Teotihuacan

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Autor: histoconocer

 

Siglos después de abandonada, otros pueblos llamaron al sitio “Ciudad de los Dioses”, no sin razón, pues su existencia estuvo regida por profundas convicciones religiosas y normas de vida en torno a los ciclos de la naturaleza, la siembra, la cosecha, la lluvia y una cosmología de estrechas relaciones fenomenológicas cuya expresión calendárica y astronómica se reflejó en la construcción de la ciudad.

La oscuridad relativa y el retraso cultural en que había caído el valle de México tras la decadencia de la influencia olmeca, experimentaron un cambio drástico a comienzos de la era cristiana con la ascensión de Teotihuacan. La fundación de esa ciudad, la mayor de América antes de la conquista, marca el comienzo del periodo clásico en Mesoamérica, al menos por lo que respecta al México central. No hubo ciudad, Estado ni cultura que ejerciera sobre el resto de Mesoamérica una influencia mayor que Teotihuacan y por ello es virtualmente cierto que Teotihuacan fue la capital de un imperio más poderoso, incluso, que el azteca.

No solo era la más populosa sino que su autoridad no fue jamás cuestionada hasta su caída.

Estudios arqueológicos han mostrado que Teotihuacan era, 600 años a.C., una aldea que comenzó a elaborar objetos de piedra pedernal obtenida de la zona. El excedente de estos productos permitió un incipiente intercambio con otras regiones y posteriormente establecer un eficiente comercio y agricultura planificada a partir del siglo II a.C. El grado de refinamiento y difusión de la cultura teotihuacana ha sido calificado como la época Clásica en la América meridional.

SITUACION GEOGRAFICA:

El gran valle de México, forma en su extremo noreste otro secundario, con una extensión diez veces menor. Es el llamado valle de Teotihuacan. Lo recorre el río San Juan, que constituye su drenaje principal y desemboca en el valle de Texcoco. Está situado entre los valles de México y Puebla que le proporcionó una importante posición geopolítica. Su agricultura no fue importante, pero sin embargo si tiene numerosos manantiales.

 

Plano de la ciudad: Teotihuacan, la ciudad de los dioses, tenía en su época de mayor florecimiento una extensión de más de 20 Km. cuadrados y una población de alrededor de 100.000 habitantes. El desarrollo de la cultura teotihuacana abarca un periodo de nueve siglos, desde su inicio hacia el año 200 a.C., hasta su decadencia, ocurrida entre los años 700 y 750 d.C. La llamada Calle de los Muertos, con una extensión de cerca de cuatro kilómetros, quedó trazada desde sus primeras fases con una orientación sur-norte a 15º03´ al este del verdadero norte, según parece por razones astronómicas, que norma la de toda la ciudad. Se construyó la Pirámide del Sol, apenas 1,5 Km. de la parte sur y después la pirámide de la Luna, en la punta sur. En esa época se construyó el gran conjunto urbano conocido como la Ciudadela, que se puede creer que es el centro de la ciudad, en la punta norte, ubicado en un espacio de 160.000 metros cuadrados y en cuyo centro destaca el Templo de Quetzalcoatl, uno de los más fastuosos edificios de Teotihuacan, recubierto en sus cuatro fachadas con más de 366 cabezas de serpiente y de otra deidad del agua, el dios Tláloc.
Quetzalcóatl representaba y simbolizaba el agua y la fertilidad y, por extensión, la lluvia, la vegetación y el manto verde de la naturaleza en primavera. Estaba sentado en el primer lugar en el panteón teotihuacano.
Frente a este inmenso patio rodeado de explanadas y escaleras monumentales, se eleva el Gran Conjunto, todavía inexplorado. Subiendo hacia el norte aparecen una serie de estructuras escalonadas que bordean la avenida. Luego aparece la colosal masa de la pirámide del Sol.

Nuevos grupos llegados a la ciudad:
Los nuevos grupos que llegaron a la zona retomaron el modelo teotihuacano y elaboraron una compleja mitología. En especial destaca la figura de Ce-Acatl Topiltzon Quetzalcoatl en quien se reúnen la idea civilizadora y el culto agrícola, de igual manera la fuerza fecundadora y destructora del agua con el llamado dios Tláloc. En el edificio de la Ciudadela es posible ver las figuras labradas de esas dos deidades
El efecto de contemplar una urbe semidesértica por los toltecas y más tarde los mexicas sugirió la idea del quinto sol.

Principio:
En ese ambiente natural, a una altura de 2200 metros sobre el nivel del mar, se inicia a partir del siglo II a.C., la cultura mas importante en el área central de México. La historia de Teotihuacan está centrada en su ciudad capital, si bien, su influencia y su extensión territorial llegarán mucho más lejos. Estudios recientes han demostrado que entre los años 600 y 200 a.c. ya hubo grupos de habitantes en el área que después ocupara la ciudad. Ese periodo de tiempo ha sido dividido en dos fases: Cuanalan y Patlachique, muy distintas entre sí.
Todo el valle de Teotihuacan no contaba con apenas 6000 personas. Eran aldeas de agricultores, muy sencillas y sin planificación previa. En tiempos prehispánicos el lago de Texcoco llegaba casi hasta el límite del valle de Teotihuacan, lo que daba acceso directo a los productos acuáticos que, entonces y a todo lo largo de la historia indígena del valle de México, fueron una base importante de la alimentación. En cambio su agricultura no tenía apenas importancia y con pocas posibilidades de aumento demográfico.
Pero hay indicios de que los habitantes de una de esas aldeas empezaron desde entonces a especializarse en la producción de objetos de obsidiana. La cercanía de las minas de Otumba y Pachuca permitía el control, cuanto menos parcial, de ellas. Esta obsidiana era fina y verdusca. Esto nos sugiere que sea ésta una de las causas del ascenso, al principio solo económico, más tarde general, de la aún inexistente cultura Teotihuacana.
El verdadero principio de Teotihuacan se produce en la segunda fase: Patlachique.
Teotihuacan se convierte en un pueblo grande al unirse con las antiguas aldeas. Hay indicios de que las casas ya tenían cimientos de piedra, aunque los muros y techos fueran de materiales tales que no han dejado huella. Por primera vez en Teotihuacan tenemos evidencias que sugieren la existencia de edificios públicos con muros de piedra y suelos de tierra compacta. La idea del templo es una novedad en Teotihuacan, si bien en nada pueden compararse los templos a las realizaciones futuras. Sin embargo, algunos estaban en el centro del área que más tarde sería convertida en la larga avenida que llamamos Calzada de los Muertos. En aquellas fechas se cree que la población ascendió a 10.000 habitantes.
Se han descubierto cuatro talleres de obsidiana que seguramente se inician en esa época y se especializaban en producir puntas y cuchillos tallados, tanto para el consumo interno como para la exportación. Ese fue el principio del camino comercial que habría de ser cada vez más importante.

Segunda fase: La fase siguiente ocupa aproximadamente los dos siglos anteriores a la era cristiana. Durante ella la ciudad quizás llegó a tener 50.000 habitantes, porque venían gentes de otros pueblos.
Todo ello hace que se construya mucho y la Calzada de los Muertos queda trazada en su parte norte y posiblemente se inician también las avenidas Este y Oeste y por lo tanto la ciudad adquiere su forma definitiva en cuanto a sus grandes ejes, en forma de cruz y su división en cuadrantes y la orientación norte-sur, con una desviación de 15º y 30” al este del norte. No obstante la ciudad planificada más antigua de Mesoamérica es la Venta.
Durante esa época los teotihuacanos construyeron en gran parte los dos edificios más colosales de su ciudad: las pirámides del Sol y de la Luna. En el mundo mesoamericano numerosos edificios religiosos están orientados hacia el este o el oeste, direcciones relacionadas con el curso del Sol. Era una forma de venerarlo y de alentarlo en su carrera.
Es posible que en esa época se empezara ciertos proyectos de irrigación y se cultivaran nuevas tierras. Pero el aspecto que parece desarrollarse más aprisa es el de la producción de manufacturas y el comercio como consecuencia de ello. No bastaban las minas de obsidiana locales y de esa manera se empezó la importación de obsidiana verde, en contraste con la gris local. Ello no solo habría de permitir a Teotihuacan el monopolio casi absoluto de este producto, sino que mas tarde tendría importantes consecuencias políticas. También hubo importaciones de otros productos.
Todo indica una atracción que ofrece a Teotihuacan tanto a los pueblos cercanos y lejanos, basada en el comercio como en la religión. La grandiosidad de sus principales pirámides y los numerosos templos evidencian un gran aumento del prestigio religioso de la ciudad, que se está convirtiendo en ciudad santa y centro predilecto de peregrinaciones. Fue en este periodo cuando se empiezan a notarse las clases sociales y las diferentes actividades profesionales.

Tercera fase: El cambio social y político es más claro en este periodo que abarca hasta el año 350 d.C. Entonces no solo podemos pensar en un estado teotihuacano, si no en una francamente imperialista que sé esta lanzando a una serie de conquistas o de incursiones comerciales, que habrían de llevarlo a lugares lejanos. En Belice, en el valle de Oaxaca, en Veracruz y hasta en Kaminaljuyu. Pero también llegaron ideas y estilos de fuera. De aquí que podamos hablar de un imperio, ya que se extiende sobre pueblos diferentes subyugados por conquista o atraídos por el comercio y el prestigio cada vez mayores de la gran ciudad.
Se supone que durante esta fase se formó el área metropolitana que abarca el valle de México además del de Puebla.
La ciudad queda totalmente planificada en sus grandes líneas. En esa época se construye lo que aparentemente fue su centro político y comercial, el Gran Conjunto y que está constituido por el templo de Quetzalcoatl, lo que parece fue el palacio y el enorme cuadrángulo frente a él, al otro lado de la calle de los Muertos, que sería tal vez el mercado de la ciudad y seguramente un poderoso motivo de atracción. Quedaban bien delimitados las avenidas Este y Oeste. Con ello no solo adquirió la ciudad un carácter más monumental, sino que la extensión total de la avenida de los Muertos cortó por completo el paso entre los valles de Puebla y México por el camino más fácil. Al dominar el paso, Teotihuacan controlaba el comercio y cualquier movimiento que hubiese entre una región y otra. Como ambas formaban parte de su zona metropolitana. Teotihuacan pudo establecer un mayor dominio sobre los dos valles.
En esta época es cuando se terminó la Pirámide de la Luna. Los enormes cambios habidos en la ciudad no se limitaron solo a los edificios públicos. La mayoría de las antiguas casas modestas fueron reemplazadas en muchos lugares por vastos conjuntos residenciales, con muros de piedra y techo de vigas de madera formando azoteas, en los que son muy frecuentes las pinturas murales.
La naturaleza de estos conjuntos, residenciales, es sin embargo algo confusa. A veces son llamados palacios. Pero muchos de ellos poseen gran número de piezas agrupadas, lo que parece casas de apartamentos. Posiblemente vivieran familias. Sea como fuere ello provoco gran densidad de población, sobre todo en ciertos barrios de la ciudad, que contó con 100.000 habitantes.
Ciertos barrios se pueden delimitar claramente, tanto por la profesión, como de su procedencia. Así existe un barrio de operarios dedicados a la alfarería o a construir figurillas u objetos de obsidiana. Han sido descubiertos 400 talleres de varias cosas (ceramistas, lapidarios, labradores de conchas, pizarra, piedra sin pulir, albañiles, estucadores, etc.). Aparte otros no dejaron prueba alguna por su material perecedero como (carpinteros, hiladores, cesteros, etc.).
Tan interesantes como estos barrios son los de extranjeros. El de Oaxaca es evidente porque contiene una tumba al estilo de Monte Alban. Hay otros barrios menos definidos como de Veracruz o de la zona maya, que sugieren la posibilidad de conjuntos asociados con el gran comercio.
Todo indica que Teotihuacan era ya una ciudad internacional donde vivían, o cuando menos pasaban temporadas, gentes llegadas de otros lugares, a veces muy distantes. Con este ir y venir de gentes y de ideas se promovió el gran desarrollo y las influencias culturales que impulsaron nuevos adelantos.
Pero esta gente de fuera no venía solo por intereses comerciales. La ciudad debía ser impresionante por la monumentalidad de sus conjuntos y sus imponentes edificios. Además todos sus habitantes debieron quedar fuertemente impresionados por aquellos dioses tan poderosos que permitían esa grandeza. Se cree que llegaban numerosos peregrinos a pedir favores a los dioses.

Cuarta fase: Esta es la gran época final, que dura desde el 350 hasta el 650. Todo lo realizado anteriormente se consolida y expande, y la ciudad llega a su máximo esplendor y prestigio. Sin embargo su área no aumenta y más bien se reduce poco a poco y sus habitantes alcanzaran los 200.000 habitantes. Para su tiempo podemos afirmar que Teotihuacan era realmente enorme.
Esta época es la más conocida de la historia porque es el último gran momento constructivo; a ella pertenecen muchísimos de los monumentos que ahora vemos. Al ser los últimos no quedaron, como los anteriores, cubiertos por construcciones superpuestas. Pertenecen a este periodo gran proporción de los templos excavados.
Data de esta época el palacio de Quetzalpapalotl, en la `plaza de la Luna.
También en esta época, la capital del altiplano mexicano, se convierte en un destacado centro de pintores que, como en la Florencia de los Médicis, recubren con maravillas buna proporción de las superficies disponibles. Toda la pintura de Teotihuacan se inclina por las representaciones de dioses o de escenas relacionadas con el culto. Pero como la religión en Mesoamérica está relacionada con todos los aspectos de la cultura, los frescos son muy importantes para conocer el pensamiento, la escritura y muchos aspectos de la vida cotidiana, del vestido, de los objetos usuales o ceremoniales, de los edificios y de las armas o adornos de aquellas gentes.
En uno de los frescos aparece un río donde se puede ver hombres nadando, peces, plantas acuáticas y animales acuáticos. Esta montaña, de donde viene el agua, simboliza el lujo más extraordinario en que podía pensar un teotihuacano. La falta de agua, el eterno problema del Altiplano mexicano, se hacía sentir ya en una sociedad fundamentalmente agrícola, un año sin lluvias era un desastre. A eso se debe la inmensa popularidad del dios de la lluvia, que se ve representado en todas partes.
Teotihuacan inventa o utiliza un acopio de técnicas y decoraciones nuevas, y para embellecer sus vasijas emplea la pintura al fresco es decir, aplicando una muy delgada capa de cal sobre la pieza ya cocida y pintándola cuando aún estaba fresca.
La abundante producción de figurillas promueve que la “industrialización” dé un paso adelante. En vez de tener que hacerlas a mano una por una, como ocurría al principio, los teotihuacanos emplean moldes de los que se han recobrado muchos, con los que lograban facilidad y rapidez. Así, las figurillas llamadas “retrato”, antes tan llenas de vida y animación, pierden su individualidad al ser producidas en masa.
Debieron efectuarse amplias importaciones de conchas marinas de diferentes formas y provenientes de ambos océanos, las cuales fueron utilizadas tanto en adornos como en instrumentos musicales.
Creemos que es indiscutible que estamos frente a una sociedad realmente urbana. No solo hay enorme concentración de habitantes en un espacio reducido, sino que están divididos en clases sociales y en grupos de especialidades. Muchos de ellos ya no serían agricultores ni producirían, por tanto, su propio alimento. La ciudad misma muestra zonas bastante distintas. A lo largo de la calle de los Muertos, en su parte norte, está ubicada la parte principal y tal vez exclusivamente dedicada a la religión. Además de los cuantiosos templos se alzan palacios habitados por sacerdotes de los templos cercanos. La parte central de la calle ofrece también aspectos religiosos unidos con políticos y se cree que en ella estaba el gran mercado. Alrededor de todo esto hay los conjuntos y los barrios donde vivían mercaderes, artesanos y profesionales de varias actividades. Más afuera se encuentran las casas de los agricultores, cercanas a las tierras de cultivo, sobre todo en la parte sur, que es la única fértil.
Es indudable que hubo un plan general al que se ajustaron tanto las construcciones públicas como las privadas. Aunque no sabemos exactamente cuando empezó, es evidente que sufrió alteraciones con el tiempo. El plan cruciforme está esbozado desde el principio, pero la orientación de los edificios principales solo quedo fijada después y tuvieron que alinearse las nuevas construcciones en la orientación definitiva, la cual se utilizó en las extensiones o nuevos barrios que se construyeron aún más tarde.

Principio del fin: La presencia teotihuacana entre pueblos alejados también creó rivalidades que se acentuaron hacia el siglo VII. Para entonces la urbe que había crecido a costa de tierras de cultivo, importaba materia prima y agotaba los recursos naturales comenzó a entrar en crisis.
La segunda mitad del siglo VII es la fecha más probable para el fin de Teotihuacan. Coinciden en ello tanto los datos arqueológicos como los escasos documentos históricos. En Mesoamérica a finales del siglo VII o principios del siglo VIII sufrió una fuerte conmoción que le produjo el fin de la gran ciudad, de su imperio y su cultura.
Las relaciones con la tierra maya y particularmente con Tikal corresponden al año 750, la fecha en que dejaron de hacerse inscripciones en la ciudad maya.
Si hay dudas en cuanto a la fecha exacta de esa caída, mas dudosas son las razones que provocaron este acontecimiento que conmovió a Mesoamérica y el clima cultural en el que se verificó. Es evidente que el final de la época anterior, fue de gran prosperidad material, por lo menos en algunos aspectos. La industria de la obsidiana da la impresión de haber disminuido en importancia, pero los productos traídos por comercio o por tributo desde tierras lejanas, al contrario, parecen ser más numerosas. En cambio, hay sugerencias en el sentido de que el valle de Puebla o al menos Cholula, se estaban alejando del dominio de la metrópoli. Es posible que Teotihuacan estuviera en su área metropolitana. Asimismo las relaciones con el valle de Oaxaca ya eran inexistentes, posiblemente por la misma razón, pues al perder Puebla, se cortaba la comunicación.
Parece que hubo entonces un periodo más seco y tenemos ciertas razones para creer que para entonces ya se habrían acabado de desmontar los cerros, dejándolos deslavados y estériles como están hoy. Ello era debido a la tala incesante de árboles para construcciones y a la enorme cantidad de cal que los teotihuacanos quemaron durante siglos.
Además la composición étnica de Teotihuacan era enorme. Esta situación internacional, por un lado tan rica en posibilidades, también estaría preñada de problemas sociales y políticos.
Al fin los habitantes de las antiguas zonas residenciales dejaron de vivir en casas aisladas y la mayoría de ellos quedó congregada en casas de departamentos, lo cual forzosamente tuvo que producir cambios considerables en la vida misma del teotihuacano. Los grupos estaban más estrechamente vinculados en lo físico, pero la aglomeración debió causar numerosas fricciones. También la aglomeración y el gran aumento de la población harían aumentar los problemas urbanos y económicos.
La unidad modular básica del plano urbano de Teotihuacan fue la vivienda cuadrada de 50x60 m. de lado, y de un piso, rodeado por un muro exterior alto. Dentro de los recintos más opulentos, ubicados por lo general más cerca de la Avenida de los Muertos que los otros, los cuartos de estar y los dormitorios techados daban a unos espacios abiertos, parecidos a los atrios romanos.
Lejos de las residencias elegantes del centro de la ciudad estaban las viviendas mucho menos impresionantes de los artesanos y de los pequeños comerciantes. Las excavaciones han demostrado que debieron de ser muy parecidas a las aglomeraciones de las ciudades tradicionales de Europa o del Próximo Oriente en tiempos medievales, con cuartos diminutos, enormes aglomeraciones y callejuelas miserables.
La ciudad fue incendiada, saqueada y en parte destruida de propósito; las huellas del incendio final son evidentes en muchos de los tempos a lo largo de la calle de los Muertos. Donde más se advierte esto es en el palacio de Quetzalpapalotl. Aquí no se conformaron con quemar los techos, sino que las maravillosas columnas esculpidas con la efigie del dios fueron desmanteladas y en parte soterradas en un enorme socavón abierto en el centro del patio. También la escalera monumental de la pirámide de la Luna fue destruida de propósito y casi todas las grandes piedras de los escalones fueron quitadas de allí y esparcidas por la plaza. Tenemos también evidencia de que muchas de las ofrendas que solían colocarse frente a los templos al edificarse fueron saqueadas.

La Pirámide del Sol: No sabemos si ese templo estuvo dedicado al culto del sol, como quería la tradición azteca; pero un descubrimiento reciente sugiere que se levantó la pirámide. Se ha demostrado que era una cueva natural, ampliada por los antiguos hasta convertirla en una cámara de planta en forma de trébol, y a la que se llegaba por un túnel hasta el punto que queda justamente debajo del verdadero centro de la pirámide.
Dado que la pirámide del Sol no solo es la estructura ritual más antigua, sino también la más amplia de la ciudad, ello podría explicar también por qué la propia ciudad fue levantada allí y no en cualquier otro punto del valle de México.
La orientación de la Pirámide del Sol tiene una inclinación de 17º de la dirección del polo terrestre, lo que apunta hacia el polo magnético y permite al Sol coincidir en el cenit del centro de la pirámide los días 20 de mayo y 18 de junio.
La base de esa pirámide es casi cuadrada de 222 x 225 metros y una altura de 63 metros. Pero ha perdido el templo que la coronaba y sufrido dos mil años de los avatares del tiempo y del hombre. Es importante saber que está compuesta por enormes taludes superpuestos y separados por un estrecho pasillo. En su interior hay otra construcción, casi del mismo tamaño, pero más antigua.
Está constituida por barro al exterior revestido de piedra pero sin pulimentar. Sabemos que en el siglo XVI, en lo alto, había un ídolo de piedra, que fue hecho pedazos por orden del obispo Zumárraga. Pero si aparecen las alfardas, muy anchas, que delimita las escaleras del lado oeste y que dice que esta era la parte delantera. Esta parte delantera no da directamente a la calzada de los Muertos, sino a una gran plaza rodeada de otros edificios.
En realidad no son pirámides, sino conos truncados, ya que no terminan en punta. Lo más alto hay un área plana donde se colocaba el templo del dios correspondiente.

La Pirámide de la Luna: Al igual que la del Sol, fue uno de los primeros edificios construidos en Teotihuacan. Las más recientes investigaciones han comprobado que la pirámide, tal como hoy la vemos, es producto de varias superposiciones y ampliaciones.
No es tan imponente como la del Sol, está ubicada en el extremo septentrional de la Avenida de los Muertos. Con unas dimensiones de 150 metros de lado y 42 de altura. Como muchas de las construcciones importantes de Teotihuacan, su exterior ofrece un motivo arquitectónico típicamente teotihuacano: un entablamento rectangular y enmarcado sobre una mezcla inclinada. Todos los exteriores están recubiertos de argamasa espesa y blanca, y habitualmente se decoraban con escenas mitológicas pintadas de rojo y policroma.

Templo de Quetzalcoatl y el Gran Conjunto: Quedan al sur del río, que cruza la calle de los Muertos. El templo del que solo queda la fachada oeste, es uno de los monumentos más ricamente decorados del México antiguo. Seis cuerpos escalonados, en el centro de la fachada una enorme escalinata decoradas con cabezas de serpiente. Las colas con los cascabeles hacia los extremos y las cabezas hacia la escalera central.
Hay otro motivo que parece ser representa al Dios de las Tormentas que lo aproximan a Tláloc, dios del agua.
En conjunto parece haber contado con 366 esculturas, número acaso relacionado con el calendario solar.
Cerca está el Gran Conjunto, cuya importancia y tamaño sugiere que allí estaría el centro administrativo, comercial y político de la ciudad.
Con ello se desplaza hacia el sur el centro de las actividades, dejando a la parte norte de la calle una función más bien religiosa y de más solemnidad.

El palacio de Quetzalpapalotl: En la `plaza de la Luna. Este magnífico edificio muestra una gran casa sacerdotal construida alrededor de un patio central rodeado de columnas de piedra. En cada una aparece la combinación de pájaro y mariposa que ha dado nombre al edificio. Las columnas de piedra permitieron conocer la altura exacta de los techos, lo que, unido a datos obtenidos en la excavación, ha hecho posible la restauración del único edificio techado del centro de México.

Idioma: Los habitantes de esta ciudad hablaban la lengua náhuatl, según lo testifica una de las pirámides, donde está inscrito el nombre jeroglífico de Quetzalcoatl en ese idioma.

Sociedad: La sociedad teotihuacana, al parecer, estaba compuesta por estratos sociales, en las cuales cada individuo se ubicaba dependiendo de la tarea que realizaba. La jerarquía más alta la constituían los sacerdotes, mismos que detentaban el poder. El grueso de la población desempeñaba distintas actividades, las cuales eran permanentes. Existían comerciantes, alfareros, agricultores y trabajadores de obsidiana. El estamento dominante vivía dentro del recinto ceremonial, ya que este era un lugar sagrado y restringido a los demás habitantes. La ciudad estaba dividida en barrios.

 

 

 

 

Moon.less
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#4 ·

RE: TEOTIHUACAN
 

Que quieres que te diga , otro de esos excelentes artículos
a los que nos tienes acostumbrados, que agregar queda poco y nada
por eso pensé en poner una imagen para que ayude a dimensionar
la magnificencia de la ciudad de los dioses.


esta es una vista de la avenida de los muertos y de la piramide del Sol
desde la piramide de la Luna.

 


sue66
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Ciudadano
Desde: 30 Dic 2010

 Me gusta el tema,muy bien expuesto e interesante Claudia,ya lo iré leyendo y releyendo pues está muy completo,gracias.

afarango
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ModeradorRedactor MHMSocio MH
Desde: 30 Ago 2009

Esta es la foto de las figuras en el templo de Quetzacoatl, tomada cuando visité a Teotihuacán

 


 300-cruz

"El cosmos también está en nuestro interior" Carl Sagan

afarango
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Desde: 30 Ago 2009

Esta foto es mirando desde la base de la pirámide del sol donde se nota lainclinación de las paredes. También se ve la gente como hormiguitas ascendiendo por la pirámide

 


 300-cruz

"El cosmos también está en nuestro interior" Carl Sagan

55.999_6
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Centurion
Desde: 30 Ago 2009

Hola! Yo le pude haber sacado una foto a  Quetzalcoatl  o serpiente alada en el museo británico pero no lo hice, era de jade verde entera, impresionante. Parecía que te iba a comer, preciosa. Los ojos no sé de qué estarían hechos. Creo que no se podía sacar fotos, me parece, pero yo saqué de otros je je. En fin que por si acaso. Estaba hecha para inspirar respeto y sobretodo miedo, supongo que para poder dominar a todo un pueblo "pueblo asustado, pueblo dominado". 

Saludos

 


Como dice Stephen Hawking: los extaterrestres no existe por lo que se recomienda no acercarse a ellos porque es como cuando Colón descubrió América, llevó la muerte a muchos indios.