La guerra del Fletan: pudo haber sangre en Terranova

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eljoines
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El día 9 de marzo de 1995, el Gobierno canadiense apresó al pesquero español Estai que pescaba cerca de sus aguas territoriales un pez llamado fletánEra el estallido de la guerra del Fletan.
En esta guerra Canadá estuvo a punto, según algunas 
fuentes buen informadas, de ordenar el bombardeo de barcos de pesca que incumpliesen con las exigencias canadienses.


 
Canadá, ese bello país antes conocido por su carácter afable y pacífico, estaba dispuesto a atacar a barcos de un país aliado en de la OTAN y así elevar un conflicto que se había gestado desde hacía años en despachos de Bruselas y Ottawa.
Como todos, este conflicto no fue casual ni caprichoso, desde 1977 Canadá y la entonces CEE mantenían tensiones por el establecimiento por parte de Canadá de zonas de exclusión ecológicas en el Atlántico Noroeste para prevenir la disminución de la pesca en sus caladeros territoriales.
Pero fue en 1994 -cuando Canadá promulgó la ley del 12 de mayo “Coastal Fisheries Protection Act” que amparaba el derecho de extraterritorialidad y la posibilidad de detener buques de otras banderas más allá de las doscientas millas apoyándose en las medidas de conservación y administración que debían observar los buques en cuestión- cuando se produce una fuerte tensión entre Canadá y la Unión Europea debido a la unilateralidad de la misma. A ello se unió la lucha que se produjo en el seno de la NAFO en el reparto de las tasas de capturas por la que se fijaba a la UE solamente 3.400 toneladas, mientras los canadienses lograban el 60,37% alegando derechos como estado ribereño. Ello suponía que la flota europea veía como sus capturas legales se reducían en un 92% y la canadiense veía incrementarlas en un 70%.
La Unión Europea -de acuerdo con los reglamentos de la NAFO- planteó objeción a ese reparto y se fijó una cuota autónoma de 18.630 toneladas (69%), lo que se acordó en el consejo de ministros del veintiocho de febrero de 1995, comunicándole el tres de marzo del mismo año al Secretario Ejecutivo de la NAFO dicha resolución unilateral por parte de la UE. Por su parte Canadá reaccionó fijando unilateralmente una moratoria de sesenta días para la captura del fletán e incluyendo a España y a Portugal en la lista de países sobre los que se concedía a si mismo la potestad para actuar en aguas internacionales si violaban tal moratoria. La actividad de la flota española en aquel momento estaba conformada por 36 barcos españoles y 11 buques portugueses.
Todos estos prolegómenos dejaban el asunto listo para que la batalla política se continuase en la mar por otros medios. La guerra del fletán estalló con el apresamiento del Estai.
Por aquella época era ministro de Asuntos Exteriores el Sr. 
Javier Solana. En España se luchaba una batalla política dura - muy dura- que a la postre acabaría con la caída del gobierno socialista de Felipe González tras 14 años en el poder. Pues bien, España en aquel conflicto y su posterior resolución a través de la UE, jamás encontró el apoyo del Reino Unido, que se comportó como la quinta columna en el seno del Unión; ante lo que protestó enérgicamente España recordando a la Pérfida Albión que la insolidaridad que en ese momento mostraban con nosotros sería anotada en la agenda del debe para ser devuelta tan pronto como fuera posible.
En los diarios ingleses de la época, sobre todo en los tabloides como el Daily Mail, se llamaba a la lucha contra “el español” recordando el intento de invasión de la Armada española en tiempos de Francis Drake: “Los canadienses”, dijeron, “son nuestros primos; tenemos lazos de sangre y compartimos la historia, la lengua y la raza. Nuestras tradiciones, sistema legal, pesos y medidas, características nacionales y religión son casi idénticas. La Constitución de Canadá se basa en la Carta Británico-Norteamericana de 1867. La reina de Canadá vive aquí en Londres. La soberana de Canadá es la reina Isabel II.” Como contraste, los ingleses nada tienen en común con los españoles: “ni lazos de sangre, ni historia compartida, ni lengua ni raza. Los españoles descienden de los íberos, que llegaron de África del Norte.”




La guerra del fletán estuvo a punto de convertirse en realidad. Sólo una llamada directa del primer ministro canadiense a los capitanes de su flota logró abortar una intervención armada que ya estaba diseñada.

Diez años después de la crisis que libraron España y Canadá por el apresamiento de un pesquero vigués en Terranova, en 1995, La Voz de Galicia publicó que el conflicto pudo desembocar en una guerra. La fuente original es una autobiografía del asesor diplomático del primer ministro canadiense. 

Aviones de combate 

El libro de James K. Bartleman dedica un capítulo entero a la crisis y revela que el ministro de Pesca, Brian Tobin, propuso desplegar aviones de combate para proteger sus intereses. 

Bartleman describe cómo el Ejecutivo canadiense dio órdenes de capturar un segundo barco español sólo seis días después del apresamiento del Estai en aguas de Terranova. Canadá comunicó el arresto a España y advirtió de que sus fragatas tenían órdenes de disparar si las patrulleras españolas intentaban entorpecer la operación. 

Fue entonces cuando las autoridades españolas cedieron ante la presión canadiense y accedieron a firmar un acuerdo. Pese al acercamiento, y siempre según las páginas del libro, el ministro de Pesca, Brian Tobin, dio instrucciones a la flota civil canadiense para hacer “una última carga contra la flota española”. La contraorden personal del primer ministro de Canadá, Jean Chrétien, logró detener la ofensiva y el conflicto se solucionó. 

La noticia saltó a la luz diez años después, justo en el momento en el que la justicia canadiense debe pronunciarse respecto a la indemnización de 800.000 euros que solicita la armadora del barco gallego apresado por los daños ocasionados y los cuatro meses que les impidieron faenar. 

Este fue el pez de la discordia:

Fletán o halibut, Hippoglossus hippoglossus y  fletán negro o halibut negro, Reinhardtius hippoglossoides, son peces de tamaño variable que va desde los 3 kg. A los 56 kg, es un habitante de aguas profundas, aunque en Labrador se pescan sobre los 60 m. de profundidad. La pesca del fletán es totalmente profesional, son especies procedentes del Atlántico Norte, Canada y Alaska muy presentes en nuestro mercado y, sin embargo, poco conocidas por su auténtica denominación comercial.
 
                           
 
Generalmente aparecen en forma de filetes frescos y congelados con una carne blanca de gran aceptación culinaria, aunque no sea comparable su textura con la del lenguado europeo o el gallo. Mucho cuidado que no os den gato por liebre, ahora se está vendiendo la perca del nilo como fletán, evidentemente son dos especies diferentes, la perca es una especie de agua dulce y la otra oceánica.



España se defendió en el ciberespacio por primera vez en la Historia para tratar de llegar a la opinión pública canadiense cuyo acceso tenía vetado:

 

Ciberdiplomacia: la guerra del fletán

El día 9 de marzo de 1995, el Gobierno canadiense apresó al pesquero español Estai, que pescaba cerca de sus aguas territoriales un pez llamado fletán. Cuando estalló la crisis del apresamiento, se vio cómo la postura oficial del Gobierno español no conseguía llegar a los medios de comunicación canadienses ni a la opinión pública internacional. Pero la Embajada de España en Ottawa acababa de abrir un sitio de información general y lo usó para dar datos pormenorizados y puestos al día sobre el conflicto.

Éste se fue agriando, y se pudo comprobar la ventaja de un medio de información mundial e instantáneo. Por parte canadiense hubo amenazas de intervención armada, ultimatos, y en esas circunstancias hasta las horas pueden contar para cambiar un estado de opinión. Precisamente, uno de los logros del sitio fue desenmascarar el estilo de las autoridades canadienses, que anunciaron su ultimátum en la tarde de un Viernes Santo, agravado por las seis horas de diferencia con la hora española.

Esta guerra acabó sin víctimas, pero este primer episodio de ciberdiplomacia demostró cómo la información fluida en Internet podía actuar en un conflicto entre países. Pero hay un hecho más que conviene destacar: las páginas de la embajada se hicieron gracias a la colaboración desinteresada de una universidad canadiense: la de Carleton, desde cuyo ordenador saltaban al ciberespacio. En pleno conflicto, la universidad recibió presiones oficiales para dejar de difundir las páginas, pero hay que decir con orgullo que sus responsables resistieron las presiones, y el sitio, que tantos quebraderos de cabeza estaba dando a las autoridades, siguió presente. ¡Todo un ejemplo de libertad de expresión en el ciberespacio!



¿QUIÉN GANÓ LA GUERRA DEL FLETÁN?


Con toda seguridad Brian Tobin y toda probabilidad los abogados de San Juan(Saint Johns, capital de Terranova) especializados en materia de pesquerías internacionales. Pero quizás, el pez no.

Los barcos armados y la calorada retórica de piratería y pillaje que hace un año unió a los canadienses en el socorro de un pez plano de extraño semblante se han ido de los Grandes Bancos pero el debate sigue: ¿quién ha ganado la guerra del fletán?

Incluso los críticos de este ejercicio concuerdan en que el ex-Ministro federal de Pesquerías, Brian Tobin, llamado el "turbonator" y "Capitán Canadá", por su liderazgo agresivo al mandar a los barcos-patrulla que hostigaran y apresaran a los pesqueros españoles en marzo de 1995, fue el gran ganador de esta lucha por el fletán que duró un mes.

El Sr. Tobin logró convertir su cuidadosamente cultivada imágen de duro negociador y defensor de Terranova en una abrumadora victoria electoral provincial cuando fue elegido Primer Ministro de su provincia de orígen.

Pero a pesar de tanto hablar de confrontaciones en alta mar, sólo un pesquero español, el Estai, fue apresado y acusado de pesca ilegal. Los cargos fueron posteriormente retirados, la carga de pescado devuelta y el gobierno federal pagó $41.000 dólares por devolver el pescado a sus dueños.

Otros que probablemente resultarán ganadores son aquellos abogados especializados en derecho internacional en materia de pesquerías. Los armadores del Estai y el Gobierno español han llevado a Canadá al tribunal en casos separados, alegando que el gobierno canadiense ha actuado ilegalmente al apresar el pesquero y, consecuentemente, debería compensar a los armadores.

El gobierno de España ha solicitado permiso del Tribunal Internacional de Justicia en La Haya para presentar un caso abogando que Canadá no tenía el derecho legal de apresar al Estai en aguas internacionales.

Asimismo, los armadores del Estai, José Pereira e hijos y el Capitán del pesquero, Enrique Dávila González, han iniciado una demanda civil en el tribunal federal contra el gobierno canadiense por el apresamiento del Estai.

La demanda reclama daños generales por abordase y poner en peligro el buque y la tripulación en aguas internacionales. Asimismo, acusa a estos oficiales canadienses de "piratería, apresamiento ilegal, detenimiento ilegal del Estai, detención ilegal del Capitán Dávila, negligencia, detención ilegal e interferencia de los servidores y agentes del demandante".

Si bien muchos canadienses se acuerdan de la detención del Estai con cierto grado de orgullo, es obvio por la demanda que el Capitán Dávila no conserva buenos recuerdos de San Juan. La demanda manifiesta que, después de haberle sacado de su barco en San Juan, el Capitán Dávila fue obligado a andar a través de un grupo de manifestantes hóstiles para llegar al tribunal.

"Durante el trayecto, el demandante Enrique Dávila González fue maltratado, empujado y sometido a obscenidades y se cometió un asalto cuando se lanzaron huevos a Enrique Dávila González y a diplomáticos españoles, franceses, alemanes y de la Comunidad Europea que le acompañaban", según la demanda.

Parece que los mayores perdedores en la llamada guerra del fletán fueron los pescadores españoles y portugueses. Acosados por escasas capturas, cuotas recientemente establecidas y el ojo vigilante de los inspectores internacionales de pesquerías que están ahora a bordo de todos los barcos, parece que han abandonado la pesca del fletán.

Hay ahora unos 20 pesqueros europeos, en su mayoría procedentes de España, pescando fletán y gallineta en las aguas internacionales conocidas como la nariz y la cola de los Grandes Bancos, comparados con los 50 pesqueros que faneaban en el área antes del inicio de la ofensiva canadiense el año pasado, según fuentes del Ministerio canadiense de Pesquerías y Océanos.

De conformidad con los acuerdos pesqueros que siguieron la confrontación en alta mar , los pescadores europeos sólo puedieron capturar 11.000 toneladas de fletán en 1996, una gran diferencia con las más de 40.000 toneladas que habían capturado anualmente a principios de esta década.

Los pescadores canadienses que a principios de 1995 tenían la esperanza de que al cortar el esfuerzo pesquero europeo, ello les permitiría aumentar notablemente sus capturas de fletán en los Grandes Bancos, han aceptado un límite de capturas de fletán de unas 3.000 toneladas desde 1996. Otras 6.000 toneladas de fletán serán divididas entre varios otros países, incluídos Japón y Rusia.

Sin embargo, los canadienses tendrán la oportunidad de capturar hasta 7.000 toneladas de fletán en las costas de Labrador.

Muchos pescadores europeos se quedan en casa porque no resulta lucrativo capturar fletán bajo el nuevo régimen, dijo en una entrevista a principios de esta semana Earl Wiseman, Director General en funciones de la dirección internacional del Ministerio de Pesquerías y Océanos.

"Hay menos pescado allí y la realidad es sencillamente que ya no resulta económico para muchos de los pesqueros viajar hasta allí", dijo el Sr. Wiseman, añadiendo que los observadores procuran asegurarse de que se dé debidamente cuenta de todas las capturas de pescado efectuadas y de que los pesqueros no estén deliberadamente capturando peces pequeños usando redes de malla pequeña.

El Sr. Wiseman dijo que no obstante los sentimientos amargados provocados por la detención del Estai el año pasado, España y otros miembros de la Unión Europea han ido cooperando con Canadá para regular la pesquería en los Grandes Bancos. Tan sólo se registró una violación importante de los reglamentos de la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste el año pasado, comparado con unas 25 en 1994, dijo.

Pero ¿qué hay del fletán, esos despreciados peces planos de los que dijo el Sr. Tobin a las Naciones Unidas que estaban agarrados con las uñas en vista de los pesqueros piratas españoles?

El Sr. Wiseman dijo que los peces son los mayores ganadores de la disputa del fletán porque las capturas son ahora restringidas y vigiladas, lo que da lugar a una esperanza por una recuperación ya no sólo del fletán, sino del bacalao y otros peces planos de los Grandes Bancos.

Pero unos científicos internacionales y canadienses especializados en materia de pesquerías han presentado un pronóstico negativo para el fletán.

En una situación que recuerda la condición problemática del bacalao nórdico antes de que sus existencias llegaran a agotarse de tal modo que se hizo necesario implantar una moratoria en 1992, el Consejo científico de NAFO declaró en junio del año pasado que se capturan cantidades excesivas de fletán prematuro (conocido también como fletán de Groenlandia) muy por debajo de la edad de madurez sexual y esto representa un "gran obstáculo para el reaprovisionamiento de los stocks".

El Consejo Canadiense de Conservación de los Recursos Pesqueros, que asesora al gobierno federal sobre las cuotas de pesca, expresó su inquietud con respecto al estado deficiente de los stocks de fletán en aguas canadienses e internacionales y encareció que se tomaran medidas con el fin de minimizar la captura de fletán pequeño.

John Cummins, un diputado del partido reformista entonces crítico de su partido en el tema del feltán, insistió no sólo en que la guerra del fletán no logró nada constructivo para salvar los stocks sino que resultó en que Canadá cedió una porción muy significante del stock a los europeos y pareció despreciar la ley internacional en materia de pesquerías.

"A mí no me parece que se haya ganado nada. Fue un acontecimiento mediático de gran magnitud pero no creo que por ello los recursos resulten mejor protegidos".

Pero Earle McCurdy, director de la Unión de Trabajadores Unidos, Alimentación y Pescadores de Terranova, se burló de la sugerencia del diputado reformista en el sentido de que la guerra del fletán no logró a hacer progresar la causa de la conservación.

El Sr. McCurdy dijo en una entrevista que sin la detención del Estai, Canadá hubiera seguido frustrado en sus esfuerzos de persuadir a los europeos que restringieran la sobrepesca extranjera y el uso de aparejos tales como redes ilegales de malla fina.

 

 EL PARLAMENTE EUROPEO CONDENÓ LA CAPTURA DEL BARCO ESPAÑOL , PERO NO FUE MÁS ALLÁ DEBIDO A LA DIVISIÓN QUE CREABA GRAN BRETAÑA:

Parlamento Europeo
Textos aprobados por el Parlamento
Edición definitiva : 16/03/1995




Ataque contra un barco de pesca de la Unión 

B4-0422, 0481, 0482, 0483, 0490 y 0491/95

Resolución sobre la captura ilegal del buque español Estai

El Parlamento Europeo,

-   Vistas sus resoluciones de 18 de noviembre de 1994 sobre el reciente acuerdo relativo a las cuotas pesqueras en la NAFO para 1995 (1) y de 16 de febrero de 1995 sobre el reparto del TAC de fletán negro para 1995 en aguas de la NAFO (2),

A.  Preocupado por el apresamiento ilegal y por la fuerza del pesquero español "Estai" perpetrado el 9 de marzo de 1995 por las autoridades canadienses cuando pescaba legalmente fletán negro en aguas internacionales de la Organización Pesquera del Atlántico Norte (NAFO), lo que representa un acto de agresión contra la flota comunitaria y una violación del Derecho internacional del mar y del Convenio NAFO,

B.  Considerando que el Consejo y la Comisión han dejado en suspenso todas las negociaciones con el Canadá hasta que no se devuelva la libertad al buque y a su tripulación,

C.  Recordando asimismo que la política común de pesca tiene una misión inicial de conservación y teniendo en cuenta la necesidad de desarrollar métodos cada vez más complejos para garantizar la cooperación internacional en la protección de especies haliéuticas en peligro a nivel mundial,

 

1.  Condena al Gobierno canadiense por este incidente, que constituye un acto ilegal perpetrado en aguas internacionales;

2.  Afirma su solidaridad con la tripulación del buque confiscado y lamenta profundamente las inaceptables condiciones en que fueron conducidos sus miembros al puerto de St. John's;

3.  Insta a la Comisión y al Consejo a que mantengan las posiciones que han venido asumiendo de firme defensa de los principios del Derecho del mar y de los derechos de la flota pesquera comunitaria que opera en la zona de la NAFO, con la esperanza de que pueda hallarse una solución negociada del conflicto que respete plenamente el Derecho Internacional del Mar;

4.  Pide al Consejo y a la Comisión que inicien gestiones diplomáticas urgentes para impedir una escalada de este último incidente pesquero entre la Unión Europea y el Canadá hacia un enfrentamiento de mayor importancia;

5.  Insta a las instituciones comunitarias y a los Estados miembros a ejercer con la mayor firmeza todo tipo de acciones legales contra el Canadá, particularmente en los ámbitos diplomático, comercial y de cooperación;

6.  Muestra su total acuerdo con la Comisión en su decisión de pedir una convocatoria extraordinaria del Comité de Pesca de la NAFO con el fin de que se resuelva el conflicto pesquero creado entre dos de las partes contratantes;

7.  Reconoce que cualquier daño producido al Estai debe ser reparado por la parte infractora;

8.  Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos de los Estados miembros y al Gobierno y el Parlamento del Canadá.