Una gran película ciertamente. Empezando por los enormes decorados y escenarios que son impresionantes, desde un bellísimo Serapeo hasta las calles alejandrinas y la casa de la filósofa. Toda la película te hace respirar en la Alejandría de la época y te mete de lleno en las fraticidas y enormes disputas de las religiones por sobrevivir en el mundo de un catatónico Imperio Romano.
Uno de los Padres de la Iglesia más polémicos fue Cirilo de Alejandría (c. 375-444). El historiador Hans von Campenhausen dice que era: “autoritario, violento, astuto, convencido de la grandeza de su sede y de la dignidad de su ministerio”,