La caballería alemana en la 1ª Guerra Mundial

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La caballería alemana en vísperas de la  primera guerra mundial, era un cuerpo prestigioso, formado por tropas profesionales y muy bien preparadas para los cometidos que se les pudiera asignar y en cualquier tipo de guerra en que pudieran participar.

El problema, al cual no solo se enfrentaron ellos, sino también los jinetes de los otros países que participaron en la guerra, era que desde la finalización del último conflicto en que habían participado los jinetes alemanes, la “guerra franco-prusiana” del año 1870, la guerra había cambiado sustancialmente.

El empleo de la caballería como arma de guerra, ya había demostrado su declive en la guerra de secesión americana, las cargas arrasadoras de la caballería sobre las formaciones de infantería habían demostrado ya su plena ineficacia.

La infantería, poseedora de armas de repetición o de retrocarga que posibilitaban el realizar un fuego por minuto muy veloz que con los antiguos mosquetones, conseguía masacrar a la caballería enemiga antes de que esta entrara en contacto con la infantería enemiga, ¡eso si llegaba a acercarse!.

La guerra franco- prusiana también encontró muchos casos iguales, sobre todo cuando la caballería francesa cargó contra la infantería prusiana, ¡y eso que el fusil francés era superior al prusiano!.

Sin embargo la guerra también fue testigo de hechos gloriosos entre las caballerías prusiana y francesa y entre la infantería y caballería de los dos ejércitos; este hecho quizá obnubiló el pensamiento del alto mando de los dos ejércitos y el hecho de que las cargas arrasadoras de la caballería hacía tiempo que habían dado a su fin hacía tiempo.

Pero este hecho era muy difícil de digerir en el pensamiento glorioso conservador del ejército alemán; los años pasaron y no se intuyó, también, ¡quizás!, porque faltaron conflictos que permitieran intuir claramente que la caballería no podía realizar ya los cometidos que realizaban en épocas anteriores.

Habían pasado desde dicho conflicto 44 años, años en que el armamento tecnológico había evolucionado considerablemente; la artillería podía realizar un poder de devastación  sobre infantería y caballería demoledor.

Las ametralladoras gracias a algunos modelos como la ametralladora “Maxim”, que tenía una cadencia de fuego de 600 disparos por minuto; capaz de segar filas enteras de infantería o neutralizar cargas de caballería, derribando  jinetes y caballos de manera mortal.

 

Carga de jinetes ulanos

 

También las armas de infantería con sus fusiles más modernos, podía la infantería defenderse con más eficacia si sufrían algún tipo de ataque de la caballería enemiga; el armamento bélico de principios de siglo XX había evolucionado mucho.

Todo esto nada comparable con el salto evolutivo que el armamento bélico realizó en el transcurso de la primera guerra mundial;  sobre todo en la que se conoció como “guerra de trincheras”, en el frente Occidental, las posiciones defensivas fueron tan seriamente consolidadas y reforzadas, que se tardaron tres años en poder perforar las posiciones del bando contrario de manera apreciable.

Hablemos primero de la composición de la caballería alemana en vísperas del conflicto; La caballería alemana estaba conformada por un cuerpo experimentado y altamente entrenado y equipado, conformado por unos 58.000 miembros que para agruparlos para las grandes operaciones que se iban a desarrollar, se dividieron en 11 divisiones de caballería; pero la caballería alemana al inicio de la guerra se podía desgranar de la siguiente manera:

 

-10 Regimientos de Coraceros (incluidos un regimiento de Guardias Prusianos y el Regimiento Prusiano Gardes du Corps).

-3 Regimientos de Caballería Sajones (incluido el de la Guardia) .

-2 Regimientos de Caballería Pesada Bávara.

-3 Regimientos de Dragones (incluidos dos de la Guardia Prusiana) .

-8 Regimientos de Caballería Ligera Bávara.

-21 Regimientos de Húsares (incluidos el de la Guardia Prusiana, 2 regimientos Leib y 3 sajones).

-23 Regimientos de Lanceros (incluidos los de la Guardia Prusiana, y 1 sajón y 2 bávaros).

-13 Regimientos de Fusileros Montados.

 

Los alemanes al inicio de la guerra, en agosto de 1914, realizaron el denominado “Plan Schlieffen”, un plan alemán cuidadosamente detallado y planificado que abordaba si se declaraba la guerra entre Francia y Alemania, de cómo y por donde invadir Francia, las unidades y efectivos que se utilizarían un plan logístico y de movilización desarrollado al modo metódico y calculado al que nos tienen acostumbrados los metódicos alemanes.

 

Jinetes coraceros

 

Sin embargo los efectivos alemanes al inicio de la guerra, obligaron a modificar el Plan Schlieffen, ya que no se disponía de todos los efectivos necesarios, hubo que adoptar modificaciones en el plan que resultaron perjudiciales para su posterior desarrollo.

 El plan indicaba que para entrar en Francia había que invadir Bélgica por el norte para caer sobre el norte de Francia de manera veloz, sorprendiendo al enemigo por la rapidez.

Sin embargo los belgas se negaron dar paso franco a los alemanes y ante la violación de su territorio ofrecieron una resistencia tenaz que ralentizó la ofensiva alemana y benefició a los franceses para movilizar todos las tropas posibles ante la marea alemana.

 El Plan Schlieffen contemplaba que los belgas no pondrían resistencia y les dejarían pasar libremente, aquí los alemanes se equivocaron y la resistencia que ofrecieron desbarató en parte sus planes.

Cuando los alemanes penetraron en Bélgica, la caballería alemana penetró como punta de lanza de las formaciones germanas, el reconocimiento del terreno por parte de las formaciones de ulanos alemanes, daba a las tropas un conocimiento exacto de las fuerzas enemigas y su cuantía.

También comenzaron a darse encuentros con la caballería enemiga, un ejemplo de ello lo tenemos el 11 de agosto, cuando en la localidad belga de Tirmelont, lanceros belgas y alemanes tuvieron un encuentro; la guerra al mono de la caballería antigua tenía sus primeros inicios, pero más tarde se impuso una realidad bien distinta.

Incluso ese mismo día se produjo un enfrentamiento en el pueblo de  Aineffe entre un regimiento de infantería belga y un regimiento de dragones alemán; la carga de la caballería alemana se estrelló ante el fuego denso de fusilería belga.

 Durante tres horas los dragones cargaron valientemente antes de desistir en un ataque que no tenía visos de poder vencerse, más de 250 jinetes fueron muertos o heridos en la refriega.

El día 12 de agosto, la caballería alemana conformada por unidades de ulanos, coraceros y húsares cargó contra la ciudad de Haelen; dotados los belgas de artillera y ametralladoras, las cargas alemanas se estrellaron contra un muro de metralla de cañón, amén de que las ametralladoras belgas segaron las cargas que los alemanes efectuaron.

 

El "barón rojo" perteneció inicialmente, al cuerpo de caballería de los ulanos

 

Como un oficial alemán superviviente de las cargas dijo ,”había tantos cadáveres de hombres y caballos que nuestra retirada se vio entorpecida…”, más de un millar de jinetes fueron muertos o heridos en la acción.

 La realidad se estaba imponiendo, pero muchos mandos decidieron mirar a otro lado y seguir dejando a la caballería seguir realizando acciones temerarias.

Quizá el 8 de septiembre, se abrió los ojos a los alemanes de que la caballería como arma de ataque había dado a su fin. La ciudad francesa de Nancy fue el escenario de un ataque de caballería a escala masiva, bajo la mirada del Káiser Guillermo II, los ulanos alemanes atacaron frontalmente las posiciones de la ciudad, defendida esta por una poderosa formación de baterías de cañones.

Las cargas se efectuaron con una temeridad y valentía increíbles, en apretadas filas, los escuadrones de caballería cargaron contra las posiciones francesas, fue una masacre total, la artillería francesa masacró sin compasión a las formaciones de caballería causando una espantosa mortandad; incluso el mismo Káiser abandonó el campo de batalla ante el terrible espectáculo que se estaba ofreciendo, viendo como masacraban a su preciosa caballería.

La “guerra de movimientos” que se estaba realizando por entonces en los campos de Bélgica y Francia, posibilitaba la utilización de la caballería, aunque como hemos visto con serias dificultades para la misma.

 Pero a finales de 1914, con la consolidación de las posiciones de ambos bandos en un sistema de trincheras que iba desde Bélgica hasta la frontera con Suiza, imposibilitó la utilización de la caballería, a partir de entonces se llamó “guerra de posiciones” a las operaciones que se desarrollaron en el frente Occidental, una guerra en que para romper el frente enemigo, se destinó múltiples recursos para romper en frente del enemigo.

Un frente en el que para avanzar unos pocos metros, sufría el bando atacante miles de bajas; solo para que en el siguiente contraataque enemigo, se pudiera perder las posiciones ganadas, así hasta la primavera de 1918.

Las tropas estaban atrincheradas, (con el enemigo a pocos cientos de metros) con fuerzas de infantería protegiendo las mismas y dotadas con fusiles, ametralladoras y alambres de espino para dificultar el ataque enemigo.

A retaguardia, la artillería protegería a la infantería propia de los ataques de infantería enemigos. La caballería de ambos bandos no podía hacer frente a este sistema de protección que ofrecía la guerra de trincheras, por lo que la caballería se tuvo que adecuar a los nuevos tiempos.

 

Jinetes "dragones"

 

La caballería alemana entonces, tuvo que conformarse realizando tareas auxiliares:

-          Entrega de despachos.

-          Tareas de reconocimiento en la retaguardia alemana.

-          La gendarmería patrullando a la búsqueda de posibles desertores.

-          Desfiles ceremoniales o paradas militares donde la pompa de los desfiles creaba mucho glamur, tanto para los militares como para los civiles que lo presenciaban.

-          Labores de guarnición y custodia y un largo etc... de posibles tareas imaginables.

 Más un largo etcétera de posibles realizaciones en las que la caballería ya no podía ser utilizada como fuerza combatiente, teniendo en cuenta la utilidad que había disfrutado, ¡no años!, sino siglos y siglos atrás.

Los regimientos de caballería no tuvieron más remedio que adecuarse a los nuevos tiempos que tocaban; en el frente Occidental, muchos jinetes fueron redistribuidos en nuevas tareas o a militar en otras ramas del ejército.

Realizando tareas auxiliares, muchos permanecieron en las fuerzas de caballería, pero otros, fueron reasignados como caballería montada y obligados a participar como infantes en la trágica guerra de trincheras, la cual no varió mucho hasta la primavera de 1918.

Otras fuerzas como dije, realizaron su labor en distintas ramas del ejército alemán; un claro y famoso ejemplo es el Barón Manfred Von Rischtoffen, popularmente conocido por el “Barón rojo”.

El mismo perteneció al cuerpo de los ulanos, prestando servicios en el frente del Este y posteriormente en el frente Occidental; sin embargo, en el frente Occidental, la poca importancia que revistió la caballería le obligó a buscar nuevos horizontes, los cuales fueron cubiertos pasando a ser piloto de caza, donde alcanzó fama inmortal.

 La caballería alemana en el frente ruso revistió mucha mayor importancia; la inmensidad de la estepa rusa con frentes inestables fue crucial para que allí la caballería alemana actuase a sus anchas.

El ejército ruso también disponía de una numerosísima fuerza de caballería, así que los jinetes alemanes, aparte de realizar tareas auxiliares, podía dedicarse a tareas más activas como realizar ataques a posiciones defensivas rusas y también interceptar a la caballería oponente, más realizar incursiones en la retaguardia enemiga.

Por supuesto, la “guerra de posiciones” posibilitó que muchos regimientos de caballería alemanes que prestaban servicio en el frente Occidental, pasaran al frente ruso, donde su rendimiento fue mucho más óptimo que frente a las alambradas de los campos de Francia.

 

Jinetes húsares

 

Otros frentes como por ejemplo la invasión de Rumanía por el noveno ejército alemán en los meses de septiembre-diciembre de 1916, también fueron fructíferos para que la caballería alemana realizara labores ofensivas.

El frente ruso hasta la firma del tratado de Brest-Litovsk, (un tratado de paz firmado el 3 de marzo de 1918 entre Alemania y Rusia) aunque puso fin al uso activo de la caballería alemana, hizo que las numerosas fuerzas de ocupación que permanecieron en zonas de Rusia y Rumanía, la utilización de la caballería alemana en tareas auxiliares.

La caballería alemana en el frente Occidental hasta 1918, siguió realizando tareas auxiliares; pero la ruptura del frente alemán en primavera de 1918, concretamente desde el 21 de marzo, supuso la vuelta de la caballería al uso ofensivo.

Sin embargo, su uso no supuso mucho éxito en cuanto a victorias, los aliados pronto lograron crear una serie de contramedidas que no solo frenó la ofensiva alemana, sino que posteriormente posibilitó la contraofensiva aliada desde el 8 de agosto.

Ahora los alemanes era a los que les tocaba continuamente retirarse sin posibilidad de poder taponar las brechas que los aliados creaban en su frente; finalmente el 11 de noviembre de 1918 los alemanes se rindieron a los aliados.

Otros posibles frentes en que la caballería alemana pudiera prestar servicio, ya fuera de Europa, no supuso un uso masivo, sino más bien testimonial y ocasional.

En el frente del Cáucaso, los alemanes desplegaron un Escuadrón de Caballería, el cual formaba parte del cuerpo expedicionario alemán llamado " Asienkorps", enviado a Palestina en ayuda de las fuerzas del imperio turco.

En el frente del Caucaso, también en ayuda de Turquía, fue desplegada la 7 ª Brigada de Caballería de Baviera.

Eran fuerzas minoritarias, sobre todo si se compara la totalidad de la fuerzas alemanas desplegadas en Turquía; no parece que su actuación pasara del plano discreto, por lo que su actuación no parece que destacara en el plano bélico.

En Asia y Oceanía hubo destacadas muy pocas tropas alemanas, más bien fueron tropas de carácter policial y no tropas de combate (exceptuando la base naval de Tsingtao) o de un cierto nivel de prestigio, no me consta que hubiera unidades de caballería en aquellas zonas.

En África algo hubo, pero de muy escasa calidad cuantitativa, consta que en el África Oriental alemana (moderna Tanzania), los alemanes no tenían unidades de caballería; sin embargo, los alemanes lograron realizar una serie de capturas entre los caballos de las unidades inglesas.

 

Imagen de un soldado de caballeria alemán, en el campo de batalla de Saint Quentin (Francia)

 

Estas fueron tan numerosas que los alemanes lograron crear una compañía de caballería; pero más bien funcionó en calidad de caballería montada más que de una unidad de caballería al uso, en el sentido del término.

En el África Suroccidental alemana, (moderna Namibia) los alemanes también faltos de caballos, formaron una unidad de caballería, pero esta sin caballos. ¡Efectivamente!, la unidad fue exóticamente formada por dromedarios, formando la 7ª Compañía de la Schutztruppe.

Del resto de colonias como Togo o Camerún no me consta la formación de ninguna unidad de caballería; con esto pongo fin al este trabajo.

Loa alemanes tenían al inicio de la guerra unas unidades de caballería que en cuanto a formación y adiestramiento, eran de primer nivel; por desgracia estas, entraron en acción en una guerra en la que las innovaciones tecnológicas antes y durante la guerra, dejaron el uso de la caballería en desuso.

La infantería podía crear una cadencia de fuego que solo tras sufrir fuertes pérdidas, podía hacer frente a una formación del tipo batallón o regimiento; las unidades más pequeñas podían ser atacadas, pero las grandes era casi imposible.

Atacar a la infantería en retirada o des-cohesionada podía tener alguna posibilidad de éxito, pero con el fin de la guerra de movimientos y el inicio de la guerra de posiciones, al menos en el frente Occidental, supuso el fin del uso de la caballería de taque y el inicio de su uso para tareas auxiliares.

Solo el uso en Rusia y Rumanía supuso un uso más exitoso que en Francia, pero también en esos frentes, el ataque a unidades numerosas también se encontró con el resultado de sufrir fuertes pérdidas ante un fuego de fusilería concentrado.

En la primera guerra mundial, el uso de la caballería dejó demostrado que como unidad de ataque, estaba ya absolutamente en desuso, lo cual confirmó absolutamente la segunda guerra mundial.

Sin embargo el glamur y la gloria que emanaba junto al conservadurismo, no solo en el alto mando alemán, sino también en el aliado; quisieron que en un principio no hicieran caso a algo que ya se había observado en la guerra de Secesión americana o ya en la guerra franco-prusiana, y era que la caballería de ataque no podía tener el éxito de antaño.

 

Jinetes ulanos

 

 

 

Fuentes:

-          Wikipedia.

-          http://granguerra.crearforo.com/index.php.

-          Cuadernillos “Historia 16” Nº 35 y 36.

-          http://www.mflor.mx/materias/temas/guemun/guemun.htm.

-          http://www.vidasdefuego.com/primera_guerra_mundial.htm.

-          http://www.germancolonialuniforms.co.uk/.

Autor: eljoines

merlin-satan
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Desde: 4 Ene 2013

La guerra que debía termianr con todas las guerras supuso muchos cambios de mentalidad y táctica militar. Un claro ejemplo es el declive de la caballería.

Nadie penso en convertir la caballería en catafractas? ;)

Muy buen resumen, Eljoines! Pena que las imágenes se han perdido en la nube de internet...

Muchas gracias!