La ley seca en Norteamerica 1920-1933
En el siglo XIX ya existía en los EE.UU. un Movimiento para la Templanza, que predicaba la moderación no tan solo en el alcohol sino también en el comer. En 1850 los lideres religiosos estadounidenses más conservadores(los anglo-sajones) insistían en la prohibición mientras los irlandeses, alemanes y europeos orientales, por los hábitos propios de sus países de procedencia eran más moderados en el consumo y no veían tal necesidad. Este Movimiento para la Templanza en el año 1890, ya había desaparecido, pero aún uno de sus líderes más destacados Carrie Nation, atacaba las tabernas, armado con un hacha y destruía todas las botellas de las mismas.

(Agente federal clausurando uno de los muchos garitos clandestinos)
LA LEY VOLSTEAD
Esta ley fue presentada en 1917, y la enmienda 18 aceptada como precepto constitucional, se aplicó a la “Volstead Act”, en enero de 1920 y fue rechazada en diciembre de 1933, por la enmienda 21. En este periodo de tiempo de más de trece años , el sector más conservador y retrogrado de la nación norteamericana , intentó con todas sus fuerzas imponerse al resto de sus conciudadanos . A pesar del fracaso de la misma , esta, en el periodo de tiempo anteriormente reseñado anteriormente , causó un efecto verdaderamente diferente del esperado por sus promotores “los secos” y la moral que estos esperaban que renaciera como las cenizas del ave fénix, convirtió a la sociedad estadounidense, en todo lo contrario, ya que el ir bebido era una señal de un evidente “status” social y de cierta distinción, todo ello agravado por la cantidad de personas que debido a las más alambicadas formas de obtener el preciado alcohol, sufrieron unas espantosas enfermedades, cegueras y hasta muertes.

(Andrew J. Volstead, el padre de la Ley Seca)
El pueblo norteamericano vio con malos ojos estos manejos fanáticos , lo que provocó que surgieran cada vez más personas que rechazaran estas pretensiones y no olvidaran que gentes de la Liga Antialcohólica proclamaran a los cuatro vientos que los transgresores de la Ley, fueran colgados de la lengua debajo de un avión que los llevara a volar por todo el país, y otra que el mismo Gobierno de la nación, repartiera alcohol envenenado entre los traficantes y también la creencia generalizada que los bebedores tendrían negada su entrada al Paraíso. Estas y otras barbaridades eran el caldo de cultivo con que los abstencionistas envenenaban todas las instituciones de la nación.
Estos verdaderos manipuladores mediante sus argucias, en el plano electoral siempre de la mano de la omnipresente Liga Alcohólica, que los llevó al paroxismo sin ningún tipo de remordimiento, creían que su afán de defender al Creador era atacando al alcohol y a sus partidarios a los cuales demonizaban sin ningún tipo de escrúpulos. Eran , según sus partidarios verdaderas legiones angelicales, los cuales en el campo de la política y al menos en esos tortuosos años, una sino la más influyente fuerza de los EE.UU. Wayne B. Wheeler fue el verdadero artífice de la “Volstead Act” y seguramente la única persona que logró entenderla. Trabajando hasta unas 18 horas diarias para la causa contra el alcohol y llegó incluso a vigilar a los congresistas durante sus votaciones, siendo sin duda uno de los personajes más importantes de la capital de la nación.

(una de las muchas destilerías clandestinas que proliferaron en toda U.S.A.)
Pero al correr de los años, el pueblo empezó a dudar de las intenciones de este personaje , ya que Wheeler influyó poderosamente en el elemento femenino de la Liga, las cuales llegaron a rodear los colegios electorales, con niños enfundados en blancas vestimentas, que ponían en entredicho a los políticos, gritando contra el alcohol, ensalzando a Dios y en cuyos cantos se podían escuchar parrafadas como la que sigue : “Purificaremos las urnas electorales, cuando seamos mayores”.

(Arrojando el alcohol confiscado a las cloacas)
En las escuelas desde donde se llamaba a las abstención y se ahondaba en el sentimiento de culpabilidad para con el alcohol, en general consiguieron el efecto contrario al esperado, ya que el pueblo empezó a ceder a la tentación y de forma indirecta protestaban contra la Ley. En estas escuelas, en cuyos libros indicaban que el alcohol debilitaba el cuerpo humano frente a la verdadera plaga que había en esos años, las enfermedades venéreas, las cuales eran una maldición. Pero fue a partir de ese momento cuando los partidarios de esa Ley, empezaron a ver eclipsada su popularidad , ya que el pueblo no veía más deformidades en los hijos de los bebedores que en los de los abstemios y en la creencia que los bebedores tenían negada la entrada al paraíso.
¿Cómo llegó EE.UU a prohibir el alcohol?
Sin la I Guerra Mundial y el sentimiento patriótico que los ciudadanos estadounidenses tenían contra los alemanes, que en su inmensa mayoría eran los más importantes fabricantes cerveceros , fue lo que dio argumentos a los partidarios de la Ley Seca para incitar a esta campaña patriótica contra el alcohol y también contra el Kaiser alemán. Mientras los mundos rurales y urbanos se acogían bajo el manto protector de la bandera, los “secos” pusieron en marcha la enmienda 18.

La hábil explotación de la guerra fue el argumento que esgrimieron los enemigos de la Ley, que acusaron a los “secos” de haberse aprovechado del país en tiempos anómalos. La enmienda 18 y la “Volstead Act proyectada para darle respaldo fueron presentadas por “los secos” en las camarillas del Congreso, acaudillados por la Liga Antialcohólica. Hay voces que acusaron sin fundamento al Gobierno del presidente Woodrow Wilson de su aprobación, él personalmente no tuvo parte alguna en la aprobación de la misma y nunca mostró simpatía con las ideas prohibicionistas.
Siendo la idea principal de los “secos” promulgar esta ley contra el alcohol dentro del marco legal de la Constitución, donde tenían fundadas esperanzas que la ley no podría ser modificada, su argumento legal fue disfrazarla de una enmienda moderada y hacer aprobar luego una ley más restrictiva para acompañarla. Este interesado proceder fue el que sus detractores utilizaron luego para denunciar el comportamiento anómalo de la ley.
El Congreso de los EE.UU. , no obstante rehuyó su responsabilidad en la promulgación de esta ley, con el ingenuo argumento que ellos no la decretaban sino que la ponían a su disposición para que la votaran todos los Estados de la Unión.
Muchos de estos Estados estaban convencidos que la nueva Ley no saldría nunca aprobada y por ello no tuvieron ningún reparo en apoyarla, máxime cuando se veían sometidos a una fuerte presión de la Liga Antialcohólica y así se protegieron del férreo control en las votaciones.
Incluso el Washington Times, publicó que la enmienda 18 no hubiera prosperado si una votación secreta no hubiera impedido que la Liga hiciera pública una lista con los nombres de los que hubiesen votado contra ella.
Todas estas maniobras subterráneas de la Liga llevaron a buen fin esta enmienda que fue fácilmente aprobada por los votos de las dos Cámaras del Congreso y ratificada por los Estados. Pero estos hechos hicieron que cuando se apoyaba a un candidato de cualquiera de los dos partidos mayoritarios, tanto demócratas como republicanos, que estuviera dispuesto a votar esta ley dividía a sus partidos.
Esta división de los partidos tendría una consecuencias imprevisibles y no iba a llevar a buen puerto, ya que la susodicha enmienda prohibía la venta del licor , pero no su consumo, ni su compra. O sea que antes de su aprobación el 1 de Enero de 1920 muchísima gente se había proveído , legalmente del mismo, cosa que hizo que tuvieran reservas suficientes para una temporada. Mientras en las zonas rurales la fabricación casera del mismo, que no estaba prohibida, con lo cual se reponían las reservas de inmediato.
Esta Ley tampoco castigaba a los respetables ciudadanos del mundo urbano, que saciaban su sed en los “Speackasies” , locales “ilegales” , donde en todo caso era el propietario del local el destinatario del pago de las sanciones, cosa que nunca ocurría, ya que los políticos y las fuerzas del orden les brindaban su protección, solo se sancionaba a los “bootleggers” “traficantes de alcohol” . Esto dio pie a la famosa frase de Johnny Torrio, uno de los principales traficantes de alcohol de Chicago, “ Soy el dueño de la policía” , sin que nadie osara contradecirle.
Pero la misma Constitución de los EE.UU. no toleraba las prohibiciones, ella por sí misma era garantía de la libertad individual , el propio derecho a la propiedad y los derechos de los Estados de la Unión y eso la Ley Seca no lo respetaba , ya que confiscaba la propiedad , no respetaba la inviolabilidad del domicilio y convertía en delito actos corrientes de cualquier familia honrada americana. Es por ello que la enmienda 18 fue considerada un borrón en la misma Constitución.

(Agentes federales dando buena cuenta del líquido prohibido)
Los tribunales ante la Ley Seca
Tan grande era la cantidad de juicios sobre los casos de la ley prohibicionista que los mismo tribunales optaron por despachar varios casos diarios, con sentencias de culpabilidad que se saldaron con pequeñas multas o insignificantes condenas de cárcel, fueron unos auténticos “días de rebajas”. Se dio la paradoja que durante los trece años de la Ley Seca, aumentó un 10% el consumo del alcohol sobre la época permisiva.
Mientras tanto los vecinos del Norte, los canadienses, se frotaban las manos ya que el contrabando entre estos dos países iba viento en popa con unas cifras de cinco a diez millones de galones (el galón americano equivalía a 3,78 litros). Normalmente llegaba por vía marítima, con los cual la Marina de los EE.UU. tenía unas prácticas nada despreciables de navegación nocturna y de tiro contra las flotillas de barcos que transportaban el preciado licor. El licor adulterado (1) con unas cifras entre 50 a 60 millones de galones, entre los años 1920 al 1927, provocó la muerte de unas cincuenta mil personas por el consumo de dicho veneno., dejando aparte los numerosísimos casos de cegueras y parálisis. A todas estas cifras estadísticas se ha de añadir los 70 millones de galones que los “moonshines” pequeños artesanos clandestinos introducían en el mercado.
Es de destacar que los cinco primeros años de la prohibición casi un billón de galones de los cuales se habían extraído previamente el alcohol se entregaban a los “speackasies” .Este tipo de bebida era llamada “near-beer” (bebida legal sin alcohol) y con la entrega de la misma se adjuntaba el alcohol, previamente extraído y que estos camareros, utilizando una jeringuilla la volvían a introducir en esta famosa bebida, para su posterior consumo. No incluyo en estas cifras estadísticas el consumo de la sidra fermentada, por carecer de datos fiables sobre su consumo y fabricación en las granjas rurales.

(Confiscando el alcohol en un suburbio de Chicago)
La patada al alcalde y “la casita verde” de Chicago
Para el correcto cumplimiento de esta Ley solamente estaba en manos de unos 1.500 agentes, que encima percibían unos modestos emolumentos y tenían que evitar que 120 millones de americanos , cumplieran con la Ley y no bebieran, lo que provocó que más de dos billones de dólares pasaran de manos de los cerveceros a los traficantes, lo cual empezó a cimentar el poder del llamado rey del hampa Alphonse Capone, el cual le dio una patada al trasero al mismísimo alcalde de Chicago y lo lanzó escaleras abajo. El mismo Departamento de la Ley Seca era una fuente de corruptos y no tenía nada que envidiar a los que pretendían combatir y desde la llamada “Casita verde” en el 1625 de la calle K, punto de encuentro de prostitutas, hampones y políticos donde los cuales organizaban continuas bacanales y fluía el alcohol sin cesar, el cual había llegado en camiones custodiados por los agentes de la ley.

Los últimos tiempos de la Ley Seca
El famoso escritor moralista Scott Fitzgerald, pronunció estas palabras “Con toda la clase alta viviendo con la despreocupación de los grandes duques y la frivolidad de las coristas, y el resto de la nación tratando de imitarlos, los principios de la reforma prohibicionista carecían de sentido”. La gente estaba harta de “moralistas” y por todo el país se iniciaron campañas contra la Ley Seca y hubo muchos sectores que en lugar de enfrentarse con la Prohibición, adoptaron una actitud irónica y los gángsters y los traficantes de alcohol se convirtieron en gente famosa y sensacionalista. Mientras los “secos” se habían convertido de reformadores radicales en reaccionarios conservadores a la defensiva.

(No había celebración sin alcohol. La juventud asimiló cultura, progresismo y modernidad con el desafío a la Ley Seca)
Mientras la Depresión se convirtió en un aliado de los antiprohibicionistas ya que el país pasó de convertirse de buscador de placeres a buscador de alimentos de primera necesidad y entonces pasó a ser un problema económico. Los “secos” al pretender que la Ley Seca había sido la “causa real” de la prosperidad de los años 20, hicieron el juego a sus adversarios, los “húmedos”, que con esa misma lógica dijeron que la Ley Seca era la causa de la gran Depresión. O sea que la Ley Seca había sido un sistema para ganar la guerra, ahora sus contrarios presentaban su derogación como método para conseguir librarse del colapso económico. Mientras los “secos” habían mantenido que un simple trago de whisky era un ataque al “american way life” (estilo de vida americano), los “húmedos” pidieron la reapertura de los bares, sin ninguna restricción, como un mal menor. En 1933 aseguraron que abrir los bares crearía una cantidad importante de empleos que América volvería a ser próspera. Una vez acabada la Prohibición, no solo no sería necesario pagar para mantenerla, sino que los impuestos bajarían y sería el fin de la Depresión. Por supuesto que los argumentos de los “húmedos” se apartaban de la realidad, pero los prohibicionistas estaban tan desacreditados que los de los “húmedos” tuvieron una favorable acogida.
Otra de las acusaciones de la opinión pública contra esta Ley, era el espectacular aumento de la población carcelaria ya que antes de la prohibición habían unos 4.000 presos en todas las prisiones federales del país, mientras en 1933, eran de 26.859 reclusos. Franklin Delano Rooselvet y su partido demócrata, adelantaron este mismo año la intención de derogar la ley si conseguían llegar a la Presidencia.
Al Capone
Alphonse Gabriel Capone nació en Calabria, de padres humildes, a los cinco años de edad emigró a los Estados Unidos y se instaló en Brooklyn, uno de los cinco suburbios de la ciudad de New York, siendo el único hecho destacable de su juventud, la cuchillada que le propinó otro joven italiano llamado Frank Calluccio, con el cual se enzarzó en una pelea y que dio paso a su famosa cicatriz que el dio el sobrenombre de Scarface(cara cortada). En 1919, cuando tenía veinte años de edad, paso a formar parte de la banda de Johnny Torrio, guardaespaldas oficial de “Big “ Jim Colosimo , propietario de una extensa red de locales de ocio, burdeles y casinos de Chicago.

Debido a su robusta complexión física Capone, entró a trabajar como “bouncer”, o sea gorila encargado de mantener el orden en los garitos de Big Jim Colosimo, la importancia de la figura del “bouncer” desde la época de Capone, no ha sufrido menoscabo alguno, ya que en algunos casinos de Las Vegas, tienen en plantilla hasta veinte “bouncers” que en muchos casos se han visto desbordados por el exceso de trabajo.
Inicio su tarea adoptando el nombre de Al Brown como “gorila” en un establecimiento del South Side de Chicago llamado “Four Deuces”(Cuatro Doses) por estar ubicado en el número 2222 de South Wabash Avenue, el cual además de sala de juego era un prostíbulo, como dato curioso cabe añadir que en su interior había un cartel, indicando sin ningún tipo de rubor, que allí se habían cometido 12 crímenes impunes . Cuando en marzo de 1920, el gordo Colosimo falleció de una “sobrecarga de plomo”, mientras telefoneaba a una amiguita, sin duda, encargada de entretenerle, sus muy dudosos pero rentables negocios pasaron a las manos del tandem Torrio/Capone, este último había escalado posiciones pasando del rango de matón a socio. Como uno más de los quinientos asesinatos atribuidos a Al, este también quedo impune, en el entierro de Big Jim, Capone derramó muchas lagrimas, como buen aficionado, incluso también a las mismas óperas:” Aida”, “Il Trovatore” y “Rigoletto”. Pero a Johnny Torrio (este fue el verdadero creador del Sindicato del Crimen), le entró el pánico al ver que tanto sus competidores como sus aliados, eran exterminados en la guerra de los “Gangs”, y tal vez atemorizado por su propio socio Capone embarcó para Italia en 1925 y se retiró prudentemente de los negocios, librándose de correr la suerte de sus competidores, muriendo igual que Capone , en la cama, pero diez años más tarde en 1957.
Con lo cual Capone se libro de un socio molesto y encaró el otro problema que tenía que no era otro que el irlandés Dean Charles O’ Bannion, este era un obstáculo muy embarazoso para Capone en su carrera para controlar el mercado clandestino del alcohol en Chicago. Este rudo irlandés, tenía como tapadera una tienda de flores, en cuya tienda entraron tres hombres de Capone, y mientras uno de ellos, al que O´Bannion había tendido la mano para estrechársela, se la agarraba, los otros dos le vaciaron los cargadores de sus revólveres y O’Bannion cayó muerto en el acto. El entierro de Dion O’Bannion fue un espectáculo en Chicago ya que detrás de su ataúd desfilaron más de veinte mil personas y veintiséis carrozas de flores, todo un homenaje a su condición de “florista”. Este asesinato se sumo a la larga lista de los cometidos por Capone, obviamente también sin resolver.

Pero pese a la muerte de O’Bannion su banda continuaba muy activa y pronto Capone montó un “número” que cubrió de sangre la ciudad de Chicago, para intentar acabar con uno de los lugartenientes de Bannion , “Bugs” Moran. Y para ello contrató al celebre asesino Jack “Machine Gun” Mc Gurn por 10.000 $ para eliminarlo junto con varios miembros de la banda. Reunidos en un almacén para recibir una entrega de alcohol, fueron sorprendidos por los hombres de Capone disfrazados de policías, los cuales llenaron de metralla a siete integrantes del “Gang” de O’Bannion, en una matanza que llevo el titulo de “la matanza de San Valentín”, ya que fue perpetrada el 14 de febrero de 1929. En los cadáveres hallados se contaron hasta medio centenar de balas, en cada uno de sus cuerpos. Gracias a que llegó tarde “Bugs” Moran y que se asustó al ver los coches policiales en la entrada, logró salvar el pellejo aquel día funesto.

(Foto exterior del garaje y calle donde tuvo lugar el ajuste de cuentas)

(Portada de uno de los principales periódicos con la noticia de la masacre)
Esta y otras razones más sirvieron para que a Capone le conocieran también por el sobrenombre de César o Napoleón, tomando la estrategia “racional” de ir eliminando a los que se oponían a sus directrices, procurando eso sí no matar a las personas que nada pudieran reportarle, con lo cual Al Capone fue uno de los personajes más populares de Chicago.
A partir de esta acción del Día de San Valentín, nada se oponía a Capone que ya era el dueño y señor del hampa de Chicago, protegido por sus setecientos pistoleros profesionales y dieciocho guardaespaldas que protegían el automóvil blindado de su jefe de 7 Toneladas. reforzado a prueba de balas de ametralladora y granadas. Mientras él se deleitaba en la Ópera House, para cuya entrada en la misma solo le faltaban las trompetas de “Aida” para darle más pompa; este llegaba en su automóvil precedido de un coche patrulla lleno de hombres armados y detrás otro tripulado por tiradores de primera y descendía de su coche, entrando en el teatro rodeado de sus dieciocho matones, vestidos de etiqueta,, entretanto sus “torpedos” nombre con el que se conocían a sus asesinos a sueldo, se dedicaban a tareas de “limpieza” de todos sus contrincantes.

(A la esposa de Capone, la irlandesa Mae Coughlin no le gustaba la publicidad)
Cuando algún alcalde se negaba a acatar sus órdenes, Capone se limitaba a proponer el cambio del mismo, cosa que sucedió en 1924, en el municipio de Cicero, una de las ciudades más importantes del cinturón de Chicago, ya que el día de las elecciones solo las papeletas con el nombre de Konvalinka, esbirro de Capone, fueron aceptadas en los colegios electorales, ocupados militarmente por los chicos de Al. Siendo en este municipio donde en enero de 1925, tuvo lugar cuando aún estaba fresco el cadáver de Bannion , Capone se encontraba en su cuartel general en Cicero, el hotel Hawthorne, cuando doce grandes automóviles, con cuatro hombres en cada uno de ellos, armados con escopetas de caza con los cañones serrados y metralletas “Thompson” , desfilaron por la calle y al llegar a la altura del hotel el primero de los coches abrió fuego de escopetas con cartuchos sin bala , destinados a llamar la atención de Capone y sus hombres, los cuales al salir a su encuentro recibirían las descargas de los once vehículos restantes, pero Capone y sus hombres no cayeron en la trampa y en vez de salir a repeler el ataque, se tendieron cuerpo a tierra y sobre sus cabezas silbaron más de un millar de proyectiles, pero que no encontraron ningún blanco.

(Ni la condena le hizo perder la sonrisa a Al Capone)
En el año 1927, se cumplió el sueño de Torrio y el monopolio del juego, la prostitución y el alcohol estaba en manos del “Syndicate”. Siendo la ciudad de Chicago era un marco estratégico al ser un importante núcleo industrial y red de las principales líneas de ferrocarriles de los EE.UU. Aparte su situación privilegiada ya que se encontraba al lado del lago Michigan, al lado del territorio canadiense, y por sus aguas surcaron infinidad de embarcaciones, llenas de licor de contrabando. En 1928 hubo en la ciudad de Chicago un total de trescientos sesenta y siete asesinatos, todos sin resolver, mientras Capone se limitaba a afirmar; “Yo solo satisfago la necesidad de la gente”, refiriéndose esta vez a la bebida. Punto de vista tan acertado que el gobierno de la nación no tardó en abolir la Ley Seca.
No obstante, antes de que esto se pusiera en práctica, en 1930, los políticos honestos de Chicago se empezaron a imponer, iniciando una serie de procedimientos judiciales contra Capone, con un coste para las arcas del país de centenares y centenares de millones de dólares, contando con la ayuda principal de Elliot Ness, un agente del Tesoro, con la colaboración del U.S. Internal Revenue Service(Servicio de Impuestos Internos) y los G-men (Governament Men) que serian el embrión del famoso F.B.I. y como resultado de ello, Capone fue condenado a once años de prisión, de 5 de los 23 cargos en su cargo, por fraude legal el 11 de octubre de 1931. Recluido en una prisión de Atlanta, desde la cual movía los hilos del “Syndicate”, hasta que en agosto de 1934 fue trasladado a la famosa prisión de Alcatraz (La Roca), en la cual extremaron su vigilancia y en cuyo presidio pasó los últimos años en el hospital de la misma, aquejado de demencia y de una sífilis, sin curar que contrajo de joven. Llegó a cumplir siete años y medio de su condena ya que fue dispensado de los otros tres años y medio de condena por “buena conducta”, liberado el 16 de noviembre de 1939. Mientras la derogación de la Ley Seca y su larga estancia entre rejas debilitaron su imperio, igual que al mismo Capone, y este arruinado se retiró a su propiedad de Miami Beach, en Florida hasta que el 21 de enero de 1947, sufrió un derrame cerebral y falleció tres días después , el llamado “rey del crimen”.

(la prensa de la época se hizo eco de la condena de Capone)

(La prisión de Alcatraz, conocida por “La Roca”, donde Capone paso sus últimos años en presidio)
El “Federal Bureau of Investigation” F.B.I
Aunque sus orígenes se remontan al 1908, bajo la batuta del fiscal general Charles Bonaparte . Sus primeros días de expansión fueron dos años más tarde , bajo el mandato de la Ley Mann, que convertía en delito federal, el tráfico de mujeres entre estados, con propósitos “inmorales” y ya en 1917, esta Agencia de Investigación contaba en su plantilla con 300 agentes especiales y 300 más como personal de apoyo logístico.

(Insignia del F.B.I y su director John Edgar Hoover)
Fueen el año 1924 cuando John Edgar Hoover recibió la orden de dirigir la Oficina de Investigación, este profesionalmente mejoro a sus miembros y creo una extensa red de subsedes en las principales ciudades de la nación, como Nueva York, San Francisco, Chicago, Baltimore, etc. Y en solo 6 años, ya disponía de una plantilla de 654 agentes especiales y 1.141 personal de apoyo.
Mientras los gángsters poseedores de millones de dólares, procedentes de robos, extorsiones, contrabando, prostitución, juego, narcóticos y de la fraudulenta “protección” de los rackeeters sólo podían ser combatidos por sus propios medios. Hacía finales de los años 20, esta Oficina reorganizada cambió sus rudimentarios métodos y puso en práctica otros más acordes con los tiempos del gangsterismo (ya que en los primeros tiempos sus agentes no iban provistos de armas de fuego) cuando el presidente Herbert Hoover puso la oficina de la Ley Seca bajo la tutela de la Oficina de Investigación, la proyección de esta empezó a dar sus frutos y la proyección de la Ley empezó a ser efectiva. Fue esta Oficina de Investigación, con la colaboración inestimable de Elliot Ness, el agente del Tesoro, el cual disponía de un equipo de hasta 50 hombres, para rastrear las rutas de suministros y cervecerías ilegales, llegando gracias a la intervención de los teléfonos, a clausurar una red de cervecerías que generaban millones de dólares de beneficios y al final Ness contaba solo con un equipo de 9 hombres, fue capaz de poner entre rejas al famoso Al Capone.
El F.B.I. y la policía de Chicago dieron la cifra entre 135 y 500 asesinatos perpetrados por Capone y sus hombres, cabe la posibilidad de que estas cifras sean exageradas, ya que como ya se hacía en esta época, cuando un gangster famoso caía en sus manos, la policía le inculpaba todos los asesinatos, habidos y por haber. Pero bien es cierto que ninguno de estos famosos criminales, a excepción de Capones, llegó vivo a los tribunales, Nelson Cara de niño, Bonny and Clyde, Dillinguer etc, fueron cazados sin contemplaciones.

En 1932 los demócratas incluyeron en su plataforma la derogación de la Ley Seca . El 21 de marzo de 1933, siendo ya Presidente de los EE.UU. Franklin Rooselvet, firmó el acta Cullen-Harrison que legalizaba la venta del vino y de la cerveza hasta 3,20% de alcohol. Meses más tardes vio la luz la Enmienda 21 en la Constitución de los EE.UU derogando la ley Volstead y el 5 de diciembre de 1933, el Senado votó la abolición de esa polémica Ley, siendo más culpables las Ligas por la Templanza y la Moralidad, que el mismo promotor de la citada ley. Como apunte cabe destacar que Andrew J. Volstead murió cinco días antes que Capone, pero lo hizo a los ochenta y siete años, mientras Capone solo contaba con cuarenta y ocho. Por un capricho del destino que parecía indicar que la abstinencia y la templanza conservaban al hombre mejor que el alcohol.


(El boxeador Jack Dempsey y el actor Jimmy Durante, celebran el fin de la Ley Seca, en una fiesta organizada en Broadway)
(1) El alcohol industrial al volverlo a destilar pasaba a convertirse en ginebra y whisky sintéticos con solo la ingestión de tres vasos, se podía producir la muerte. Durante esta época un medicamento, basado en el etanol, “el Jamaica Ginger” fue modificado como licor , causando serios daños a la salud de los consumidores.
Autor: Josep Subirats
Bibliografía
El Gangsterismo y la Ley Seca por Juan Pedro Yániz Ruiz, historiador y periodista.
Al Capone su verdadera historia, por José Luis Gónzalez, Historia-CineyLetras.es.
Los felices años 20 y la Ley Seca en Norteamérica, Historia-CineyLetras.es
La Ley Seca en los EE.UU y Al Capone por la Wickipedía.
Imágenes de la Ley Seca en los EE.UU, década de los años 1920, Fotografías.
Monsters and Gangsters from Al Capone to Tony Soprano, Life (2002)
La Ley seca y Elliot Ness, por Félix Casanova.
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Hola Afarango.
Tomo buena nota de lo que me dices, en cuanto a que la lectura no era fácil.
Si, es sabido que de joven Capone contrajo una sifilis, que no se trato(supongo que no seria por falta de dólares, verdad), de una prostituta y esto le llevó a la demencia que padecía estando en prisión.
Un saludo
Josep Subirats(Leones2233)
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Es muy interesante el tema, aunque en varias partes los párrafos no estan bien hilados y la lectura no es fácil.
Me llamó la atención de que sólo hubiesen 1500 agentes en todos los Estados Unidos para ahcer respetar la ley seca, de esta manera la efectividad era bajisima y asi el tráfico se entiende floreciera rapidamente y pudiese luego "pagar" a políticos y policías para que se hicieran los ciegos.
No sabía lo de la sífilis de Capone, y me parece extraño que antes de ir a la cárcel no hubiese presentado mas sintomas (Quizás lo de mandar a a matar a diestra y siniestra, es suficiente¡¡¡¡)