75 años de barbarie intelectual. Memoria histórica de Federico Garcia Lorca
El 5 de junio de 1898 nació en Fuente Vaqueros (Granada) un niño, cuyos padres, Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca le dieron un nombre que las más jóvenes generaciones estudiaran y recordaran como el poeta más importante de la historia del siglo XX español: este es FEDERICO GARCÍA LORCA.
Aun en su juventud, Lorca tuvo serios problemas de salud hasta que empezó a caminar a los 4 años de edad. Se aficionó a la pintura, a la lectura y a la poesía. Víctor Hugo y Miguel de Cervantes estaban entre sus autores favoritos, pues desde muy niño los leía. En cambio su vida de estudiante en Almería, donde estuvo asentado hasta 1909, no fue de lo más exitosa. Ya terminado el bachiller regresó a su capital natal de Ganada, donde comenzó la carrera en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada.

A los 20 años de edad, trasladado a Madrid viviendo ya en la Residencia de Estudiantes, publicó su primera obra “Impresiones y paisajes” y dos años después, en 1920, estrenó su primera obra teatral “El maleficio de la mariposa”. Ya en la residencia de estudiantes, donde conoció a otros muchos e importantes autores como son Rafael Alberti, Jorge Guillen, Buñuel y Dalí, entre otros, pintó los decorados de su primer drama “Mariana Pineda”. En 1928 publicó la revista “Gallo” y volvió a Granada, dejando atrás grandes recuerdos como sus amigos y sus aficiones (como el pedómetro).
Ya en Granada, terminó la carrera de Derecho, aunque no ejerció la labor de abogacía debido a su afición por la literatura. Antes de dejar España para ir a Nueva York escribe “Romancero Gitano” y “Canciones”.
Una vez en Nueva York (1929) escribe una de las obras más famosas “Poeta en Nueva York”, pero un año más tarde, antes de regresar a España, decide mover su estancia a La Habana (Cuba), y unos meses más tarde, antes de las Navidades regresa a España donde es recibido con la noticia de que su farsa “La zapatera prodigiosa” está siendo escenificada en toda España.
El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República Española. Meses más tarde, Fernando de los Ríos nombró a Lorca codirector de la compañía estatal del teatro “La Barraca”, donde se inspiró para escribir más obras de teatro, y se podría decir que las obras teatrales que le han hecho famoso, como “Bodas de Sangre” y “Yerma”.
Entre 1933 y 1936 escribió otras obras muy importantes, tanto poesía como teatro en las que hay que destacar “Diván de Tamarit”, “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”, “La casa de Bernarda Alba” y su última obra antes de su muerte, “La destrucción de Sodoma”.
Tras estallar la Guerra Civil en España, las embajadas de Colombia y México le ofrecieron el exilio debido a su homosexualidad y a su posición en la República, a lo que él se negó, decidiendo así quedarse en su ciudad natal. En agosto, tras varias semanas de acusaciones por parte de civiles que apoyaban el golpe se mudó a casa del también poeta pero falangista, Luis Rosales. Lorca siempre tuvo gran amistad con el fundador de la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, y se había manifestado como un hombre comunista, monárquico, libertador, tradicionalista y católico.
El 15 de agosto, Lorca recibió una denuncia anónima, y el gobernador civil de Granada, José Valdés Guzmán ordenó a Ramón Ruíz Alonso la detención del poeta para el día 16 de agosto.
La mañana del 16 de agosto varias personas de la Guardia Civil irrumpieron en la casa de la familia Rosales llevándose a Lorca.
Después de su muerte, varios autores han dado diferentes posiciones respecto a la muerte de Lorca. Ian Gibson, autor de múltiples obras que contienen el nombre del poeta como “Federico García Lorca I. De Fuente Vaqueros a Nueva York”, “Federico García Lorca II. De Nueva York a Fuente Grande”, “Federico García Lorca. A life”, “La muerte de Lorca”, “La represión nacionalista de Granada de 1936 y la muerte de Federico García Lorca” o “Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca”, tras la investigación realizada en Granada para finalizar su doctorado, dedujo que le fusilaron el 19 de agosto de 1936, en la región de Alfacar, en la carretera Víznar-Alfacar, en el paraje de Fuente Grande. Ante excavaciones realizadas, no se ha encontrado su cuerpo, ni ninguno de las personas con las que fue fusilado Federico García Lorca (Dióscoro Galindo (maestro), Francisco Galadí y Joaquín Arcollas (banderilleros)).
Nestares Caballero, asegura que le fusilaron el día 17 o 18 de agosto del 36. Según Caballero el lugar de asesinato y enterramiento de Lorca estaría a unos 400 metros más lejos de donde, siguiendo las indicaciones de Ian Gibson, buscó la junta de Andalucía en 2009. Según su obra, testimonios de lugareños y un mapa que dejó marcado el jefe militar de la región de Víznar, apoyan esta última ubicación.
Hoy en día, su cuerpo sigue enterrado, en algún margen de la carretera Víznar-Alfacar. Las propuestas de la izquierda política de este país de revivir la memoria histórica y abrir fosas para recuperar los cuerpos de las personas y juzgar a los culpables, están siendo rechazadas continuamente por la derecha política. Han pasado 75 años desde entonces, y aun así no se dan las órdenes para levantar el suelo.
“Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.” Federico García Lorca (1898-1936)
Romance Sonámbulo
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
--Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
--Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
--Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
--¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
Romance Sonámbulo a Fernando de los Ríos
Federico García Lorca, 2 de agosto de 1924.
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