Los primeros meses del año de 1910, fueron tiempos pasivos y tranquilos en la Ciudad de Cartago, Costa Rica, en el cielo el cometa Halley empezaba a aparecer majestuosamente, el cual luego de las 4 de la mañana y según crónicas de la época, su cola ocupaba todo el firmamento, pareciendo arañar las montañas, pero para los pobladores esto significa un mal augurio, debido al poco conocimiento que estos tenían del fenómeno, era en estos días que frase “señales en el cielo desgracias en la tierra”, toma un significado más profundo en la gente.