Quizás el juicio más indigno de la historia
Lo cierto es que calificar a un juicio como el más indigno de toda la historia tal vez podría condicionar y llevarnos a pensar que es una exageración del autor de tal título. Cierto es que a través de toda la historia, y no hablamos de pocos años, calificar a un solo juicio como el más indigno parece mera especulación, quizás lo sea, no me gustaría deformar la historia con una inexactitud, pero lo cierto es que tantos desaciertos en un solo juicio no puede ser por azar, mera coincidencia.

El juicio que describiré de seguro a sido el más indigno de toda la historia.
Corría el año 33 de la E.C, el día 14 de Nisán, lugar Palestina, esta se hallaba bajo el dominio romano.
Los romanos otorgaban a los judíos el derecho a suministrar justicia según sus propias leyes, pero no les concedía el derecho legal para ajusticiar a los transgresores de la ley. Según el Talmud (obra que recoge principalmente las discusiones rabínicas sobre leyes judías, tradiciones, costumbres, leyendas e historias), Vamos a ver algunas de estas leyes en la Palestina del siglo primero, nos centraremos concretamente en algunas que tenían que ver con los juicios, las enumeraremos:
- En los procesos de pena capital, primero se escuchaban los argumentos de la absolución.
- A los jueces se les concedía el poder contender a favor del acusado, pero nuca en su contra.
- Era obligación de los jueces hacer todo cuanto estuviera en sus manos por evitar la pena de muerte al acusado.
- Cuando se presentasen testigos, estos eran advertidos sobre la seriedad de su comisión.
- Nunca era interrogado un testigo en presencia de otro, pues los interrogatorios debían hacerse por separado.
- El testimonio que dieran los testigos debía coincidir en todos los datos que fueran esenciales para incriminar. Ej: la fecha, el lugar, lo hora...
- Los casos en los cuales hubiese posibilidad de pena de muerte debían de ser juzgados de día y concluían también de día.
- El juicio el cual fuese a resultar en pena capital no se podía celebrar en víspera de sábado o en víspera de una fiesta.
- Cuando un caso conllevaba la pena capital debía comenzar y terminar el mismo día si el veredicto era en favor del delincuente, pero en caso contrario, el juicio concluía el día siguiente, cuando el veredicto era anunciado y se ejecutaba la sentencia.
- El tribunal estaba compuesto como mínimo por veintitrés jueces, cuando se atendían juicios que podía llevar a pena capital.
- El juicio empezaba con la votación de el de menor antigüedad y uno por uno iban dando su voto para la absolución o la condena. Habían escribas, (secretarios) que anotaban las alegaciones que se hacían tanto a favor como en contra.
- Para la absolución del acusado era necesario un voto de diferencia, pero por contra eran necesarios dos votos para condenarlo. Cuando la mayoría se decantaba a favor de la condena y superaban por un solo voto, se añadían dos jueces, y esto se repetiría tantas veces como fuere necesario hasta llegar a una conclusión legalmente válida.
- Si se diera el caso que ni un solo juez abogara a favor del delincuente, el veredicto de condena no era válido, pues un veredicto que fuera unánime de condena sería considerado como indicio de conspiración.
Habiendo visto un breve repaso de estas leyes, pasamos a examinar hasta que punto el juicio de Jesús de Nazaret fue legal.
Empecemos por el momento de su arresto, en Getsemaní, el Monte de los Olivos.
Como hemos podido observar en la reglas citadas se tenían que presentar un mínimo de dos testigos ante el tribunal acusando al implicado de un delito especifico, asimismo si alguien creía que se había violado la ley tenia que exponer la queja ante el tribunal en sus sesiones regulares.
En el tribunal judío no intervenían fiscales, era el mismo tribunal el que se encargaba de investigar las acusaciones presentadas.
Era por eso que la función de fiscal la ejercían los testigos del supuesto delito y el proceso solamente se abriría cuando concordaran las declaraciones de como mínimo dos testigos, constituyendo ahora si, un cargo para la detención.
Pero el caso de Jesús la detención se efectuó por la noche (una falta) y nadie lo había denunciado, acusado, en contra suya.
Es posterior a su detención cuando el Sanedrín (el tribunal supremo judío) se puso manos a la obra en la búsqueda de testigos en contra de Jesús, pero estos no lograron coincidir en su testimonio.
(Otra falta) La tarea de buscar testigos incriminatorios no era labor del tribunal. Según el jurista Taylor “al celebrar un juicio capital sin especificar con antelación el delito que se le imputaba al acusado era una verdadera atrocidad.
Los que arrestan a Jesús lo llevan para juzgarlo a la casa de Anás, quien había sido sumo sacerdote, por tanto miembro del tribunal, y ahora este empieza el juicio contra Jesús.
Esto de nuevo iba en contra de la ley, pues las acusaciones de un delito que se pudiera castigar con pena de muerte no se podían atender por la noche (ver el punto siete) estos casos se atendían durante el día.
Contamos con otra irregularidad, es la siguiente, las investigaciones no se podían hacer a puertas cerradas, estas debían hacerse en audiencia pública.
Por supuesto Jesús conocía la ley y era consciente de que su interrogatorio era ilegal, así que le preguntó a Anás el porque se le estaba interrogando, pues lo lícito era que se investigara lo cierto o no que decían los testigos, no al detenido.
Más tarde es trasladado a la casa del sumo sacerdote José Caifás, donde el juicio ilegal prosigue por toda la noche. De nuevo se buscan testigos falsos que lancen sus mentiras contra Jesús y así por fin poder acusarlo, pero ninguno de los que se presenta logra coincidir en que era lo que Jesús había dicho como blasfemia. Esto en si instituía otra ilegalidad de este ya peculiar juicio, si nos remitimos al punto seis veremos que los testimonios tenían que ser de por lo menos dos testigos y “coincidir en todo”.
Caifás estando ya alterado e indignado preguntó directamente al acusado, cosa que conforme a lo que nos expone el jurista antes citado, Taylor, “Plantearle preguntas al acusado y condenarlo en función de su respuesta, constituía una violación de toda justicia”.
Prosigue esta pantomima y finalmente a la pregunta que le expone Caifás a Jesús de: “¿Eres tú el Cristo el Hijo del Bendito?” Él respondió afirmativamente y lo condenaron por blasfemia. (La blasfemia consistía en usar de manera impropia el nombre divino o usurpar el poder que solo pertenece a Dios). No obstante los acusadores no pudieron dar ni una prueba de que hubiera blasfemado.
- Veamos por un momento las irregularidades cometidas hasta el momento es este juicio.
- Los juicios debían de ser públicos, este no lo fue, pues se celebró en secreto.
- A nadie se le permitió tan siquiera intentar decir algo en defensa de Jesús.
- Tampoco se efectuaron las comprobaciones debidas, pues nadie confirmó si era el Mesías como decía ser.
- No se le dio la oportunidad de presentar testigos a su favor, en su defensa.
- El jurado nunca emitió un veredicto que fuese oficial.
Pero ahora se encontraban ante un problema, como comentanos al principio los judíos no tenían autoridad para ejecutar a sus delincuentes, así que lo llevaron ante el gobernador Poncio Pilato, al amanecer del 14 de Nisán del año 33de E.C, este se interesó por lo que había hecho aquel hombre, es por esto que les preguntó: ¿Qué acusación traen contra este hombre?”
Los judíos sabían que la blasfemia, de la cual lo habían acusado, no era delito en Roma por lo que usaron su astucia para que Pilato lo condenará. Sin presentar al gobernador ninguna prueba le dijeron: “Si este hombre no fuera un delincuente ¿te lo habríamos entregado?”
Pero Pilato rechazó este argumento, lo que propició que de nuevo agudizaran su ingenio y maldad para fabricar un nuevo cargo que imputara al detenido, lo acusaron de estar perturbando a los judíos, prohibiendo pagar impuestos a César y diciendo que él mismo era Rey. Su astucia era grande, lo mismo que su maldad, estaban cambiando una acusación de blasfemia por una de traición. Aunque tampoco esta vez pudieron probar su acusación.
Pilato observando que el acusado no suponía ninguna amenaza para Roma declaró: “Yo no hallo en él ninguna falta” y trató de ponerlo en libertad, pero esto no lo podían permitir
esos astutos judíos, por lo que solapadamente amenazaron a Pilato, pues eran conocedores de la fama de César, Tiberio César, (tenia fama de asesinar a todo aquel que se mostrara infiel, aunque se tratase de un oficial de alto rango), por consiguiente el chantaje fue tal: “Si pones en libertad a este, no eres amigo de César. Pues todo el que se hace Rey habla contra César”.
Como Pilato ya había insatisfecho a los judíos no podía arriesgarse a empeorar su situación, así fue como por miedo cedió a la presión y dejó que un hombre inocente fuese ejecutado.
Muchos son los comentaristas jurídicos que han analizado este caso en concreto y han llegado a una misma conclusión, todo fue una autentica parodia con una excelente representación, pues en absoluto se hizo justicia, el analizado pues se podría bien decir que fue un juicio indigno, puede que el más indigno de toda la historia.
Ahora que nos acercamos a la Semana Santa muchos celebraran la Pascua otros quizás se encaminen a lugares donde es típico ver las procesiones o participar de ellas, pero preguntemos aunque sea por una vez ¿por qué tuvo que ser tan injusto este juicio?
Autora: Prisca063
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Anales de Tácito
Antiguedades Judias (Flavio Josefo)
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Excelente información. Gracias!!!
Fantástico artículo. Para complementar, recomiendo un libro de CALDERÓN PERAGÓN titulado Proceso a un inocente. ¿Fue legal el juicio a Jesús?. Muy sencillo y explicativo.
Felicidades
Muchas gracias por vuestros comentarios
Cuando lo hago intento siempre ser objetiva, sin anteponer las opiniones personales.
Un saludo
Prisca es un tema excelente, y lo de los pro-consules y demás con pánico a Tiberio y luego Nerón, etc es absolutamente cierto, en Livio o Plutarco, etc sale una y otra vez como el César (me acuerdo de Nerón en un caso) le "manda" por misiva en barco-correo que sus "servicios" no ha sido del agrado del Princpes, es decir que más le valía quitarse él la vida por suicidio, como le pasó algo parecido a Séneca. Y hay un caso de una carta de ese estilo de Nerón, que la mandó, pero entre una cosa y otra llegó tarde y ya habia sido eliminado el Cesar, así que se libró por los pelos el Gobernador. Hay (yo no lo he leido) un libro escrito por un profesor de derecho sobre el proceso de Jesús, que lo ví hace un montón de tiempo y lo ojeé en una biblioteca, pero basicamente hay que diferenciar el trato que es dispensado a Pablo que es civis romanis y el que le dan a Jesús. Con Pablo incluso tenian temor cuando se enteraban que lo habian encerrado sin ppio. de contradicción o en caso de indefensión procesal. Y cuando a Pablo le quitan los cargos, el apela a César y el proceso continúa aún absolviendole el Gobernador y se dirige a Roma. Es decir que lo absuelve (digo yo a botepronto) porque no hay cargos contundentes, es ciudadano romano y puede apelar al Tribuno de la Plebe o demostrarse ante el Pretor que se ha violado sus derechos.
Muy buen trabajo, Prisca, así como el del bueno de Coracinero con la Pasión. Se nota que os lo habéis currado. Me gustaría comentar algo sobre algunas cosillas (tanto aquí como allí), pero no tengo tiempo. Ni mañana tampoco. A ver si el sábado puedo y comentamos.
Un afectuoso saludo a los dos
Creo que a la pregunta que haces Prisca, los creyentes responderán de una manera y los que no lo sean de otra. Un creyente, te dirá que Jesús tenia que morir así porque estaba escrito que así muriese y que la gran farsa que fue ese juicio formaba parte de lo que tenia que suceder para que Jesus redimiese a los hombres con su sacrificio.
Pero no hace falta ser creyente para ver en ese bien documentado trabajo que nos presentas, que el juicio fue una gran farsa, fruto de la maldad que tantas veces anida en el corazón de los hombres destruyendolo como ser humano.
Un abrazo y felicidades por el trabajo que has realizado
Como tengo un ratito ahora, antes de comer, comento sobre una cosilla, para intentar abrir debate desde el respeto. Entiendo que son unas fechas complejas para ser una voz discordante y por ello trataré de ser respetuoso con las creencias de millones de personas, aunque no las comparta.
Hay una frase de Prisca que me ha llamado especialmente la atención:
Como Pilato ya había insatisfecho a los judíos no podía arriesgarse a empeorar su situación, así fue como por miedo cedió a la presión y dejó que un hombre inocente fuese ejecutado.
Nunca he estado de acuerdo con ese rol de honesto e inocente que suele atribuírsele a Pilato. Como que no tuvo más remedio que hacerlo, pese a no querer. Aquello de lavarse las manos es que resulta hasta teatral.
Pensemos que estamos hablando de un hombre cuya reputación queda en entredicho por los historiadores de la época, quienes lo califican como "violento, extorsionador, cruel, despiadado, arbitrario, tirano..." (Tácito, Filón, Filón por Antipas..). Además, sabemos que se trata de alguien que odia lo judío, arropado por alguien que lo odia aún más, Sejano, legado de Siria hasta 31dc, y en un tiempo donde hasta el emperador, Tiberio, es antisemita por un asunto con los judíos de Roma, a quienes expulsa de la capital. Por tanto, el contexto histórico en el que Jesús se presenta a Pilato no es el mejor, ni mucho menos. Ni Pilato se nos antoja como defensor de ningún judío, cuando sabemos que nada más tomar posesión de su cargo llenó Jerusalén de estandartes con imágenes paganas, un insulto claro a todo lo judío, cuando sabemos que ordenó apalear sin piedad a los judíos que se quejaron porque hubiera "cogido dinero" de las arcas del Templo, cuando sabemos que no dudó ni un ápice en crucificar a cientos y cientos de judíos o cuando sabemos que la forma tan cruel de aplacar una rebelión en Samaria le costó el puesto (ya sin Tiberio ni Sejano en escena, claro).
Por ello, considero poco probable que a Pilato le preocupara que muriera un judío más o menos y que su rol en los evangelios responde a un sentimiento teológico elaborado por los redactores cristianos para hacer recaer toda la culpa en aquellos judíos que no aceptaron a Jesús como enviado celestial.
Un saludo y felices fiestas.
Coincido con Filiko. Pilato despreciaba totalmente a los judíos. La idea de hacer recaer toda la culpa sobre estos, se comienza gestar cuando los cristianos intentan atraer a los romanos a su culto. Era muy difícil decirles a estos: “vengan con nosotros, aunque uds. son los que asesinaron a Cristo”.
De todas formas, hay que reconocer que la documentación sobre la forma de hacer justicia en esa época, esta muy interesante.
Saludos y felices Pascuas.
Hola Filiko,
el que Pilato tuviera miedo puede sospecharse con el fundamento historico de varios sucesos anteriores que hicieron que los judios se levantaran en armas.
La gobernación de Pilato no fue pacífica. Según el historiador judío Josefo, Pilato tuvo un mal comienzo en lo que respecta a las relaciones con sus súbditos judíos: de noche envió a Jerusalén soldados romanos que llevaban insignias militares con imágenes del emperador. Este suceso provocó un gran resentimiento, y una delegación de judíos viajó a Cesarea para protestar por la presencia de las insignias y exigir que las quitasen. Después de cinco días de discusión, Pilato intentó atemorizar a los que hicieron la petición, amenazándolos con que sus soldados los ejecutarían, pero la enconada negativa de aquellos a doblegarse le hizo acceder a su demanda. (Antigüedades Judías, libro XVIII, cap. III, sec. 1.)
Filón, escritor judío de Alejandría (Egipto) que vivió en el siglo I E.C., narra un acto similar de Pilato que provocó una protesta. En esta ocasión tuvo que ver con unos escudos de oro que llevaban los nombres de Pilato y Tiberio, y que Pilato había colocado en su residencia de Jerusalén (la residencia del gobernador era en la fortaleza Antonia que se encontraba dentro de la zona de suelo sagrado del templo, ese acto era a nivel de los judios una grandisima blasfemia). Los judíos apelaron al emperador de Roma, y Pilato recibió la orden de llevar los escudos a Cesarea. (Sobre la embajada ante Cayo, XXXVIII, 299-305.)
Josefo aún menciona otro alboroto: a expensas de la tesorería del templo de Jerusalén, (la tesoreria estaba dentro del templo) Pilato construyó un acueducto para llevar agua a Jerusalén desde una distancia de casi 40 Km. Grandes multitudes vociferaron contra este acto cuando Pilato visitó la ciudad. Pilato envió soldados disfrazados para que se mezclasen entre la multitud y la atacasen al recibir una señal, lo que resultó en que muchos judíos muriesen o quedasen heridos. (Antigüedades Judías, libro XVIII, cap. III, sec. 2; La Guerra de los Judíos, libro II, cap. IX, sec. 4.) Al parecer se consiguió realizar el proyecto. A menudo se ha apuntado que este último conflicto fue la ocasión en que Pilato ‘mezcló la sangre de los galileos con sus sacrificios’, como se registra en Lucas 13:1. Esta expresión parece dar a entender que a estos galileos se les asesinó allí mismo, en el recinto del templo. No hay manera de determinar si este incidente tiene que ver con el que narra Josefo o si ocurrió en otra ocasión. Sin embargo, como los galileos eran súbditos de Herodes Antipas, el gobernante de distrito de Galilea, esta matanza puede haber sido al menos un factor que contribuyó a la enemistad existente entre Pilato y Herodes hasta el tiempo del juicio de Jesús. (Lu 23:6-12.) ESTE ULTIMO ACTO ES ESPECIALMENTE GRAVE YA QUE PARA LOGRAR ESTA MATANZA LOS ROMANOS ENTRARON EN EL TEMPLO, SEGUN LA LEY NINGUN "NO JUDIO" PODIA ENTRAR EN EL TEMPLO MAS ALLA DEL PATIO DE LOS GENTILES, MUCHO MENOS MATAR A LA GENTE QUE ALLI HABIA.
Ahora el tema militar.
Pilato tenia su palacio de gobernador en la ciudad de Cesarea de Filipo, en la costa mediterranea, iba a Jerusalen para la Pascua y poco mas, cuando iba a la pascua siempre le acompañaba una cohorte de la legion, generalmente de la XV (que años mas tarde fue arrasada en el 66 dC. a las ordenes de Vespasiano. Durante la Pascua Judia se reunian al rededor de un millon de personas, la escolta de una cohorte de legionarios mas la guarnicion de Jerusalen tendria un numero maximo de 2000 soldados, numero claramente insuficiente para sofocar un levantamiento en ese momento.
En conclusion: podemos ver que al menos es minimamente licito pensar que Pilato tenia motivos para tener miedo por la crispación que se vivia en la región debido a sus decisiones. No es en absoluto descabellado que Pilato pensara que no era prudente provocar una reaccion estando en tan baja desventaja numerica.
Esto es lo que se puede probar con los textos biblicos y extrabiblicos, lo otro de odio a los judios, y bla bla bla es solo especulación se puede tener como una posibilidad pero no se sostiene como una verdad absoluta porque no se puede probar, los pensamientos de Pilato solo los conocia Pilato.
Un saludo.
Galland.
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Muy buen informe y me parece objetivo, en History C. vi un documental totalmente opuesto, te demostraba que los Romanos estaban interesados en eliminar a Jesus y no los Judios.
No expilcitaba para nada los puntos clave de la Ley judia de la epoca.-
Leyendo tu informe me queda todo muy claro ya que no conocia el detalle de de la ley, veo que en todos lados y en todas las epocas las leyes se manipulan a conveniencia de los intereses de quienes la imparten.
Saludos