Malditos Bastardos

Año: 
2009
Género: 
Bélica
Época: 
Contemporánea
Duración: 
153 min
Nacionalidad: 
USA
Director: 
Quentin Tarantino
Reparto: 
Brad Pitt
Reparto: 
Diane Kruger
Reparto: 
Christoph Waltz
Reparto: 
Daniel Brühl

Segunda Guerra Mundial. Durante la ocupación alemana de Francia, Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent) presencia la ejecución de su familia a manos del coronel nazi Hans Landa (Christoph Waltz). Shosanna consigue escapar y huye a París, donde se forja una nueva identidad como dueña y directora de un cine. En otro lugar de Europa, el teniente Aldo Raine (Brad Pitt) organiza un grupo de soldados judíos para tomar represalias contra objetivos concretos. Conocidos por el enemigo como “The Basterds” (Los cabrones), los hombres de Raine se unen a la actriz alemana Bridget Von Hammersmark (Diane Kruger), una agente secreto que trabaja para los aliados, con el fin de llevar a cabo una misión que hará caer a los líderes del Tercer Reich. El destino quiere que todos se encuentren bajo la marquesina de un cine donde Shosanna espera para vengarse.

El día 18 de septiembre acontenció un gran hecho cinematografico ; el gran director y genio creativo (al menos para mí): Tarantino, estrenó en las salas de cine españolas MALDITOS BASTARDOS (Inglorious Bastards, en inglés ) ; solo decir sin intentar "spolearla" que esta muy bien; es Tarantino, y ya se esperan ciertos sucesos,

por lo menos para los cinéfilos seguidores de Tarantino.

Papeles tan bien interpretados por: Brad Pitt, Diane kruger o Christhoper Waltz.
Lo relamente asombroso es que para ser la primera vez que Tarantino se mete en la acción bélica consigue de ésta una maravilla; sinceramente una obra maestra de 2 horas 40 minutos.

Ademas, con Malditos Bastardos, Tarantino ha querido dar rienda suelta a su antojo, recreando una historia hilarante, disparatada e hiperbólica sobre unos personajes que confluyen en la Francia ocupada por los nazis. Tampoco ha dudado en utilizar personajes reales históricos, empezando por el propio Hitler o su ministro de propaganda Goebbels, para hacer su propia descabellada relectura histórica, donde hay cabida para sus placeres visuales y temáticos. Durante todo el visionado se respira esa sensación  de que el propio director es el primero en tomárselo todo como un mero divertimento.

Realmente estamos ante la obra maestra que perecedera en el cine de Tarantino. La expectación fue máxima y la espera fue mas que superada.

 

Autor: seliu