La diarquía y el poder del Inca

Sin respuestas
eljoines
Imagen de eljoines
Desconectado
Dictator-Administrador
Admin ForoModerador
Desde: 25 Ene 2015

La diarquía y el poder del Inca: Dentro de esta organización de las clases sociales del Tahuantinsuyu, cabe estudiar la diarquía como modelo andino, y el desarrollo del poder del Inca. Al analizar la situación de los señores étnicos señale la dualidad en el mando de los curacas.

El poder estaba compartido entre los señores de hanan y hurin, acompañado cada uno de ellos por su yanapoc o ayudante. Sin embargo uno de los dos señores principales detentaba el poder máximo y era considerado como el jefe de la etnia. Con la creación del Estado inca, la estructura sociopolítica que ya existía permaneció y se conservó; la organización local se mantuvo, y con ello el sistema dual.

A los cronistas les resultó difícil dar una correcta interpretación de la información recibida de los indígenas. Como hombres occidentales, con un modo de pensar propio de su siglo, no tuvieron más apertura para las situaciones diferentes a las peninsulares que sus relatos contienen muchas contradicciones y mencionan costumbres parecidas a las europeas, para después desdecirse describiendo situaciones distintas.

Existió entre los cronistas la equivocada afirmación de que los hatún runa, u hombres del común, pagaban tributos al Inca y a sus curacas, error que ha sido aclarado al señalar que el llamado tributo consistía en prestaciones de servicio y no en una entrega de productos de sus parcelas de tierra.

Otras inexactitudes de los cronistas son las referencias que dan sobre las costumbres de la herencia de los cargos, las sucesiones al poder, la carencia de un cómputo anual para calcular los años vividos por los individuos, existiendo una división poblacional por edades biológicas.

Los españoles tampoco comprendieron la presencia de la dualidad en el comando de los ejércitos, de los curacazgos y por ende del gobierno el Tahuantinsuyu. El constante elemento dual se convertía en una cuatripartición, como un modelo social indígena. El gobierno inca era una diarquía compuesta de la misma manera que los señoríos, es decir por dos personajes dobles, dos de Hanan y dos de Hurin.

Hay una manifiesta necesidad andina de dividir el espacio en cuatro partes. En los tiempos iniciales, el futuro Cuzco, existían cuatro barrios, que al asentarse definitivamente y tener territorios mayores, se transformaron en cuatro señorios principales. Luego, con la expansión inca, la cuatripartición tuvo que regirse no por curacazgos sino por los suyus para poder abarcar vastas regiones. Es así como se creó el Tahuantinsuyu que significa las cuatro regiones reunidas (tahua, cuatro; ntin, sufijo plural con una idea de unión entre sí; suyu parcialidad, en sentido amplio de región). Lo que no se sabe es si es una voz indígena usada antes de la aparición de los españoles, o posterior. Esa delimitación del espacio fue una necesidad para asentar el sistema sociopolítico; al crearse el Estado, continuó con la misma estructura que manifestaba desde sus inicios, es decir sobre la base del número dos duplicado.

Un factor adicional a tomar en consideración es la carencia de una preocupación indígena por la cronología y la exactitud frente a los sucesos del pasado, esa necesidad parece ser un concepto europeo.

Existió la costumbre indígena de borrar la existencia de un gobernante cuya memoria era considerada innecesaria por sus sucesores, solo permanecía entre los miembros de su panaca.

Los gobernantes longevos como Pachacutec tuvo que gobernar con varias personas de la mitad opuesta. Como los incas fueron en sus inicios simples curacas, podemos aplicar al señor del Cuzco los datos de otros lugares. Cuando se presentaban situaciones de este tipo se procedía a  nombrar a un nuevo señor para suplir la vacante ocasionada por la muerte de un curaca, sin que el señor de la otra mitad fuera removido del cargo.

En los inicios del gobierno de Pachacutec, el soberano, no tenía el dominio suficiente como para ordenar a los curacas vecinos aportar prestaciones de servicios para la construcción de depósitos, ni disponía de los productos agrícolas y manufacturados como para colmarles de bienes. Para cumplir con su deseo, Pachacutec, tuvo que recurrir a la reciprocidad, a los grandes dones entregados a los curacas, además de comer y beber con ellos.

Sin embargo cuando aparecieron los españoles la situación se había transformado y el Sapan Inca ejercía una autoridad absoluta.

El factor principal para ese cambio e actitud fue la intimidación de los señores de las macroetnias, para lo cual el Sapan Inca usó diferentes medios. En primer lugar el advenimiento de cada nuevo curaca local debía tener la aprobación del soberano; todo cacique poco inclinado a la obediencia era removido del cargo y en su puesto nombraban a un personaje más sumiso.

Durante la expansión, cuando el Inca se veía obligado a usar de las armas en vez de la reciprocidad, el curaca vencido era llevado al Cuzco para la celebración del triunfo y luego era ejecutado. Algunas veces, en su lugar, era designado por señor a un personaje de categoría yana, más obediente a la autoridad del Sapan Inca.

Algunos cronistas mencionan que todo curacazgo debía enviar a uno de sus curacas duales a que habitase el Cuzco, quién residía en la zona geográfica correspondiente a su región. La permanencia de los jefes provincianos en la metrópoli era una forma de mantenerlos como rehenes en caso de una rebelión y respondían con su vida a cualquier intento de alzamiento.

Los métodos para amedrentar a las masas eran distintos a los aplicados a los señores. En una región sublevada o poco segura, procedían a deportar una parte de sus habitantes, enviándoles en calidad de mitimes a zonas distantes, en donde se veían rodeados de gente extraña y adversa de la población original que había sido desplazada para hacerles sitio.

En otras ocasiones la gente removida pertenecía a estatus de yana, o sea que perdían todo contacto con sus ayllus. Sin embargo, en tiempos de la gran expansión territorial,  la condición de los mitimaes se confundía con los yana debido a las enormes distancias que forzosamente desligaban a los mitimaes de sus pueblos y ayllus de origen.

El poder y el prestigio adquiridos por los Incas les permitió dominar y ejercer un control sobre los señores subalternos unidos a ellos por vínculos de parentesco y reciprocidad. Sin embargo esta potestad del soberano no tenía en su origen fundamentos sólidos porque no se asentaba en una verdadera integración de las macroetnias con el gobierno cuzqueño.

Otro método para subyugar a los jefes y al pueblo era de tipo psicológico y consistía en enviar al Cuzco sus más importantes huacas, los pueblos alzados sabían que un castigo podía ser aplicado sobre sus ídolos y huacas.

El estado inca no creó sentimientos de unión ente las macroetnias, ni llegó a integrar a la población del Tahuantinsuyu debido a que persistió el arraigo local, y prevaleció una conciencia regionalista. Los ayllus se unían en torno a sus propias huacas, a sus señores,  y con ellos se identificaban los hombres comunes y no con los grandes, lejanos y temibles soberanos.

 

Fuente: Historia del Tahuantinsuyu

 

RESPUESTAS:

 

marvel77
Consul - Moderador
Consul - Moderador

Haz clic para ver el perfil del usuario
Mensajes: 3.671
Desde: 09/May/2008

#4 ·

RE: La diarquía y el poder del inca
 

Muy, pero muy interesante.

Una pregunta, pues venis argumentando el tema de la dualidad, pero cuando decis que...

Cita:

Durante la expansión, cuando el Inca se veía obligado a usar de las armas en vez de la reciprocidad, el curaca vencido era llevado al Cuzco para la celebración del triunfo y luego era ejecutado. Algunas veces, en su lugar, era designado por señor a un personaje de categoría yana, más obediente a la autoridad del Sapan Inca.


es decir, señalas a solo UN curaca revelde y vencido (singular), y UN personaje en reemplazo. Y luego....

Cita:

Algunos cronistas mencionan que todo curacazgo debía enviar a uno de sus curacas duales a que habitase el Cuzco, quién residía en la zona geográfica correspondiente a su región. La permanencia de los jefes provincianos en la metrópoli era una forma de mantenerlos como rehenes en caso de una rebelión y respondían con su vida a cualquier intento de alzamiento.

Ya dices que eran dos los curacas. Veo una contradiccion? o tal vez un simple error tuyo? O es que existe la posibiidad que solo UNO de los curacas se revele al Inca y el otro curaca no?

Repito, exelente informe el tuyo.

 

Saludos,

marvel....

 

histoconocer
Centurión
Centurión

Haz clic para ver el perfil del usuario
Mensajes: 821
Desde: 29/Nov/2005

#5 ·

RE: La diarquía y el poder del inca
 

En el caso de conquista y siempre que se tuviese que utilizar la fuerza, eran los dos curacas los que pagasen con sus vidas, logicamente si no habían perecido en la batalla como le paso a los Collis.

Ha sido un error mio al escribirlo hace unos meses.

Cuando se aceptaba la reciprocidad, uno de los curacas era llevado al Cuzco como rehén y si la sublevación tenía lugar, este curaca, respondía con su vida casi de inmediato y cuando la sublevación era sofocada era el otro curaca el ajusticiado.