Las Facciones de la Inglaterra de la "Reina Virgen"

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Desde: 25 Ene 2015

Autor:  Galland

 

Eduardo Vl, el hijo que tan ardientemente había esperado Enrique VIII, llevaba reinando siete años. En este lapso, los poderosos nobles empujaron el país en diversas direcciones, pero en cualquier caso se acentuó el protestantismo de Inglaterra. Su primer ministro al final de su reinado fue John Dudley, duque de Northumberland (1502-1533). 

Mandó ejecutar a los nobles que se le oponían y logró el control total del país a la muerte del rey. Lady Jane Grey (1537-1554), bisnieta de Eduardo VI, había casado con uno de los hijos de Northumberland, y además era protestante. Y entonces Northumberland la proclamó reina, no sin contrariar grandemente su voluntad. El plan falló. María, hermanastra mayor de Eduardo VI e hija de Enrique VIII y de su primera esposa, Catalina de Aragón, era la heredera lógica del trono y la favorita del pueblo, que veía en ella a una inocente maltratada. 

No halló inconveniente en ser aclamada como María I, y no tardó en lograr la ejecución de Northumberland. Lady Jane Grey, que no tuvo la menor responsabilidad ni observó mal comportamiento, también fue ejecutada al año siguiente. Si María tuvo una infancia y una juventud desdichadas, su reinado no conoció mejor suerte. Era una católica convencida (una de las razones por las que Northumberland había tratado de excluirla del trono) y trató de devolver Inglaterra al seno de la Iglesia. El 25 de julio de 1554 casó con su primo hermano, que no tardaría en convertirse en el ultracatólico Felipe II de España, y al que detestaba la mayor parte de los ingleses. 

Ella estaba enamorada, pero él no. Felipe permaneció en Inglaterra el tiempo preciso para dejarla embarazada, según él creyó (y ella también), pero para gran humillación de María se trató de una mera suposición. El intento de María de restaurar el catolicismo la impulsó a condenar y a quemar en la hoguera a muchos protestantes eminentes, entre ellos a Thomas Cranmer, arzobispo de Canterbury, que había dispuesto los legalismos que permitieron a Enrique VIII divorciarse de la madre de María. Los protestantes la motejaron por eso "María la Sangrienta" ("Bloody Mary"), y como ellos acabaron prevaleciendo, el sobrenombre ha perdurado. María entró en guerra con Francia al lado de España por la única razón de su amor hacia Felipe En el transcurso de las hostilidades, los franceses, al mando de Francisco de Lorena, duque de Guisa (1519-1563), tomaron Calais en 1558. 

Era cuanto quedaba de las conquistas inglesas en Francia, y los ingleses la habían conservado por espacio de doscientos once años. (María dijo que cuando muriera, encontrarían la palabra "Calais" escrita en su corazón.)  Murió en 1558 y le sucedió su hermanastra Isabel, hija de Ana Bolena, que reinó como Isabel I . Isabel contaba 25 años de edad cuando ascendió al trono. Era hermosa, en tanto que María era fea; inteligente, cuando María careció de brillantez; de voluntad más firme que cualquiera de los hombres que la sirvieron, mientras que María fue una esclava de Felipe; y tan afortunada como María desgraciada. Fue el más capacitado y popular de cuantos monarcas han regido Inglaterra, y Enrique Vlll bien hubiera podido ahorrarse sus afanes por tener un hijo. Su único problema fue que no estaba casada. La cuestión del matrimonio llenó de inquietud la primera mitad de su reinado.

En aquella época parecía antinatural a los ojos del pueblo que gobernara una mujer soltera, con lo que se privaba al reino de la posibilidad de tener un heredero directo. María, la reina de Escocia (1542-1587), era prima hermana de Isabel, y la siguiente en la línea de sucesión al trono si Isabel moría sin hijos. Como María era católica, en Inglaterra y fuera de ella muchos la deseaban como reina lo antes posible, y estaban dispuestos a no detenerse ante nada con tal de apartar a Isabel. En efecto, las potencias católicas de Europa el Papa, España, Francia reconocieron más o menos a María como reina de Inglaterra, y rechazaron a Isabel como usurpadora. Pero si Isabel estuvo en alguna ocasión dispuesta a contraer matrimonio, al cabo nunca consintió en casarse. 

Dos de sus antepasadas habían muerto de parto y había visto a las esposas de su padre maltratadas por éste y a María convertida en un juguete en manos de su marido. No deseaba que hombre alguno tuviera poder sobre ella y se negaba a correr los riesgos de un alumbramiento, de modo que permaneció célibe y, al menos oficialmente, virgen. (Se la llamó la "reina virgen"), aunque muchos, con fundada causa, dudaban de que ésa fuera la estricta verdad.) Como resultado de todo ello, la nación pasó cuarenta y cinco años preocupada por lo que ocurriría si moría Isabel. Isabel puso fin a los vaivenes políticos de Inglaterra adoptando una especie de programa de compromiso que era tibiamente protestante, y completaba el establecimiento de la Iglesia anglicana. 

Lo cual no satisfizo a todo el mundo. Estaban los "puritanos", que deseaban un protestantismo más radical, purificando la Iglesia anglicana de cuanto conservaba de los rituales católicos. Y había otros grupos llamados "separatistas", que no deseaban formar parte del catolicismo ni del anglicanismo, sino que pretendían seguir su propio camino. Tampoco faltaban, claro está, los católicos, de los que aún quedaban muchos. En conjunto, Isabel llevó a cabo una política moderada y no emprendió persecución alguna, ignorando la disidencia si ésta se manifestaba de forma tranquila. Pero sí reaccionaba violentamente cuando alguno de los grupos, y en particular los católicos, conspiraba para traicionarla y colocar en el trono a María, la reina de Escocia. 

Entonces sí se aplicaban las torturas y ejecuciones propias de la época. Su reinado fue una edad de oro de la literatura, una de las más brillantes que se han dado en el mundo. Para dar unos pocos nombres, y a vuelapluma, citaremos a Edmund Spenser (1553-1599), autor del poema épico La reina de las hadas (1590). Thomas Kyd (1558-1594) escribió la en su tiempo popularísima Tragedia española, un drama de sangre y venganza (1587). Christopher Marlowe (1564-1593) escribió obras de teatro como Eduardo II, El doctor Fausto y El judio de Malta. Pero por encima de todos destaca William Shakespeare (1564-1616), que en este período dio a conocer Romeo y Julieta, Ricardo III, Enrique IV, primera parte y Enrique V. Si alguien puede considerarse el más grande autor que jamás haya existido, ése es Shakespeare. En el terreno científico, William Gilbert (1544-1603) fue uno de los primeros experimentalistas. Estudió el magnetismo y fue el primero en sugerir que la propia Tierra era un imán, explicando el funcionamiento de la brújula sobre esa base. Fue el primer científico inglés que aceptó la doctrina copernicana del sistema planetario. 

Durante el reinado de Isabel, los barcos ingleses llevaron a cabo una guerra no declarada contra las posesiones españolas en América y contra los navíos españoles que transportaban mercancías (incluyendo oro y plata) a Europa. Esta actividad fue muy provechosa para los corsarios ingleses (aunque arriesgada, claro está), y Felipe II se quejó amargamente a Isabel. La cual, con una desfachatez en la que era una experta, insistía en que nada tenía que ver con el asunto. A Felipe no le quedó sino sulfurarse hasta que estuvo en condiciones de emprender una guerra en gran escala contra Inglaterra. El corsario inglés más importante fue Francis Drake (1543-1596). En una incursión contra las posesiones españolas, costeó Sudamérica descubriendo el paso marítimo que ahora se llama "estrecho de Drake", y que se extiende entre aquel subcontinente y la Antártida.

A continuación saqueó la indefensa costa occidental de las Américas, llegando por el Norte hasta la bahía de San Francisco. Luego continuó rumbo Oeste hasta llegar a Inglaterra en 1580, lo que le convirtió en el segundo expedicionario que circunnavegó la Tierra. Regresó cargado de botín español, y la reina Isabel subió a bordo de su barco y allí mismo lo nombró caballero, tomando después su parte del botín para el tesoro nacional. Felipe II se enfureció, como es bien comprensible. María, reina de Escocia, que llevaba años prisionera de Isabel, y que había sido el centro de las conjuras contra ésta durante todo el tiempo, fue finalmente ejecutada por orden de Isabel el 8 de febrero de 1587. Esto colmó la paciencia de Felipe II, que hubo de ir a la guerra. 

Empezó por reunir una numerosa flota, la que usualmente se conoce como "Armada invencible", que debía abrirse paso hasta los Países Bajos por el canal de la Mancha, y desde allí transportar al ejército del duque de Parma a Inglaterra. Una vez dicho ejército desembarcara, los ingleses tenían pocas posibilidades de resistir. Pero primero tenía que efectuarse aquel traslado, y había que contar con los barcos ingleses. Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz (1526-1588), era un marino experimentado, que probablemente hubiera llevado a cabo la tarea, pero el proyecto empezó a tropezar con dificultades desde buen principio. Entre abril y junio de 1587, Drake llevó a cabo una de sus más notables incursiones: penetró en el puerto de Cádiz y destruyó 33 barcos españoles. Después saqueó Lisboa, se apoderó de un barco español que transportaba un tesoro, y destruyó buena parte de los suministros destinados a la Armada, incluida gran cantidad de duelas de madera desecada, destinadas a construir barriles en los que transportar el agua y las provisiones. Los barcos podían ser reemplazados, pero aquella madera no. Aun así, el proyecto no fue abandonado. 

Para empeorar la situación, Santa Cruz murió el 30 de enero de 1588, y por alguna razón que sólo supo el propio Felipe II, éste confió la operación a Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medina Sidonia (1550-1619), personalidad leal y de confianza, pero que nada sabía de navegación. Trató decorosamente de eludir la responsabilidad, pero Felipe II no admitió la negativa. El 12 de julio de 1588, la Armada zarpó de la Península: 130 barcos de todas clases, tripulados por 8.500 marinos y transportando a 19.000 soldados y 2.431 cañones. Cuando la Armada penetró en el canal de la Mancha, los barcos ingleses que se le opusieron eran más pequeños y menos en cantidad, pero más maniobrables. Ambos bandos agotaron la munición, pero los ingleses podían navegar hasta sus puertos y repostar allí, lo que no estaba al alcance de los españoles. 

La flota española se mostró incapaz de llegar a los Países Bajos, pues una combinación de vientos desfavorables se unió al hostigamiento de los ingleses. Se vio obligada a dirigirse al mar del Norte, y luego hubo de rodear las Islas británicas, todo el tiempo azotada por las tormentas. Sólo regresó a España la mitad de los barcos que zarparon. En su honor hay que decir que Felipe II tomó el desastre estoicamente, y que trató al derrotado Medina Sidonia con la más exquisita amabilidad y consideración. Isabel seguía en el trono en 1600, apagándose lentamente y con sus súbditos cada vez más inquietos por la sucesión.

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comentario: Canal22

 

 La verdad es que es digno de estudio como se implanto tan rapidamente el anglicanismo en Inglaterra lo cual demuestra qe no sólo era impulsado por la monarquia y la nobleza sino qe incluso el pueblo llano parecía estar muy alejado por no decir enfrentado con la Iglesia Católica

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Comentario: Fernan Gonzalez

Siento contradecirte, pero tu comentario me parece ademas de gratuito , muy falto de rigor historico.

En cuanto a estudio , fantastico , hay mucho y muy ineresante tan solo con el forzoso matrimonio entre Lay Jane Grey y el hijo del duque "lord Dudley".Ella protestante y aunque con solo 15 16 años,era poseedora de una gran inteligencia, y el catolico, a pesar de la politica de su padre.
Popularmente hablando se habla de un trauma inicial en cuanto a su forzosa boda (comprobado) y una enorme historia de amor entre  ellos hasta ser ejecutados por Maria la sanguinaria(mito o historia?)

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Comentario: Canal22

Entonces, ¿por qué se desarrolló tan rapidamente el anglicanismo en Inglaterra y la llegada de la reina Maria Tudor no logró qe se reimplantara el catolicismo?

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 Comentario: Fernan Gonzalez

Muy facil de responder............por lo mismo que es mas tentador y facil crearse uno mismo la religion a gusto de cada cual que seguir las estrictas reglas del catolicismo, por la posibilidad del divorcio , por la represion robo y posterior "adueñamiento" de todos los bienes tierras y construciones de la Iglesia de Roma.

Viajando po la campiña inglesa se pueden apreciar los innumerables "castillos o casas señoriales" que no fueron mas que grandes conventos, monasterios etc que le fueron arrebatados a la Iglesia y "redistribuidos" con ladinas intenciones.

Por la "diferencias" que ha seguido desde antaño la sociedad britanica, y cientos mas de razones que puedo enumerar si ese es tu gusto.

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Comentario: Galland

El anglicanismo se va modificando segun la necesidad, y no segun la escritura, o sea una autentica verguenza y aberracion.

 

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Comentario: Capellan Castrense

Es claro que introducido un principio que permite la "generación" de iglesias de acuerdo con el "gusto" personal en vez de intentar reformar desde dentro la propia original, la cosa se va de madre... De todos modos, a todos nos podría llevar a reflexión el tema si consideramos lo que significó para Europa la historia de la secularización. ¿Sigue siendo un proceso...? ¿Adónde lleva...?
saludos y perdón por salirme de tema

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Comentario: Galland

 

pienso que solo lleva a la division, la iglesia anglicana es de esas sectas cristianas que me horrorizan ya que se forma tras una cuestion de gusto personal del rey Enrique VIII, en la actualidad no aporta ni un revisionismo de las escrituras frente al inmovilismo catolico, solo da una rebeldia frente al orden y la misma palabra de Dios, jamas podria ser anglicano.

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