Es una crítica, escrita más como ensayo que como novela, a las maniobras políticas y/o estratégico-familiares más oscuras, que realizó Isabel de Castilla, antes y durante su reinado. A mí me gustó mucho, aunque algunas veces la calidad de la narrativa (que en el fondo narrativa no es el género de la obra) es un poco rígida y académica.