Marco Aurelio
Prólogo:
Quisiera disculparme por haber dado más protagonismo a sus campañas militares que a su vida, aunque este último tema no fue olvidado por mí, pero ocupa un puesto secundario en el trabajo.
Relato:
Marco Aurelio en uno de los grandes emperadores que dio el siglo II, formaba parte de un “terna” de 5 emperadores que reinaron de manera seguida, formaban parte de la dinastía Antonina, y excepto el último que gobernó pésimamente (aunque tengamos en cuenta que fue el sexto y último de la dinastía Antonina, y debido a su mal gobierno no entró a formar parte del prestigioso grupo, por lo que se quedaron en cinco) el resto lo hizo muy bien, este grupo se llamó “los cinco emperadores buenos” y hacen justicia al nombre.
Es posible que además de ser buenos emperadores, cuando morían no designaban como sucesores a sus hijos, sino que al encontrar hombres o jóvenes de una muy buena cualidades, les adoptaban y legitimaban como sucesores, el último de los emperadores buenos no adoptó esta norma, y su sucesor fue su hijo Cómodo, ¡de tan nefasto recuerdo!, pero empecemos por la vida de Marco Aurelio.
Nació el 26 de abril del 121 con el nombre original de Marco Annio Catilio Severo, hijo de Marco Annio Vero y Domicia Lucilla (esta última perteneciente a una familia muy poderosa) y que tuvo una hermana llamada Annia Cornificia Faustina, dos años más joven que Marco Aurelio. A los tres años de edad Marco Aurelio perdió a su padre, en consecuencia fue adoptado y designado heredero por su madre y por su abuelo paterno, Marco Annio Vero.
Tuvo la fortuna de que el emperador Adriano se fijara en él, ¡de hecho!, a los seis años le hizo entrar en el “Ordo Equester” rango social romano muy poderoso. Más tarde ocurrió un hecho muy significativo en la vida de Marco Aurelio a sus 17 años, tras la muerte del hijo adoptivo del emperador Adriano, Lucio Aelio César, este decidió nombrar como heredero del Imperio a Antonino Pío.

soldados romanos del siglo II
Pero hubo una condición, que adoptara a Marco Aurelio y a Lucio Ceionio Cómodo (el hijo de Lucio Aelio, al que posteriormente se conocería como Lucio Vero) como herederos y que los nombrara como los siguientes en la línea sucesoria, Antonino cumplió su palabra y tras su adopción formal les designó como sus herederos y sucesores al trono el día 25 de febrero de 138.
En su juventud, uno de los tutores de Marco Aurelio llamado Marco Cornelio Frontón, escribió una serie de cartas sobre él, lo cual es muy importante para saber qué clase de hombre era, le describía como un joven inteligente, centrado y trabajador.
Marco Aurelio además era un amante de la filosofía, llegando a crear pequeñas obras en griego y en latín, aunque su obra más famosa “meditaciones” la compuso en las largas jordanas que vivió como emperador combatiendo contra los bárbaros en Germania.
También profesó gran devoción a la obra del poeta estoico Epicteto, Diatribai ("Discursos"). Debido a su rango de sucesor del emperador, Marco Aurelio empezó a ocupar los cargos inherentes que precederían al más alto rango, emperador!.
Empezó desempeñando papel en la vida pública romana cada vez más importantes subordinado al emperador Antonino Pío, su carrera política empezó cuando fue designado por el emperador Antonino Pío Cónsul en los años 140, 145 y 161. Marco contaba además con gran influencia en las decisiones que tomaba el emperador.
En el año 147 recibió un “imperium proconsular”, efectivo en las afueras de la capital y “tribunicia potestas”, el mayor poder que podía recibir alguien que no fuera el propio emperador. En el año 145 se casó con Annia Galeria Faustina, más conocida como Faustina la Menor, hija del emperador Antonino y con ello prima paterna de Marco Aurelio. Tras el matrimonio, Aurelio cambió su nombre por el de Marco Annio Vero.
Cuando Antonino Pío murió el día 7 de marzo de 161, Marco Aurelio aceptó el trono con la condición de que Vero y él fueran nombrados de manera conjunta Augusto. Al ser nombrado emperador cambió de manera definitiva su nombre por el de Marco Aurelio Antonino. A pesar de esta disposición, Vero, menos popular y más joven que Marco Aurelio, aceptó sin problemas un papel subordinado en el gobierno del Imperio.
Contra lo que pueda parecer, las relaciones entre los dos césares era muy buena, y nunca hasta la muerte de Lucio Vero en el 169 hubo fisura alguna. Vero tenía gran experiencia militar, y Marco Aurelio en la dirección del gobierno, cada uno tenía una tenía carencia que podía suplir el otro y viceversa, por lo que su relación, además de amistosa y fraternal, era buena y necesaria en el sentido político y militar. Aunque hay que decir que el que verdaderamente gobernó realmente fue Marco Aurelio.

Marco Aurelio
Heredaban un imperio unido y fuerte, además de próspero, con un ejército sólido que defendía con garantías sus inmensas fronteras, pero pronto acabó la paz, una paz que prácticamente no existió durante todo el mandato de Marco Aurelio como emperador del imperio romano.
Al poco de tomar posesión los dos co-emperadores, se inició una de las varias guerras que tuvieron que sostener. El imperio de Partia, vecino oriental del imperio romano y también rival, contra el que se había enfrentado ocasionalmente durante muchos decenios, se hallaba en esos momentos bajo mandato de su rey Vologenes III con un excelente vigor.
Aprovechando el rey parto que Roma tenía nuevos emperadores en forma de bicefalia y además eran nuevos, pensó que esa momentánea confusión podía aprovecharse en forma de ofensiva militar para beneficio propio.
Hacia muchas décadas que el reino de Armenia había sido un estado tapón entre ambos imperios y que los hombres que lo mandaron unas veces habían sido impuestos por Roma y otras por Partia. Ahora no solo restablecería a un gobernante títere nuevamente en Armenia sino que lanzaría el rey parto sus fuerzas hasta donde pudiera llegar.
La ofensiva parta dio al comienzo sus frutos, (fue en el año de la coronación de ambos emperadores el año 161) envió un cuerpo de ejército parto a las órdenes de un general llamado Cosroe y tomó Armenia triunfalmente coronando como rey vasallo a un hombre llamado Pacoro.
Otro cuerpo del ejército parto penetró en Siria y venció al ejército romano dirigido por el legado L. Attidio Corneliano. La ofensiva parta había sido triunfal derrotando a dos ejércitos romanos y demostrando que el poder parto, ¡todavía tenía mucho que decir!.
Pero si la ofensiva parta fue victoriosa, el contraataque romano no fue menos fulminante. Aunque les cogió desprevenidos, prepararon un fuerte ejército para responder adecuadamente a la osadía parta. Marco Aurelio no quería marcharse de Roma en un momento en que apenas había tomado posesión del mandato, por lo que su hermanastro Vero, hombre que además tenía mucha más experiencia militar que él, tomó el mando de todas las unidades de combate.
Con esto también Marco Aurelio , ¡mataba dos pájaros de un tiro!. Podía ocurrir que los generales romanos riñeran por el mando del ejército y la campaña podía ser desastrosa, pero el co-emperador Vero, aunaba un prestigio suficiente que hacía que los mandó no riñeran, reconociéndole como el verdadero líder de la campaña.

El imperio parto en su momento de máxima expansión, a finales del siglo I.
Esta se desarrolló durante tres años (163-166) y resultó victoriosa en todos los frentes de batalla. Las operaciones militarmente más brillantes fueron las dirigidas por el legado Alodio Casio, iniciadas el año 163.
No se limitó a expulsar a los partos de los dominios romanos sino que penetró en el territorio parto y en el de sus aliados, hasta ir tomando sistemáticamente todas las ciudades importantes: Dura Europos, Seleucia de Tigris, y la capital del imperio parto Ctesifonte, fue tomada en el 164. La guerra tuvo así un frente armenio, otro parto y finalmente otro medo. La frontera romana quedó fijada en el río Tigris en el 166 con el cese de hostilidades por ambos imperios.
La victoria romana había sido incuestionable y se sentían congratulados por el triunfo, pero poco tiempo tuvieron los romanos para disfrutar del triunfo, una amenaza más terrible se cernía sobre sus cabezas, “las tribus bárbaras germanas”.
Pero antes de empezar con las campañas bárbaras referir un pequeño hecho anecdótico. “La primera embajada romana a China”, aunque esta es atribuida al anterior emperador Antonino Pío por el Hou Hanshu (la historia de finales de la dinastía china Han), probablemente fuera enviada por Marco Aurelio.
El convoy llegó a China en el año166. La confusión se produce porque Marco Aurelio tomó como nombres adicionales los de su predecesor, en señal de respeto. De este modo, la historia china se refiere al emperador como «An Tun» (Antonino). La misión alcanzó la capital china Luoyang en 166, y fue recibida por el Emperador Huan, de la dinastía Han. En China se han encontrado monedas romanas con la efigie del emperador Marco Aurelio.
¡Pero volvamos a las tribus germanas!, estas vivían fuera el límite del imperio romano, comerciaban con los romanos intercambiando todo tipo de productos, fundamentalmente agrícolas y llevaban una existencia más o menos pacífica (no olvidar que los bárbaros del otro lado del imperio romano eran guerreros por naturaleza).
Había que tener en cuenta que los bárbaros tenían un gran respeto por los romanos, en particular por la fama de su ejército, hecho por el cual seguramente no se atrevían a atacar el “limes romano”, que era como se conocía la frontera que separaba el límite romano del bárbaro.
Pero con el paso del tiempo las tribus bárbaras que estaban asentadas al otro lado del imperio romano recibieron la visita de nuevas tribus bárbaras procedentes del oeste de Europa.
La masificación que empezaron a soportar los bárbaros fue tremenda, eso teniendo en cuenta que los bárbaros habitaban en poblaciones que agrícolamente eran pobres, por lo que las hambrunas en esas zonas eran frecuentes, los intercambios comerciales con los romanos ayudaban en parte a paliar tales hechos.

guardia pretoriana siglo II
Desde el reinado del anterior emperador Antonino Pío y aun más atrás, pero principalmente con Pío, la cosa se había puesto ya fea, pero la hábil diplomacia romana había atajado mayores problemas, pero con Marco Aurelio la cosa ya no podía sostenerse más. Y ocurrió en un momento en que las defensas romanas estaban debilitadas, ¿Cómo es posible eso?, ¡expliquémoslo!.
La debilidad del “limes romano” se debía a la reciente campaña parta que habían tenido los romanos recientemente. Para preparar el contraataque romano como respuesta a la ofensiva parta, se procedió a un procedimiento estándar que se llevaba aplicando desde los inicios del imperio romano en la época del emperador Augusto a principios del siglo I.
Las fronteras romanas en época de Augusto, eran guarnecidas por 25 legiones que con el tiempo variaron poco en número, en época de Marco Aurelio eran 28 y estaban estacionadas en las fronteras del imperio romano, eran tropas profesionales y como tales recibían un sueldo.
Se componían de legionarios propiamente dichos y tropas auxiliares, aunque estas últimas con el discurrir del tiempo mostraron muy pocas diferencias con los legionarios, solo en derechos y sueldo (Alguna unidad auxiliar que se distinguió en batalla, tuvo el honor de vestir igualmente que una unidad de legionarios). Las fuerzas totales romanas rondaban a mediados del decenio de los sesenta en torno a los 315.000 hombres en total.
El problema respecto a cualquier campaña que los romanos emprendieran, era que para preparar un ejército de campaña no se reclutaban tropas nuevas, sino que se enviaban legiones desde puntos en los que no hubiera conflictos, y también se procedía a reforzarlas con unidades auxiliares y vexillationes (destacamentos) de otras legiones romanas.
Esto como sucedió en otras campañas, no representaba en teoría inconvenientes para la seguridad de las fronteras romanas, pero en esta ocasión fallaron los cálculos. En una primera acometida de la frontera romana en el año 166, los guerreros bárbaros integrados por las tribus de los Hermunduros, marcomanos, cuados, naristos y victumalos atacaron en la frontera del Danubio, en Brigetio (Pannonia), donde la debilitada I legión adiutrix tenía su sede.
Los romanos afortunadamente rechazaron a los bárbaros en su acometida, pero por el contrario, los bárbaros se dieron cuenta de la debilidad romana en las fronteras, así que el año siguiente prepararon una acometida de mayor envergadura con la esperanza de perforar el limes romano.

armaduras como esta, es la que utilizaron los legionarios romanos en las guerras marcomanas
Los romanos no podían hacer otra cosa que esperar, eran débiles militarmente, esperaban a que las tropas que habían participado en la campaña de Oriente volvieran para reforzarles convenientemente y pasar al contraataque, pero la campaña de Oriente recién finalizada había pillado justo a las tropas romanas volviendo a sus unidades en el momento justo de la ofensiva bárbara, para volver a sus unidades de origen los romanos necesitaban, ¡tiempo!, y eso era precisamente lo que los bárbaros no les iban a otorgar.
Al año siguiente, en el 167 las tribus bárbaras de los marcomanos y victuales, efectuaron un ataque en masa sobre el limes romano, y esta vez, los romanos no pudieron contener esta enorme fuerza, pero antes quisiera hacer un comentario.
Aunque la zona de operaciones estaba delimitada por el río Danubio, el cual hacía frontera entre la zona romana y bárbara, los romanos tenían establecido como medida de seguridad, que al otro lado del río Danubio las tribus bárbaras tenían que retirarse un mínimo de 5 Km. del río, de lo contrario, la tribu bárbara que violase este espacio territorial podía ser declarado enemigo de Roma, con todo lo que ello implicaba.
Esta zona de seguridad solía estar guarnecida por tropas “numerii”, estas tropas se crearon tiempo atrás en época del emperador Antonino Pío. Si bien poco numerosas al principio, estas fuerzas fueron incrementándose en número con el tiempo. Solían estar formadas por tropas bárbaras aliadas de los romanos, y aunque algunas de estas unidades estaban mandadas por oficiales romanos, la mayoría tenían sus propios jefes bárbaros.
Solían tener unos 300 hombres por unidad, y todos eran, o bien mercenarios aislados o tribus aliadas pagadas por Roma. Al contrario que las tropas auxiliares romanas,( las cuales cuando se integraban en el ejército romano lo hacían con intención de integrarse a todos los niveles en la cultura romana, y que tras 25 años de servicio recibían la ciudadanía romana) las fuerzas numerii no tenían intención de recibir tal asimilación.
Los romanos no obstante, parece que tampoco intentaron estimularla y otorgar después del servicio la ciudadanía a tales tropas, los numerii siguieron practicando su propia religión y adorando a sus respectivos dioses.
Los romanos utilizaron esta fuerza como “carne de cañón” en los combates que se desarrollaron y como vanguardia de combate sufrió numerosas víctimas, aunque eso no fue óbice para que Roma tuviera problemas en poder obtener reclutas, ya que como dije, la guerra era parte de la naturaleza de las fuerzas bárbaras.
Volvamos a la ofensiva bárbara del año 167, las tribus bárbaras primero arrollaron los puestos “numerii” y tras cruzar el río, penetraron en territorio romano, las escasas guarniciones romanas no pudieron hacer frente a esta invasión y se limitaron a guarecerse tras sus fortificaciones, impotentes al ver como los bárbaros pasaban cerca de ellos.

Equipamiento de la caballería auxiliar romana en el siglo II
Los bárbaros cruzaron las estribaciones de los Alpes y siguiendo la ruta de la calzada Celeia- Aquileia entraron en la Cisalpina. La situación suscitó un clamor entre la población romana, unos 250 años antes los romanos habían tenido que vérselas contra las tribus bárbaras de los cimbrios y teutones, ahora nuevamente se encontraban en la misma situación.
Marco Aurelio respondió con gran energía, ¡la situación era apurada en doble sentido!, ya que el problema del sistema defensivo romano era que se confiaba en que las legiones apostadas en las fronteras tenían que rechazar cualquier ataque enemigo, ¡no se contemplaba la posibilidad el limes romano fuera perforado!, y era esto era precisamente lo que los bárbaros habían conseguido.
Por lo tanto no se había previsto una segunda línea de defensa, los bárbaros una vez perforado el limes romano, no tenían que hacer frente a ninguna fuerza militar romana, solo a las milicias en las ciudades.
Para colmo de males, algunas unidades romanas avanzadas llegadas de la campaña de Partia, trajeron una peste que azotó todo el imperio romano con enorme saña, se calcula que si bien en todo el imperio había unos 100.000.000 millones de habitantes, unos 20.000.000 millones murieron como consecuencia de ella, ¡1/5 de sus habitantes!, también se dice que esto marcó el inicio de la decadencia del imperio romano y en algunos aspectos el imperio nunca se recuperó de tamaño cataclismo.
Marco Aurelio se encontró con que el ejército romano había sufrido numerosas bajas por este suceso (la población militar romana no fue inmune a dicha peste) y había que reponer las bajas. ¡No solo reponerlas!, sino también reforzarlas en previsión de un contraataque sobre los bárbaros.
Pero Marco Aurelio también se topó con otra dificultad, entre la población romana el servicio de las armas era cada vez menos atrayente, la riqueza del imperio y la dureza del servicio en las legiones hacía que el ejército romano tuviera que recurrir a los bárbaros para encontrar reclutas en sus unidades auxiliares.
Esto último se podía paliar, pero el servicio de legionario propiamente dicho (y no de auxiliar) solo lo podían cubrir con la reclutas con la ciudadanía romana, y esta era la gran dificultad.
Pero Marco Aurelio no se arredró por eso, apelando a una causa de emergencia nacional, procedió a realizar levas forzosas entre la población romana. (Aun teniendo en cuenta los estragos que había hecho la peste en los posibles futuros reclutas).

mapa donde se ven distribuidas, las diferentes tribus bárbaras en las guerras marcomanas
Pero esto no ocurrió solamente en Italia, sino también en otras regiones donde la población con ciudadanía romana fuera numerosa, como Hispania por ejemplo, aunque también hay que decir que Marco Aurelio adoptó medidas para que el reclutamiento en Hispania no sufriera una merma significativa para su población.
En Roma Marco Aurelio levantó un ejército inmediato de 20.000 hombres, estos reclutas procedían de los más diversos sitios:
- la guardia pretoriana (10 cohortes de 1.000 hombres cada una, era la guardia del emperador, formada por los mejores soldados del imperio romano).
- las cohortes urbanas (se encargaban del orden público en la ciudad de Roma, eran 4 cohortes con 480 hombres cada una).
- los vigiles, (prestaba en Roma servicio como bomberos y se encargaban del orden publico por la noche, 7 cohortes de 480 hombres cada una).
- la marinería de las flotas romanas de Miseno y Rávena.
Todas estas unidades fueron puestas al mando pretorio T. Furio Victorino. Mientras, el emperador reunía nuevas tropas y organizaba el contraataque. Llamó a las legiones de la región de Pannonia, y las coordinó en un ataque que preveía que los bárbaros fueran atacados por el emperador por el sur mientras que las tropas de Pannonia lo hacían por el este.
No obstante hubo que lamentar una desgracia, el ejército improvisado al mando del pretorio T. Furio Victorino, fue casi destruido por los bárbaros cuando acudía al norte para entablar batalla contra los bárbaros. Después de estos acontecimientos, los bárbaros avanzaron hacia el sur y procedieron a sitiar la ciudad de Aquileia, ciudad costera bañada mar Adriático.
Situada al noroeste de Italia, aunque sus fortificaciones en otro tiempo fueron muy buenas, ahora tras años de dejadez estaban en mal estado, ante un ejército bien pertrechado con material de asedio, quizá, hubiera caído, pero como los bárbaros al parecer no tenían material de asedio, solo tuvo que sufrir un asedio de varios meses en los cuales, las malas fortificaciones respondieron afortunadamente bien en su papel de contención.
Este entretenimiento de los bárbaros es un error de grandes proporciones para ellos, ya que en ese tiempo Marco Aurelio reorganiza los refuerzos y se prepara para devolver el golpe al enemigo.
Recibe tropas de Refuerzo de Pannonia, concretamente unidades de la XIV legión Gemina, parte de estas tropas se quedan en Roma y el resto marcha junto al emperador al norte, también con el emperador marchan el resto de las tropas que había reunido últimamente y que estaban acantonadas en Roma o sus alrededores.

militares romanos en cuyo centro, vemos a Marco Aurelio en uniforme de campaña
En las tropas se incluían a hombres que se habían reclutado a modo de emergencia, formando un grupo de lo más variado formado por Esclavos manumitidos, gladiadores, presidiarios etc…, no obstante hay que decir el su adiestramiento y equipamiento fueron de un buen nivel, ya que se efectuó en un momento de relativa tranquilidad mientras que los bárbaros se entretenían inútilmente es asediar la ciudad de Aquileia.
Marco Aurelio marcha al norte con las tropas reunidas por él, mientras en el este, se forma con las tropas de Pannonia un ejército de 4 legiones al mando de gobernadores de la Panonia superior e inferior, Ialius Basius y T. Clauio Pampeyano respectivamente.
Los movimientos de los ejércitos romanos no pasaron desapercibidos para las fuerzas bárbaras, tiempo después, la segunda mitad del siglo III las fuerzas bárbaras irrumpieron en el limes romano y las fuerzas romanas no pudieron ya hacer frente a estas hordas, pero en este mismo momento la máquina de guerra romana era un organismo bien engrasado que podía golpear al enemigo con contundencia cuando era atacado.
Las tribus bárbaras viendo lo que se les venía encima dejaron de efectuar correrías de rapiña por el norte de Italia, ya que los romanos estaban efectuando una maniobra de cerco sobre ellos.
Marcomanos y victuales marcharon más al norte, estableciéndose en las regiones de Raetia y Noricum y esperaron haber como se tornaban los acontecimientos, mientras los cuados intentaron establecer algún tipo de acuerdo con los romanos que evitara su furia.
El co-emperador Vero que acompañaba a Marco Aurelio en la campaña ya del año 168, parecía satisfecho con las explicaciones y disculpas de los cuados, pero su hermanastro no compartía la misma opinión. Marco Aurelio era plenamente consciente que las tribus bárbaras lo que más admiraban y respetaban era a un guerrero valiente, en las tribus bárbaras la naturaleza militar y guerra lo rodeaba todo.
La debilidad entre los bárbaros era lo peor que podía ocurrir, respetaban al fuerte y todo lo que ello implicaba. Entre los bárbaros el prestigio que representaba el ejército romano era muy fuerte, si los romanos permitían que los bárbaros escaparan tranquilamente después de sus correrías por el norte de Italia y volvieran tranquilamente a sus hogares con el botín capturado, ¡esto no sería más que el principio!, dentro de poco una turba de guerreros bárbaros irrumpiría en masa por todos los lados al reclamo del saqueo y destrozaría el imperio romano.

Mapa de referencia sobre el itineario que seguieron los marcomanos en territorio romano
Es sabido que la riqueza estaba dentro de las fronteras romanas y que fuera, las tribus bárbaras no tenían mucho donde elegir en cuanto a saqueo, divido a los magros recursos que había donde habitaban. Los romanos y Marco Aurelio en particular, sabía que lo que haría a los bárbaros estar apaciguados y temerosos de los romanos era una respuesta contundente y demoledora.
No solo expulsar a los bárbaros de sus fronteras, había que internarse en su territorio bárbaro y golpear donde las tribus saqueadoras estaban acantonadas, ¡solo así los bárbaros comprenderían que con Roma no se juega!.
Hacía 250 años que los bárbaros no entraban en territorio romano, este golpe haría un ejemplar escarmiento y daría que pensar a los posibles futuros bárbaros que pensaran en internarse en territorio romano (claro que los romanos no sabían lo que les ocurriría años después), el problema fue que los romanos no tomaron medidas adecuadas para paliar tales hechos, así que la respuesta militar solo consiguió apaciguar a los bárbaros temporalmente, pero no permanentemente.
Marco Aurelio nombró a Helvio Pertinax antiguo legado de la I legión Audiutrix jefe de la caballería romana con la orden de expulsar a los barbaros de Raetia y Noricum, mientras, el emperador fue a Carnuntum (Pannonia), sede de la legión XIV Gemina a reorganizar las defensas romanas. El nuevo año de 169 se inauguró con la noticia de que en la región de Dacia (Rumania) era invadida por una coalición de tribus dacias, costobacas y sármatas.
Marco Aurelio no perdió la calma y siguió con los preparativos, creo dos nuevas legiones, la II pía y la III Concors, la mayoría de sus efectivos correspondían al grupo de esclavos manumitidos, gladiadores y presidiarios que habían reclutado meses atrás, se les asignó el cometido de defender el norte de Italia como una segunda línea de defensa, al mando de ellas estaba Q. Antistius adventus y se ubicaron la II Pía en Celeia y la II Concors en Tridentum, ambas en la región Cisalpina.
Las cosas en la región de Dacia estaban tomando un mal cariz, La legión V Macedonia tuvo que trasladarse desde Mesia a la ciudad Dacia de Potaissa. M. Claudio Frontón que gobernaba Mesia y Dacia para coordinar mejor la defensa fue muerto, y la ciudad de Samirzegetusa tuvo que fortificarse para repeler a los invasores.
Las tribus costobacas y sármatas atacaron con fuerza el limes romano en Mesia, lo atravesaron y marcharon al sur, a Grecia, donde en sus correrías llegaron a Eleusis, cerca de Atenas, donde destruyeron el templo de los “Misterios eleusinos”.
Afortunadamente no todo eran malas noticias, el nuevo gobernador de Dacia Sexto Calpurnio Agrícola devolvió la calma a la región rechazando a los invasores y Pertinax rechazaba a los bárbaros de las regiones de Raetia y Noricum.

Guerreros sármatas del siglo II, estos hombres tanto lucharon contra los romanos, como sirvieron a sus órdenes en unidades auxiliares.
Vero aprovechando estas victorias las cuales daban un respiro a los romanos, volvió a Roma siendo acompañado por Marco Aurelio, desgraciadamente en el camino de regreso murió de un ataque de apoplejía y Marco Aurelio estuvo un tiempo en Roma preparando el funeral, quedándose ya este último como único emperador del imperio romano.
Con Marco Aurelio inactivo durante un tiempo, los bárbaros longobardos y obii trataron de aprovechar el momento atravesando el Danubio con objeto de efectuar correrías de saqueo, pero los romanos estaban vigilante en todo el limes. La caballería y las legiones de Vindex y Candidus aplastaron a los 6.000 bárbaros pertenecientes a las tribus anteriormente mencionadas.
Los bárbaros no cesaban en su empeño, tribus bárbaras intentaron atacar por el río Rin, un sector de aparente tranquilidad que esperaban tomar por sorpresa, pero nuevamente la suerte les fue esquiva. Pertinax con las legiones II pía y III Concors, Cuadrato con las legiones I y II Adriutis, Y ambos contingentes reforzados con vexillationes de la legión II Triana derrotaron a los bárbaros en batalla.
Los bárbaros estaban empezando a sentir los golpes del ejército romano en sus carnes, las posibilidades de encontrar zonas donde efectuar saqueos se habían reducido casi a la nada a consecuencia de la vigilancia romana, que ahora era constante y estaba en alerta total, golpeando con contundencia cuando los bárbaros violaban el limes romano.
Bellomarius, líder de los marcomanos, cansado del acoso a que era sometido por los romanos, llegó a un acuerdo con el gobernador de Pannonia Iallius Bassius, para efectuar un cese de hostilidades y poder cruzar el río Danubio de vuelta a sus hogares.
Había pasado el momento de crisis para los romanos, habían pasado tres duros años repeliendo los ataques bárbaros, los cuales habían sido rechazados tras duros esfuerzos, ahora había llegado la hora, una vez rechazados los bárbaros a sus territorios, de internarse en sus territorios para golpearles con dureza y contundencia, como ejemplo y escarmiento para los bárbaros.

guerrero marcomano
Marco Aurelio había estado estos últimos meses en su base de Carnuntum (lo que en el futuro sería la moderna ciudad de Viena, Austria) efectuando unos intensos preparativos con vistas al contraataque general que esperaba efectuar sobre los bárbaros, para la ocasión preparó un gigantesco ejército que había estado acumulando para esta ocasión especial, ejército cifrado en unos 150.000 hombres, los cuales sacó de diversas partes desgranadas así:
-10 legiones completas: la I Adiutrix, II Adiutrix, I Itálica, II Itálica, III Itálica, X Gemina, XIV Gemina, XI Claudia, I Minervia y XII Fulminata.
-Vexillationes de 7 legiones: la II Traiana, XV Apollinaris, III Cyrenaica, III Augusta, X Fretensis, XXX Ulpia y III Gallica.
-Fuerzas Auxiliares de diversas legiones (posiblemente parte serían de las legiones dichas en el segundo recuadro) compuestas por 15 alas de caballería y 60 cohortes de infantería.
-Fuerzas numerii.
-Unidades de las flotas que patrullaban el río Danubio.
-Mercenarios y tribus aliadas de los romanos pagadas por Roma.
¡En resumidas cuentas!, el más formidable ejército de campaña romano que se había creado desde los tiempos del emperador Augusto. También aunque en operaciones secundarias intervendrán las legiones de las regiones de Dacia, Mesia y Germania inferior, aunque el peso principal de la guerra estará en lo que hoy es Bohemia, Moravia y la parte baja de la república de Eslovaquia, cerca de los montes Cárpatos.
Antes de seguir, ¡un pequeño comentario!, desplegar este poderoso ejército requería también una ingente cantidad de dinero, a pesar de que el tesoro imperial se utilizó para este fin, ¡no fue suficiente!, para reunir la cantidad necesaria, Marco Aurelio tuvo que subastar parte del patrimonio imperial y de sus propios bienes. La cantidad de dinero obtenida fue más que suficiente para sufragar la campaña y para recuperar más tarde, parte de lo subastado.
También comentar que los soldados romanos sufrieron lo indecible durante estos años de campaña ininterrumpida, especialmente los inviernos que pasaron fueron crueles en extremo, las temperaturas que soportaron llegaban a veces a los -20 grados, y solo la dura disciplina y autocontrol podían soportar semejante sufrimiento.
¡Los bárbaros ven impotentes lo que se les viene encima!, marcomanos y sármatas se mantienen en firme alianza, esperando defenderse con resolución sobre los romanos, el resto de sus aliados deciden echar la culpa a los marcomanos, adoptando la figura de víctimas en espera de que Roma los vea de manera comprensiva, que eran meras marionetas ante el poder de los marcomanos a los cuales tenían miedo.
La masa de maniobra del potente ejército romano se abate primero sobre el territorio de los cuados, el eslabón más débil del grupo de tribus bárbaras, a los cuales derrotan con contundencia.

caballería auxiliar romana siglo II
No olvida Marco Aurelio jugar la baza del soborno cuando la coyuntura se muestra favorable a pesar de contar con un ejército formidable, una muestra de ello es cuando un regulo llamado Battarius, (un muchacho de 12 años que sorprendentemente lidera varias tribus bárbaras) a cambio de un sustancioso soborno, se lanza contra una poderosa tribu cerca de la región de la Dacia romana, la cual amenazaba la región.
Marco Aurelio es en este momento un hombre poderosísimo a ojos de las tribus bárbaras del otro lado del río Danubio, como hombres que admiran al más fuerte, muchas tribus deciden entrevistarse con él en su base de Carnuntum para llegar a acuerdos de amistad y cooperación.
Como hombre práctico, Marco Aurelio no olvida que numerosas zonas cercanas del limes del Danubio y de otras regiones cercanas están casi vacías a consecuencia de la terrible peste que azotó el imperio romano y que de vez en cuando sufre algún rebrote esporádico.
Decide asentar a algunas tribus bárbaras dentro del limes romano como forma de dar utilidad agrícola a ciertas regiones ahora descuidadas y a aliviar la presión demográfica que se da al otro lado del limes romano, todo esto como medida de seguridad para evitar futuros asaltos al territorio romano.
La decisión no fue mala, aunque hubo un pequeño problema con los bárbaros que se asentaron en la región de la Galia Cisalpina, los cuales abandonaron sus asentamientos y se dedicaron al pillaje sembrando la inquietud en el territorio circundante a la ciudad de Rávena.
Marco Aurelio también jugó la baza del abastecimiento negando permiso a las tribus bárbaras a que acudieran al limes romano a efectuar intercambios de productos alimenticios, esto se hizo con una doble intención, en parte como dije como arma para negar el abastecimiento agrícola de los bárbaros, cuyas regiones escasas de cultivos agrícolas estaban sujetas a frecuentes hambrunas y en parte como motivo de seguridad para evitar que los bárbaros pudieron estudiar el sistema defensivo de los romanos en su limes.
En los años 170 y 171 nuevas tribus provenientes del oeste fueron hacia la zona del Danubio en este avatar de migraciones, concretamente eran las tribus de los astingi y lacringi. Fueron Los primeros los que se pusieron en contacto con los romanos, se dirigieron a la región de Dacia y les pidieron permiso para asentarse, o bien obtener dinero, los romanos, que no querían en estos momentos tras los sucesos anteriores otorgar nuevos asentamientos a los bárbaros y también eran plenamente conscientes de su fuerza, no concedieron nada de lo que pedían los astingi.

Mapa de las operaciones que se desarrollaron por la región de Dacia (Rumanía).
No eran los astingi una tribu poderosa, y los romanos que tras los sucesos de los últimos años estaban en pie de guerra, no tenían rival que les pudiera inquietar seriamente, por lo tanto los astingi jugaron la baza que se daba en aquellas situaciones, empujar en algún sector cercano a una tribu débil y quedarse con sus tierras, el gobernador de Dacia Sexto Cornelius Clemens, les indujo a que lo intentaran con la tribu de los costobocos.
Como medida de favor, el gobernador se hizo cargo de la impedimenta y de las familias de los astingi, y estos derrotaron a los peligrosos costobocos, pero la batalla fue ganada con sorprendente facilidad. Temeroso Sexto de que se sustituyera un enemigo peligroso por otro de igual tamaño y haciendo honor al dicho de, ¡matar dos pájaros de un tiro!, procedió a solucionar el problema.
Las fuerzas romanas de Sexto se abatieron sobre los guerreros astingi de forma sorpresiva y derrotándolos claramente, tras lo cual el gobernador dejó a los supervivientes y sus familias acampar en el territorio que habían tomado a los costobocos, pero ahora sabiendo que la frontera de Dacia no tenía nada que temer en el futuro.
No obstante, fueron los marcomanos y sus aliados victumalos y naristos los que primero se rindieron de los pueblos bárbaros sublevados, el año 172 puso fin a la rendición del pueblo que más problemas generó al imperio romano. Destruido el eslabón más fuerte de la cadena, el resto de pueblos no tardó en comprender que toda esperanza de triunfó estaba perdida.
El año 173 conoció algunos resultados positivos menores, como el rechazo por Marcus Didius Severo Juliano,( comandante de la frontera del río Rin) de algunas las tribus Bárbaras que quisieron penetrar por la zona, entre ellas se identificó a los catos y los hermunduros.
Pero también fue testigo ese año de una batalla importante entre las fuerzas romanas y las de los cuados, que obligó al año siguiente 174, rendición de los cuados, los cuales tuvieron que entregar numerosos puestos fortificados estratégicos, los cuales fueron ocupados por fuerzas romanas de vigilancia para tenerles controlados y devolver prisioneros cautivos en sus manos.
Como muestra de buena voluntad por parte de los cuados, entregaron un contingente de 12.000 cautivos inmediatamente. También tuvieron que devolverles a los romanos cierto número de desertores de su ejército, entregar rehenes cuados como garantía de pacificación y proporcionar guerreros para las fuerzas auxiliares romanas. Las regiones de las modernas Bohemia, Moravia y del país de Hungría fueron pacificadas.
Luego le toca el turno a los últimos que quedaban, los sármatas, los cuales a pesar de la tenaz resistencia fueron abatidos sin piedad en una serie de victorias romanas que los obligaron en el 175 a firmar la paz con Roma, en la cual se estipulaba que entregaran a los números cautivos romanos que tenían en su poder, y a entregar un contingente de 8.000 sármatas para servir en las fuerzas auxiliares romanas, 5.500 de ellos fueron enviados a Britania.

Lámina del siglo II, en la que un instructor de caballería aleccionando a los reclutas, mientras los veteranos observan divertidos la escena.
La rendición de las tribus menores que quedaban (estas de poco poder para las fuerzas romanas) era cuestión de tiempo, pero justo en ese momento Marco Aurelio se vio sorprendido por un acontecimiento harto inesperado. Tuvo conocimiento de que el general Avidio Casio, el cual comandaba los ejércitos romanos en Oriente se había sublevado contra él.
En realidad Avidio, (hombre que durante la guerra con Partia se había cubierto de gloria y a cuyo fin había sido premiado con el mando supremo en Oriente) recibió la información errónea de que Marco Aurelio había muerto.
Creyendo que solo él podía regir los mandatos del imperio romano (ciertamente no había nadie de prestigio suficiente en el imperio después del emperador en ese año 175 y el hijo del emperador Cómodo, no fue nombrado su sucesor hasta el año 177) tuvo la intención de proclamarse emperador, para lo cual recibió un alto respaldo por todos, civiles y militares en Oriente (solo las provincias de Capadocia y Bitinia no le respaldaron).
Cuando se enteró de que el emperador no había muerto y de que marchaba contra él con un ejército, comprendió el terrible error que había cometido, fue asesinado Avidio por un oficial suyo leal al emperador antes de que se produjeron enfrentamiento alguno, (del que personalmente dudo que hubiera alguno, dada la lealtad que profesaba al emperador) y Marco Aurelio tras pasar un breve tiempo en la región poniendo orden en la zona de Oriente regresó a Roma en el año 176, en la cual hacía muchos años que no aparecía.
La venganza contra la familia de Avidio Casio por parte de Marco Aurelio, ¡fue más que suave!, quizá el emperador comprendió que el general no se había sublevado contra él, sino que había querido aprovechar su supuesta muerte para alcanzar el rango de emperador.
Marco Aurelio solo despojó en parte la fortuna de Avidio Casio, así que la familia de él, pudo vivir holgadamente con el resto de su fortuna, tampoco el emperador efectuó ninguna otro represalia contra ellos.
Es interesante también observar de que, (aunque parece que no todos están de acuerdo en esta opinión, yo la defiendo) el emperador cuando partió con el ejército para sofocar la rebelión de Avidio, se cuidó mucho de que no partieran con sus tropas mercenarios o auxiliares bárbaros de las naciones bárbaras o germanas.

Legionario con uniforme de invierno, las temperaturas en los inviernos que pasaron los romanos luchando con los marcomanos, llegaron en ocasiones, ¡incluso a -20 grados!.
Lo hizo en base a que entre los bárbaros, el prestigio de las tropas romanas era muy grande, y este factor tenía que seguir así de cuidado. El ver un posible enfrentamiento de tropas romanas contra tropas romas a ojos de los bárbaros, podía tener en ellos un posible pésimo efecto, por lo tanto se guardó mucho de que los auxiliares presenciaran este acto, aunque con el asesinato de Avidio, se evitó este hecho.
No obstante, en el caso de que el emperador hubiera llevado estas unidades de auxiliares consigo, no quiere decir de que hubiera permitido que ellos presenciaran el enfrentamiento, podía no haberlas llevado al campo de batalla, y, ¡ya está!.
Antes de seguir una pequeña observación. Aunque el frente germano era el que representaba mayor actividad (¡no en vano casi la mitad de los efectivos militares del imperio estaban en la tarea de domeñar las fuerzas bárbaras!) hubo en otras partes del imperio actividad militar menor, ¡menos mal que con el imperio parto K.O., no había un enemigo de envergadura, ¡de lo contrario la cosa hubiera sido catastrófica, si los partos hubieran atacado a la misma vez que los germanos, posiblemente el imperio romano hubiera desaparecido.
¡Pero bueno a lo que íbamos!, en Britania por lo visto las tribus de los pictos se revelaron en lo que hoy es la moderna Escocia, no obstante, en el sur de Escocia existía el célebre “Muro de Adriano”, una línea amurallada y fortificada que corría de este a oeste o viceversa defendiendo la parte sur que era lo que hoy en Inglaterra y Gales, por aquel entonces, territorio romano.
La conquista de la zona de los pictos no se hizo porque posiblemente, se creyó que hacer ese considerable esfuerzo no merecía la pena. (aun que me pregunto si el mantenimiento de la muralla y la guarnición que la vigilara, no sería también un gasto grande en los 300 años que estuvo ahí asentada).
No obstante, la rebelión no fue del tipo que obligara a desviar parte de los recursos que Marco Aurelio dedicaba al frente germano, con los efectivos de Britania se dominó la rebelión sin problemas. Hay que decir que las rebeliones de los pictos eran periódicas, ya que no se avenían a que un muro, el de Adriano, les tuviera encerrados como en una ratonera.
En Hispania el problema tuvo tistes más peligrosos, parece que en el año 171 Tribus de lo que hoy en el país de Mauritania irrumpieron en el sur de Hispania atraídos por su riqueza y con ganas de saquear lo que pudiesen, concretamente la provincia de “Hispania Baética”, una de las tres provincias que conformaban la península ibérica, recibió la fuerza de su ataque.
Las tribus mauritanas no avanzaron más al norte porque fueron frenadas por el comandante de la legión Gemina VII Aufinius Victorinus, que con unos efectivos de 5.500 hombres estaba acantonada en la provincia norteña hispana de Tarraconensis, no obstante, las tribus atravesaron el estrecho cargados de abundante botín, lo cual les tentó para futuras expediciones, ¡dejarles irse tranquilamente aunque frenaran su invasión, fue un gran error que se pagaría en el futuro!.

guerreros sármatas
Los 4 años del 176 al 180, fueron testigos de una invasión de las tribus mauritanas de mayor envergadura, las tres provincias romanas de Hispania sufrieron sus depredaciones, Bética, Lusitania y la Tarraconense.
Para cortar el problema de raíz, estaba la III legión romana (desconozco el nombre) acantonada en el norte de África. Las operaciones de represión fueron ejecutadas por C. Vallio Maximiano en el año 177, que era el “Procurator” de la provincia romana del norte de África, concretamente de “Mauritania Tingitana”, ( de donde provenían las tribus mauritanas) triunfó en restablecer la paz en la provincia africana y en Hispania.
No obstante previamente, entre los años 173 y 175 como prevención, los romanos echaron mano de la diplomacia con cierto éxito, con el objetivo de entablar buenas relaciones con las tribus mauritanas y más tarde en el 177, para evitar que el movimiento de insurrección no aumentase entre las tribus que habían participado en el ataque a Hispania, se dieron nuevas negociaciones que parece ser, ¡fructificaron!.
¡Volvamos al frente germano!, poco disfrutaría el emperador de la tranquilidad necesaria para intentar gobernar desde Roma tranquilamente, nuevamente los bárbaros se ponían en pie de guerra, en concreto las tribus de los cuados y los marcomanos.
Quizá pensaron que la ausencia del emperador, que había tenido que ausentarse por una rebelión interna, les diese la oportunidad de sacudirse la vigilancia romana a la que habían sido objeto, ¡pero calcularon mal!, el emperador había sofocado dicha rebelión, estaba de vuelta en Roma, y podía golpear con prontitud para sofocar cualquier rebelión.
En el año 177 Marco Aurelio ya estaba de vuelta a territorio germano para combatir la rebelión bárbara, antes había atado el tema espinoso de su sucesión nombrando heredero a Cómodo, su hijo de 16 años, también debido a su precario estado de salud hizo que le acompañara para que le ayudara, es posible que también para que empezara a ver como se ejercía el mando de emperador.
Esta sin duda fue una de las acciones más desafortunadas de las pocas malas que tuvo el emperador. Se rompía el acto de no nombrar heredero a un hijo, algo que los 4 emperadores anteriores habían evitado y un acto que les había salido muy positivo, ya que sus sucesores habían hecho un muy buen trabajo.
Quizá el acto de evitar que un hijo, nacido en la riqueza y su posible corruptela, evitó que los anteriores emperadores hicieran lo que hizo Marco Aurelio, ¿porqué lo hizo dada su inteligencia?. Posiblemente pesara su amor de padre, ya que quería mucho a su hijo, quizá no encontró a un digno sucesor suyo.

Médico curando a un jinete romano, siglo II
¿Podía haber sido Avidio, u otro general prestigioso como Pertinax (futuro emperador)?, ¿se molestó el emperador en efectuar una investigación seria de algún posible candidato?, ¡haberlo los había!. Pero todo esto son conjeturas no probadas, Marco Aurelio nombró heredero a su hijo de tan nefastos resultados para el futuro del imperio romano.
¡Pero a los que íbamos!, nuevamente Marco Aurelio puso en pie de guerra sus tropas para sofocar la rebelión bárbara, fueron tres años los que estuvo en campaña, arrinconando y ahogando a las fuerzas bárbaras. Tras llegar a Carnuntum en agosto del 178 inició la campaña aplastando primero a los marcomanos, pero antes tuvo que hacer frente a un pequeño conflicto.
En el año 178 estalla una rebelión de los cristianos en Lyon, ciudad de la Galia, lo que significa un nuevo foco de conflicto que, aunque breve, supone un nuevo contratiempo para Marco Aurelio. Furioso Marco Aurelio por esta pérdida de tiempo frene la campaña contra los germanos, (los cuales con el tiempo ganado se pueden hacer más fuertes) al someter a los cabecillas, se los castiga con la pena de muerte por dicha insurrección.
Luego les tocó el turno a los cuados, en el año 179 fueron batidos en una batalla importante por el general Marco Valerio Maximianus (el célebre general de la película “Gladiator”, interpretado por el actor Russell Crowe) en Laugaricio, cerca de la moderna Trencín, en Eslovaquia.
Los cuados habían sido duramente golpeados, momento que aprovechó el emperador para internarse profundamente en territorio bárbaro, persiguiendo a esta belicosa tribu.
Más tarde, en el año 180, nuevamente en otra batalla importante, fueron derrotados por tropas romanas a las órdenes de prefecto pretoriano (comandante de la guardia pretoriana) Tarutenius Paternus (no olvidemos que parte de la guardia pretoriana estuvo presente en la campaña y durante las campañas marcomanas, 2 comandantes de la guardia murieron en combate).
Los cuados están arrinconados y derrotados, sometidos a una constante presión por parte del ejército de Marco Aurelio y solamente es cuestión de tiempo que se rindan. El emperador hacía tiempo que había tomado la decisión de crear una barrera defensiva infranqueable a las tropas bárbaras que evitaran tener que hacer frente a sus rebeliones de manera constante.
Iba a crear Marco Aurelio las provincias romanas de Marcomannia y Sarmatia como medida de seguridad, defendible ambas con no muchas tropas, quizá 2 legiones, ya que el arco que formaban los montes Cárpatos que en parte estarían en la futurible Sarmatia, formaban una barrera natural infranqueable a los ataque bárbaros, defendible con pocas tropas, todo esto ayudaría a las actuales fronteras, las cuales ahora mismo eran vulnerables a los ataques bárbaros y exigían muchas tropas de vigilancia.
Pero el 17 de marzo del 180, Marco Aurelio murió de uno de los múltiples rebrotes que sufrió el imperio de la peste traída de Partia en el año 166, ¡en algunos momentos de dicha peste, las muertes en la ciudad de Roma llegaron a los 2.000 diarias!.

Equipamiento de la caballería auxiliar romana en el siglo II
Reflexiones:
Fue una tragedia para el imperio romano en particular, Los cuados, marcomanos y el resto de tribus bárbaras que estaban en trance de rendirse ante la tremenda presión a que les sometían los romanos, encontraron un balón de oxígeno gracias al nuevo emperador Cómodo, ¡posiblemente con un año más, los bárbaros hubieran capitulado incondicionalmente!.
En su lecho de muerte Marco Aurelio pidió a Cómodo que finalizara su empresa derrotando completamente a los bárbaros, ¡pero a su hijo tal ruego, le entró por una oreja y le salió por otra!.
Llevaba tres años en territorio bárbaro junto a su padre, amigo de la comodidad y los placeres este hecho había supuesto un gran fastidio, la dureza de la campaña no le había endurecido, ¡le había aburrido!, una de sus aficiones era la de luchar de gladiador, ¡incluso participó en algunos combates, solamente que sus oponentes, portaban armas ofensivas de madera, así su victoria era segura y sin peligro, ¡no era tonto él muchacho!.
En cuanto tomó el poder, no pasó mucho tiempo antes de que hablara con los barbaros para establecer un tratado de paz, sus generales lo desaconsejaron en este sentido, ya que los bárbaros estaban prácticamente sometidos, pero Cómodo añoraba el placer y las diversiones.
Ofreció un tratado de paz más que suave con los marcomanos y los cuados, los cuales firmaron sin protestar, ¡con gran alivio por su parte!, ya que se esperaban un tratado más duro que posiblemente también hubieran firmado, ya que estaban casi en las últimas.
Esto último fue un desastre, se había perdido la oportunidad de aplastar a los bárbaros para siempre, y crear una barrera defensiva con las dos nuevas provincias romanas de Marcomannia y Sarmatia, las cuales defensivamente protegerían mejor que ahora esa parte levantisca del imperio con relativamente pocas tropas. Posiblemente en el futuro las tribus bárbaras presionarían dado el movimiento de tribus hacia el Oeste y su alta demografía.
Pero siempre cabía la posibilidad de acoger a tribus moderadas belicosamente, tanto por su disponibilidad como fuerzas auxiliares en el ejército, como posibles futuros colonos, ya que la peste había provocados grandes huecos en la población romana.
El caso es que Roma ya había advertido los primeros movimientos de tribus acercándose al limes romano en los últimos años del emperador Adriano, pero se prefirió ignorar el problema, dejando pasar el tiempo, en vez de pensar alguna solución razonable, al final se tuvieron que adoptar medidas por la fuerza de las armas.
Con la muerte de Marco Aurelio se puso fin a una era, el inútil y patán de su hijo volvió a Roma para gobernar y a disfrutar (¡más esto último!) por fin de un merecido descanso después de tantas privaciones. Se le podía haber perdonado la firma de la paz si hubiera gobernado con justicia como su padre, pero gobernó como lo que era, un depravado y un corrupto, amante de los placeres y no de los deberes de estado.
Pero no nos desviemos del tema ni malgastemos comentarios por el descerebrado de su hijo, lo que no interesa es, ¡Marco Aurelio!, fue un gran estadista y un gran gobernante, el último como dije anteriormente de la terna de 5 emperadores que brillaron con luz propia en el siglo II.
Fue un hombre inteligente, trabajador, austero (gracias a las enseñanzas estoicas que practicó durante toda su vida) que gobernó con justicia y dotó al senado con más poder de decisión, a pesar de que el emperador tenía el poder absoluto.
Marco Aurelio También emitiendo numerosas reformas de ley en las que limitaba los abusos de la jurisprudencia civil. Promovió sobre todo medidas favorables para los esclavos, las viudas y los menores de edad; reconociendo las relaciones de sangre en lo que respectaba a la sucesión. En derecho civil estableció una división social entre los honestiores y los humiliores ("el más distinguido" y "el menos distinguido", respectivamente).
Como se ve un emperador justo, del que se dice fue el último que gobernó un imperio, el romano, con mano firme y que a pesar de los problemas que tuvo, (ya que gobernó casi siempre en campaña) salió casi siempre airoso.
Después de Marco Aurelio, aunque hubo otros emperadores que hicieron bien su trabajo, ya no tuvo el imperio romano la solidez de antaño, haciendo frente a enemigos a los que no se vencía con contundencia, cuando no sé era derrotado.
Con un ejército, el romano, el cual había perdido el ardor guerrero de antaño, y que sufría más derrotas que victorias, se inauguró una época de decadencia que terminaría destruyendo el imperio romano, (al menos su parte Occidental, ya que la Oriental no sucumbió hasta el año 1453).
En el siglo V, casi todos los emperadores romanos fueron meros títeres gobernados en la sombra por jefes bárbaros en el poder. Fue en el año 476 cuando se dio la puntilla, con la deposición de su último emperador Rómulo Augusto a manos de Odoacro, jefe de la tribu germánica de los hérulos.

legionarios romanos siglo II
Autor: eljoines.
Bibliografía:
-Wikipedia.
-Satrapa1.
-Arte Historia.
- Eljoines's blog
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Un articulo muy interesantisimo sobre las campanas de marco aurelio en germania, ha sido un tema muy completo y detallado en esta etapa historica de este gran emperador romano que haya encontrado en la web,en la cual su fortaleza de espiritu, valor y majestad fueron puesto a prueba en esos duros tiempos, a fin de cuentas fue un verdadero ESTOICO hasta el fin, lastima que no le siguieron emperadores capaces de seguir con su magna obra en favor del imperio.