Los campos de prisioneros aliados después de la IIGM

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Wilhelm Keitel
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Decurión
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Desde: 17 Ago 2009

Dada la confusión que dió origen a este tema he decidido editarlo totalmente.

Escrito por Sergio_Domingo:

En los últimos meses  de la SGM el ejercito alemán luchaba desesperadamente  contra el avance arrollador del ejercito ruso, se trataba de que la mayor cantidad de civiles huyeran a Occidente, así como los soldados buscaban rendirse a las tropas norteamericanas, inglesas, francesas o canadienses, caer en manos rusas era los mas parecido a una condena a muerte.

Cinco millones de prisioneros se encontraban en las zonas Americana y  francesa, donde fueron apiñados en corrales rodeados de alambradas, la tierra que pisaban no tardo en transformarse en  un lodazal de morbo e inmundicia, expuestos a la intemperie,  carentes de letrinas y agua corriente,  y subalimentados  los prisioneros pronto comenzaron a morir de hambre y de enfermedades . Se calculan que murieron 800.000 en la zona americana y 250.000 en la francesa a partir de Abril de 1945.

Cuarenta años despues de terminada la guerra un escritor canadiense llamado James Bacque fue quien abordo el tema y  desentraño la verdad. Bacque entrevistaba a un ex prisionero alemán  pues estaba escribiendo una biografía de un héroe de la resistencia francesa, donde el hombre le comenta que el 20/25 % de los prisioneros alemanes habían muerto , lo que asombra a Bacque y decide iniciar una investigación que plasma en el libro “Other Losses”  (otras bajas)  que lamentablemente nunca tuvo su edición en castellano.

Con la ayuda del Coronel Fisher, Bacque escudriño los expedientes del ejercito de EEUU, conservados en los archivos nacionales de Washington y luego examinó los archivos de los ejércitos ingles canadiense y francés, llegando a esta conclusión:

“ingentes números de hombres de todas las edades, además de algunas mujeres y niños, murieron de frío, de condiciones antihigiénicas, de enfermedades y de hambre, en los campos norteamericanos y franceses de Alemania y de Francia .....Sin lugar a dudas las victimas ascienden, a más de 800.000, casi seguramente a mas de 900.000 y  muy posiblemente a mas de 1.000.000. Sus muertes fueron causadas deliberadamente  por oficiales del ejército  que disponían de suficientes recursos para asegurar el sustento y la supervivencia de los prisioneros”.

Por esta situación protestaron desde el primer ministro de Canadá Mackenzie King hasta el Mariscal de Campo Bernard Montgomery quien solicito un trato mas humano para los alemanes, todas estas peticiones fueron desoídas .

La situaciones mas repetidas en los campos era las siguientes

Los prisioneros no fueron registrados a su llegada ni durante su permanencia-

Los campos fueron vigilados con focos  de luz.Cualquier intento de fuga era respondido con fuego a matar-

También hubo casos en los que se disparo sin causa contra los prisioneros-

Los prisioneros se instalaron a pesar del frío y la lluvia sobre el suelo raso sin techo alguno. Se le prohibió construir alojamientos .No fueron entregadas tiendas de ningún tipo a pesar de que esta comprobado que los norteamericanos disponían de ellas –

Los prisioneros se cavaron agujeros para si  en los que poder cobijarse de la intemperie. También en algunos casos estos agujeros fueron destruidos y el suelo aplanado.-

No había instalaciones de limpieza, hechas de hoyos y de madera , estaban junto a las vallas, donde los prisioneros no dejaran de ser vigilados-

Durante los primeros momentos no había alimentos ni agua a pesar de estar el río Rin a 200 Mts.

La Cruz Roja no pudo acercarse a los campos  pues no eran considerados prisioneros de guerras los soldados alemanes, se los llamaba .”Disarmed enemy forces” DEF –

Los enfermos y los heridos fueron insuficientemente o nada atendidos mientras los hospitales cercanos  no eran utilizados-

Como personal de vigilancia fueron contratados extranjeros (polacos , rusos) que diariamente humillaban, maltrataban, y torturaban a los prisioneros.

Todos esto aparentemente respondía a un plan pensado por Henry Morgenthau Jr  secretario del tesoro en la administración Roosevelt , el cual consistía en transformar a Alemania en un país netamente agrícola , desmantelando su aparato industrial. Pero quien específicamente cometió un genocidio con los prisioneros fue Dwight David Eisenhower jefe del estado mayor de EEUU, quien mando a construir campos vallados en la parte occidental del Rin.

En 1970 en la localidad de Bretzemheim , Otto Schmitt miembro de las fuerzas armadas intento hacer excavaciones en un lugar que había sido campo de concentración de prisioneros, ante la gran cantidad de pertenencias de los mismos encontrados por campesinos alemanes, pero le fue impedido seguir con sus trabajos. La administración local  le impidió por ley que continuara sus investigaciones.

EEUU reconoce 5000 muertos en estos campos y Alemania entre 5000 y 10.000, la verdad esta muy lejos, es difícil de explicar que quienes lucharon por la libertad, la paz, la democracia, hubieran cometidos crueles excesos.

 

Eisenhower, principal responsable del genocidio

 

                         James Bacque

El campo de Sinzig con más de 300.000 prisioneros en una toma del 25/4/1945

Fuentes: Revista Revisión nº 3 Noviembre 1993.

http://es.geocities.com/web_odessa/articulos/camps.html

Escrito por Oberstleutnant:

 

En uno de sus libros comenta en ex prisionero de guerra sobreviviente.

 En escritor canadiense James Bacque ha escrito dos libros "Other losses" publicado en Toronto en 1989 y "Crimes and Mercies" en Londres 1997. En ellos habla del maltrato sufrido por los pricioneros alemanes en los campos de concentración aliados.

Uno de los prisioneros alemanes, de nombre Charles von Luttichaum testificó sobre las condiciones de uno de los campos americanos:
Las letrinas eran solo troncos arrojados sobre zanjas cerca del alambre de púas. Para dormir todo lo que podíamos hacer era cavar un pozo con nuestras manos, luego ceñirse todos juntos en el agujero. Estábamos apretujados todos juntos. Debido a la enfermedad, los hombres debían defecar en el suelo. Pronto, muchos de nosotros estábamos muy débiles para sacarnos nuestros pantalones primero. Así que nuestra ropa estaba infectada, y también el barro por donde teníamos que caminar, sentarnos y acostarnos. No había agua al principio, salvo por la lluvia, luego después de un par de semanas podíamos obtener un poco de agua de un tubo de subida. Pero ninguno de nosotros tenía nada con qué llevar el agua, entonces sólo podíamos beber unos pocos tragos después de horas de hacer fila, algunas veces por toda la noche. Teníamos que caminar entre hoyos en la tierra blanda debido a lo que habíamos cavado, asi que era fácil caerse a un hoyo pero difícil salir después. La lluvia era casi constante en esa parte del Rín aquella primavera. Más de la mitad de los días teníamos lluvia y más de la mitad de los días no teníamos qué comer. El resto teníamos un poco de raciones K (raciones del ejército estadounidense que incluían las 3 comidas del día). Yo podía ver del paquete que los americanos nos estaban dando 1/10 de las raciones que les daban a sus propios hombres. Así que al final recibíamos quizás el 5% de la ración normal del ejército americano. Me quejé al Comandante del campo americano que él estaba violando la Convencion de Ginebra, pero me dijo: "Olvídate de la Convención! Uds. no tienen derechos!" Dentro de unos días, algunos de los hombres que llegaron saludables al campo ahora estaban muertos. Ví a nuestros hombres arrastrando muchos cuerpos hasta la puerta del campo, donde ellos eran arrojados uno arriba del otro en camiones, que los llevaban fuera de ahí. ("Other Losses" pág. 38)
LAs raciones de comida que le daban los aliados a los prisioneros eran de 600 a 800 calorías diarias, esto hacía que miles de prisioneros murieran de hambre.

Un canadiense William Kreuznock reportó que los  guardias de uno de los campos disparaban ráfagas de ametralladora por la noche contra los prisioneros.

Algunas fotos más.

Las condiciones en los campos soviéticos era peor. La imbecilidad humana no parece tener límites, los genocidios o sus intentos son algo común en nuestra historia moderna, el Armenio, el Judío, el de los alemanes del Volga, el Holodomor (el mayor de la historia), hasta en épocas recientes como el de los Balcanes. El trato a los prisioneros alemanes, tanto como el de los alemanes a los soviéticos, etc.

Cuando hice mi informe sobre el genocidio de los alemanes del Volga, tenía pensado seguir con el Holodomor y luego el Armenio. Pero indagar sobre estos temas es un golpe a la moral, así que desistí de hacer el resto. EL genocidio no es patrimonio único de los nazis, lamentablemente es "patrimonio" de la humanidad, en cuanto no conozcamos toda la historia y toda la verdad se seguirán repitiendo. 


Editado por Oberstleutnant el 4/11/2010 

 


        

"no se ha inventado nada mejor q la estupidez para creerse inteligente" - A.N.   

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Desde: 20 Oct 2010

Hola Keitel.

No soy un experto en este tema, sé por supuesto, que muchísimos prisioneros alemanes en Rusia no volvieron nunca ( de los de Stalingrado se habla de sólo 5.000), pero también fueron muchísimos los prisioneros rusos que no volvieron de Alemania y para peor, muchos de ellos fueron a parar a Siberia, junto con los alemanes!

También tengo entendido que Eisenhower y Patton trataron de diversa forma a los prisioneros alemanes.Según he oido, Eisenhower dejó morir de hambre a muchísimos ( no lo puedo asegurar) en campos al aire libre. Patton en cambio, los liberó micho más rápido, por lo menos así he oído.

Según las memoris de Freytag von Loringhoven ( uno de los ayudantes del General Krebs que escapó del búnker) cuando cayó prisionero no me acuerdo bien dónde aunque del lado occidental, por supuesto, le dieron a él y como a diez prisioneros más una lata de arvejas o judías como dicen en España.

Pero detalles de este tema no tengo.Creo que había un topic en el "viejo" foro sobre esto, pero no recuerdo quién lo inició.

Estimado Generalfeldmarschall, no soy una enciclopedia!

Saludos.  

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

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Desde: 20 Oct 2010

Agrego: de lo que sí estoy seguro es que en Sachsenhausen , luego de la guerra, los soviéticos internaron gente, es decir, el campo no se cerró. Eso te lo explica el guía ( no me preguntes su nombre, je, je, je).-

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

Wilhelm Keitel
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Desde: 17 Ago 2009

Vaya, que lástima. A tenor de tu indignación ante el tema propuesto por otro usuario creí que poseías datos suficientes para explicar una reacción así. Veo que me equivocaba... En el futuro, procura recordar este tema para acomodar tus intervenciones a un registro normal y agradable para todos, aquí no estamos para aguantar pataletas de nadie...

Intentaré añadir yo mismo alguna información esta semana o la siguiente. Seguramente aproveche para añadir un artículo de Jagerxxx de temática relacionada.

Un saludo

 


        

"no se ha inventado nada mejor q la estupidez para creerse inteligente" - A.N.   

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Desde: 20 Oct 2010

Lo que dije antes era que estaba cansado de oir hablar de los crímenes de unos y no de los otros, pero el tema concreto de qué pasó con los prisioneros alemanes en poder de los angloamericanos, no lo conozco.

Sí puedo decir que poco se habla de Hamburgo, Tokio, Dresde, Hiroshima, Nagasaki. Que poco se habla de las fosas de Katyn, que poco se habla de las violaciones masivas de mujeres ( alemans y no alemanas) por parte de la soldadesca soviética en Alemania en 1945. Pero no me puedes obligar a desarrollar un tema que no conozco.

Así que nada de pataletas, por favor, soy grande.

Saludos!

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

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Desde: 17 Ago 2009

Wilhelm Keitel ha escrito

Intentaré añadir yo mismo alguna información esta semana o la siguiente. Seguramente aproveche para añadir un artículo de Jagerxxx de temática relacionada.

Un saludo

También hay un muy buen tema de Sergio_domingo en el foro viejo, con algunas aportaciones mías. http://historia.mforos.com/1314198/7675660-el-holocausto-aleman-prisioneros-de-guerra/?marcar=prisioneros Si no puedes subirlo lo puedo hacer yo si quieres ( A partir del jueves voy a tener algo más de tiempo).

Efe1: Keitel no quiso obligarte a desarrollar el tema. Nadie te puede obligar a eso. El sólo abrió este espacio para que puedas explayar aquí tus conocimientos y lo hizo teniendo en cuenta la reacción que tuviste en un tema abierto por otro usuario.

Un saludo.

 



"Gott mit uns"
 

Wilhelm Keitel
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Decurión
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Desde: 17 Ago 2009

Pues gracias por recordármelo Oberst, porque me acordaba de ese otro más antiguo pero no del que tú citas... Podemos mirar de unir el de Jagerxxx y el de Sergio aquí (y ya después metería yo un pequeño comentario a mayores). O también poner sólo el de Sergio (que le va el tema como anillo al dedo) y abrir uno distinto para el de Jagerxx. Creo que esta última sería mejor solución, porque son temas con posibilidades de desarrollo suficiente para tenerlos en hilos distintos...

En cualquier caso, como puedes editar perfectamente mi mensaje, haz como veas... Si cuando tú puedas aún no lo he hecho yo, adelante con ello!

 

Un saludo!

 


        

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Wilhelm Keitel
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Decurión
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Desde: 17 Ago 2009

Lo prometido es deuda, de manera que aquí traigo un artículo sobre el tema. Posiblemente lo suba en unos días a la web, así que si me hiciérais el favor de criticarlo para poder mejorarlo os estaría muy agradecido. Sin más, aquí os lo pongo:


  Este informe tratará las condiciones de vida a las cuales estaban sometidos los alemanes en poder de los aliados occidentales, especialmente los americanos, durante el período inmediatamente posterior al cese de las hostilidades en Europa (7 de Mayo de 1945). Pocas veces se ha silenciado tanto un caso así, de manera que hasta hace apenas 30 años no existía un solo libro que tratase este tema de manera exhaustiva. Este hecho sin duda debe entenderse dentro de la campaña de desinformación histórica que comenzó en Europa apenas se eliminaron los medios de comunicación alemanes.
  Me gustaría empezar hablando de los motivos;  preguntándonos qué puede hacer que un hombre desee la muerte de otros hombres inermes. Según afirma J. Bacque en su libro “Other Losses” (fuente principal de este texto), la razón es el odio. Odio de Eisenhower y los oficiales americanos hacia los alemanes. Es este un punto relativamente fácil de asimilar, especialmente si conocemos de otros casos similares en las FF.AA. de los aliados.
 

Eisenhower odiaba a los alemanes. En una carta a su mujer Mamie, fechada en Septiembre de 1944, le decía "¿Por qué? Porque el alemán es una bestia". En agosto, delante del embajador británico destinado en Washington, dijo que todos los 3.500 oficiales del alto mando alemán debían ser exterminados. Ike extendería esta intención a todos los líderes del NSDAP, de alcaldes para arriba, además de la totalidad de miembros de la Gestapo. 1

En mayo de 1943 Eisenhower, en la posdata de una carta incluida en los “Papeles de Eisenhower”, se quejaba de la enorme cantidad de prisioneros alemanes hechos en Túnez. Sus palabras fueron “es una pena que no hayamos podido matar más”.2


  Es probable que este odio se exacerbase más y fuese “más justo” (a ojos de los soldados americanos) cuando sus medios de información cubrieron la liberación de los campos alemanes. Puede verse el ejemplo de los asesinatos de Dachau.
   Antes del final de la guerra ya había sucedido algún caso de muerte entre los prisioneros alemanes, debido principalmente a las infrahumanas condiciones de transporte (hacinación en contenedores o en vagones de tren). Pero, en general, los prisioneros era bien tratados (véase este tema http://www.mundohistoria.org/temas_foro/segunda-guerra-mundial-aspectos-...), por diversos motivos; por reciprocidad por parte de los alemanes, para animar a la deserción al restro de los soldados alemanes etc. Hacia el final de la guerra y después de éste, la situación cambiaría drásticamente.

 

En Marzo [1945], mientras Alemania estaba siendo partida como una nuez entre los rusos y los aliados occidentales, un mensaje, firmado por Eisenhower, propuso el abandono de la Convención de Ginebra, la creación de una nueva clase de prisioneros, los cuales no serían alimentados por el Ejército [Americano] después de la rendición germana. En el mensaje, fechado el 10 de Marzo, se lee: "Aunque se pretende colocar la responsabilidad de alimentar y mantener a todos los prisioneros de guerra de los aliados (en referencia a los alemanes en manos de los aliados) así como a los desplazados en las autoridades alemanas, se prevé que, en el estado caótico que probablemente surgirá esto demostrará estar fuera de sus capacidades y que los Aliados tendrán que proporcionar grandes cantidades de comida hasta su repatriación [la de los desplazados]. El compromiso adicional derivado de declarar a las Fuerzas Armadas alemanas como prisioneros de guerra [POW], que consiste en proveerles de las mismas raciones que las tropas aliadas estarían fuera de la capacidad de los Aliados, incluso si todos los recursos alemanes estuviesen disponibles. Además, no permitiríamos que las raciones percibidas por las Fuerzas Armadas Alemanas fuesen mayores que las percibidas por la población civil. Los prisioneros capturados después de VE [día de la Victoria en Europa] serán llamados "fuerzas enemigas desarmadas" (FED), siendo mantenidas por el Ejército alemán bajo la supervisión de las Fuerzas aliadas.3



  Es necesario comentar que no sólo no existía ninguna autoridad alemana tras la rendición del 7 de mayo del 45, sino que fueron precisamente los aliados quienes se opusieron rotundamente a la creación de una autoridad semejante (ya fuera militar, civil o de cualquier otro tipo). Puede consultarse y comprobarse esto por ejemplo en las memorias de Dönitz, máximo responsable de la nación alemana después del deceso de Hitler.
  Es por esto que la pretensión aliada no podía ser otra que la de crearse un marco seudolegal bajo el cual poder negar unos derechos mínimos a sus prisioneros, con el añadido hipócrita de delegar las funciones de manutención de sus propios prisioneros en una autoridad alemana que ellos mismos no iban a permitir.
Este descargo de responsabilidades sobre el papel concuerda perfectamente con la labor de ocultación que denuncia J. Bacque. Según este autor, el General Everett S. Hughes tuvo un papel principal como  mano derecha de Eisenhower (Special Assistant). Éste esctribiría el 31 de Mayo del 43:

Tengo dificultades para conseguir que las raciones de POW alemanes... disminuyan. 4


  Hughes habría advertido a Eisenhower sobre la importancia de no cursar órdenes por escrito sobre la cuestión de las raciones de los prisioneros alemanes.  
También cabe destacar que Eisenhower, tanto en sus memorias como en el documento anteriormente citado, trata de describirse a sí mismo como preocupado por la supervivencia de los alemanes. Se puede citar por ejemplo:

Los norteamericanos, desde luego, no permitirían morir de inanición ni a sus enemigos de la víspera, y asumirían voluntariamente la tarea de alimentarlos [...] 5


  Posteriormente confrontaremos las palabras de Eisenhower con las de otro americano, testigo de la realidad del trato americano hacia los alemanes.
  Por lo de pronto, las recién creadas "FED" ascendían a más de dos millones de personas6, que debían ser establecidas en algún sitio, o mejor dicho, debían ser encerradas en algún lugar. Las características de estas prisiones se describían sucintamente en la siguiente orden firmada por Eisenhower:

El 21 de Abril de 1945 otro mensaje del SHAEF, firmado "Eisenhower", decía que los nuevos recintos de prisioneros "no proporcionarán ningún refugio ni otras comodidades".7



  Según esta orden, estos recintos debían ser sólo temporales, pero en realidad ni siquiera hubo algún proyecto de construir ningún tipo de albergue o edificación. De esta manera la configuración de los campos no dejaba de ser terrible; una enorme explanada de tierra yerma, rodeada de alambre de espino con torretas de vigilancia y focos para evitar toda posible fuga. Los prisioneros, desprovistos de todo material de construcción, no podían ni levantar simples chabolas, de modo que optaron por cavar hoyos en el terreno. Un agujero con un tejado improvisado de palos, alambre y mantas era uno de los mejores refugios, pese a inundarse cada vez que llovía.
  De esta manera, se construyeron decenas de campos, especialmente en Francia, y en Alemania, en las riberas del Rhin:



Mapa de localizacion de los campos (Extraído de"Other Losses")




   La Cruz Roja trató de inspeccionar estos campos, pero se le denegó el acceso en base al tecnicismo de que no tenía autoridad a la que informar (dada la desintegración de la Autoridad alemana perpetrada por los Aliados). En general, durante todo el período de IIGM el trato a los cautivos se basó en la humanidad de los ejércitos y en la posibilidad de venganza en los soldados hechos prisioneros por el enemigo. Una vez que  esta posibilidad de venganza por parte de Alemania se hizo imposible (por su derrota)  empezó el calvario de los prisioneros alemanes.
  Esto queda demostrado en base a la siguiente fuente, recogida por J. Bacque:

"La comida era muy satisfactoria, hasta mayo del 45, cuando los reglamentos fueron cursado para todos los comandantes de campo para disminuir las raciones". Informe de las actividades del Comité internacional de la Cruz Roja en los EE.UU., Departamento de Estado, NARS Washington.


  Incluso se llegó al extremo de prohibir a trenes de suministros de la Cruz Roja llegar hasta los campos, bajo pretexto de que los almacenes de suministro estaban llenos. 8


  De tal manera, debía suceder lo que estaba planeado por Eisenhower y sus secuaces; privaciones, hambre, sed, enfermedades y muerte. La realidad de estos campos, contada tanto por testigos alemanes como aliados, es atroz. De entre todos los posibles relatos expondré  unos pocos solamente:

   Impresiones del Coronel del Ejército de EE.UU: James B. Mason:

"El 20 de abril fue un día de muy mal tiempo, alternando lluvia,nieve y aguanieve con vientos cortantes vientos del Norte que barrían las planicies del valle del Rhin, donde se encontraban los recintos. Apiñados para conservar el calor, detrás del alambre de espino, 100.000 hombres pálidos y demacrados estaban hundidos hasta las rodillas en el barro, cubiertos de sucios uniformes de color verdegrís. Aquí y allá había manchas blancas, que vistas más de cerca se descubrían como hombres con las cabezas o brazos vendados, vestidos en mangas de camisa. El Comandante de división alemán denunció que los hombres no habían comido nada los dos últimos días, y que la provisión de agua era un grave problema- aunque el Rhin, bajando con su cauce lleno, estaba sólo a 200 yardas [unos 180 m]. 9




Campo de Sinzig a la ribera de Rhin, en primavera de 1945. La mortalidad en este tiempo era de un 30% anual (Baqcue)

(Foto del US. Army)



  Testimonio del recluso alemán de ascendencia americana Charles Von Luttichau:

Las letrinas eran solo maderos arrojados sobre fosos al lado de la alambrada. Para dormir todo lo que podíamos hacer era cavar un agujero en la tierra con nuestras propias manos y después apretujarnos en el agujero. Estábamos muy juntos, apiñados. Debido a las enfermedades, los hombres debían defecar en el propio suelo. Pronto muchos de nosotros estábamos demasiado enfermos para quitarnos antes los pantalones. De manera que nuestra ropa estaba infectada, así como el barro por el que caminábamos, nos sentábamos y donde nos acostábamos. Al principio no teníamos nada de agua, excepto la lluvia, y después de un par de semanas pudimos conseguir un poco de agua de una fuente. Pero la mayoría de nosotros no tenía nada para acarrearla, de manera que sólo podíamos obtener algunos tragos después de horas de cola, algunas veces incluso de noche. Teníamos que caminar entre los agujeros cavados en la tierra. Era fácil caerse en uno, pero difícil salir. Aquella primavera la lluvia fue casi constante en aquella parte del Rhin. Más de la mitad de los días no recibimos comida. El resto, recibíamos un poco de ración K [ración diaria de un soldado de EE.UU.]. Pude ver, por el envoltorio, que nos estaban dando la décima parte de la ración que les daban a sus propios hombres. De manera que al final conseguíamos quizás sólo un 5% de una ración normal del Ejército de EE.UU. Me quejé al comandante americano del campo de que estaban violando la Convención de Ginebra [establece que los prisioneros deben ser alimentados igual que las tropas base del país captor] pero me dijo " Olvida la Convención. Vosotros no tenéis ningún derecho". En unos pocos días algunos de los hombres que habían entrado sanos al campo estaban muertos. Vi a nuestros hombres arrastrando muchos cadáveres hacia la puerta del campo, donde se los tiraba en camiones que se los llevaban.10




Campo de concentración americano (US Army)

 

  Extracto del informe del capitán Julien, del Troisieme Regiment de Tirailleurs Algeriens:

Esto es exactamente igual que Buchenwald y Dachau11


  En suma, Baqcue ha cifrado las víctimas en base a informes de los comandates aliados de los campos. Según esto, baqcue cifra las víctimas como seguras en más de 800.000, casi con seguridad mayores de 900.000 e incluso probablemente un millón. Como hemos visto, sus muertes sucedieron con conocimiento de los oficiales del ejército, los cuales disponían de suficientes suministros para mantenerlos con vida.

 


Soldado de EE.UU. contempla uno de los campos. Porta una de las famosas Thompson del Ejército de EE.UU. (US Army)

 

 

Campos de concentración americanos. Prisioneros cavando hoyos para refugiarse (US Army)



  La obra de J. Bacque ha sido criticada por ciertos historiadores. Aquí nos basaremos en un artículo de Stephen Ambrose, biógrafo de Eisenhower, para caracterizar someramente esta postura antagonista.12
  En líneas generales, critica la falta de experiencia de Bacque, ya que éste, pese a ser historiador, no había publicado anteriormente ningún otro trabajo histórico.
Ambrose concuerda con Bacque en que Eisenhower odiaba a los alemanes, pero que este hecho, por sí sólo, no asegura que exterminara a los prisioneros en su poder. Esto, vaya por delante, es totalmente razonable.
  Para refutar las tesis de Bacque tacha su metodología estadística (sic) como errónea (haciendo una vaga referencia a uno sólo de documentos utilizados por Bacque) pero no se atreve a negar que las condiciones imperantes en los campos fueran distintas a las descritas por los testigos directos. Simplemente, en opinión de este historiador, un número considerable de prisioneros debieron aprender a alimentarse de sustancias etéreas para no morir, dado que apenas sí eran alimentados por sus captores.
  Ambrose confirma efectivamente que se les negó suministros a los prisioneros (incluída la historia  antes citada del tren), pero no por las razones que argumenta Bacque (que existía un plan premeditado para matarlos de inanición) sino porque la carestía de alimentos en Europa era tan grande que prefirieron darle antes estos alimentos a la población civil antes que a los prisioneros alemanes.
  Esto podría resultar comprensible caso de que fuera verdad, pero lo que pasa es que probablemente sea falso, principalmente por dos motivos.
Uno es que, según las fuentes de Bacque, los alimentos eran más que suficientes. Se puede citar:
 

Como dijo Hughes [el Special Assistant de Eisenhower] el 19 de Marzo, después de visitar los enormes depósitos de suministros en Nápoles y marsella: "(Marsella es) lo mismo que en Nápoles. Más suministros de los que jamás podremos utilizar. Se extienden hasta donde la vista alcanza."13

 

   O también:

Había mucho más trigo disponible en las áreas combinadas de Alemania Oeste, Francia, gran Bretaña, Canada y EE.UU. que la cantidad disponible en 1939 en las mismas áreas. Esto se debió a que el aumento de producción de trigo en Norteamérica y Gran Bretaña  excedió para compensar la pérdida de producción en Alemania del Oeste y Francia.14


  Pero claro, es evidente que tratar de refutar una crítica en base al documento refutado no es tan idóneo como refutarla en base a una tercera fuente de carácter imparcial. Aquí llegamos también al segundo motivo que refuta la excusa propuesta por Ambrose.
Hemos hablado de la intención de Eisenhower de aparecer como un hombre sensible, preocupado por la suerte de los civiles alemanes en la posguerra. Hemos citado anteriormente:

Los norteamericanos, desde luego, no permitirían morir de inanición ni a sus enemigos de la víspera, y asumirían voluntariamente la tarea de alimentarlos [...] 5


   Aunque se puede notar esta intención en todo este capítulo de la citada obra, dicho sea de paso.


  Ahora bien, ¿Corresponde esto al trato real del ejército americano para con la población alemana? Desgraciadamente no.
 Charles Lindbergh, famoso aviador norteamericano, viajó a Alemania apenas se hubo firmado la rendición alemana. La misión que le fue encomendada no guarda relación con éste tema, pero, en su diario, Charles escribió muchas de las anécdotas que vio con sus propios ojos. Aquí se transcriben algunas:

 

Nos detuvimos a comer en un hospital de campaña americano. Como la carretera de Zell-am-See pasa a pocas millas de Berchtesgaden, decidimos dar un rodeo para ver el Cuartel General de montaña de Hitler. Para orientarnos, debimos hacer preguntas a un grupo de soldados alemanes, desarmados y, evidentemente, en el camino de regreso a sus hogares. Nos orientaron lo mejor que pudieron, y no observamos señal de resentimiento en sus ojos. Daban la impresión de ser hijos de pacíficos granjeros.
Les di un paquete de cigarrillos. Con esto infringí uno de los "reglamentos" recientemente promulgados por nuestras autoridades militares, que prohíbe hacer regalos a los alemanes. No debe haber "fraternización". No se puede, ni siquiera, estrecharles las manos, ni darles un barrita de chocolate a los niños. Creo que esta actitud es equivocada y que, con ella, perderemos más que ganaremos. Además, incluso dudo que sea posible hacer durar estos "reglamentos" absurdos. O mucho me equivoco, o un soldado americano hablará con una chica alemana y bromeará con un niño alemán, sean cuales fueren los 'Reglamentos" ideados por el Mando.15

Vemos un puesto de la Cruz Roja y nos detenemos a tomar café y unas galletas. Ha sido instalado en una estación de gasolina medio destruida y completamente abandonada, a un lado de la autopista. Muchachas uniformadas de la Cruz Roja distribuyen comida y café caliente. Varios niños alemanes, evidentemente hambrientos, están por allí cerca a la espera de algún trozo de galleta que quede sin comer (Nuestros "reglamentos" de Ocupación prohíben darles comida). Cuando nos vamos, dejo una galleta al lado de mi vaso. Unos segundos más tarde, vuelvo la vista; la galleta ha desaparecido. 16

Cenamos en Besigheim, con una unidad de la 100 División. Hay niños alemanes mirando desde fuera. Nuestros "reglamentos" nos prohíben darles de comer, a pesar de que a nosotros nos sobran los alimentos. Es difícil mirarles a la cara.17


  También es posible encontrar en sus diarios una experiencia directa con los campos de concentración americanos.

 

Fuimos a Freising, donde el tercer Ejército americano ha organizado una "jaula" o campo de detenidos. [...] Almorzamos con el Teniente coronel encargado del campo de concentración; un hombre que daba la impresión de ser duro y frío. Le pregunté por la alimentación de los prisioneros alemanes: "les damos lo que otros alemanes traen; lo echamos en un barreño, sea lo que sea. No se les da ni comida americana ni medicinas americanas; esto se lo puedo asegurar".
Le hablé del hombre que padecía diabetes.
[un prisionero alemán anteriormente citado]
"¿Qué haría usted?" me preguntó fríamente.
"Bien... No creo que le dejara morir. Después de todo, este hombre vino aquí por su propia voluntad."
"No, no quiero que se muera aquí. Antes de que se muera, le echaremos a la calle".18



  Según Lindbergh, los alimentos no sólo sobraban, sino que además, existían órdenes superiores (un reglamento como hemos citado más arriba) para evitar que los soldados diesen comida hasta a los propios civiles alemanes. Es obvio que tanto Eisenhower como otros responsables aliados no tenían la menor preocupación por la población alemana, sino que tales aseveraciones eran un ejercicio de hipocresía propagandística, ya que conocían bien el efecto negativo que tendrían tales atrocidades sobre la opinión pública, y no debemos olvidar que Ike, ya desde finales de la contienda, pensaba en su candidatura a la presidencia del Gobierno de EE.UU.

 


  Sin duda éste es un pequeño informe para la enorme magnitud del tema, pero espero que sirva como punto de partida y de unos cuantos puntos clave en el tema.

 


   Fuentes:


  1.    James Bacque, “Other Losses”, Ed. Prima Publishing, p. 23
  2.    J. Bacque “Other Losses”, Ed. Prima Publishing, p. 157
  3.    J. Bacque “Other Losses”, Ed. Prima Publishing, p. 25
  4.    J. Bacque “Other Losses”, Ed. Prima Publishing, p. 20
  5.    Dwight. D Eisenhower "Cruzada en europa" Ed. Altaya 2008 p.485
  6.    Según los documentos de los propios americanos (Daily PW Report del 30 de abril del 45), los prisioneros alemanes ascendían a un total de 2.062.865 personas.
  7.    J. Bacque, op. cit., p. 32
   8.    J. Bacque, op. cit., p. 75
  9.    J. Bacque, op. cit., p. 36
  10.    J. Bacque, op. cit., p. 38
  11.    J. Bacque, op. cit., p. 87
  12.    Artículo publicado por S. Ambrose en la revista del NY Times el 24 de febrero de 1991
  13.     J. Bacque, op. cit., p. 32
  14.    J. Bacque, op. cit., p. 25
  15.    C. Lindbergh, “Los diarios de guerra”, Ed. Altaya 2008, p. 539
  16.    C. Lindbergh, “Los diarios de guerra”, Ed. Altaya 2008, p. 547
  17.    C. Lindbergh, “Los diarios de guerra”, Ed. Altaya 2008, p. 548
  18.    C. Lindbergh, “Los diarios de guerra”, Ed. Altaya 2008, p. 554

  La traducción de los pasajes del libro “Other Losses” ha sido realizada por el autor del artículo (WK).

  Se han introducido aclaraciones a las citas en color negro y entre corchetes. Los paréntesis aparecen en el original de la cita.

 

Un saludo!

 


        

"no se ha inventado nada mejor q la estupidez para creerse inteligente" - A.N.   

sigpro
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Legionario Inmunis
Desde: 20 Oct 2010

Algo debió cambiar en las mentes yanquis sobre el trato a los alemanes, ya que el rencor que hay en los países "liberados" por la URSS contra la URSS es infinito, mientras que no conozco casos de odio, revueltas, etc contra los aliados occidentales en Alemania.

De hecho, creo que Alemania fue la mayor beneficiada del Plan Marshall.

Un saludo.

efe1
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Usuario Expulsado
Desde: 20 Oct 2010

Y...., yo creo que entre Guatemala y Guatepeor, los alemanes eligieron lo primero.........

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

sigpro
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Legionario Inmunis
Desde: 20 Oct 2010

Mejor caer entre las hordas de "negros y fabricantes de neveras" que en las "horas asiáticas de raza inferior", ¿Goering, Goebbels, Streicher o Rosenberg lo habrían dicho así?

Al menos los yanquis tuvieron -tras un periodo de ceguera inicial- la visión amplia de que les convenía tratar bien a los alemanes. Al fin y al cabo, hasta que no volvieran a tener algo, tendrían que comprar sus productos. Algo es algo.

No en cambio los soviéticos, que sólo querían tener más gente engañada con el comunismo.

Un saludo.