II Guerra Mundial

Cartas desde Iwo Jima

La vida del soldado Saigo y sus compañeros, destacados en la defensa de la isla de Iwo Jima para frenar el avance estadounidense por el Pacífico, cambia totalmente cuando llega para asumir el mando el renombrado general Kuribayashi: un hombre templado y carismático, con un amplio sentido del honor y el deber hacia con su país, a pesar de sus sentimientos fraternales hacia los EEUU, donde residió durante dos años como agregado militar de la embajada japonesa. Kuribayashi insufla nuevos ánimos a los desesperados soldados, desenterrando viejos ideales olvidados y estableciendo un nuevo sistema defensivo que indudablemente propiciaría la caída de las defensas, ya que permitía desembarcar a los tropas al retirar las defensas de las playas, pero a un altísimo coste para el invasor, al que, un vez apelotonado, pretendía masacrar desde las nuevas posiciones en el interior.