis Caballero): 4 hombres y un fusil ametrallador D.P. Misión: dominar la salida de Calahonda y la carretera para proteger nuestra salida emplazando un fusil ametrallador. Nota: el teniente de este grupo está advertido de avisar la salida de los prisioneros del fuerte a las fuerzas de tierra, con ráfagas de fusil ametrallador, si antes no se hubiese establecido combate en el fuerte.
- Grupo 3 (al mando del teniente Fernández, de la 71 División): Con 16 hombres y 9 "Schmeisser" nuestros. Misión: lograr ocupar el fuerte, según el plan de los tres tenientes evadidos del mismo.
- Grupo de Municionamiento (a las ordenes del sargento Goff): 2 hombres y un "Schmeisser". Misión: desembarcar diez cajas de bombas, ponerlas en tierra en lugar seguro y custodiarlas hasta que llegue la orden de llevarlas al fuerte. Nota: una vez las bombas en poder de los liberados, los dos hombres con el "Schmeisser" se unirán al Grupo 3 por si fuese necesario abrir brecha en las filas facciosas para la salida.
- Jefe de Operación: Teniente Aalto. Desenlace. Misión: una vez enviados los grupos a los respectivos sitios, se establecerá el puesto de mando en la puerta norte. Una vez copado el fuerte, enviar a por las bombas. Después de repartidas las bombas y organizada la retirada de los liberados, el Grupo 1 se unirá al Grupo 2, y, cuando los liberados hayan rebasado el sitio de los Grupos 1 y 2 unidos, retirarse conjuntamente con ellos".
En la lectura de este plan de operaciones se observa la presencia de extranjeros. Ésto tampoco pasó desapercibido en campo enemigo, pues el parte nacional, publicado por Martínez Bande habla del "desembarco de un capitán y 30 extranjeros". Existen abundantes testimonios sobre los brigadistas norteamericanos del Batallón Lincoln Irvin Goff "Irv" y William Aalto "Bill" al respecto.
 
Existen dos libros autobiográficos de Plieseis y Vaupsasov, guerrillero austriaco el primero y asesor soviético para la
guerrilla el segundo. Y el periódico "Bayonetas Internacionales" (existe algún ejemplar de este periódico en el archivo de Albacete) de las Brigadas Internacionales (BBII), donde se publicaron nombres y fotos de guerrilleros extranjeros.
 
En cuanto a los guerrilleros de procedencia estadounidense, Arthur H. Landis, afirma que tan solo fueron tres, GoffAalto y el comandante Alex Kunslich, este último lo describe como un hombre de mediana edad, con aire proletario, pero provisto de buena preparación académica y conocedor de tres idiomas, organizador de descargadores de barcos en el puerto de Nueva York antes de enrolarse en las Brigadas Internacionales, posteriormente preso y fusilado por los "nacionales" durante la guerra civil.

 

De vuelta a las líneas republicanas
 
Según el testimonio de Irving Goff, sobre su intervención en la Operación Carchuna, poseemos una interesante información adicional, aunque varían en las fechas:
 
"Fue algo parecido a una pantalla, desembarcamos treinta y cinco comandos con muchas bombas de mano y libramos la acción, breve y sangrienta, sin obstáculos. Durante el repliegue hacia la playa, dos camaradas españoles, otro estadounidense y yo, fuimos interceptados por soldados enemigos y no conseguimos llegar a tiempo a los barcos, que desamarraron sin nosotros.
Nos zambullimos en el mar mientras los fascistas nos disparaban. Los camaradas españoles se ahogaron y vimos impotentes sus cuerpos flotar sin poder acudir en su ayuda.
 
Al amanecer nos escondimos entre los peñascos, y al caer la noche volvimos a nadar hasta territorio republicano. Empleamos tres días para un recorrido de más de cinco kilómetros, para, por fin, estar seguros detrás de nuestras líneas".
 
El Boletín de Información de la Orden General de Operaciones republicano señala que “el fuerte carece de puertas..., hay dos centinelas, uno en la terraza y otro en la puerta", esto que hacia suponer que una parte de los prisioneros debía de estar acampada en el exterior, tal vez detrás de alambradas.
 
El fuerte estaba provisto de teléfono, la línea entre Motril y Calahonda había sido cortada, por ello la acción fue de limitada dificultad y su posterior celeridad. Los prisioneros se encontraban a unos dos kilómetros de la línea del frente, pero hay que tener en cuenta que se trataba de un frente adormecido (el pueblo de Calahonda estaba defendido por unos quince hombres entre Guardia Civil y Carabineros) y que la escasez de vehículos obligaba a encerrar a los prisioneros cerca del lugar del trabajo.
 
Parte del Cuartel General del Ejercito Nacional
 
En cuanto al parte de la 33a División nacional, reproducido por Martínez Bande, donde se señala las bajas sufridas así como el armamento desaparecido:
 
(El parte nacional - D. N. - Cuartel General del Generalísimo - L.447 - C.12):
"El enemigo, compuesto de un capitán y 30 extranjeros, desembarcó en el Fuerte de Los llanos de Carchuna, asesinando al alférez de las fuerzas de escolta de un Batallón de Prisioneros, armando a estos últimos.
Acto seguido organizaron un ataque a retaguardia de Calahonda, siendo rechazado enérgicamente. Simultáneamente al desembarco enemigo, éste atacó a nuestras posiciones de la línea Calahonda-Conjuro, siendo rechazado.
Las fuerzas de escolta de los prisioneros, en número de 20, que se resistieron a unirse, fueron embarcados y llevados a zona roja".
 
Diario de la 33a División (23 / 05 / 1938)
 
En el diario de la 33 División, correspondiente al 23 de mayo de 1938, se dice:
 
"A las dos horas de hoy, una embarcación tripulada por un capitán rojo al mando de unos 35 o 40 hombres atracaron frente al Fuerte de Carchuna, desembarcando y dirigiéndose a dicho fuerte, donde simultáneamente se produjo una insurrección de las Compañías de Trabajadores (Prisioneros).
 
Se apoderan de las armas de la vigilancia y se reparte el armamento: fusiles ametralladoras y granadas de mano, que traían en abundancia los de las barcas, asesinando a los Oficiales, Sargentos y algunos soldados.
Armados con los fusiles, fusiles ametralladores, pistolas ametralladoras y bombas de mano se dividen en dos Grupos: Uno intenta ocupar el pueblo de Calahonda, lo que no consigue, debido a la brillante defensa que hace del mismo una Sección de Zapadores, al mando del Teniente Don Juan Basabe. El otro Grupo, se desplegó tratando de coger de revés nuestras posiciones de primera línea del Subsector de Calahonda.
 
Al mismo tiempo el enemigo ataca por el frente, intentando ocupar dichas posiciones, fracasando también en este intento, a pesar del apoyo de la Artillería roja. Al amanecer, en vista de este fracaso, se dispersan las fuerzas enemigas, pasándose en su mayoría a la zona roja; se supone que en las embarcaciones marchó un grupo de evadidos.
 
A las 5 horas, y en previsión de intensificarse el ataque enemigo a nuestras posiciones, el mando de la Brigada ordenó ocupar con la Reserva la 2 línea de posiciones y reforzar las tropas del Subsector de Calahonda, y el de la División dispuso el emplazamiento de dos Compañías del 5† Batallón Bandera de F.E.T., para situarse en el kilómetro 9 de la carretera de Almería, mientras el Primer Tabor de Regulares efectuaba la limpieza de la zona entre la primera y segunda línea de posiciones.
Como impresión que domina en todo el desarrollo de la evasión de los prisioneros, prevalece la de que, con toda seguridad, hubo un previo acuerdo entre el enemigo, las dos Compañías de prisioneros y el personal de vigilancia, facilitado por 3 individuos del Batallón, que desertaron hace pocos días, lo que se demuestra por el escaso número de bajas que hay en las proximidades, probablemente de personal adicto, y de no existir señales de lucha.
 
A las 20 horas quedan en sus emplazamientos normales el Tabor y fuerzas del 5† Batallón Bandera de F.E.T.; el 6† Batallón de Oviedo, se repliega a Motril a las 8 horas del día 24."

 

Parte de Bajas del Ejército Nacional:

Total desaparecidos personal de escolta: Sargentos tres, cabos cuatro, soldados veinte, total veintisiete.
Total Bajas escolta Compañías Trabajadores: muertos, Alférez 1, Suboficiales 2, cabos 1, total 4; Heridos, Sargentos 3, soldados 2, Total 5,
Total de individuos trabajadores (asturianos) desaparecidos: 250. Bajas: Cabos muertos 1, entre trabajadores y milicianos 20, total 21.
Total prisioneros trabajadores 12. Bajas de Unidades Propias. V Bon. Bandera de F.E.T., 1; 13 Bon. Oviedo, 5; 16 Comp Zapadores, 2.
Total heridos, 8.
Armamento desaparecido: fusiles Mauser 26, fusiles Mauser mejicanos 4, mosquetones 4 y carabinas 5.
El Coronel Jefe de la División y personal de E. M. se trasladaron al Subsector de Calabonda (Motril) recorriendo los lugares y posiciones donde ocurrieron los hechos citados anteriormente. (D. N. - Cuartel General del Generalísimo - L.453 - C.2.).
 
Fusilamientos y deserciones
 
Según hemos podido saber hasta ahora, aqui tenemos los nombres de los fusilados por los guerrilleros, en concreto fueron 1 alferez, 2 sargentos y 1 cabo todos ellos
pertenecientes al Regimiento de Infanteria "OVIEDO n†8", los cuales estan
inscritos como fallecidos en accion de guerra en Carchuna en el Registro
Civil de Motril:
Alférez JOSE LEON MARTINEZ, sargento EZEQUIEL MONTERO SOLANA, sargento JOSE CARRION FUENTES, cabo JOSE VELASCO HURTADO.
Aunque en esta caso Joaquin Fernandez Canga en su carta a la revista Historia y Vida dice que la división que manda Luis Bárzana era la 21 Division, cuando en realidad era la 71 Division y no perteneciente al XXII Cuerpo de Ejército, sino al XXIII CE, al mando de José Maria Galan.
Tambien comenta que se les unieron 2 sargentos, aunque creemos que fueron
cinco en total , que eran los siguientes sargentos:
RAFAEL GUERRERO RODRIGUEZ (malagueño, era el de mas confianza para los
asturianos), SALVADOR ROJAS ROJAS (malagueño), FRANCISCO ROQUE CLARO.
JOSE MUÑOZ CUENCA ( herido por una bomba en la toma del fuerte)y FRANCISCO GIL FERNANDEZ.
 
Total desaparecidos personal de escolta: Sargentos tres, cabos cuatro, soldados veinte, total veintisiete.
Total Bajas escolta Compañías Trabajadores: muertos, Alférez 1, Suboficiales 2, cabos 1, total 4; Heridos, Sargentos 3, soldados 2, Total 5,
Total de individuos trabajadores (asturianos) desaparecidos: 250. Bajas: Cabos muertos 1, entre trabajadores y milicianos 20, total 21.
Total prisioneros trabajadores 12. Bajas de Unidades Propias. V Bon. Bandera de F.E.T., 1; 13 Bon. Oviedo, 5; 16 Comp Zapadores, 2.
Total heridos, 8.
Armamento desaparecido: fusiles Mauser 26, fusiles Mauser mejicanos 4, mosquetones 4 y carabinas 5.
El Coronel Jefe de la División y personal de E. M. se trasladaron al Subsector de Calabonda (Motril) recorriendo los lugares y posiciones donde ocurrieron los hechos citados anteriormente. (D. N. - Cuartel General del Generalísimo - L.453 - C.2.).
 

Estructura del Fuerte Carchuna

La estructura del Fuerte, consta de un recinto rectangular con fachada principal en herradura, orientado al norte, torres semicirculares en los ángulos NE y NO, disponiendo en el S de una gran batería semicircular para la artillería, de menor altura que el resto del edificio. Todo está construido con muros ataluzados de mampostería con llagueados de mortero de cal. Rematando el talud se sitúa una moldura de ladrillo aplantillado, sobre la que monta un peto, enlucido y de gran altura, con troneras alargadas, quizás de construcción francesa, siendo de menor altura en la terraza de la batería.

Su interior dispone de un gran patio central, alrededor del cual se distribuyen las habitaciones, cubiertas por bóvedas de ladrillo, para la guarnición. En el lateral derecho del patio se sitúa una alberca, quizás antiguo aljibe, mientras que en el ángulo SE arranca la escalera que sube a la terraza que ocupa toda la superficie del edificio. A la batería se accede por un hueco de paso existente entre las escaleras y la alberca. Su interior, con forma de anillo semicircular, pudo usarse como almacén de municiones.

De los dos extremos de la herradura de la fachada principal partían sendos muros que formaban originalmente un foso ante la puerta, hoy desaparecido y relleno de tierra, quedando en el hueco de acceso el rehundido del paramento para el encaje del puente levadizo y los agujeros de los mecanismos con los que se accionaban.
 
FUENTE: Jésus Castillo Domenech: http://es.geocities.com/eustaquio5/carchuna.html