Historia oculta de "los libros de plomo de Granada"

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eljoines
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HISTORIA OCULTA DE LOS “LIBROS DE PLOMO DE GRANADA”

 

Se trata del fraude ocurrido en Granada desde finales del siglo XVI a finales del siglo XVII. También son conocidos como los libros del Sacromonte. Se supone que fueron los moriscos los autores del fraude, teniendo  una gran aceptación en la Iglesia granadina desde 1595 hasta 1682, diciendo incluso que era la última obra literaria de los habitantes de Al Andalus. Pero en 1682, el Vaticano, dijo que eran falsos.

En 1492, en las capitulaciones de Santa Fe, el tratado para los no cristianos era bastante ventajoso ya que en  teoría se les permitía mantener su fe, sus costumbres y sus posesiones.

En 1502, los moriscos, fueron obligados a convertirse. En 1562 también en las costumbres, pero hubo muchas discusiones ¿qué hábitos lleva la religión?, por ejemplo la prohibición del idioma árabe (no ser hablado, enseñado, estudiado e incluso los documentos en ese idioma). Esto último tuvo una gran conmoción porque había documentos de propiedad de las casas y de las tierras que estaban escritos en ese idioma y de esa manera se les dejaba a los moriscos en clara desventaja con los cristianos.

Esa fue la última gota que llevó a la rebelión de las Alpujarras.

En 1588 y para la construcción de la Catedral de Granada, es destruido el alminar de la Mezquita aljama de la ciudad y aparecieron una urna metálica con huesos quemados y un pergamino en forma de cuadrículas con textos en árabe y otros en castellano y decían que era de la época del emperador Nerón, siglo I d.c., con una profecía de San Juan donde se profetizaba sobre la llegada de Mahoma y de Lutero, hablaba de mártires cristianos (huesos) y que estos eran del apóstol Santiago. Estos pergaminos indicaban que había otros mártires de origen musulmán, pero cristianos, anteriores a la reconquista.

Se empezó a dudar porque en el siglo primero no existía el castellano. La gente empezó a buscar por las cuevas del Sacromonte más restos de santos y escritos sobre mártires y encontraron unas laminillas en forma de discos de plomo escritos en árabe, pero sin los puntitos de las vocales. Muchos de ellos tenían un pequeño agujero y entre ellos estaban enlazados pareciéndose a libros. Se creía que la Virgen María había tenido conversaciones diciéndoles que vinieran a la península junto al apóstol Santiago, llamando a Jesús como el Espíritu de Dios, no se menciona a la Trinidad ni a las imágenes y se consideraba un texto de la verdad cristiana muy antiguo.

En ellos la Virgen decía que la lengua árabe era la más hermosa y que en ella hablaría Jesús al final de los tiempos. La ciudad entró en un fervor total y se creía hasta que era milagroso.

El Vaticano quería llevar los plomos a Roma y el arzobispo de Granada, al igual que la corona española no lo querían.

Una vez allí fueron estudiados y el Vaticano dijo que eran falsos, pero los cristianos siguieron creyendo en los discos y estuvieron a punto de provocar un cisma.

Los plomos fueron enviados al Vaticano en 1645. Granada los reclamó pero hasta el año 2000 no los devolvieron con motivo de una exposición y ahora se encuentran en la abadía del Sacromonte. Esta abadía y la catedral no dejan que sean estudiados porque hay muchos nuevos musulmanes en la ciudad.

Para saber si eran falsos o no, el Vaticano, nombró a seis expertos en lenguas antiguas y otros expertos italianos que habían trabajado en la traducción del Corán al latín y eran grandes conocedores del árabe y de textos islámicos y cristianos antiguos.

Cada uno hizo su propia traducción aparte y luego se reunieron.

Hicieron un trabajo muy serio y fidedigno y llegaron a la conclusión de que estaban escritos en árabe occidental o andalusí.

Actualmente se ha constatado por el sistema del carbono 14 de que son metales del siglo XVI y por lo tanto totalmente falsos.

 

¿Quiénes podían ser los autores del fraude?. Se especula que podían haber sido dos moriscos (Alonso del Castillo y Miguel de Luna), ambos médicos y traductores para Felipe II. Alonso antes había sido traductor del cabildo catedralicio y de la inquisición.

Solo ellos decían que era árabe antiguo pero el resto, de traductores, decían que no lo eran.

Alonso acompañó a las tropas cristianas en la guerra de las Alpujarras, como traductor. Tradujo cartas cogidas a moriscos, no combatientes, que servían como correo y que se las traducía a los capitanes cristianos.

El otro era Miguel de Luna que ocupó el puesto de traductor para Felipe II después de la retirada de Alonso del Castillo. Falsificó un libro en el que se decía que los hispanos llamaron a los árabes para que los liberase de la dictadura visigoda y pone estupendamente a los musulmanes ya que tratan bien a los cristianos y judíos. Este libro se encuentra en el Escorial.

Ambos sabían que la religión y el territorio estaban perdidos para la causa musulmana, pero el fondo era presentar a los moriscos de que eran naturales pre-islámicos y que no deberían ser expulsados.