Átalo de Macedonia
Átalo fue, ¡quizás!, el último de los generales de Filipo II de los que se tiene constancia en las fuentes antiguas, aunque lo penoso del asunto es que fue un hombre del que no se tiene mucha constancia histórica.
Así como Antípatro y Parmenión, (generales famosos que junto a Átalo formaron parte del círculo de confianza del rey macedonio) se escribió bastante y me permitió por gracias a sus fuentes realizar unos trabajos extendidos, sobre Átalo, la verdad es que dispongo de pocos mimbres para realizar un trabajo digno.
No obstante soy obstinado, y si un personaje me entra en la cabeza, intento crear un trabajo sobre él, aunque tenga poca información; así que aunque tenga poco material disponible, intentaré realizar un trabajo sobre nuestro personaje lo más digno posible y pido de antemano disculpas si no es muy extensivo dicho trabajo.
Según fuentes antiguas, parece que nuestro personaje nació posiblemente en el año 390 a. de C; como suele suceder en tiempos antiguos, no había historiadores minuciosos que relataran con maestría la vida de tal o cual personaje.
Por lo tanto, como suele suceder en esos casos, solo cuenta los hechos realizados y no la vida entera del personaje, por lo que su infancia y juventud son completamente ignoradas y solo se centra en los hechos realizados.
Respecto a la juventud, aparte de que era macedonio, todo son incógnitas y solo queda apelar a la especulación para formarnos un retrato del personaje; ya que llegó al rango de general, se da por sentado que, teniendo en cuenta la casta elitista que imperaba en el ejército macedonio, Átalo era de condición noble.
Sus padres debieron ser nobles de la casta nobiliaria macedonia, lo cual debió facilitarle a nuestro personaje su ascenso al grado de oficial en el ejército macedonio, tras pasar por las pruebas correspondientes en el aparato militar macedonio.
Su ascenso a general en el estamento oficial debió ser o en batalla o por su habilidad en cargos administrativos, pero personalmente, creo que para llegar a ser general y dada la condición e importancia que la guerra tenía por entonces, Átalo posiblemente llegó a ser un militar de valía, lo cual debió entender Filipo II cuando accedió al trono real.
Átalo seguramente por su edad, debió luchar en su juventud a las órdenes de anteriores reyes macedonios, aunque solo aparece en las fuentes antiguas ya a las órdenes del rey Filipo II.
Hasta los últimos años del rey Filipo II no entra Átalo en escena, por lo que su carrera militar es una auténtica incógnita para muchos, aunque por simple deducción, el pertenecer ya al círculo de confianza de Filipo II junto con los célebres generales Antípatro y Parmenión, es un síntoma de que Átalo había bregado mucho en su carrera militar.

Falange macedonia
Vayamos entonces a las fuentes antiguas, para que a partir de entonces, nos formemos un retrato más fidedigno del personaje, y ahuyentemos así el campo de la especulación, sobre el que no se puede tener base sólida alguna.
La relación entre Filipo II, Parmenión, Antípatro y Átalo debió ser muy estrecha y con los años se debió consolidar enormemente; he encontrado, aunque no estoy muy seguro, de que una hija de Parmenión debió estar casada con Átalo, si esto fue real, era un modo de que las relaciones en dicho circulo debieron ser estrechas.
También encontramos que Filipo II hacia finales de los años treinta en ese siglo IV a. de C., debía pasar una muy mala racha con su espesa Olimpia de Epiro, hasta tal punto de que repudió a su esposa.
El rey macedonio debió encontrar consuelo en otra mujer, la cual resultó ser la sobrina de Átalo, llamada Cleopatra, debió causar una honda impresión al rey macedonio, en la que su belleza y dulzura debieron ser determinantes para seducir al rudo rey macedonio.
Aquí nos encontramos, siempre recurriendo al terreno especulativo, en que Átalo demostró ser un zorro político consumado; moviendo sus piezas con maestría, logró no solo consolidarse el círculo de confianza de Filipo II casándose con la hija de uno de sus generales más queridos, ¡Parmenión!, sino que se introducía con fuerza en el círculo real macedonio.
El casamiento de su sobrina Cleopatra con el rey macedonio en el año 337 a. de C., introducía a Átalo en la esfera de influencia real macedonia y posiblemente con el tiempo, quizá aspirara a ocupar un puesto relevante en la Corte macedonia.
Con estos puntos y siempre recurriendo a los interrogantes, la verdad es que Átalo se había movido con suma inteligencia y realizado un movimiento muy bueno para estar en las esferas de poder.
Átalo pudo estar satisfecho de dicho movimiento ya que fructificó con el nacimiento de un hijo por parte de Cleopatra, su sobrina; Átalo no lo sospechaba, pero se estaba ganando un enemigo de primer orden, el cual sería determinante para su posterior muerte, ¡Alejandro Magno!.
La rivalidad entre Alejandro Magno y Átalo debe retrotraerse un poco en el tiempo, quizá a cuando la sobrina de Átalo, Cleopatra, se casó con el rey Filipo II; esto no debió gustar nada a Alejandro, ya que este adoraba a sus madre Olimpia, y ver a esta repudiada y casada con una extraña, no gustó nada al príncipe macedonio.

Filipo II de Macedonia
Posiblemente e indirectamente, Alejandro pensaría que Átalo quería desplazarle del trono, pero Filipo II había dado seguridades a su hijo de que era el legítimo heredero, así que quizá, el encono de Alejandro contra Átalo no sería muy grande.
Pero en banquete de boda de Filipo II y Cleopatra se armó un jaleo memorable que supuso el exilio de Alejandro Magno y su espesa Olimpia; cuando en el banquete de bodas, el vino había corrido sin control entre los comensales, parece que Átalo debió realizar en el colmo de su felicidad y como alago a Filipo II y su sobrina Cleopatra un brindis dedicatorio.
Posiblemente por los efectos del vino, este se brindis se realizó con suma torpeza por su parte, ya que en el mismo brindis citó que los futuros niños que nacieran serían los legítimos herederos del trono macedonio.
Esto fue un error tremendo, ya que en el mismo banquete estaba Alejandro Magno, el cual para complacer a su padre asistió a la boda, aunque no estaba nada contento con ello, ya que a la vez desairaba a su madre, repudiada por Filipo.
Alejandro Magno, hombre que reaccionaba airadamente cuando se le provocaba debió responder a Átalo de manera brutal y descargando todo el odio que seguramente debía guardar en su interior.
La reacción de Filipo II no debió ser menor al ser insultado el tío de su actual mujer y además general de confianza; no hay duda de que el vino influyó en los protagonistas. Muy posiblemente Átalo no deseara decir lo que dijo, por lo menos en voz alta, aunque el vino desde luego hizo que dijera en voz alta lo que creía en pensamiento.
El caso es que se debió formar un jaleo memorable tras el cual Alejandro partió al exilio junto a su madre; Olimpia no regresaría hasta la muerte de Filipo II, pero Alejandro lo hizo antes, ya que entre padre e hijo se olvidaron las rencillas pasadas y Filipo II ratificó a Alejandro como sucesor del trono macedonio.
Átalo debió comprender que se había ganado un enemigo de cuidado, el futuro rey de Macedonia y actual príncipe real; posiblemente Átalo debió lamentar lo ocurrido, o tal vez no, quizá aspirara a que si Cleopatra tenía un hijo, movería los hilos para que Filipo II legitimara al nuevo hijo como heredero al trono en lugar de Alejandro.
Pero creo que llegara a tal extremo, ya que Filipo II a pesar de las disputas, amaba profundamente a su hijo y es poco creíble que alejara a su hijo del trono a favor de un niño.
Incluso pensando a largo plazo, si moría ahora el rey macedonio, le sucedería un joven fuerte y resuelto; en cambio si lo hacía un bebe, las intrigas en la Corte en la lucha por el poder, podían hacer que todos los esfuerzos que había hecho Filipo II por crear un reino fuente y unido se fueran abajo como un castillo de naipes.

Infante "Pezetairoi"
Pero Filipo no tenía tales pensamientos, quería que Alejandro fuera su heredero legítimo, a pesar de que tuviera otros hijos con Cleopatra; pero Alejandro no las tenía todas consigo, su padre era macedonio, pero su madre Olimpia era de Epiro.
Para los “puristas” de la Corte macedonia, un hijo entre Filipo II que era macedonio y Cleopatra, que también era macedonia, sería mucho más legítimo que un bastardo medio macedonio; esto debió comprenderlo Alejandro, así que tendría que estar atento por su padre en el futuro cambiaba de opinión.
Mientras tanto en el año 336 a. de C. Filipo II había madurado un plan el cual consistía en invadir el imperio persa, cuyo objetivo era liberar a las ciudades costeras de origen griego ocupadas por el opresor persa, del cual deseaba liberarlas para que se rigieran libremente y muy posiblemente, bajo la órbita del rey macedonio.
Dichas ciudades estaban situadas en la costa mediterránea del mar Egeo o lo que hoy es la Costa mediterránea de la actual Turquía; Filipo desembarcaría al Noroeste de la zona llamada la Tróade.
Filipo armaría una expedición con sus fuerzas macedonias y las de la “Liga de Corinto”, las cual la componían casi todos los estados griegos excepto un puñado situados en el Peloponeso y liderado por Esparta, la cual era hostil a Filipo, pero solo en el terreno político, no en el militar.
Previamente para preparar el terreno para la invasión y establecer una cabeza de puente que facilitara la invasión de las fuerzas de Filipo II, se envió una expedición militar de fuerzas macedonias y mercenarios griegos, 10.000 hombres liderados por los generales Átalo y Parmenión.
Durante ese año los progresos macedonios fueron importantes en esa zona; pillando desprevenidos a los persas, arrebatan los dos generales importantes zonas del Noroeste del imperio persa al rey Darío III.
Desde Ábidos hasta la ciudad de Éfeso, todas las ciudades costeras sometidas a los persas son ocupadas por la fuerza greco-macedonia; la expedición en un éxito y Filipo se congratula de ello, con esta cabeza de puente el desembarco se realizará con seguridad para el posterior desembarco.
Sin embargo ocurre un suceso que hará que la expedición quede postergada por un periodo de dos años, ¡el asesinato de Filipo!; los sucesos que desembocaron en trágica muerte no están nada claros, por lo que es imposible saber quienes realmente participaron en la trama.
Varios hilos conducen a la conjura que desembocó en la muerte del rey macedonio; algunos de ellos relacionan a Olimpia, la cual estaba en Epiro, también Alejandro es relacionado en la participación de los hechos (aunque es poco probable).

Estrella Argéada, símbolo de la dinastía reinante en esos momentos en Macedonia
Incluso el rey Darío III (este por buenas razones) y el orador ateniense Demóstenes, enemigo acérrimo de Filipo también fue implicado el complot para asesinar al rey macedonio; pero como dije, la trama verdadera que implicara acertadamente a tal o cual personaje posiblemente nunca se sabrá.
Uno de los hilos parece que conduce (aunque por supuesto sin participar) indirectamente a Átalo, pero no como autor o instigador, sino a un suceso en el que él estuvo implicado y que indirectamente desembocó o tuvo repercusiones para la posterior muerte de Filipo.
Ya que afecta a Átalo, relatemos el suceso:
El suceso fue narrado por el filósofo Aristóteles y el historiador Diodoro Sículo, el suceso había que retrotraerlo en el tiempo, según parece, Filipo II tenía un amante en su Guardia personal llamado Pausanias de Orestis, este con el tiempo fue reemplazado por otro hombre llamado también Pausanias.
Un día el anterior amante de Filipo II llamado Pausanias de Orestis, acusó públicamente al nuevo amante del rey de lo sucedido y de ocupar él su puesto; tal vez por vergüenza o por su honor mancillado, el caso es que el nuevo amante se suicidó.
El problema es que el suicida era amigo personal de Átalo, el cual decidió vengarse de Pausanias de Orestis; un día en una fiesta unos sicarios contratados por Átalo lo emborracharon y posteriormente violaron.
No se sabe cómo, el caso es que Pausanias de Orestis se enteró de lo planeado por Átalo y fue a pedir justicia a Filipo; el rey macedonio no podía castigar a su general y hombre de confianza y dejó pasar el asunto.
Como consuelo para su anterior amante, Filipo II ascendió a Pausanias de Orestis a un rango militar superior; pero esto no consoló a Pausanias, es más, por la injusticia de no condenar a Átalo, produjo en Pausanias un odio inveterado sobre su anterior amante y decidió aprovechar cualquier ocasión favorable para darle muerte.
El momento propicio se dio cuando se celebró la boda entre su hija Cleopatra y Alejandro de Epiro, sobrino suyo, ya que era hermano de su anterior esposa Olimpia y le tenía en gran aprecio.
Pausanias de Orestis aprovechó, como Guardia personal suyo, un momento de distracción en dicha boda para apuñalar al rey macedonio; escapó a continuación, pero fue alcanzado por miembros de la Guardia del rey, los cuales furiosos por el asesinato de su rey le dieron muerte inmediatamente.

Alejandro Magno rey de Macedonia, encabezando un ataque de la caballería macedonia
Así no se le pudo interrogar y saber si el asesinato fue un acto impulsivo o un acto planeado y por quien; Alejandro estuvo atareado una temporada, ya que en todo el reino macedonio se produjo una agitación sin precedntes.
Filipo II había establecido su supremacía sobre casi toda Grecia, algunos vieron la oportunidad se sacudirse de encima la opresión macedonia y Alejandro tuvo que realizar numerosas muestras de fuerza para demostrar que era tan resolutivo como su padre y que no les convenía contrariarle.
El orador ateniense Demóstenes, (el cual odiaba profundamente a Macedonia por haber convertido Atenas en una potencia de segundo orden) era además de orador y político un agente encubierto de los persas (“el enemigo de mi enemigo, es mi amigo”).
El caso es que Demóstenes tenía en su poder una fortuna valorada en 300 talentos, ya que esta suma había sido ofrecida a la asamblea ateniense por el rey persa Darío III para comprar su amistad y alianza contra Macedonia.
El caso es que la asamblea ateniense rechazó dicho soborno, pero inmediatamente Demóstenes se hizo cargo del dinero, pretextando que lo utilizaría convenientemente o lo guardaría para una ocasión propicia.
Por supuesto lo utilizó para comprar conciencias entre la clase política de Grecia que era hostil a Macedonia; en un acto de tanteo, ya muerto Filipo II y posiblemente sabedor de que Átalo y el nuevo rey Alejandro no congeniaban nada, se propuso tantear a Átalo, el cual estaba en Asia Menor con el cuerpo expedicionario enviado por Filipo II para crear la cabeza de puente necesaria para la invasión de Persia.
Demóstenes envió cartas a Átalo, pero también A Parmenión para que ambos se pasaran al bando persa y dejaran en la estacada a Alejandro, con esto la cabeza de puente desaparecería y Alejandro tendría que buscar una mejor manera de desembarcar en Asia Menor, concretamente en la Tróade, con lo que la invasión se pospondría.
Esto vendría de maravilla al rey persa, porque este se enteró de que los planes macedonios no se habían suspendido por la muerte del rey Filipo, sino solo aplazado hasta que Alejandro se reorganizara.
La supresión de la cabeza de puente macedonia en la Tróade serviría para que los persas se reorganizaran también, ya que estos se habían relajado un tanto con la muerte de Filipo, creyendo que la invasión se había suspendido definitivamente; ¡pronto comprenderían amargamente que habían cometido un gran error, al no prepararse convenientemente para lo que les esperaba!.

Peltasta agriano
Parmenión juró fidelidad a Alejandro, con lo que la esperanza de suprimir la cabeza de puente macedonia en la Tróade se esfumó; se confiaba en que Átalo al menos se pasara al bando persa, había buenas razones para ello, ya que la hostilidad entre ambos personajes era manifiesta.
Átalo tenía que jugar una baza, y escogió la errónea para su desgracia; intentó jugar la baza de fidelidad al rey macedonio y se presentó en Macedonia llevando la carta de Demóstenes para demostrar la fidelidad al rey Macedonio.
Pero Átalo no era, ¡quizá!, muy consciente del odio envenenado que albergaba el corazón de Alejandro contra su persona; se la tenía jurada desde la boda de su padre con la sobrina de Átalo.
Alejandro juzgó por traición a Átalo y fue ejecutado, quizá la misma carta de Demóstenes que Átalo de presento el general macedonio, y la confirmación de que Demóstenes entre bastidores está intentando perjudicar a Alejandro se volvió en contra de Átalo, ya que pudo servir a Alejandro para probar que Átalo estaba en tratos con el enemigo.
El caso es que por este u otro motivo, Átalo fue ejecutado por traición; según tradición macedonia, cualquier persona condenada por traición, era ejecutada junto con todos sus familiares.
Olimpia asesinó cuando regresó de su exilio en Epiro a la sobrina de Átalo y viuda de Filipo II y también al hijo que tuvieron ambos; parece que Alejandro reprendió a su madre, pero no es menos curioso que, según el historiador Justino, Alejandro ordenara también que los hijos de Átalo, que ocupaban puestos relevantes en la Corte macedonia, fueran eliminados.
Si hubo algún pariente directo más de Átalo, posiblemente también corrió la misma suerte; en dichos casos de traición, la justicia macedonia era implacable; Alejandro posteriormente consolidó su poder en Macedonia y efectuó la invasión de Persia, la cual le supuso grandes victorias militares y numerosos réditos a su persona.
Átalo había muerto, pero el otro general que había quedado en Asia Menor, Parmenión, aunque con muchas dificultades, logró retener una cabeza de puente en la Tróade, lo suficientemente grande para que Alejandro Magno y su ejército desembarcaran en Persia y conquistara dicho reino.

Extensión del imperio macedonio de Alejandro Magno
Átalo había tenido suerte a lo largo de toda su vida, no había sido un general relevante, pero pudo situarse en el círculo de influencia del rey Filipo II, como lo consiguió y si fue o no por mérito militar se escapa a mi entendimiento.
El caso es que logró situarse en lo más alto de la escala militar macedonia; pero parece que no fue suficiente. Átalo quizá tuvo esperanzas de aspirar a un puesto en el trono macedonio, quizá en el futuro como rey o regente.
El convencer al rey macedonio Filipo II de que se casara con su sobrina Cleopatra, fue quizá su mejor movimiento; si tenían un hijo y posteriormente moría Filipo, el nuevo hijo podría ser el rey de macedonia, ya que Alejandro Magno era hijo de una mujer de Epiro y por lo tanto, medio macedonio.
El nuevo hijo de Filipo y Cleopatra, ambos macedonios, tendría segura pura macedonia y no contaminada como Alejandro; Átalo hasta la mayoría de edad del hijo de Filipo y Cleopatra, podía en su minoría de edad, ser el regente de Macedonia y con el tiempo como poco, ocupar un alto puesto en la Corte macedonia.
Si Átalo hubiera entado en la capital de Macedonia, Pella, cuando murió Filipo II asesinado, quizá habría podido mover algún hilo para situarse por encima de Alejandro Magno, el cual no carecía de enemigos en la Corte.
Pero Átalo estaba en Asia Menor cuando sucedió el asesinato; Alejandro tuvo tiempo de mover los hilos necesarios para consolidar su poder, al menos momentáneamente; cuando Átalo tuvo conocimiento de lo sucedido, no estaba en posición de efectuar golpe alguno.
Quizá Átalo no era consciente de que Alejandro lo consideraba un rival peligrosísimo para consolidar su trono, el cual no estaba consolidado al 100%; tener a Átalo campando a sus anchas y con su sobrina y un hijo de ella, fruto de Filipo II, hacía que cuando Átalo quisiera, pudiera reclamar el trono para el hijo de su sobrina.
Átalo tenía influencia en el ejército macedonio, ya que era un general célebre y respetado; que el ejército se levantara contra Alejandro era muy difícil, ya que la ascendencia del nuevo rey sobre el mismo era grande.
Pero Alejandro sopesó la cuestión y no quiso que una guerra civil pudiera desangrar a la nación y menos que un advenedizo y enemigo suyo como era Átalo intentase deponerle de su trono, en el cual no estaba muy consolidado, así que posiblemente y personalmente, tomo las medidas necesarias para eliminar a Átalo y a todos sus parientes.

Asedio de la ciudad de Tiro por los macedonios
Autor: eljonies
Bibliografía:
- Wikipedia.
- Satrapa1.
- http://www.bloganavazquez.com/tag/atalo/.
- Cuaderno Historia 16, “Alejandro Magno”, Nº31.
- Biografía Alejandro Magno.
- Eljoines's blog
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Posiblemente de los mejores artículos, esta introspección me ha gustado.
Esto es igual a lo que le pasó Alejandro con Filotas y el padre Parmenio, que descubierta la conspiración de Filotas (tampoco se sabe mucho, más sobre la de los pajes) se envia la famosa carta a Parmenio, que era uno de los mandamases en retaguardia. Le envian 2 cartas, una de Alexandros y otra del hijo, parece que abrió primero la del hijo, cuando el protocólo manda que abran primero la real. Y la del hijo, era inventada por Alexandros, me parece, y la leyó y parece que quedó satisfecho.
Tal vez le comunicará, mediante manipulación, que algún plan habia salido bien. Ya no sé.
El asunto es que le dieron matarile, como tú dices, el padre estaba enterado de lo del hijo o fué al revés.Es que la casa real macedonia era muy bestia.
Saludos ElJoines, y felicidades por ser uno de los mejores, con premio incluido!!!!
Muchas gracias Coracinero por los elogios je,je; en cuanto a lo que me comentas Manolillo, la verdad es que la cogí de un foro, pero aunque debajo me ponía que era de la batalla de Hidaspes, las máquinas de asedio me dajaban mosca.
Volví a encontrarlo, pero no ponía mucho más y creo como tu, que más parecía del asedio de Tiro; he decidido cambiar la lámina por otra del asedio de Tiro, pero esta vez asegurándome de que no era de otra batalla o asedio.
Dejo para ártículos posteriores (¡en la variedad está el gusto!) el que he escrito sobre el último general macedonio que me queda, ¡Parmenión!, creo que me he pasado tres pueblos, ya que con tanto detalle para que quedara bien, pues me alargué a 26 páginas formato Word, y como comprenderás, me daba una pereza increíble poner 26 láminas, bufffffffffffffff; Átalo solo exigía poner ocho, así que ganó él ja,ja,ja.
saludos
sobresaliente, te daria puntos del mundo historia si supiera como se hace.
Gracias a Juan y a todos a los que les haya gustado, el esfuerzo merece la pena si la gente aprecia la labor realizada. ![]()
saludos
Normal, es lo lógico: lo que creo que hubiese hecho yo (si fuese valiente para ser rey; en Macedonia no era nada extraño ver a los reyes asesinados de forma continua y eso era un precedente importante). Además numerosos rumores y acusaciones, fundadas o no, vinculaban a Atalo con el asesinato de Filipo y Alejandro las tendría en cuenta. Alejandro hizó lo más lógico mando a gente a que lo apresaran (si podían hacerlo) o ejecutarlo (si lo primero parecia díficil, cosa previsible). Parte de los parientes de Átalo creo que fueron cosa de Olimpia, (las mujeres son mejores para conjuras...) después de todo ella tenía un caracter muy fuerte y era muy inteligente como para ver el peligro que representaba Euridice
Lo cierto es que no sabemos mucho sobre Atalo y ya era hora de que apareciese un trabajo sobre este. Así que Gracias.
Parmenión era más importante y , por lo que sabemos, un hombre de honor, además de inteligente como el mismo Alejandro. El asesinato o ejecución de este último devió de hacer mucho daño al mismo Alejandro: Por un lado dudaría en si Parmenión compartía la conspiración con su hijo, por otro perdía un gran general, además era motivo de recelo para otros generales. Gozó del favor de la asamblea ( Macedonios en armas) y por ello aplico esta condena. No queria arriesgarse a una guerra civil. Parmenión contaba, según los estudios de Hammond, con 180.000 talentos y miles de guerreros griegos. Además, estaba situado a retaguardía. El hecho de que Alejandro le confiase tanto dinero y tropas quiere decir que confiaba en su lealtad y en sus capacidades, cosa evidente; además debía tenerlo en buena estima. Creo que seria una decisión de las más dificiles de Alejandro y seguramente siempre le quedaría la duda sobre si Parmenión habría o no faltado a su lealtad. Yo tengo apreció a la figura de Parmenión y me gustaría creer que se habría mantenido leal...
Por otro lado lo cierto es que Aristóteles enseño a Alejandro el uso de la lógica. El sentido común decía en esta ocasión que no se podía correr el riesgo de una guerra civil. La muerte fue rápida y con juicio (en ausencia) se hizó así por miedo a que precisamente el ejército siguirá a Parmenión.
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Qué bueno, Eljo: vas a acabar escribiendo una auténtica enciclopedia de soldados griegos.
Una anotación: la última imagen, en cuyo pie indicas que es de Hidaspes, ¿no será más bien el asedio a Tiro? Más que nada porque hay unas murallas al fondo, y la de Hidaspes fue batalla de campo...