Introducción a la mitología egipcia
Las creencias egipcias son una caótica amalgama de cultos y leyendas imposible de organizar. Por esa razón no podemos hablar de religión egipcia, pues jamás tuvo homogeneidad alguna. En términos generales podría acotarse a dos tendencias. La creencia oficial, que parte desde la cúpula del poder (el faraón en primer término y sus sacerdotes después) y la
Las creencias egipcias son una caótica amalgama de cultos y leyendas imposible de organizar. Por esa razón no podemos hablar de religión egipcia, pues jamás tuvo homogeneidad alguna. En términos generales podría acotarse a dos tendencias. La creencia oficial, que parte desde la cúpula del poder (el faraón en primer término y sus sacerdotes después) y la creencia local (incluso individual) que cada uno elige para sí. Ambas coexistían sin problema alguno, puesto que el egipcio medio tenía predisposición a la adoración de cualquier deidad que le fuese impuesta, sin perjuicio de seguir adorando a los dioses que habia venido adorando hasta entonces. Las creencias y leyendas sobre los dioses variaban de una ciudad a otra, así como los lazos que les unían, En Memphis era Ptah el dios creador, mientras en Heliopolis lo era Atum-Ra. En ocasiones se narraba que Ra tenía compañera (Neith) y en otras incluso madre, aunque la mayoría lo consideraba demiurgo. A veces fue Horus el dios oficial principal (ya desde muy antiguo en Hierakonpolis, ciudad conocida precisamente como "La ciudad del Halcón"), Ra también ostentó ese honor durante mucho tiempo, muchas veces asociado a otros dioses (Atum-Ra, Amón-Ra), o el dios Ptah, cuando Memphis fue capital de Egipto.
Es pues comprensible la dificultad que comporta intentar estructurar todo este batiburrillo de creencias. Por tanto, intentaré hacerlo desde las tres teologías que imperaron en las tierras del Nilo. La Heliopolitana, la Menfita y la Hermopolitana.
La hermopolitana sostenía que cuatro parejas de dioses (la ogdoada de hermópolis) en forma de ranas y serpientes, se movían entre el Nun (océano o caos primigenio) desde donde crearon a Ra.
La menfita otorgaba a Ptah el papel de creador y a Naunet (diosa también presente en la ogdoada hermopolitana) el de su compañera. Ambos crearían a Atum (o Atum-Ra) quien asumiria "funciones" de demiurgo.
Sin embargo, la heliopolitana es la más jugosa (al menos en mi opinión) puesto que los dioses tienen mucho juego y se conocen muchos textos que nos cuentan todas estas cosas. Aquí es Atum-Ra (sólo Ra en un principio) quien surge de Nun y crea a Shu (el espacio) y Tefnut (humedad o calor húmedo). Luego aparecen en escena Geb (la tierra) y Nut (el cielo). Estos dos dioses tendran dos hijos, Seth y Neftis, pero Nut tambien tendra otros dos. Osiris, hijo de Nut y de Ra. E Isis, hijo de Nut y del dios Toth, a quien trataremos a parte de todo esto, pues merece un capítulo especial.
Así pues, esta sería la eneada heliopolitana, donde a veces se incluia tambien a Horus, hijo de Osiris e Isis.
RA
..................................
.................................

TEFNUT. SHU
..................................... ........................................

GEB NUT

OSIRIS ISIS SET NEFTIS
Isis y Osiris concibirían a Horus. Set y Neftis a Apofis, la serpiente (otras leyendas ubican a Apofis en el Nun y lo contemplan como criatura primigenia). Anubis se cuenta que fue engendrado por Osiris y Neftis, haciendo creer esta a Osiris que era su esposa Isis (tanto Neftis como Isis estaban estrechamente relacionadas con la magia).
Como ya he dicho, innumerables leyendas nos cuentan las aventuras y desventuras de las deidades egipcias. Leyendas que se entrecruzan e incluso que se contradicen, pero de una belleza y contenido especialmente apetitoso para aquellos que nos fascina el pensamiento del hombre antiguo.
Según se cuenta, la noche anterior Set habia violado (quizá no sea esta palabra exacta) a su contrincante y había depositado su semen (también a veces se usa el termino semilla) en su interior. Reclamó que los dioses reconocieran a Horus para descubrir que era así. Sin embargo estos no encontraron nada. Entonces habló Isis, asegurando que era Set quien tenía la semilla de Horus en su interior y no al reves. Cuando los dioses reconocieron a Set, descubrieron que era cierto, que en el interior de su cuerpo tenía semen de Horus. ¿Cómo pudo ser eso? Pues gracias a Isis, que, conocedora de los planes de Set y usando su "magia", quitó la "semilla" de Set del cuerpo de Horus en primer lugar, luego "obtuvo" semen de su propio hijo y lo puso en la comida que ingirió Set. De este modo, era Horus quien estaba en el cuerpo de Set, y así lo atestiguaron los dioses, otorgando el derecho a gobernar la tierra al dios halcón Horus. Como se observa, la importancia del semen (y en extensión de la virilidad) para los egipcios queda evidente. Pero aún pondré otro ejemplo más.
- Filiko's blog
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios






















