La Poliorcética Griega: Análisis de su evolución

13 respuestas [Último envío]
eljoines
Imagen de eljoines
Desconectado
Dictator-Administrador
Admin ForoModerador
Desde: 25 Ene 2015

EL ORIGEN DE LA POLIORCÉTICA

La mayor parte de las máquinas de asedio, excepto las máquinas lanza-proyectiles, usadas por todo  el mundo mediterráneo,  especialmente por el pueblo Griego (junto al Cartaginés), desde el siglo IV a. C., son claramente deudoras de las que ya se utilizaban en el siglo IX a. C. en territorio asirio.

 Los Griegos junto a los Cartagineses (grandes y notables usuarios de la poliorcética, sólo comparables a los Griegos), son los grandes difusores de esta técnica por todo el Mediterráneo.

 Pero ¿de donde vino esta técnica militar tan fundamental en la Historia antigua?

 Parece ser que no hay registros en fuentes documentales que cuenten el uso de máquinas de asedio por parte de los asirios, aunque sí se dispone de testimonios gráficos, suficientes, por lo visto, para que los especialistas en la materia hayan seguido el curso y evolución de toda la panoplia poliorcética de los Asirios, dando en definitiva esta conclusión: Asiria, parece ser que inventó la poliorcética avanzada, algo ya apuntado por los Egipcios, pero no en el nivel técnico que los Asirios imprimieron. Este conocimiento fue adquirido por los Medos, de ahí a los Persas y de estos a los Griegos.

 Esta parece ser la evolución, según nos apuntan los especialistas, cotejando la epigrafía y las fuentes documentales.

 Algunos autores consideran que la representación del primer ariete aparece en las pinturas de algunas tumbas egipcias, como Garlan sostiene, aunque incluso parece ser que es una invención hurrita, porque Garlan da el ejemplo de   un texto hitita datado en la mitad del segundo milenio, en el cual, se hace referencia a la construcción de un ariete “ a la manera hurrita”.

 Sea o no sea así, el ariete, la escala, la arquería masiva y los escudos, serían la génesis de la Poliorcética, para tomar las ciudades hechas de muros de barro cocido o con ladrillos o con piedra, murallas no muy gruesas o no muy altas, y con poca sofisticación de las torres, elemento que devino en crucial para la ingeniería de fortificaciones.

 Se procura ganar altura: la altura potencia la defensa, y las colinas eran los emplazamientos idóneos para ubicar las fortalezas, que solían estar en lugares estratégicos, tales como fronteras, pasos en valles, rutas de caravanas, etc.

  Cuando mejora la fortificación, es cuando se necesitan ingenios bélicos adecuados para tal empresa, nace la Poliorcética como Arma fundamental en los ejércitos de la Antigüedad.

La primera epigrafía de máquinas de asedio:  Relieves del Palacio de Asurnasirpal II en Nimrud, datado en la primera mitad del siglo IX a. C.

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

British Museum (Londres). El rey Asumasirpal (datado entre 883 – 859 a. C.) asedia una ciudad.

 Aquí ya vemos medidas de defensa de los sitiados, como las cadenas,  para evitar el impacto del ariete por medio de su levantamiento con cadenas.   Ya se emplea el ariete acorazado, el ariete de polea, las torres de asedio móviles y las labores de minado para hundir las murallas.Las máquinas de guerra descritas  ( en relieves de Nimrud) eran unas torres, ya bien de carácter fijo o móvil, bastante macizas en su construcción.

 

 Los  cálculos de los arqueólogos dan, de acuerdo a las proporciones de los relieves, el tamaño de las torres oscilaría entre los 4 y 6 metros de largo por 5 o 6 de alto La construcción de estas torres, según los especialistas sería:

 

 - Se hacía previamente un armazón de madera que después se recubría con escudos que actuaban como protección.

 

- En su base poseía un ariete, con cabeza metálica en forma de cono truncado, que se accionaba desde el interior de la torre gracias a un mecanismo que generaba un movimiento de péndulo

- La viga que hacía las veces de ariete se fijaba por medio de una cuerda en la parte más alta de la torre y se balanceaba hacia delante y hacia atrás, golpeando la muralla.

 

 Desde la parte superior de la torre grupos de arqueros disparaban sobre los defensores para facilitar el acercamiento de la máquina a los muros.El ariete  siempre terminaba en una cabeza de lanza de grandes dimensiones, esta punta se clavaba entre las hileras de ladrillos y poco a poco separaba las piezas. Esto, descarnaba la obra constructiva, llegando a abrir brechas en las filas de adobe y destruyendo totalmente el muro.

 

 Este relieve es la toma y destrucción de los muros de una ciudad Elamita (Elam) por Asursanipal (o Asurbanipal).

 

 

Con Teglatfalasar III, según lo que dicen los relieves, las torres empezaron a construirse de forma más ligera, probablemente un motivo hipotético, sería que se hubieran estandarizado las medidas o que se hubieran llevado por el ejército las máquinas despiezadas y montadas en el asedio. La estructura cambia un poco, pero es imprescindible la cobertura exterior de cuero para evitar que las torres ardieran por el fuego lanzado por los sitiados.

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

Con Teglatfalasar III, según lo que dicen los relieves, las torres empezaron a construirse de forma más ligera, probablemente un motivo hipotético, sería que se hubieran estandarizado las medidas o que se hubieran llevado por el ejército las máquinas despiezadas y montadas en el asedio. La estructura cambia un poco, pero es imprescindible la cobertura exterior de cuero para evitar que las torres ardieran por el fuego lanzado por los sitiados.

 Podemos observar como la Torre de asedio, con ariete y con arqueros e incluso con manteletes, se dispone a expugnar la ciudad.

  En este caso se trata del asedio a Lakish, con Senaquerib, sobre el año 700 a. C.

  En este dibujo, sacado de los relieves asirios, se puede ver como se intenta plasmar la arqueria masiva, para poder ayudar a despejar los muros de enemigos.

Fig. 31a-b. Assyrian archers depicted in the relief and arrowheads from Lachish

 

 Estas son puntas de flechas asirias del asedio a Lakish.

Fig. 31a-b. Assyrian archers depicted in the relief and arrowheads from Lachish

 Este es una imágen de un hondero asirio.

Fig. 30a-b. An Assyrian slinger depicted in the relief and slingstones from Lachish

 Y estos son proyectiles de hondas asirias, encontradas en Lakish.

Fig. 30a-b. An Assyrian slinger depicted in the relief and slingstones from Lachish

 Este es otro relieve del asedio de Lakish, se puede constatar la inmensidad de las obras de poliorcética: Rampas, escalas, manteletes, arqueria masiva,etc.

 Este es un diagrama donde se puede observar más nitidamente lo que el relieve quiere explicar: una masividad con todos los medios, para expugnar la ciudad, en este caso Lakish.

Para dar idea de hasta donde habian llegado los Asirios, se podría decir, que eran los "Maestros" de la Poliorcética, a excepción de los ingenios de torsión y no-torsión (o tensión) lanza-proyectiles.

Fig. 28. The Assyrian attack: a reconstruction by Gert le Grange

 Esto es una recontrucción de un ataque Asirio (como el de Lakish), mediante el uso de los ingenios poliorcéticos.

 Bible archaeology:Cities and Towns:Lachish:aerial view of excavations

 Vista aérea de Lakish, en el  frente, la rampa construida por los asirios

Bible archaeology:Cities and Towns:Lachish:siege ramp,Sennacherib

 Restos de la rampa construida para asediar Lakish




http://prophetsandpopstars.com/wp-content/uploads/2008/02/lachish_siege_nineveh.gif



Vista la técnica tan avanzada de los Asirios, la evolución hasta su llegada a Grecia, parece que fue algo muy gradual.

El largo periodo de vasallaje que hubieron de sufrir los Medos a manos de los Asirios llevó a que los primeros adoptaran una parte significativa de la cultura Asiria.

Aunque fueron capaces de desarrollar una cultura propia en otros aspectos, el contacto con la mayor potencia militar de la época debió repercutir en el naciente ejército Medo.

Las técnicas de asedio experimentadas por los asirios debieron ser observadas por los medos. Su interés manifiesto a la hora de tomar ciudades haría que las máquinas de asedio fueran adoptadas tempranamente como parte integrante del naciente ejército.

 Y según los investigadores, la cadena de transmisión de la técnica poliorcética, fue clara, pues aunque no haya pervivido ningún testimonio gráfico, escrito o arqueológico que demuestre el uso de máquinas durante los primeros siglos de los recién unificados pueblos medo y persa, con total seguridad siguieron siendo empleadas al igual que había sucedido en Asiria.

 Un asedio es crucial (según los investigadores), para ver la cadena:

Durante los enfrentamientos previos al ataque de la ciudad de Babilonia por el ejército de Ciro el Grande, Jenofonte describe unas torres móviles desplazadas por bueyes. Aunque la mayoría de los investigadores consideran que estos ingenios son fruto de la ficción, no debían ser muy diferentes de las empleadas varios siglos antes por los asirios.

Estaban preparadas utilizando como soporte un carro de ocho timones y tenían parapetos en su parte superior. Cada una de ellas albergaba veinte soldados y se intercalaban entre las líneas del ejército. Sin embargo, no fueron empleadas como elementos para el asedio de la ciudad sino en un enfrentamiento en campo abierto.

 A la hora de la batalla las torres podían funcionar de forma pasiva como elementos defensivos tras los que se colocaban los bagajes y el resto de impedimenta del ejército para su adecuada protección:

“ Y tú, Eufratas, que mandas a los artilleros, haz de modo que las yuntas que llevan torres sigan lo más cerca posible la línea de batalla. Y tú, Dauco, que mandas a los encargados de los bagajes, conduce inmediatamente detrás de las torres a todo el ejército de ese cuerpo...”

 (JENOFONTE, Ciropedia, Libro VI, 3, 28).

También eran utilizadas como elementos activos desde los que poder lanzar el ataque. Su principal finalidad, en este caso, era desbaratar las líneas del enemigo, finalidad que alcanzaban sobradamente. El ejército enemigo se encontraría en un aprieto al enfrentarse a los contingentes de infantería, caballería y a los soldados de las torres. Su posición dominante les proporcionaría una gran ventaja para eliminar a los soldados que peleaban a ras de suelo.

“ Y, si alguno de ellos aguanta el ataque, ¿cómo va a ser capaz de luchar al mismo tiempo contra la caballería, la infantería y las torres?. Pues los soldados de las torres nos auxiliarán y conseguirán a golpes que los enemigos, en lugar de luchar, se encuentren desconcertados “

(JENOFONTE, Ciropedia, Libro VI, 4, 18).

Tras caer Ninive en el 612, son los Medos y los Persas (con el tiempo), los que se apropian de la técnica Asiria de Poliorcética, visto que el Creciente Fértil, era una sucesión de estratégicas fortalezas.

 La importancia que los monarcas persas concedían a las máquinas era tal que, en la enumeración de las diversas secciones del ejército de Ciro, se menciona como una de las partes más importantes a los responsables de las máquinas:

“ Después del desayuno, reunió a los comandantes de caballería, infantería y carruajes y a los oficiales de máquinas, de los portaequipajes y de los carros cubiertos”

 (JENOFONTE,Ciropedia, Libro VI, 3, 8).

 Hasta  el propio Ciro se encargaba de supervisar su construcción y mantenimiento. Y parece ser siempre quería que estuvieran en el mejor estado pues de ellas dependían sus éxitos militares:

“ Y cuando volvimos a nuestro punto de partida, al verte ocupado con los caballos, carros y máquinas, creí que cuando descansaras de estas ocupaciones, tendrías tiempo de ocuparte también de mí...”

  (JENOFONTE, Ciropedia, Libro VII, 5, 52).

Al mismo tiempo que como máquinas de ataque, las torres también funcionaban como observatorio desde el que el rey podía seguir las evoluciones de su ejército para enviar las secciones donde fueran necesarias en cada momento. Este uso de las torres permitía que se pudieran corregir posiciones con rapidez, gozando de una buena visión del campo de batalla, es decir tenía una gran importancia táctica:

“ Y cuando a caballo llegó junto a la artillería, le pareció oportuno subir a una de las torres y observar si en algún lugar resistía algún otro enemigo y proseguía la lucha...”

(JENOFONTE, Ciropedia, Libro VII, 1, 39).

 

 Son  Plinio o Polieno, quienes (con problemas, según los especialistas) dan las primeras noticias del  desarrollo de las primeras piezas de la artillería. Según el primero de estos autores sería posible remontar su origen hasta el Próximo Oriente.

  La información proporcionada por Plinio, se ha visto corroborada por el hallazgo arqueológico de “bolaños” en Focea (546 a. C.) y en Pafos (498 a. C.), grandes piedras de entre 2 y 20 Kg. se han encontrado en los niveles correspondientes al asalto persa y podrían haber sido lanzadas por máquinas de torsión.

 Aunque, la mayor parte de los investigadores consideran que son piedras para arrojar desde las murallas a los atacantes y no piedras arrojadas por los sitiadores por lo que la cuestión queda totalmente abierta. Próximos hallazgos arqueológicos habrán de corroborar o desmentir esta hipótesis

Polieno,  cita la utilización de catapultas por parte del rey persa Cambises en la toma de Egipto, lo cual situaría temporalmente el primer empleo documentado de estas armas entre los años 529 – 522 a.C., aunque este hecho no haya podido ser demostrado arqueológicamente hasta el momento:

“Cambises sitiaba Pelusio. Los egipcios resistían firmemente: cerrando los accesos de Egipto y, acercando muchas máquinas disparaban catapultas de largo alcance, piedras y fuego…”

(POLIENO, Estratagemas, Libro VII, 9).

A pesar de todo esto, la ortodoxia en los especialistas, por no haber referencias  bibliográficas y arqueológicas, hacen no situar la aparición de la Artillería hasta:

 Dionisio el Viejo en Siracusa el 399 a. C..

 Que existieran piezas de artillería en el territorio del Próximo Oriente, esta pendiente de la Arqueología.

 ¿Porqué se evitaban al máximo los cercos por Asiria y la innovación en la Poliorcética?

  Pues parece ser, que largos cercos, se evitaban, por su excesivo coste económico.  No pasaría nada con una fortaleza o una muy importante, pero cuando hay profusión de ellas e internarte en un Reino y someterlo conlleva sitiar y expugnar a lo mejor decenas de fortalezas, el tiempo y el dinero son grandes factores.

 Al principio, se podía recurrir a las artimañas, para expugnar a las ciudades, Herodoto  cuenta que para conquistar la ciudad de Babilonia en el 539 a. C., Ciro tuvo que desviar el curso del Éufrates con la finalidad de dejar vadeable el cauce del río para que lo atravesaran las tropas.Pero esto era dejar al azar una Campaña militar, la astucia no era efectiva a ciencia cierta o no podia presentarse el caso, por lo cual, el ejército atacante estaba obligado a superar las murallas.

El método más antiguo para rebasar los murallas consistía en superarlos por altura, para lo cual se requería la utilización de escaleras de mano desde las que acceder a los muros.

La otra dimensión; las obras de zapa, para superar por debajo los muros y poder penetrar en la plaza.

Además de estas técnicas más simples, los asirios también desarrollaron ingenios complejos. En los archivos de Mari, datados a principios del segundo milenio a. C., aparecen referencias al empleo en el territorio central de Mesopotamia de rampas de ataque. Sus dimensiones rondarían los 240 metros de largo y alcanzarían una altura de 22 metros.

 Y tal como se ha visto en las imágenes del asedio de Lakish, la función de estas obras consistiría en permitir y facilitar el paso de máquinas complejas como arietes o torres de asedio con arietes en su base, a las que también se hace referencia en este archivo.

Senaquerib, a raíz de su campaña contra Hazaqiya ´ou rey del país de Ya´oudou, nos describe todas las técnicas de asedio utilizadas por los asirios:

“ Yo asediaba y yo conquisté cuarenta y seis ciudades fuertes con su muralla y las innumerables pequeñas ciudades de los alrededores por medio de amontonamientos, de rampas y de la proximidad del ariete, del ataque de soldados de infantería, de perforamientos, de brechas y de la utilización de instrumentos de asalto.”

 Columna Asiria en Lakish, llevando abastos y equipo tomados en Lakish.

Fig. 12. Reconstruction of Judean Lachish, from west

 Reconstrucción de Lakish.

Y com vimos antes, en Lakish,  en el 701 a. C., por Senaquerib, se ve como los Asirios perfeccionaron la poliorcética.

. Esta ciudad se situaba sobre un amplio cerro y estaba dotada de un doble recinto amurallado.

Para hacer sucumbir a la ciudad, los asirios confeccionaron rampas de acceso recubiertas de madera. El objetivo era que se permitiera el paso a los ingenios de asedio hasta alcanzar la zona más alta de las murallas. Estas máquinas caminaban acompañadas de arqueros, incluso algunos en su parte superior. Éstos, se protegían con escudos redondos y se movían de dos en dos. Se turnaban y mientras uno disparaba, el otro lo protegía de los disparos enemigos.

La defensa de los sitiados, según las imágenes de este palacio, consistía en arrojar toda clase de proyectiles contra los atacantes por medio de arcos y hondas.

Incluso dejaban caer piedras y ruedas de carros para destruir las obras construidas a los pies del muro. Al mismo tiempo, también empleaban antorchas para incendiar las máquinas de asedio y vertían aceite hirviendo sobre los soldados que manejaban las máquinas. Para evitar que el fuego destruyera los ingenios, un hombre con una especie de cuchara de grandes dimensiones dejaba caer agua, de forma permanente, delante y encima de la máquina.

 Y toda esta evolución Asiria de expugnación:

 Escalas de mano, minado y zapa de los muros, rampas de asalto y máquinas de guerra.

Y de sus enemigos de impugnación:

 Muros fuera de la muralla, fosos, recintos amurallados dobles, fortificación de las puertas con baluartes.

 Pues, esta evolución de las fortificaciones y de la poliorcética no se modificará hasta la aparición de las catapultas en el siglo IV a. C.




 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

PERSIA Y EL ELEMENTO MEDO COMO LEGATARIOS DE ASIRIA

  Ante los deseos expansionistas de Ciro, se aliaron  los Lidios, Babilonios, Egipcios y Lacedemonios, prácticamente todos sus vecinos.

 En el 547 a. C., y adelantándose, Ciro lanzó una ofensiva contra el reino de Lidia. El monarca lidio Creso se había refugiado en la capital Sardes con sus mejores tropas. Hasta allí llegó el ejército persa para atacar los muros de la ciudad:

“Y, cuando se encontró ante la muralla de Sardes, hizo trasladar las máquinas para lanzarlas contra la muralla y preparó las escalas”

 (JENOFONTE, Ciropedia, Libro VII, 2,2).

 Esto fue la caida de toda Lidia por Ciro el Grande.  Harpago (general) sometió el resto de las ciudades griegas de la costa asiática, ubicadas en el litoral occidental de Anatolia. Después de acabar con la resistencia de las ciudades de Jonia se organizaron dos nuevas satrapías: la de Asia Menor y la del Mar Negro. Estos pequeños estados se mantuvieron ndependientes, aunque pasaron a ser gobernados por tiranos filo-persas.

Mientras Ciro residía durante un tiempo en Sardes, la región de Caria que se encontraba dividida en dos bandos, lo llamó para que interviniera y lograra la pacificación. Adusio  (general) se hizo cargo de las tropas enviadas a esta región:

“Ciro, por su parte, fijando su residencia en Sardes, construía máquinas y arietes para derribar las murallas de los grupos desleales y envía contra Caria, dotado de un ejército a Adusio...”

(JENOFONTE, Ciropedia, Libro VII, 4,1).

Entonces llegaron los hombres de Ciro para preguntar si aún necesitaba ejército o artillería...”

(JENOFONTE, Ciropedia, Libro VII, 4,7).

 Cita que vuelve a poner en cuestión el asunto de las máquinas lanza-proyectiles o de tensión, es decir la Artilleria.

 Luego  Ciro se volvió sobre Babilonia. La conquista de Babilonia, le obligó a disponer de todo su poder, tanto en soldados como en máquinas. 

 Algo que parece irreal para los especialistas, Jenofonte describe un carro de ocho timones sobre el que se establecería la primera torre móvil sobre ruedas.

 Las torres persas eran movidas por yuntas de bueyes. Esta máquina sería usada en las batallas,con las tropas egipcias, enviadas para defender Babilonia:

“ Mientras Abradatas realizaba estos preparativos, Ciro vio que el carro de Abradatas era de cuatro timones y cayó en la cuenta de que podía hacerse de ocho, de suerte que, con ayuda de ocho yuntas de bueyes, trasladara la más novedosa plataforma de máquinas –ésta levantaba del suelo, con ruedas un máximo de tres brazas-. Tales torres, si iban junto a una compañía, le pareció que podían llegar a ser de gran utilidad para sus propias líneas y un gran perjuicio para la formación enemiga. Construyó sobre las plataformas galerías circulares y parapetos, y finalmente, a cada torre hizo subir a veinte soldados. Cuando hubo combinado todo el aparato de las torres, ensayó el transporte: las ocho yuntas de bueyes llevaban con mayor facilidad la torre y los soldados que iban sobre ella, que cada yunta de bueyes el peso de sus correspondientes aparejos, porque una yunta tenía un peso de aparejos de alrededor de veinticinco talentos, mientras que la torre –como el grosor de sus maderas era semejante al de una barraca de teatro con los veinte soldados y sus armas, tenía una carga de menos de quince talentos para cada yunta. Tan pronto como contrastó que el transporte era fácil, se preparó para efectuar el traslado de las torres al mismo tiempo que el ejército, porque consideraba que la superioridad en la guerra supone a la vez la salvación, la justicia y la felicidad “.

 JENOFONTE, Ciropedia, Libro VI, 1,

Para el asedio  de  Babilonia todos los  generales  de Ciro, tuvieron que preparar máquinas de asedio de grandes dimensiones:

“ Así pues, cuando Ciro vio que todos estaban dispuestos a realizar los planes que había expuesto, acabó diciendo: “Si verdaderamente queremos cumplir los planes que afirmamos necesarios, habría que conseguir cuanto antes máquinas para demoler los muros enemigos y carpinteros para flanquear con torres nuestras plazas fuertes... Acto seguido, Ciaxares prometió proporcionarles una máquina que él mismo mandaría construir, otra Gadatas y Gobrias y otra Tigranes. Ciro mismo dijo que intentaría construir dos. Después de tomar estas decisiones, se procuraron ingenios y cada uno de ellos preparó los útiles necesarios para las máquinas; encargaron estos menesteres a los hombres estimados más indicados para ocuparse de ello”.

JENOFONTE, Ciropedia, Libro VI, 1, 19-23

Durante su reinado dentro de las ciudades griegas de Asia Menor se fueron creando grupos de oposición frente a los tiranos que habían instituido los persas. Aristágoras, tirano de Mileto, con la ayuda del sátrapa de Sardes intervino en Naxos, que por aquellos momentos se encontraba en guerra civil.

Tras el fracaso de la expedición el tirano de Mileto, para evitar consecuencias nefastas para su propia ciudad, abolió la tiranía y sublevó al resto de ciudades griegas del Asia Menor en lo que se conoció como Revuelta Jonia. En el otoño del año 494 a. C., tras la defección de gran parte de las ciudades griegas y la victoria de la flota fenicia sobre la griega, la ciudad de Mileto cayó y una parte de su población fue deportada a Babilonia.

“Tras haber vencido a los jonios en la batalla naval, los persas sitiaron Mileto por tierra y por mar, minaron las murallas, emplearon toda suerte de ingenios militares y, cinco años después de la rebelión de Aristágoras, se apoderaron enteramente de la ciudad...”

 HERODOTO, Historia, Libro VI, 18

  Artajerjes II (404 –358 a. C.)  tuvo numerosas revueltas en las satrapías, Datames, sátrapa cario de Capadocia, se independizó de Artajerjes II, conquistó Paflagonia y se reveló contra el sátrapa de Dascilio.

 El asedio de Sinope por Datames se puede situar aprox. en el 370 a. C.:

“... Cuando Datames conspiraba contra los de Sinope, que tenían una escuadra, mientras él carecía de armadores y carpinteros, haciendo un trato de amistad con ellos, les anunció que les entregaría Sésamo –la que consideraban su principal ciudad enemiga– tan pronto como la tomara. Los de Sinope le creyeron y le invitaron a tomar de ellos lo que precisara para la guerra. Pero él les dijo que, como tenía magníficos recursos en dinero y hombres, no necesitaba nada de eso, pero no tenía quienes construyeran las máquinas, arietes y tortugas que, por cierto, son las cosas más útiles para un asedio. Los de Sinope le enviaron todos los artesanos y constructores de la ciudad. Y él, después de construir muchas naves y máquinas con la ayuda de su técnica, sitió Sinope en vez de Sésamo...”

POLIENO, Estratagemas, Libro VII, 21, 2

 Artajerjes III (359 – 338 a. C.) tenia una gran inestabilidad en el Imperio.

  Asedio de Pelusio,  en Egipto:

“ Primero él cambió el sentido del canal hacia otras direcciones, entonces cuando el canal se había secado lo rellenó con tierra y trajo ingenios de asedio contra la ciudad. Cuando una larga porción de los muros había caído, la guarnición en Pelusio rápidamente construyó otros para oponerse al avance de las altas torres de madera.”

DIODORO SÍCULO, Biblioteca Histórica, Libro XVI, 49

 Por lo cual, parece ser que Persia dominaba la poliorcética, transmitida por el elemento Medo, de Asiria.

 Incluso hay citas donde parece plausible hablar de Artilleria de tensión (o no-torsión), teniendo ya prácticamente  casi toda la panoplia de poliorcética.

 Y los Persas ya habian combatido contra los Griegos en Asia Menor.


 

LAS GUERRAS MÉDICAS - GRECIA  VA INCORPORANDO LA POLIORCÉTICA -

  Vimos como Ciro conquista Sardes con un tren de asedio magnifico.

 Ahora los Griegos son los que, tras llevar la guerra a su casa los Persas, los que emprenden una guerra con tren de asedio.

 Milcíades,  tras la batalla de Maratón, pidió setenta naves con las que sitiar la ciudad de Paros:

“Entre estas últimas se encontraba la isla de Paros, engreída por su poderío, no pudiendo conseguir reducirla a buen camino por medio de la persuasión, desembarcó sus tropas y, cercando la ciudad, la privó de todo medio de avituallamiento: finalmente, tras haber colocado manteletes y tortugas, se aproximó muy cerca de sus murallas.”

CORNELIO NEPOTE, Vidas, Milcíades, 7, 2

  En el 449 a. C. llegó  la paz  de Calias (ateniense Calias y el Gran Rey), ya Atenas era la que asediaba, con la Liga de Delos, fundada el 476 a. C.

 Pero  Samos trató de abandonar esta Liga, por lo que Pericles la aasedia en el año 440 a. C., durante nueve meses:

“ Él construyó también máquinas de asedio, siendo el primero de todos los hombres en hacer esto, tal como ellos llaman arietes y tortugas, Artemón de Clazomene, habiendo construido ellos; y con ellos empujando el asedio con más fuerza y tirando abajo las murallas por medio de las máquinas de asedio, él ganó el dominio de Samos.”

DIODORO SÍCULO, Biblioteca Histórica, Libro XII, 28

 Parece que Pericles era algo más que un Político y un Estratega, también supo adoptar "... siendo el primero de todos los hombres en hacer esto....", una poliorcética avanzada.

LA GUERRA DEL PELOPONESO - LA POLIORCÉTICA SIGUE EL CAMINO -

 La Guerra del Peloponeso es muy pobre en Poliorcética (comparativamente a los Asirios), y se nota, como la Guerra evoluciona a traves de 2 Ejes fundamentales: la Flota (Atenas) y el Ejército de Campaña (Esparta). No se conoció la Artilleria de torsión o tensión, pero algún ingenio realmente ingenioso parece que fue creado, como una especie de lanza-llamas.

 En las anuales invasiones de Esparta a las campiñas de Atenas, los Lacedemonios se dedicaban básicamente a arrasar las huertas y villas atenienses, sin atreverse siquiera a montar un asedio circunstancial, siquiera ni contra los Muros Largos, que como Pericles decía: "Los viejos y los efebos podrían defender".

 Esto daba una idea del estado de la Poliorcética, ya Ateniense o Lacedemonia contra grandes ciudades.

 El conflicto comenzó, como sabemos,  en el 431 a. C. con el ataque de los tebanos a la ciudad de Platea que era aliada de Atenas. Las tropas atenienses marcharon a Platea para ayudar a los habitantes de la ciudad.

 Los Lacedemonios,  tras ni haber transcurrido 3 meses,  desde los sucesos de Platea, se lanzaron a la conquista del Ática tras no poder conquistar la ciudad de Énoe, avanzadilla clave desde la que los atenienses lanzaban a menudo sus contraataques contra el territorio peloponesio.

 El dejar Énoe atrás por el ejército de Esparta da fe de la poca esperanza en que se tenía en la poliorcética como algo dirimidor de la contienda. Se tendrían conocimientos en Poliorcética básica: circunvalación ya total o mediante puestos, escalas, manteletes, minas, arquería, etc... pero conllevaba tiempo.

 Está claro que estratégicamente convenía más arrasar las campiñas, debido al prestigio sabido de la infantería espartana.

“ Entretanto el ejército de los peloponesios seguía avanzando, y el primer lugar del Ática al que llegó fue Énoe, por donde iban a lanzar la invasión. Una vez acampados, se dispusieron a asaltar las murallas con máquinas de guerra y otros medios...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro II, 18, 1

 Pero convenía más que los campos del Ática fueron totalmente arrasados. Así  se destruyeron las vides y olivos. El objetivo era provocar al ejército de Atenas para que saliera a campo abierto y se enfrentara a la superior infantería lacedemonia.

 Parece que sólo Pericles era quien habia tenido la idea de adaptar alguna ingenio poliorcético, como en Samos, aunque es una hipótesis. Podria ser que los Espartanos supieran tambien toda la panoplia que se conociera en Grecia y no hiciesen uso de ella por no hacerle falta.

“ En el mismo verano, Hagnon, hijo de Nicias, y Cleopompo, hijo de Clinias, que eran estrategos en compañía de Pericles, con la armada que éste acababa de utilizar emprendieron inmediatamente una expedición contra los calcideos de Tracia y contra Potidea, todavía asediada, y una vez llegados emplearon máquinas de guerra contra Potidea y trataron de tomarla por todos los medios...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro II, 58, 1

“Él se instaló ante Potidea con toda la expedición e hizo todos los preparativos para el asedio; para lo que él había hecho preparar todo tipo de ingenios usados en los asedios, multitud de armas y de proyectiles, y grano en abundancia, suficiente para el ejército entero.”

(DIODORO SÍCULO, Biblioteca Histórica, Libro XII, 46

Pero los Espartanos querian conquistar Platea y en  429 a. C., otra vez intentaron el asedio, esta vez parece que con mejores medios, con una previsión mayor:

“ Juntamente con la construcción del terraplén, los peloponesios acercaban máquinas de asedio e ingenios de defensa contra la ciudad; una de ellas, que fue llevada sobre el terraplén, derribó una gran parte de la construcción, y espantó a los plateos; otras fueron llevadas contra diversos puntos de la muralla y los plateos, echándoles lazos, trataban de desviarlas tirando hacia arriba;también suspendían grandes vigas, por medio de largas cadenas de hierro atadas a sus dos extremos, de dos perchas apoyadas en la muralla y salientes, dejando las vigas en alto y en posición perpendicular respecto a las máquinas, y cuando el ariete iba a chocar contra algún punto, dejaban caer la viga soltando las cadenas sin sujetarlas con las manos; la viga caía con  fuerza y tronchaba la cabeza del ariete. Después de esto los peloponesios, viendo que sus máquinas no servían de nada y que frente al terraplén se levantaban las obras de fortificación enemigas, pensaron que era imposible tomar la ciudad con los medios de asalto que tenían y se prepararon para proceder a la circunvalación...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra delPeloponeso, Libro II, 76, 4

Parece que no estaban ni a la altura de la Poliorcética Asiria, o al menos es más de lo mismo:

- Terraplén, arietes, las cadenas que veíamos intentando apartar la cabeza del ariete en su intento de descolocar las piedras, etc.

 Y recuerrieron a la circunvalación los espartanos, es decir, lo que evitaban los Asirios: tiempo y dinero.

 Y sobre todo, lo peor: el magnifico ejército Espartano estancado ante unas murallas, no pudiendo ni saquear impunemente las campiñas áticas, como descaradamente hacían.

 No parece que los Espartanos vayan a ganar así, la Guerra del Peloponeso. Pero eran tozudos y esta cita denota que eran más ingenios, no parece que diferentes:

“... al mismo tiempo los Lacedemonios continuaban trayendo ingenios con los que ellos estrozaban los muros y hacían asaltos sin interrupción.”

DIODORO SÍCULO, Biblioteca Hstórica, Libro XII, 47

 Pero Platea, sobre el 427 a.C. fue tomada, en 2 años, debido a que fue el hambre y la circunvalación, medida de Poliorcética primaria, lo que la tomó. eso sí fue completamente destruida.

En el Mar Jónico, la Flota Ateniense, estaba en cambio en su terreno, y en Pilos en el 425 a. C. :

“ Después de lanzar ataques durante todo este día y una parte del siguiente, los lacedemonios cesaron en su empeño; y al tercer día enviaron algunas naves a Ásine en busca de madera para construir ingenios de guerra; aunque el muro del lado del puerto era alto, esperaban que podrían tomarlo con ayuda de ingenios dado que allí era especialmente posible un desembarco...”

 TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro IV, 13, 1

Allí fueron capturados 292 hoplitas espartanos, lo que puso a Atenas en una buena situación a la hora de negociar.

 Atenas en el 424 a. C., intentó conquistar Beocia. Allí sufrió una gran derrota a manos de los hoplitas beocios que usaron como novedad la falange en una formación oblicua. A esta derrota le siguió el asedio de Delio por parte de los beocios que utilizaron un novedoso ingenio muy semejante a un lanzallamas:

“ Tras diversas tentativas por otros procedimientos, aproximaron al muro un ingenio con el que lograron tomarlo. Era como sigue. Después de aserrar en dos una larga viga, la vaciaron del todo y de nuevo ajustaron exactamente las dos partes, formando una especie de tubo; en un extremo colgaron con cadenas un caldero, al que iba a parar un tubo de hierro de fuelle que formando un codo bajaba desde la viga, y también estaba recubierto de hierro gran parte del madero. Desde una cierta distancia y en carros llevaron este ingenio al pie del muro, por la parte que había sido construida con mayor cantidad de sarmientos y maderos; y una vez que estuvo cerca, aplicaron grandes fuelles al extremo de la viga que estaba en su parte y se pusieron a insuflar aire. El aire, inyectado a través del tubo, llegaba al caldero, que contenía carbones encendidos, azufre y pez, y provocaba una gran llamarada, lo que prendió fuego al muro, de suerte que ya nadie pudo permanecer allí, sino que los hombres lo abandonaron y se dieron a la fuga y la fortificación fue tomada por este procedimiento...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro IV, 100, 1

 Según Tucídides, los Beocios inventaron algo que determinó la rendición de una ciudad, la última había costado 2 años de asedio y una circunvalación enorme para los estándares griegos.

 El general espartano Brásidas va a por los puntos débiles de Atenas: Tracia y Calcidia.

  Brásidas tomó Torone y a continuación asedió Lécito, donde se habían refugiado los soldados que habían huido de Torone:

Al día siguiente, cuando desde la línea enemiga iba a ser llevado contra ellos un ingenio con el que los atacantes proyectaban lanzar fuego contra los parapetos de madera, y en el momento en que ya estaban avanzando las tropas, levantaron una torre de madera sobre una casa en el punto donde pensaban que probablemente acercarían el ingenio y donde la fortificación era más expugnable...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro IV, 115, 2

 Da la impresión que los Beocios le transmitieron a los Espartanos ese ingenio que escupía fuego. O eso, o los espartanos lo habían inventado, tras tomar en el 427 a.C. Platea mediante el hambre y ahora en el 423 a.C. tienen un arma revolucionaria.

Tras el intervalo de paz durante un año, en el 422 a. C. Cleón, con la toma de nuevo de la ciudad de Torone, intentó recuperar la ciudad de Anfípolis.

“ Pensaba que podría retirarse cuando quisiera, sin necesidad de combatir, pues no se veía a nadie en la muralla ni nadie salía por las puertas, y éstas estaban todas cerradas. De modo que le parecía que había cometido un error al no subir hacia la ciudad con máquinas de asedio, pues, a su juicio, hubiera podido tomarla debido a su falta de defensores...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro V, 7, 5

 Aquí moriría Cleón y  Brásidas. Esto dió la paz de Nicias ( Abril del  421 a. C.)

  Alcibíades vino con un belicismo enorme: pactó con Argos, Elide y Mantinea, formando la “Cuádruple Alianza”. El  ataque de Argos a Epidauro  (419 a. C). Elide, Mantinea y Atenas ayudaron a Argos como respuesta al despliegue del ejército espartano. Agis venció a la Cuádruple Alianza en el campo de batalla y debilitó aún más la situación de Atenas. Desde el año 427 a. C.  Siracusa era el poder en  Sicilia. No tardó en chocar con las ciudades de Locros, Regino y Camarina. Siracusa encontró apoyo a su causa entre las ciudades dorias que simpatizaban con Esparta. La consecuencia directa fue que la ciudad de Leontinos pidiera ayuda a Atenas para detener el creciente poderío de Siracusa. Atenas, bajo el mando de Alcibíades, preparó una expedición que partió hacia Sicilia el 415 a. C.

 Los atenienses en una primera fase se hicieron con el control de las operaciones logrando encerrar al ejército siracusano en su ciudad y permitiendo la entrada de la flota ateniense en el Puerto Grande. Sin embargo los siracusanos no permanecieron inactivos y lanzaron continuos ataques para romper las obras de circunvalación:

“...Lograron tomar la fortificación avanzada de los atenienses, que medía diez pletros, y la arrasaron, pero Nicias, que casualmente se había quedado allí a causa de una enfermedad, impidió que el fuerte circular sufriera la misma suerte. En efecto, ordenó a los servidores que prendieran fuego a las máquinas de guerra y a toda la madera que se había dejado delante del muro, puesto que comprendió que no podrían salvarse de otro modo debido a la falta de defensores...”

  TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro VI, 102, 2

 Es un dato el que las máquinas se llevasen en cantidades tan ingentes hacia Sicilia, por piezas, estandarizadas, ya decia mucho lo que la Poliorcética estaba adquiriendo como rol en las Guerras del Peloponeso.

 En Sicilia es donde se ve como la Poliorcética tiene un papel más preponderante.

“... Sin embargo, movido de la necesidad y de la presencia del peligro, mandó a los que tenían cerca de sí que a cuantos maderos se hallaban reunidos para las máquinas, y a las máquinas mismas, les pegaran fuego. Sirvió esto para contener a los Siracusanos y salvó a Nicias con la muralla...”

PLUTARCO, Vidas paralelas, Nicias, XVIII

 Los espartanos enviaron una escuadra para ayudar a la ciudad de Siracusa. En mayo del 413 a. C. llegó Gilipo desde Grecia para obligar a los atenienses a abandonar su posición en las Epipolas y replegarse a Plemmirion. Los enfrentamientos en la bahía de la ciudad de Siracusa se hicieron continuos. Su objetivo era romper el bloqueo impuesto por la flota de los aliados espartanos:

“... Hubo también una escaramuza en el puerto con motivo de las estacas que los siracusanos habían plantado en el mar delante de los arsenales viejos, a fin de que sus naves fondearan en el interior y los atenienses no pudieran navegar contra ellas y averiarlas con sus embestidas. Frente a esta estacada, los atenienses acercaron una nave de gran tonelaje, provista de torres de madera y parapetos, y desde unas chalupas, enlazando con cabos las estacas, las arrancaban izándolas con el cabrestante...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro VII, 25, 5

La situación de los atenienses se había hecho insostenible con la llegada de Gilipo. Para ayudar en esta empresa Atenas mandó a Demóstenes con ayuda militar en julio del 413 a. C:

“ Él trajo más de 80 trirremes y 5.000 soldados. Excluyendo las tripulaciones; y ellos también transportaron en barcos mercantes armas y dinero así como máquinas de asedio y cualquier otro tipo de equipamiento.

DIODORO SÍCULO, Biblioteca Histórica, Libro XIII, 11

Más máquinas de asedios traidas con Demóstenes, algo que sitúa a la Poliorcética ya como indispensable en las operaciones de Atenas.

Mientras el general espartano atacaba las obras del Plemmirion, el recién llegado ateniense atacó los muros de las Epipolas.

“A continuación Demóstenes decidió efectuar una primera tentativa contra el muro transversal con máquinas de guerra. Pero como las máquinas, al acercarlas, fueron incendiadas por el enemigo que se defendía desde el muro...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro VII, 43, 1

En septiembre del 413 a. C. aún continuaron los combates en torno al campamento naval ateniense, pues necesariamente tenían que romper el bloqueo para intentar embarcar las tropas de tierra:

“...Sin embargo, los siracusanos y sus aliados apresaron dieciocho y dieron muerte a todos sus tripulantes. Contra las demás lanzaron, con el propósito de incendiarlas, un viejo carguero al que prendieron fuego después de llenarlo de sarmientos y ramas de pino (pues el viento soplaba hacia los atenienses). Pero los atenienses, temiendo por sus naves, idearon a su vez medios para impedir la acción del fuego y se libraron del peligro apagando las llamas y evitando que se acercara el carguero...”

TUCÍDIDES, Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro VII, 53, 3

Ya en el final casi de la Guerra, el tomar Decelía por Espartano aislaba el Ática por tierra. La lucha de Atenas se centró en este momento en la zona jónica y el Helesponto. En el año 412 a. C. se sublevaron contra Atenas las principales ciudades de este territorio: Lesbos, Eubea, Quíos, Eritras y Mileto entre otras. En el Helesponto, Atenas obtuvo algunos éxitos sobre la flota peloponesia en Cinosema y llegó a tomar Abido (411 a. C.) y Cícico (410 a. C.).

El año siguiente los atenienses, tras fracasar en Éfeso, lograron tomar Calcedonia y Bizancio en el Bósforo:

“Mientras los atenienses sitiaban Bizancio rodeándola de fortificaciones y hacían disparos a distancia contra las murallas y ataques directos...”

JENOFONTE, Helénicas, Libro I, 3, 14

La Guerra del Peloponeso es un menos a más, con pobres ingenios, exceptuando ese ingenio "lanza-llamas" de los Beocios. Por lo demás nada de originalidad, sólo máquinas como arietes, torres fijas, manteletes, etc. Pero la evolución estaba clara, la Poliorcética habia ido adquieriendo preponderancia en todas las operaciones bélicas. Fue con Siracusa, una fortaleza realmente bien fortificada, cuando la Poliorcética se hacia necesaria y urgente, visto que los Siracusanos no iban a rendirse por hambre.


 

LA POLIORCÉTICA GRIEGA HASTA MACEDONIA Y SIRACUSA

 

Parece que la Poliorcética en Grecia seguía el mismo camino: estancada.

 

Esparta se metió en guerra sobre el año 399 a. C. apara intervenir en la reconquista de las ciudades bajo dominio persa, en el Asia Menor:

“Había ciudades que estaban mal defendidas y Tibrón las tomó al asalto. Al contrario, a Larisa, llamada la Egipcia, como no se sometió, la cercó y sitió. Al no poder tomarla por otros medios, excavó un pozo y abrió una galería subterránea para cortarles el agua. Pero como repetidas veces salieron de las murallas repentinamente y arrojaron al pozo maderas y piedras, hizo a su vez una “tortuga” de madera y la colocó sobre el pozo. Mas también la quemaron saliendo de noche repentinamente”

JENOFONTE, Helénicas, Libro III, 1, 7

 Como vemos es más de Poliorcética primaria: intentar una argucia con lo del pozo y los manteletes o tortugas.

 

  La Liga Beocia, en el año 379 a. C. con Epaminondas. Atenas, envia un contingente el 378 a. C. para ayudar a Tebas a defenderse del rey espartano Agesilao II. Un año más tarde, Esparta caía en Naxos frente al ejército ateniense:

“ Después Cabrias, el almirante ateniense, con todas las naves navegó hacia Naxos y la sometió a asedio. Trayendo sus ingenios de asedio para golpear contra los muros, cuando él los había sacudido, él entonces redobló los esfuerzos para tomar la ciudad por asalto.”

DIODORO SÍCULO,  Biblioteca Histórica  , Libro XV, 34

 Ingenios de asedio para golpear los muros no puede ser más alla del trépano, el ariete y la torre fina, junto a los manteletes.

 La Poliorcética seguía con la misma evolución.

 

En el 369 a. C. Atenas y Esparta llegan a una alianza, pero  después por Tebas, Atenas pasó a intervenir en la zona norte de Grecia. Timoteo, general ateniense,  en 364 interviene en la zona Calcídica. En la guerra contra las ciudades calcídicas se sitúa el sitio de Torone:

“ Timoteo sitiaba Torone. Los toronenses le opusieron una gran montaña de espuertas de arena. Pero Timoteo, tras colocar puntas de mástil a las máquinas más grandes y poner hoces en la parte superior del mástil, rompía las espuertas con las puntas y las desgarraba con las hoces, de modo que la arena se vertía. Los de Torone, al ver lo que ocurría, llegaron a un acuerdo.”

POLIENO, Estratagemas  , Libro III, 10, 15

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

INGENIOS DE POLIORCÉTICA  HASTA SIRACUSA Y MACEDONIA.

 (Omito la Helépolis como Gaetano indica, ya hay un Tema sobre esto)

 EL ARIETE

 El Caballo de Troya fue un ariete en verdad (como dicen los investigadores), los Troyanos no se habían vuelto majaretas despues de tanto asedio.

 Plinio el Viejo: dice que la máquina obra de Epeo era un caballo, nombre que antiguamente se daba al ariete:

“... entre las máquinas para derribar murallas: el caballo (que ahora se llama ariete), Epeo, ante Troya.”

 PLINIO EL VIEJO, Historia Natural, Libro VII, 202

Arqueológicamente, (Rubén Saéz) se ha demostrado que el espacio por donde penetró en la ciudad el caballo de madera había sido totalmente derruido. Además, la forma de construcción de los arietes primitivos corroboraría esta hipótesis: constarían de una larga viga con la cabeza suspendida dentro de un marco de madera. Toda la estructura se sostendría por medio de cuatro patas de grandes dimensiones. Por tanto tendría gran parecido con lo que era un caballo.

Vimos que en las Guerras del Peloponeso los ingenios de asedio más utilizados son los  - Krioí -,  es decir el Ariete, el ingenio más barato y más efectivo, así como el más transportable e incluso manufacturable en el mismo lugar.

 Vitrubio dice que el origen del Ariete es distinto al que venimos sosteniendo, tal vez (muy probablemente) Egipcio, en su configuración básica, es decir un tronco para romper una puerta, la parte más débil de cualquier muro medianamente sólido. O más avanzado el Asirio sobre el s. IX a.C., con la Torre móvil, con arquería, manteletes, pieles, rampas, etc. Un ingenio devastador.

Vitrubio señala que el ariete fue inventado por los cartagineses en el asedio de la ciudad de Cádiz:

 (En la presentación de usuario mia ya lo señalé)

“ Dícese que la invención del ariete para las opugnaciones tuvo este principio. Pusieron los Cartagineses su real junto a Cádiz para opugnarla: y queriendo demoler un castillo que habían tomado, como no tuviesen las herramientas necesarias, tomaron un madero, que sostenido con las manos, y batiendo continuamente lo superior de las paredes, iban derribando las últimas filas de piedras: con lo cual fueron poco a poco arruinando toda la fortaleza.”

VITRUBIO, Los diez libros de Arquitectura, Libro X, Capítulo XIX, 60

Los cartagineses, por lo visto optaron algo elemental, como podría haber sido el Ariete Egipcio: decidieron arrasar totalmente para que no pudiera ser reutilizad un fortín o pequeña fortaleza cerca de la muralla de Gades, por lo que como no tenían herramientas tomaron un madero y golpearon con él los muros. Obviamente no sería un muro de gran entidad.

 Este ariete de  Vitrubio no sería más que de un madero sujeto por los soldados, sin nada basculante, sino a fuerza de brazos, sin poleas o basculación con sogas, que lo hacían balancearse y golpeaban con él los muros.

 Vitrubio atribuyetambién  a Pefasmeno la disposición de una estructura en forma de triángulo que, por medio de cuerdas, suspendía el ariete por lo que se conocía como aries prensilis, en términos latinos de Vitrubio. Para mover esta máquina se tiraba atrás con las cuerdas desde el lado opuesto a donde estaba la cabeza y luego se soltaba en un péndulo:

“Después cierto artífice tirio llamado Pefasmeno, siguiendo aquella invención y método, plantó un mástil, y pendiente de él ató otro transversalmente a modo de balanza, el cual con el retiro e impulso a fuerza de vehementísimos golpes derribó el muro de Cádiz.”

 VITRUBIO, Los diez libros de Arquitectura, Libro X, Capítulo XIX, 60 – 63

 Vitrubio también habla de un armazón de madera con ruedas, el autor sería: Cetras de Calcedonia.

 Este armazón con ruedas permitía la sujeción del ariete de forma firme y hacía que cambiara su nombre por el de aries subrotalus.

 Si en vez de ruedas disponía de rodillos se le conocía como aries versatilis.

 Como vemos nada superior a los Asirios, incluso no dice nada que fueran montados en torres móviles con arquería,etc.

 Parece ser que los Cartagineses habían adaptado bien las lecciones Asirias (Tiro, zona de influencia Asiria), o al menos es lo una hipótesis.

Estas innovaciones: Aries subrotalus o Aries versatilis, no son sino formas de mover el Ariete hacia la muralla protegiendo a continente y contenido, el Ariete y los servidores. Como la Torre Asiria hacía, pero además desplegando arquería ofensiva.

“ Pero Cetras Calcedonio construyó primeramente un fuste o basamento de madera con ruedas debajo; y sobre él erigió unos maderos y atravesó otros en medio de cuya armazón colgó el ariete, cubriéndolo too con pieles de buey, para que estuviesen más seguros los que desde la máquina debían batir los muros. Diole el nombre de tortuga arietaria por lo tardo de sus operaciones.”

VITRUBIO, Los diez libros de Arquitectura, Libro X, Capítulo XIX, 60 – 63

La forma más típica que se conoce de ariete tendría una cabeza con forma de carnero, (aries), también hay atestiguados otras cabezas.

 El funcionamiento del ariete es:

 1- Tras ser golpeada la pared y sus piedras movidas se utilizaba la falx muraria que era una especie de viga con una hoz en uno de sus extremos y que permitía remover las piedras que previamente había movido el ariete.

 2- Por medio del golpeo se abría una brecha en el muro a través de la cual penetraban los soldados para tomar la ciudad.

El uso de los primeros modelos de arietes resultaba  peligroso ya que los soldados estaban expuestos a los disparos y a los materiales arrojados por los defensores. De ahí que, muy tempranamente, esta máquina se dispusiera dentro de otras máquinas para protegerlas, como las Tortugas en las Guerras del Peloponeso o las Torres con los Asirios. 

 Las formas de defenderse contra los Arietes:

 1-  Coger las cabezas de los arietes con cuerdas y separar así su cabeza de hierro de las piedras de la muralla. Por medio de esta técnica se lograban evitar los golpes directos o al menos amortiguarlos tanto como fuera posible. Esta técnica fue utilizada desde muy temprano, como en Lakish en el 701 a.C. o en el asedio de Platea del 429 a. C.

2- Sujetar por medio de cadenas grandes vigas de forma paralela al muro. Cuando se acercaba el ariete, se dejaban caer para intentar partirlo a la altura de la cabeza y así detener su avance.

“Contra las hoces y arietes hay varias defensas. Algunos cuelgan colchones de lana en los parajes donde bate el ariete, para que dando el golpe en una materia tan fofa amortigüe su impulso y no abra brecha en la muralla. Otros enganchan con una especie de lazo la cabeza del ariete y a fuerza de brazos la levantan oblicuamente hasta volcarlo con la tortuga. Muchos usan de una máquina de hierro llamada lobo, cuya figura es como la de unas tenazas con grandes dientes que la atan con maromas y abrazan con ella al ariete para volcarlo o tenerlo colgado de modo que no pueda batir la muralla. Muchas veces también se arrojan desde la muralla algunas columnas de mármol, que con el gran impulso que llevan, por su mucho peso, rompen los arietes. Si a pesar de todas estas defensas abriere brecha el ariete y arruinase la muralla, como sucede las más veces, sólo queda un recurso, y es el de arruinar también las casas inmediatas, y haciendo otra muralla interior esperar al enemigo entre las dos, para destruirle en este paraje cuando intente apoderarse de la plaza”

FLAVIO VEGECIO RENATO, Epitoma Rei Militaris, Libro IV, Capítulo XXIII

“Cuando Atenocles era sitiado, tras hacer vigas de plomo contra los arietes y los taladros, las extendió horizontalmente sobre las almenas y, al caer contra ellas, las máquinas de los enemigos se destrozaban”

POLIENO, Estratagemas, Libro VI,3

 Vamos, cualquier cosa  pesada podía hacer la  función de romper  la cabeza del ariete, como las fuentes dicen: la defensa con piedras, troncos o ya bien masas de plomo fundidas que, a causa de su peso, resultaban más contundentes.

 Otra defensa:  llenar sacos de paja o de cualquier otro material blando como por ejemplo arena. Por medio de cuerdas se dejaban caer justo delante de donde iba a golpear el ariete y así amortiguaba bastante el impacto de la cabeza de hierro:

“ Se deben preparar, asimismo, las protecciones contra las máquinas, el ariete y otros ingenios del mismo género, dispuestos para atacar las almenas; hay que colgar previamente sacos llenos de paja, talegas llenas de lana y pieles de bueyes recién desollados, infladas o llenas de cualquier material, y otros objetos similares. ”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, XXXII, 3

Timoteo, en la toma de Torone, que vimos antes, durante la Guerra contra las ciudades calcídicas en el 364 a. C., hizo lo siguiente (ya puesto anteriormente):

“Los toronenses le opusieron una gran montaña de espuertas llenas de arena. Pero Timoteo, tras colocar puntas de mástil a las máquinas más grandes y poner hoces en la parte superior del mástil, rompía las espuertas con las puntas y las desgarraba con las hoces, de modo que la arena se vertía. Los de Torone, al ver lo que ocurría, llegaron a un acuerdo”

POLIENO, Estratagemas, Libro III, 10, 15

Es decir las Hoces murales sevían tanto para terminar el trabajo del ariete, como para defenderlo de los sacos que ponían para amortiguar sus impactos.

 Aunque la mejor forma conocida, como se veía en los relieves de los defensores de Lakish o en las estelas de Nimrud y los Elamitas, lo más efectivo para destruir los arietes, era el fuego. Con el fuego se podían destruir toda  la máquina del ariete, mientras que con las otras formas de defensa tan sólo se dañaban y podían volver a ser reutilizadas después de su reparación, o como los sacos de arenas, eran sólo para amortiguar.

 Para ello, como vimos, los asirios ya usaban las pieles en las torres de los arietes, que se ven claramente en los relieves, e inclusive se supone que llevarían agua o cubos de agua, los arqueros (suposición) para un fuego que pudiese darse.

EL TRÉPANO.

 

Para facilitar las operaciones del ariete se disponía de la máquina conocida como taladro, trépano o terebra . Esta máquina constaba de una especie de barrena que hacía pequeños agujeros en el trozo de lienzo que había sido elegido para acercar el resto de máquinas.

Para el taladro escribe que construía una máquina semejante a la tortuga, colocando en su medio sobre pies derechos una canal, como se suele hacer en las catapultas y ballestas, larga 50 codos y honda uno; en donde se ponía transversalmente un eje a cuyo extremo había una polea en cada lado, con las cuales se movía el madero que iba en la canal, y que tenía el hierro al cabo. Bajo de la misma canal había varios rodillos que le daban el movimiento más acelerado y vehemente. Sobre el mismo madero se hacían arcos para cubrir la canal, y sostener las pieles frescas que cubrían la máquina.” 

VITRUBIO, Los diez libros de Arquitectura, Libro X, Capítulo XIX, 67

 Las maneras de defensa de estas máquinas:

Hay que tener preparada una piedra, de un tamaño tan grande como para llenar un carro, con el objeto de que al soltarla, caiga sobre el trépano y lo rompa; hay que dejar caer la piedra desde vigas que sobresalgan sujetas por cangrejos. A fin de que la piedra no falle el golpe al caer sobre el trépano, se debe suspender previamente un plomo y, cuando caiga sobre el trépano, soltar inmediatamente la piedra”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, XXXII, 5

Otra de las medidas contra estas máquinas consistía en utilizar un contra-ariete con la suficiente fuerza como para destruir el del exterior.

“He aquí la mejor medida contra las máquinas que golpean la muralla. Cuando sepáis contra qué parte de la muralla se va a dirigir el ataque, hay que preparar en el mismo punto un contra-ariete desde dentro de la muralla, perforándola únicamente hasta la última hilera de piedras, para que los enemigos no lo descubran con antelación. Cuando la máquina esté cerca, hay que golpear desde dentro con el contra-ariete, que debe ser mucho más poderoso”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, XXXII, 7

Esta técnica es algo absurda, porque al final el boquete lo haces desde dentro y se deja una parte de los muros muy débil.

EL TOLLENO Y LA SAMBUCA

Estos son ingenios para introducir soldados en el interior de las fortalezas. Los nombres del Tolleno son : grus, ciconia o machina ascendens.

 

 

 Este ingenio consistía en una viga vertical de grandes dimensiones en cuyo extremo se colocaba otra viga. En el extremo más cercano a la muralla había un cesto, para portar soldados mientras que en el contrario un sistema de sogas y poleas permitía elevar el cesto. Era un sistema parecido al de una balanza.

 Esta hubiese sido un Tolleno de los más mejor y primosoramente hechos (uno de vitrubio para las obras civiles romanas, pero basado en la misma idea, aunque con mayor complejidad)

 Realmente era un ingenio para una entrada arriesgada, con pocos hombres en el cesto por vez, pero que usado en grandes cantidades o bajo unas condiciones adecuadas, podría y debería haber sido efectivo, por su uso en todos los pueblos. Era barato y fácil de producir, tan sólo, unas vifas, un cesto y unas sogas.

 

La Sambuca, es otro ingenio para elevar a los soldados hacia el interior de las fortificaciones. A pesar de que sus principales aplicaciones se encontraban en los asedios navales, también se empleó para la guerra terrestre.

 Biton  dice que fue construida por Damis de Colofonte. Las dimensiones que da.  son de un ARMAZÓN formado por una viga con 3 pies de ancho, 2 pies de alto y 27 pies de largo que se monta sobre una armadura de 14 pies con dos ejes paralelos con ruedas. La armadura se unía a un soporte doble para llevar escalas. Todo ello estaba preparado por medio de cabrestantes para poder ser elevado y bajado en función de las necesidades.

Encima de este soporte previo se ubicaba la escala de grandes dimensiones (según Biton, 60 pies). Esta escala tenía paredes laterales recubiertas de pieles para proteger a los soldados. Para contrarrestar el peso de los soldados que había en un extremo en el opuesto se colocaba una caja con plomo que variará de peso dependiendo del uso.

Los soldados acceden al interior por delante utilizando una escalera adosada al cuerpo principal. Cuando todos estaban dentro se colocaba el plomo en el contrapeso hasta equilibrarlo. En ese momento la sambuca pasaba de la posición totalmente horizontal a la posición que tendría definitivamente frente a las murallas. La máquina descrita por Biton sería capaz de albergar diez soldados.

  Lo más probable, era que las sambucas se apoyasen en los flancos por torres de asedio dotadas de piezas de artillería que neutralizaran los proyectiles arrojados desde la muralla. Cuando ya se había alcanzado el pie de las murallas y se estaba fuera del alcance de las máquinas de disparo los soldados subían de nuevo a la máquina que ya tenía los contrapesos necesarios. Se acercaba, entonces, hasta apoyarse en el muro para abrir la trampilla y que los soldados pudieran acceder hasta la muralla. Tras los primeros soldados que establecían una cabeza de puente, un reguero continuo se lanzaba a través de la máquina para apoyar al contingente inicial.


LA TORRE DE ASEDIO HASTA LA HELÉPOLIS

 (Como hay un tema se omite) Sólo señalar que básicamente la Torre griega es una evolución mejorada  con Demetrio Poliorcetes con el asedio de Rodas o Alejandro, hicieron enormes torres llevando a los límites la ingenieria aplicable, según los especialistas.

 

 

 

 

 

 

 

 Esta era la configuración básica de las torres Asirias.

 Las torres fijas tendrían este aspecto:

 

 Torres sobre barcos, como en el Asedio de Tiro, por Alejandro:

 Arietes que se ponían en la base de las Torres:

 En fin, desde la básica hasta la  torre que dibujan que usó Demetrio:

LAS PROTECCIONES Y ABRIGOS COLECTIVOS PARA LAS TROPAS DE ASEDIO

Las máquinas para la protección de soldados resultaban fundamentales a la hora de los acercamientos de tropas a los muros y se disponían a los lados de las torres de asedio.

 Muy probablemente fueran las primeras que se realizaran, si había que fabricarlas sobre el terreno, o las que se sacarían, para aproximar a los soldados a las obras de asedio.

 Con los Asirios, como veíamos antes, los arqueros se desplegaban bajo el amparo de escudos o manteletes.

 Los griegos, como las fuentes nos señalan, tenían Estado Mayor e Ingenieros, los cuales harían maquetas de las fortalezas para sitiar y ver los puntos débiles: zonas con cotas más bajas, murallas más débiles, puntos de la muralla donde las torres no son tan efectivas, etc.

 De ahí que se necesitase lo primero en el asedio de una fortaleza, una protección de los atacantes adecuada, ya somera como los manteletes o ya muy técnica, como las que describe Filón, con capas de blindaje.

 Archivo:Armi da assedio.gif

 Desde los ingenios más baratos, como el mantelete o pavise básico, que era un trozo de empalizada con apoyos, hasta la Tortuga que era una "casa" rodante, como las que vemos en las imágenes.

 Estas máquinas son como  galerías cubiertas o a parapetos móviles que facilitaban el acercamiento de los soldados hasta los muros.

Cuando estos refugios estaban fijos recibían el nombre de pórticos en razón de su alargamiento. Ellos construían una especie de galería cubierta muy amplia que unía la posición del sitiador con los muros de la fortaleza. Era una especie de túnel en la superficie.

Filón dice, que el ingenio conocido como mantelete, era muy usado, por efectivo y barato se puede entender, pues lo cita muchas veces, describiendo a la perfección sus tipos y la forma de ser construidos, lo que revela la importancia como defensa que se les concedía.

Los más simples estaban fabricados con mimbre y se utilizaban contra fortificaciones que no dispusieran de piezas de artillería. Pero, si los enemigos disponían de catapultas había que hacerlos más resistentes para que pudieran aguantar los impactos. Se cubrían con pieles para evitar ser quemados y se les dotaba de ruedas para su fácil movimiento:

Manteletes de mimbre estarán hechos con piezas de mimbre entrelazadas cerradas también sobre un ángulo agudo, uno contra el otro y similarmente también en el frente. Entonces se extienden pieles encima y se juntan maderas cuadradas, se ponen a lo largo de los flancos con ruedas internamente en su construcción, ellos son transportados hacia delante sin dificultad por los soldados, el peso no siendo grande.”

FILON DE BIZANCIO, Poliorketika, Libro IV, 36 – 37

Módelos evolucionados hasta el límite de abrigos colectivos, en este caso para balancear el Ariete, sobre una parte alta del muro. El acolchamiento, para amortiguar las piedras y vigas que pudieran lanzar los sitiados es enorme. Hierba o paja, que era tremendamente efectiva. Eso sí, con forros de cuero para que no ardiera.

“ Se hacen manteletes en forma de barco redondeados, con fuertes tablas juntas y tienen una trampa abajo por el que los lanzapiedras descargan sus proyectiles.”

FILON DE BIZANCIO, Poliorketika, Libro IV, 38

Con el fin de evitar los golpes de las piedras lanzadas desde el muro también debían estar acolchados o cubrir su frente con tierra para así poder formar una especie de empalizada que cuando fuera necesario podía hacerse móvil y ser trasladada a otro lugar:

“ Contra golpes recibidos sobre las galerías cubiertas de los lanzapiedras enemigos: contra golpes arriba impón tres capas de mimbres y sobre éstos cestos llenos de forraje o alga marina; contra los golpes recibidos en el flanco amontona tierra contra las paredes sobre el mimbre; contra todos otros usa acolchados.”

 FILÓN DE BIZANCIO, Poliorketika, Libro IV, 51




 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

 ESTADO DE LA POLIORCÉTICA GRIEGA TRAS LAS GUERRAS DEL PELOPONESO, ANTES DE SIRACUSA Y MACEDONIA.

La táctica de cerco seguía teniendo un papel muy significativos en las operaciones. Su principal función era el desgaste de los asediados, antes de lanzar la ofensiva final.

Temístocles (y Pericles) consideraba que para defender las nuevas murallas del Pireo en Atenas tan sólo era necesario contar con: los más viejos de la ciudad, los más jóvenes y los metecos. El resto de tropas de infantería de calidad se debían emplear para otros menesteres más necesarios.

 Los Muros Largos no eran nada más allá de la fortificación, construidos a la desesperada y con cierto secretismo, simplemente muros largos, no tenían torres para cubrir sus ángulos.

 

 Luego la Poliorcética aún no tenía poder para decidir por si misma un Asedio. no tenían capacidad bélica para poder superarlas.

 

Así, Platea fue tomada por los espartanos, de puro aburrimiento, la  derrota de los espartiatas en Esfacteria, mediante la invasión masiva de infantería y el dominio del mar la de,  el contingente ateniense delante de Siracusa, grande, con medios, no pudo con Siracusa, etc

 Por lo tanto en las Guerras del Peloponeso y tras ella, había un tipo de asedio fundamental, cuando se trataba de una ciudad fortificada y un asedio en firme: El Cerco. La  Circunvalatio y la Contravalatio, que es el cerco total o el cerco parcial.

 

El cerco parcial:  campos fortificados  en posiciones de indudable valor estratégico, normalmente enfrente de las puertas principales. En estos campos se almacenaban los víveres y el armamento y se daba refugio a los tránsfugas de la ciudad. Con esta forma de asedio, las comunicaciones con el exterior eran notablemente perjudicadas aunque no se interrumpían totalmente. Este modelo fue empleado por los atenienses en los asedios de Mitilene y Epidauro. 

El Cerco Total: Cuando el muro de asedio estaba encaminado a aislar por completo la ciudad del exterior. La  impermeabilidad del cerco resultaba fundamental.

 Tipos de murallas de fortificaciones. 

El muro podía ser:

 Apoteichismos:  Tenía una extensión limitada y un trazado bastante recto y su función era tan sólo cortar el paso. Resultaba muy interesante para bloquear ciudades marítimas en zonas de istmo o peninsulares, aunque siempre recintos urbanos con accesos en uno de sus lados.

Periteichismos:  Para cercos totales en ciudades continentales y en aglomeraciones urbanas. Sin embargo, para tipos medios podían emplearse indistintamente los dos modelos.

 

A pesar de que no se sabe cuál era el trazado de los muros de circunvalación, sí que resulta lógico pensar que su separación respecto a las defensas de la ciudad asediadas debía ser superior al alcance de las jabalinas, arcos y hondas. En el cerco de Platea los habitantes de la ciudad construyeron unas escaleras con las que superar el muro de circunvalación.

A la hora de calcular su altura tomaron como medida las filas de ladrillos. Los especialistas deducen que la distancia entre los dos muros no era muy grande y en ningún caso superior a los 100 metros.

La construcción del muro de asedio corría a cargo de los propios soldados. Para facilitar la organización, el trabajo de construcción del cerco se dividiría entre las diferentes tribus, siendo asignado cada sector, con toda probabilidad, a cada una de las tribus que formaban el ejército. En algunos casos, cuando la construcción tenía algún tipo de dificultad, se recurría a técnicos especializados.

 Por ejemplo, en el asedio ateniense de Nisea, fueron traídos canteros de la propia ciudad de Atenas.

Los materiales empleados en las obras de cerco eran los del territorio circundante de la ciudad: arcilla, madera, piedra o ladrillo. También solían ser utilizados los materiales extraídos de las casas de los suburbios extramuros de la ciudad. El resultado del empleo de todos estos materiales era que las obras de cerco eran muy semejantes a las fortificaciones de campaña.

 Obviamente, las construcciones de aislamiento variaban en función de los materiales, mano de obra y del tiempo disponible. Podía consistir desde una simple empalizada hasta un verdadero muro de fortificación, fabricado en piedra seca o con arcilla, provisto de una camino de ronda almenado y en ocasiones especiales incluso de torres.

 La presencia de foso parece ser casi obligatoria: poco esfuerzo o técnica y gran eficacia en ganar altura al enemigo y tener que salvar la depresión, además de evitar los ataques sorpresas algo más. Así como dar el material de relleno de las empalizadas o los cimientos, por eso se considera algo que sería omni-presente

Se puede decir que la técnica de cerco fue la más utilizada en los asedios y, al mismo tiempo, la que proporcionó mejores resultados durante la Guerra del Peloponeso

 SIRACUSA, SIGLO IV A. C., LA REVOLUCIÓN EN LA POLIORCÉTICA

El fracaso ateniense del año 413 a. C. en la expedición de Sicilia hizo que Cartago intentara ampliar su zona de influencia, dominando Sicilia . Así, asediaron Himera y Selinunte el año 409 a. C. Las tropas siracusanas (con general Daphnais ) fracasaron en liberar del asedio cartaginés  a Akragas en el 406 a. C.  Aquí entra Dionisio I, quien revolucionaría por completo la Poliorcética.

La Asamblea de Siracusa eligió un nuevo cuadro de generales entre los que se encontraba Dionisio. En 1 año se deshizo del resto de generales y tomó el poder. La isla de Sicilia estaba dividida en dos partes en virtud del tratado del 405 a. C.: la mitad en manos de los cartagineses y la otra mitad que vivía independiente. La ciudad de Siracusa logró la unificación de las ciudades libres de la isla bajo la autoridad de Dionisio I.

 Dionisio tenía ahora un poder tiránico que le permitía disponer de la autoridad absoluta y de todos los medios económicos y técnicos, con las condiciones adecuadas para que se produjeran notables adelantos en la poliorcética.

La superioridad de los cartagineses había sido clara en los últimos enfrentamientos. Los fracasos siracusanos en Himera (409 a. C.), Akragas (406 a. C.) y Gela (405 a. C.) demostraban la superioridad militar cartaginesa, sobre todo en lo que a técnicas de asedio se refería.

 Ante esto, Dionisio lo primero que hizo fue mejorar el ejército terrestre por medio de la contratación de mercenarios de todo el ámbito mediterráneo,  incluso contingentes trásfugas del ejército enemigo. Se mejoraron de esta forma las tropas de infantería con un entramado de tropas versadas en las más diversas artes bélicas. En el  399 a. C. toda la ciudad se convirtió en un gran arsenal, y se atrajo a gran cantidad de especialistas en la construcción de maquinaria bélica.

 Los elevados sueldos pagados a los especialistas en técnicas militares, hicieron que llegaran obreros de todo el mundo conocido: de las ciudades sicilianas, de Italia, de Grecia y hasta de colonias cartaginesas.

Cuando todos los especialistas habían llegado los distribuyó por talleres a lo largo de todos los barrios de la ciudad. Cada uno de estos centros de trabajo estaba bajo la supervisión de las personas más notables de la ciudad. Las innovaciones eran muy valoradas y se premiaba con grandes recompensas económicas a los ingenieros que desarrollaban nuevas máquinas.

Se hizo especial hincapié en el diseño de nuevas máquinas de asedio.

 Esto dió lugar a que aparecieran  máquinas de artillería pesada como eran las catapultas de no-torsión o tensión, básicamente un arco gigante.

  Tucídides no la cita durante la Guerra del Peloponeso ni un sólo ingenio de artilleria como este.

 Es el mismo sistema que el gastraphetes, pero a escala mayor.

Estas máquinas,  lanzaban dardos de 1,8 metros de largo, simplemente mataban a cualquiera y llegaban más lejos y con más potencia que las flechas. Ahora ni las armaduras eran capaces de aguantar estos impactos.

El asedio de Motya, parece ser la primera vez que se usaron:

“...Dionisio I desplegó una batería de sus armas nuevas en el sitio de Motya, colonia cartaginesa en el extremo occidental de Sicilia. Cuando un comandante cartaginés, Himilkon, trajo una flota de África para ayudar a los motyanos, él entró en el puerto y encontró las naves de los siracusanos montadas en la playa. Himilkon atacó los primeros barcos pero fue sostenido por la multiplicidad de proyectiles. Dionisio había preparado las naves con gran cantidad de arqueros y honderos, y los siracusanos mataron a muchos enemigos utilizando desde tierra las catapultas que lanzaban proyectiles afilados. Esta arma creó gran confusión porque suponía una revolución en ese momento. Consecuentemente, como Himilkon no pudo conocer su diseño navegó lejos hacia Libia”

SPRAGUE DE CAMP, 1983

Con esto,  Dionisio consiguió despejar los muros de defensores, para permitir que los arietes y trépanos pudieran hacer su labor y derruir el muro. Fue la ayuda directa de esta nueva maquinaria la que le permitió la conquista de la ciudad por lo que su empleo comenzó a ser clave en los asedios.

 LA DIVISIÓN DE TROPAS A IMITACIÓN DE CARTAGO (ASALTO SISTEMÁTICO)

Otra innovación fue adoptar lo que los cartagineses hacían, como cuando Aníbal en el ataque a Selinunte y Gela empleó el sistema de ataques sucesivos, un ataque que fue contrarrestado de la misma forma por los sitiados.

 Así, los siracusanos tomaron constancia de la importancia de no dejar tregua a los asediados por medio de asaltos continuos. Para ello era necesario dividir el ejército en fracciones que atacarían sistemáticamente los muros, sin descanso, con lo cual se debilita a los defensores. Así se obtenía un elevado rendimiento, pues soldados de refresco atacaban continuamente mientras que en el interior de la fortaleza las tropas se encontraban agotadas.

 Ya era cuestión de ver el momento adecuado por débil, para lanzar el ataque definitivo.

 El problema, estuvo en que el ejército Siracusano no estaba muy bien fraccionado a nivel operativo y había problemas de relevos y coordinación.Esta innovación inspirada a los habitantes de Sicilia por parte de los cartagineses.

 Ahora bien, estas ideas se extendieron con la velocidad del viento por la Grecia.

 “ Durante los ataques enemigos contra la muralla, con máquinas o tropas, los defensores de la ciudad deben ser divididos en tres cuerpos de ejército, al objeto de que mientras uno lucha, otro descanse y otro esté preparado para la acción; de esta manera, habrá permanentemente en la muralla tropas de refresco. Es menester, asimismo que otras tropas escogidas en número considerable, rodeen la muralla en compañía del estratego, relevando continuamente a cualquier sección que se vea acosada.”

 ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVIII

  El tener tropas de reserva se generalizó, a partir del asedio de Cadmea (379 a. C.) y se ven en el de Perinto, Halicarnaso o Tiro, y más tarde en los llevados a cabo por Demetrio Poliorcetes.

   Los Siracusanos aprendieron mucho más de los Cartagineses, debido a los sitios que les imponían los Cartagineses, grandes maestros de la Poliorcética:

 Vieron como Aníbal abría una brecha en los muros de la ciudad de Himera merced a las operaciones de minado. En Akragas, construían una rampa que permitiera el acceso de las máquinas y de los soldados lo más cerca posible de los muros.

Las rampas de acceso, fue tomada por Dionisio el Viejo, en el asedio de Motya. Aunque más que una rampa de acceso de trataba de una calzada que unía la isla con tierra firme, pues el puerto artificial había sido destruido para dificultar las obras de asedio.

La principal máquina empleada por las tropas para las obras de asedio era el ariete que fue empleado de forma masiva en el ataque a Motya. En el asedio de Rhegion del año 388 a. C. Dionisio preparó gran cantidad de máquinas del tipo ariete y tortuga con las que forzó las murallas de la ciudad.

Parece que fue en esta época cuando se pusieron en marcha las primeras torres de asedio móviles en el mundo griego.

 Archivo:Assaut.courtine.avec.beffroi.png

  Lo más probable es que llegaran con los cartagineses que las habrían importado desde territorio fenicio, y estos de los Asirios, y estos tal vez de otros como los Babilonios, pero ya se pierden las fuentes.

 En Selinunte se utilizaron seis de estas torres, siempre de altura muy superior a las murallas, mientras que en Akragas fueron dos de grandes dimensiones.

 

Sin embargo fue en Motya donde fueron empleadas las torres de mayores dimensiones con seis pisos de altura y que habían sido construidas a tal efecto. Parece que estas nuevas torres diseñadas por los siracusanos eran adaptaciones de las empleadas por los cartagineses pero con mejoras sustanciales tanto en sus dispositivos como en las dimensiones que poseían.

A causa de su tamaño todas eran desplazadas desmontadas. Al llegar al destino los soldados tenían que desembarcarlas y montarlas de nuevo de forma rápida para disponer de ellas en el menor tiempo posible. Y esta tarea no la podían hacer los soldados sino que eran necesarios obreros especializados en las diferentes materias como carpinteros, herreros y artesanos del cuero entre otros.

Todos estos trabajadores estarían bajo la autoridad de los arquitectos, verdaderos artífices en la construcción de las máquinas. Se hizo necesario, pues, que las tropas fueran acompañadas por un cuerpo de ingenieros y trabajadores con una función específica.

EL GASTRAPHETES,  ARTILLERIA DE NO-TORSIÓN, EL ALCANCE SUPERIOR Y EL PODER DE PRECISIÓN DE LA ARTILLERIA MÓVIL

Heron lo llama gastraphetes (vientre–arqueado)  y este nombre se debe a que para Tensarlo debía ser apoyado en el estómago.

Tras el arco compuesto, el lanzar proyectiles a una distancia mayor habían quedado totalmente limitadas, pues la fuerza humana no daba más de si.

“Originariamente la construcción de estos ingenios se desarrolló desde el arco de mano. Como los hombres fueron obligados a lanzar por sus propios medios proyectiles más grandes y más lejos, aumentaron el tamaño de los arcos y de sus resortes. Significa las partes curvadas que funcionan hacia dentro de los extremos, es decir las partes resistentes que funcionan hacia dentro de los cuernos. Como resultado ellos podían ser persuadidos para doblarse y dar mayor fuerza que el tirón ejercido por la mano. Por lo tanto idearon algo como esto”.

Filón; Belopoeica, 71

 Partes: el cuerpo y el arco.                           

- El bastidor sólido y fijo al arco.

- El resbalador igual de largo que el bastidor y que se podía mover hacia atrás y hacia delante en un surco ensamblado a una cola de milano.

La máquina se completó con una serie de mecanismos como eran un trinquete en el bastidor, un mecanismo de disparo y un surco en el resbalador. El arquero ordinario no podía tensar más la cuerda, por lo que se hizo necesaria la introducción de estos dispositivos.

 El arco usado en el gastraphetes resultaba ser demasiado fuerte para que un hombre pudiera lanzar directamente con la mano por lo que el artificiero tenía que apoyar el arco contra sí mismo y tensar el arco en surcos sucesivos hasta llegar a tensarlo del todo.

Se insertó entonces un perno en un canal semicircular entre las filas de surcos. Por medio de un mecanismo disparador fue posible lanzar la flecha fuera del arco.  Heron no describe el material del que estaba hecho, así que los especialistas discrepen en torno a este tema, construidos en hierro o lo más probable, con una composición muy semejante a la de los arcos compuestos del mismo periodo, es decir una tira  central de madera que daría un poco de elasticidad, de un tendón de animal en la parte exterior y de una serie de pedazos de cuerno en la interior. De esta forma, se dotaba a la pieza de una elasticidad extraordinaria en aras de la resistencia lo que condujo, a menudo, a que antes de tensar la cuerda, el arco tomara posiciones incorrectas.

 

El alcance se situaría alrededor de los 250 metros, 50 metros más de lo que permitía el arco compuesto.

 Esta distancia,  aunque no resulta ra tremenda, era crucial, porque esos 50 metros los situaba fuera del alcance de los proyectiles enemigos . Y con la complejidad de los mecanismos introducidos en él y la forma de apuntar, facilitaría apuntar de forma más precisa.


 

Las máquinas de “no-torsión” de diseño avanzado.

LAS MÁQUINAS DE NO-TORSIÓN - LA POLIORCÉTICA AVANZADA -

 Como vimos antes, en Siracusa, con Dionisio, se crearon los primeros ingenios de artillería, básicamente es el famoso Oxybeles:

Las máquinas de no-torsión posteriores al gastraphetes añadían dos elementos adicionales como eran el torno y la base. Estos  permitían superar las limitaciones impuestas por esta primera máquina y superarla en cuanto a potencia de fuego y tamaño.Es decir más grande el arco y más grande el proyectil.

  Heron y Biton no aclaran en que momento se inventó,aunqe que se sabe que, en torno al año 375 a. C. se desarrolló el oxybeles, es decir, en Siracusa, ahora la potencia de fuego de estas máquinas era tal que podían perforar las armaduras de los soldados a una distancia de hasta 400 metros.

 El sistema de junta universal permitía disparar en cualquier dirección y a cualquier altura con la máquina, pudiendo hacer fuego continuado sobre un punto determinado.

En función del grado de curvatura que tenía el arco antes de ser disparado se podía hablar de arcos Palintonos o Euthytonos.

- Antes de la puesta en posición del arco Euthytono sus extremos apuntaban hacia el lado donde eran sujetados por la cuerda. Este hecho hacía que el ángulo que tenían que recorrer los brazos en el disparo fuera muy limitado, por lo que su utilidad fundamental era para lanzar flechas que pesaban poco.

La primera máquina conocida dentro de este grupo de ingenios de no-torsión de diseño avanzado es la creada por Zopyrus de Tarento. Aún se la conocía como gastraphetes, aunque se descargaba con dos pernos y tenía 1,84 metros de largo y 1,04 metros de circunferencia del arco.

- Para adaptar  la máquina para lanzar piedras para lo que se exigía que el marco fuera Palintono. Los brazos del arco Palintono apuntaban hacia la parte delantera de la máquina. De esta forma, a la hora de disparar los brazos se desplazaban a lo largo de un amplio recorrido que les daba la fuerza necesaria para poder disparar proyectiles pétreos que eran mucho más pesados.

Las nuevas máquinas, mucho más fuertes y potentes, capacitadas para lanzar piedras variaban mucho en función de sus dimensiones. Dentro de este grupo de “lanzapiedras” estarían los que utilizó Onomarco contra Filipo II de Macedonia en torno al 353 a. C. y que supusieron el primer contacto del Reino de Macedonia con la artillería (MARSDEN, 1999 a, pp. 13 – 16).

La máquina diseñada por Charon de Magnesia para la ciudad de Rodas, cuya fecha de creación no está clara aunque podría ser contemporánea de las anteriores, estaría incluida dentro de las máquinas de diseño avanzado que lanzaban piedras. Tenía una longitud periférica de 2,77 metros y un grueso de 7,92 metros en el que se ubicaban los resortes. El tamaño de las piedras que podía lanzar era muy limitado y debía situarse en torno a 1,6 kilos de peso.

El segundo lanzador de piedras fue el creado por Isidoro de Abydos en Tesalónica, un poco posterior al de Charon. Su tamaño era mucho mayor que el anterior, pues poseía un arco de 4,62 metros y era capaz de lanzar piedras de hasta 13 kilos a unas distancias en torno a los 275 metros.

Todo este conjunto de ingenios supuso un avance muy importante respecto al grastraphetes pues, además de superar en 45-50 metros la distancia alcanzada por esta máquina, eran capaces de lanzar proyectiles de hierro mucho mayores. Además introducían, por primera vez, la posibilidad de disparar piedras.


 

LA LLEGADA DE LA ARTILLERIA DE NO-TORSIÓN A ESPARTA Y ATENAS (FUNDAMENTALMENTE)

Esto fue debido obviamente por  las relaciones estrechas entre las ciudades del Peloponeso y sus colonias de la Magna Grecia.

 Las invenciones llevadas a cabo por Dionisio I de Siracusa, como vimos, no tardaron en llegar a las ciudades griegas.

Lo más normal es pensar que la puesta en marcha de la primera artillería en el 399 a. C. en la ciudad de Siracusa repercutiría notablemente en la técnica militar de la época. Esta ventaja comparativa que proporcionaban los nuevos ingenios tuvo que ser guardada con gran celo por sus poseedores, lo que les proporcionaría un monopolio importante.

 Pero los ingenieros eran mercenarios, que se trasladarían a otras ciudades del ámbito mediterráneo y llevaran consigo la experiencia constructiva adquirida en Siracusa.

 El estancamiento griego, como vimos en la Guerra y tras ella, del Peloponeso, era brutal: arietes, tortugas y torres móviles pero no artillería por lo cual resulta lógico pensar que las piezas de artillería aún no habían llegado hasta las principales ciudades griegas.

En torno al 370 a. C. está documentada la presencia de las primeras piezas de artillería en las ciudades de Esparta y Atenas. Dionisio I estaba en muy buenas relaciones con Atenas e incluso había recibido honores por su ayuda a la causa de la propia Atenas y Esparta, ayuda en forma de regalo de algunas catapultas de no-torsión.

En los archivos del Hekatompedon Atenas se mencionan dos sacos, cofres o cestos para munición de catapultas. A estos mismos sacos se vuelve a aludir en el 353 – 352 a. C. en el recuento de los bronces del Chalcotheque, volviendo tan sólo tres años después a aparecer en este inventario.

Resulta significativa la referencia a tan sólo dos cestos de munición. Este hecho nos lleva a pensar que la disposición de catapultas para la ciudad de Atenas era más anecdótica que real, y que nunca dispuso de una auténtico potencial artillero, al estilo de ciudades como Rodas o Alejandría con grandes arsenales propios.

En Laconia, Arquidamo, entre el 361 y el 338 a. C. al ver el funcionamiento de una catapulta que había sido importada dijo

“Heracles, el valor marcial de los hombres no es de ningún valor ya”.

 Debería de haber sido impactante la potencia del oxybeles contra algún blanco, causándoles heridas que ni aspis ni armadura podría parar.

Esta máquina llegó con las tropas que Dionisio I había mandado a este rey como ayuda para su lucha frente a los argivos y arcadios

(MARSDEN, 1999 a, pp. 67 – 73).

Vía Atenas y Esparta, la construcción de máquinas llegó a la Fócide antes de la II Guerra Sagrada y de allí pasó a Macedonia. El área bizantina y las ciudades de Halicarnaso y Tiro dispusieron de este tipo de maquinaria de no-torsión mucho antes de la llegada de Alejandro Magno a la puerta de sus ciudades. Tan sólo estaban en uso la máquinas para lanzar flechas, pues recordemos que la puesta en marcha que las piezas de artillería capaces de lanzar piedras se desarrollaron en territorio macedonio.

 Quienes serían los grandes impulsores: Filipo  y Alejandro, los auténticos visionarios de la Poliorcética.

 

Pero ¿ Cómo se defendían los sitiados ante las máquinas de asedios antes de la revolución propiciada por Macedonia?

 LA DEFENSA DE LAS CIUDADES ANTE EL ASEDIO NO-AVANZADO, LA POLIORCÉTICA DE LOS SITIADOS

  Esto es fundamentalmente la reacción de la acción en un circulo, que como vimos en la Guerra del Peloponeso, estaba bastante a favor de los sitiados.

 Vimos como el cerco, la rendición por hambre o por agotamiento era algo que se imponia, como en Platea o en Siracusa, aunque se empleasen máquinas e ingenios de asedio.

 Por lo tanto la técnica es de desgaste, más que en un intento de romper las defensas de la ciudad por la fuerza, dejamos fuerala traición desde el interior de la ciudad, algo aleatorio, que venia del dinero normalmente.

 En la Guerra del Peloponeso y anteriormente, hasta que Dionisio copió a los Cartagineses, aunque se usaban todas las máquinas de asedio conocidas, no se lanzaban ataques masivos a gran escala sino continuos, encaminados a desgastar al enemigo que, normalmente, se encontraba en peores condiciones de abastecimiento. Era un ataque dilatado en el tiempo, tal vez no habia torres, rampas o manteletes para todos los puntos o todos los hombres.

  La importancia que se concedía en este momento a la altura de las fortificaciones y de las torres de asedio revela estas mismas concepciones pasivas de ataque.

La forma de superar las murallas podían ser por debajo, por encima o a través de ellas.

 Por debajo: el minado, que no requería costosos trabajos y su coste en pérdidas humanas era muy limitado.

Los obreros que realizaban las labores de minado se podían proteger por medio de una especie de galerías cubiertas muy semejantes a las tortugas:

“ Respecto a los hombres que deben construir una mina, una protección más segura podría ser la siguiente. Se deben atar juntos los timones de dos carros, después de haberlos desplegado hacia la parte contraria del carro, de manera que los timones converjan en el mismo punto al ser elevados. A continuación, atad sobre ellos, además, otras maderas, timones y cualquier otra defensa, y embadurnad todo ello con fango. Entonces, podréis acercarlo y retirarlo a donde deseéis, gracias a las ruedas, y podréis poner bajo esta defensa a los zapadores.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVII, 8 – 9

Lo más difícil para los sitiados: saber hacia qué punto se iban a dirigir las operaciones de minado.

  Eneas dice que  había que aplicar un escudo de bronce en el suelo y, pegando el oído a él, era posible apreciar ligeras vibraciones:

“ Se cuenta una antigua historia... cuando Amasis, en el asedio de Barca, trataba de construir una mina. Mas los barceos, al darse cuenta de la tentativa de Amasis, estaban preocupados de que escapara a su vigilancia o se les anticipara, hasta que un calderero descubrió una solución, que consistía en ir por el perímetro interior de la muralla con un escudo de bronce a cuestas y aplicarlo contra el suelo. En aquellos lugares en los que aplicaba el bronce, no se producía resonancia, excepto en el lugar que había sido minado. Así pues, tras haber excavado los barceos en este punto contra-minas, dieron muerte a un buen número de zapadores enemigos. Desde entonces, todavía ahora se sirven de este sistema durante la noche, detectando dónde se están construyendo galerías.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVII, 6 – 7

Pero, la forma más efectiva para detener las minas era: cavar fosas transversales delante de los muros. Al mismo tiempo que servían como obstáculos para las máquinas, también dejaban a los soldados enemigos al descubierto cuando cruzaran por este punto:

“ He aquí como hay que impedir los trabajos de quienes construyen minas. Si tenéis la certeza de que se están construyendo minas, hay que excavar una fosa lo más profunda posible en la parte exterior de la muralla, con la finalidad de que la mina desemboque en ella y queden al descubierto los zapadores.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVII, 1

También en esa zanja abierta se podía construir un muro de piedra de grandes dimensiones como si de una muralla se tratara. En este caso las torres tenían que ser del mayor tamaño posible. De esta forma las labores de minado resultaban inútiles:

“ Si está en vuestra mano, debéis construir también un muro en esta fosa, con piedras muy firmes y de gran tamaño. ”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVII, 2

Una vez que se había descubierto la mina de los enemigos, la mejor defensa era prenderle fuego para quemar a los enemigos o al menos ahogarlos con el humo. Sin embargo, el fuego podía hacer que se cayeran los puntales que sujetaban la mina y arrastrar tras de sí las murallas que estaban colgadas.

“ Pero si no disponéis de piedras para construirlo, debéis reunir piezas de madera... y si la mina cae en algún punto de la fosa, arrojad allí maderas y serrín, y prendedle fuego, cubriendo el resto para que el humo penetre en la galería y cause daño a los que se encuentran en la galería: es muy probable que muchos de ellos perezcan por el humo... Si se tiene constancia de que en algún lugar los enemigos están excavando minas, es menester construir una contra – mina y rechazarlos haciendo fuego contra los que combaten en la galería. ”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVII, 3 – 5

Incluso en alguna ocasión se soltaron abejas y avispas para que hostigaran a los atacantes bajo tierra:

“ Hay algunos que en cierta ocasión atormentaron a los que trabajaban en la galería soltando en el foso avispas y abejas.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVII, 4

 Entrar por la  parte superior, es decir por lo alto de los muros,  lo más antiguo eran las escaleras que se apoyaban en la pared y a través de las que ascendía los atacantes. Para defenderse de ellas había que utilizar ganchos de diferentes ormas con los que se empujaban las escaleras, logrando volcarlas a pesar de que tuvieran soldados encima.

 La escalera básica, usada para fortificaciones menores o una vez que el tramo del muro está tomado, o cuando se hace con masividad. Es la forma más básica de asalto.

“ He aquí como hay que defenderse de la aproximación de escaleras. Si la escalera, una vez colocada, sobrepasa la muralla, cuando el hombre que sube se encuentre en lo alto, se debe empujar a éste o a la escalera con un palo en forma de horca, en el caso de que no se pueda detener de otra manera debido a las flechas que son lanzadas desde abajo.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVI,

La Sambuca evitaba el tener que usar escaleras por los sitiadores.

 Los  paneles móviles en forma de rodadura sobre los que se apoyaban la escalera y que se retiraban cuando los soldados estaban ascendiendo, cayendo indefectiblemente al vacío.

“ Mas, si esto no parece factible, se debe construir un panel similar a una puerta hecha de tablillas; después cuando la escalera sea aproximada, hay que colocarlo como punto de apoyo de ésta; una vez que la escalera se acerque al panel, al retirarlo poco a poco, la escalera cae indefectiblemente, si, previamente, se ha colocado bajo ella un rodillo, y resultará imposible volver a colocarla en posición.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVI, 1 – 2

Para ello, se evitaba esto, con un contrapeso que evitaba esta acción de los sitiados, la escalera con armazón: ya no podian tirar la escalera, una vez  que esta había llegado a la parte alta, sólo el fuego podría derribarla o buenos hachazos que la pudiesesn tronchar, aunque para ello estaba la arquería de los sitiadores.

Si la escalera se apoyaba más abajo de los almenajes, esta primera técnica no era válida y había que eliminar a los enemigos conforme iban alcanzando la parte alta del muro:

“ Por otra parte, si la escalera es de una altura similar a la muralla, no es posible quitarla, si bien es preciso repeler a los que la escalan. ”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXVI, 2


 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

Hemos visto la dimensión de abajo, las minas, y la altura, las escalas y la sambuca, dentro de estas se incluirían las torres de asedio que se acercaban a los muros mediante la construcción de rampas o de caminos de aproximación.

 La escala, ya usada por los egipcios, devino en la torre o en la sambuca o en las escalas con armazón.

 Desde las torres los soldados lanzaban proyectiles incendiarios para quemar las casas cercanas al muro e intentar que ese fuego se extendiera, destruyendo al mismo tiempo, una parte de las defensas.

Eneas también señala el empleo de mástiles como máquinas de asedio. Este ingenio consistía en una viga horizontal que oscilaba sobre un plano vertical. En uno de sus extremos llevaba una especie de cajones con protección en los que se subían los soldados atacantes. Desde ella disparaban para proteger a los soldados que movían las máquinas contra los muros. Esta máquina era muy simple en su construcción, además de muy barata.

 Algo aproximadamente a esto.

O esto otro.

 Las fortificaciones iban adquiriendo más torres, para protegerse de las Torres móviles, como en Nínive, donde la Poliorcética estaba muy desarrollada. Pero eran caras, las Torres, así que los medios para protegerse, cuando se sobrepasaba la altura eran los más imaginativos.

Frente a las torres, había que poner trampas en el suelo para que se hundieran y no pudieran moverse, además de velas impregnadas en sustancias inflamables para detener los proyectiles lanzados desde sus pisos. También podían ser empleadas para este menester cañas trenzadas de diferentes grosores en función de las necesidades:

“ Contra las máquinas de gran tamaño, dentro de las cuales son transportados un gran número de hombres, y desde las cuales, especialmente las catapultas y las hondas, lanzan proyectiles y flechas incendiarias sobre las casa cubiertas de caña, contra estas máquinas, digo, es menester, en primer lugar, que los defensores de la ciudad minen en secreto las vías por donde se aproximan, con la finalidad de que sus ruedas se hundan al caer en las excavaciones. A continuación, desde dentro hay que levantar en su contra, parapetos, hechos con esteras llenas de arena y piedras que se tengan a mano, los cuales permitirán dominar a la máquina e inutilizarán los proyectiles de los enemigos. Al mismo tiempo, hay que tender espesas cortinas y velas como protección contra los proyectiles: podrán detener a aquellos que sobrepasen el muro y permitirán ecogerlos con facilidad, sin que ninguno caiga por tierra. Conviene hacer lo mismo en cualquier otra parte de la muralla, donde los proyectiles que la sobrepasen puedan dañar o herir a los que están de servicio y transitan por ella.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXII, 8 – 10

 No habia problema cuando las  fortificaciones superaran en altura a las máquinas atacantes.

  Las formas de recrecer los muros eran muy variadas y podían ir desde la construcción de nuevas torres de madera cubiertas con pieles, hasta la preparación de estructuras permanentes construyendo muros de piedra o ladrillo, pasando por la defensa con sacos de arena de forma semejante a las trincheras empleadas en nuestros días.

 Queda la dimensión frontal, pasar a traves de los muros, esto es obra del Ariete, las hoces murales  y el trépano:

 En este caso podemos ver como una hoz mural descarna la piedra en la torre.

 Las tortugas que protegían a los soldados, eran muy faciles de construir y su primera mención en el mundo griego es la de Tibrón durante el asedio de Larisa el año 399 a. C. el atacante utilizaba esta máquina para cortar el suministro de agua de la ciudad que se realizaba a través de conducciones subterráneas.

 Vimos como los Asirios se protegian tras los escudos o manteletes.

Manteletes simples, para la arquería o para proteger el minado o las líneas.

 

 La tortuga o el mantelete con el ariete (o el trépano)

“ He aquí el procedimiento más eficaz contra las máquinas que golpean la muralla. Cuando sepáis contra qué parte de la muralla se va a dirigir el ataque, hay que preparar en el mismo punto un contra-ariete desde dentro de la muralla, perforándola únicamente hasta la última hilera de ladrillos, para que los enemigos no lo descubran con antelación. Cuando la máquina se encuentre cerca, hay que golpear desde dentro con el contra-ariete, que debe ser mucho más poderoso.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXII, 7

Una forma de defensa contra el ariete consistía en colocar objetos blandos delante de la pared para amortiguar los impactos.  Como la plasticidad del adobe o con sacos llenos de paja, lana, algas o con pieles de buey hinchadas, aunque podía ser empleado cualquier material que tuviera una constitución blanda. También se podía levantar la cabeza de la máquina con un lazo, como hacian los defensores de los Asirios, aunque posteriormente la cadena, con la experiencia se impondría, el lazo es fácilmente cortable:

“ Se deben preparar, asimismo, las protecciones contra las máquinas, el ariete y otros ingenios del mismo género, dispuestos para atacar las almenas; hay que colgar previamente sacos llenos de paja, talegas llenas de lana y pieles de bueyes recién desollados, infladas o llenas de cualquier material y otros objetos similares. Y, cuando el ariete esté derribando la puerta o alguna otra parte de la muralla, se debe coger la cabeza del ariete con una cuerda, para evitar que la máquina pueda seguir golpeándola.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXII, 3 – 5

Sin embargo, la forma de protección más habitual era arrojar piedras sobre la cabeza del ariete por medio de grúas o de vigas con saledizos. Para evitar que se errara el blanco lo primero que había que hacer era dejar caer un plomo con el que se marcaba el punto exacto en el que debía impactar la roca:

Hay que tener preparada una piedra, de un tamaño suficiente como para llenar un carro, con el objeto de que, al soltarla, caiga sobre el trépano y lo rompa; hay que dejar caer la piedra desde vigas que sobresalgan sujetas por cangrejos. Con la finalidad de que la piedra no falle el golpe al caer sobre el trépano, se debe suspender previamente un plomo y, cuando caiga sobre el trépano, hay que soltar de inmediato la piedra.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXII, 5 – 6).

 

Cuando se caía un tramo de cortina, por acción de los Arietes, había que fortificar ese punto y lanzar un elevado número de tropas para proteger ese espacio, mientras se intentaba construir un contramuro lo más rápido posible, si no se era rápido, los sitiadores, que esperaban el momento con las tropas en los manteletes, entrarían en tromba por el lienzo derruido.

 Murallas de Tirinto, con pocas torres.

 Sucesión de como evolucionaron las murallas, más altas y más gruesas. Contra torres y contra arietes y trépanos.

 

 Las murallas se iban haciendo con más torres, como vimos, debido a poder atacar los ángulos de las máquinas o los sitiadores. Pero las torres eran caras y las redondas más caras aún.

 Murallas de Mesenia

 El interior de una Torre de asedio que llevase ariete sería éste:

 El ariete daba en la parte media de la muralla, menos gruesa.

“ ... contra la caída de la muralla, hay que excavar un foso interior, para evitar que puedan entrar; y simultáneamente, hay que levantar un contramuro construido en el lugar que ha sido destruido, antes de que caiga, en el caso de que no se les pueda detener por otro procedimiento.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXII, 12

Al mismo tiempo resultaba interesante, si la necesidad lo requería, destruir las casas más cercanas al muro y con su piedra construir un muro con el que bloquear los espacios abiertos:

“ Así, los lacedemonios, al ser atacados por los tebanos, destruyeron las casas más próximas y, unos por un lado, otros por otro, llenaron cestos con la tierra y las piedras de sus muros y cercados, y sirviéndose también, según se cuenta, de los trípodes de bronce de los templos, numerosos y de gran tamaño, bloquearon con ellos las entradas, las calles y los lugares abiertos de la ciudad y, de esta manera, los rechazaron cuando intentaban entrar en la propia ciudad.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo II, 2

Sin embargo, una vez que las máquinas estaban cerca de las murallas, el fuego se convertía en el principal elemento tanto de ataque como de defensa:

“ Sobre las tortugas que han sido avanzadas por el enemigo, se debe poner pez, estopa y azufre; a continuación, tras haber atado un haz de leña y haberle prendido fuego, hay que lanzarlo con una cuerda sobre la tortuga. Materiales de la misma naturaleza que éstos pueden ser suspendidos desde la muralla y arrojados contra las máquinas que se aproximan. Es menester prenderles fuego del modo siguiente. Preparad palos parecidos a los mazos de mortero, pero de un tamaño mayor; en los extremos del palo clavad puntas de hierro, unas grandes, otras más pequeñas, y en el resto del palo, arriba y abajo, atad, por separado, preparados de alto poder incendiario. Su apariencia debe ser similar a la de un rayo como los que son representados en las pinturas. Este preparado debe ser lanzado contra la máquina que se esté aproximando, dispuesto de manera qu quede fijado sobre la máquina y que el fuego, como está clavado, se mantenga.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXIII, 1 – 2

Esto es lo que vimos en los relieves de Nimrud, ante el asedio Asirio, las teas ardiendo sobre las máquinas Asirias.

Para defender la puerta lo más recomendable era la presencia de un rastrillo que pudiera subirse y bajarse al antojo y que cerrara totalmente y de forma rápida la entrada en caso de peligro:

“ Si entra tras ellos un número mayor de enemigos y se quiere contenerlos, hay que disponer sobre el centro de la puerta un rastrillo de madera, de la mayor anchura posible, y guarnecerlo de hierro. Efectivamente, cuando se desee detener a los enemigos que irrumpen, se le deja caer verticalmente: el propio rastrillo, al descender, hará perecer a algunos e impedirá la entrada de los demás, en tanto que los soldados apostados sobre la muralla disparan simultáneamente, sobre los enemigos detenidos ante las puertas.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXIX, 3 – 6

La Epalxis era el camino de ronda fortificado, como los matacanes en la  murallas, en sus partes altas para proteger a los sitiados de la arquería y posteriormente de las máquinas de no-torsión o tensión.

 Estos, construidos durante el asedio, servían para recrecer el muro y a la vez defendía como manteletes, a los sitiados.

Y por medio de tollenos y de redes escondidas en el suelo era posible atrapar a los soldados que atacaban de noche que eran impulsados hacia el interior de la ciudad como en una báscula:

 Tolleno

“ En cierta ocasión, contra enemigos demasiado atrevidos y que se acercaban al muro más de lo que era prudente, de día o de noche, se prepararon redes que permanecían ocultas durante el día, pero que eran utilizadas sin ambages durante la noche: atrayendo al enemigo con escaramuzas, levantaban con ellas a los que caían dentro. La red tiene que ser de un cordaje lo más fuerte posible y debe tirar de ella una cadena de dos codos, al objeto de que no pueda ser cortada; el resto del arrastre, debe estar hecho de cuerda. En el interior del muro, todo este aparato es descendido y elevado con la ayuda de cuerdas o básculas. Sin embargo, si los enemigos intentan cortar la cuerda, los defensores replican bajándolo de nuevo con la ayuda de básculas, para impedir que puedan hacerlo: realmente la utilización de cadenas contra tales tentativas es fatigoso y su manejo resulta difícil, al margen de que tampoco comporta grandes ventajas.”

 ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXIX, 6 – 7

Los fosos resultaban de gran interés también en el interior de la ciudad en el caso de que cayeran los muros:

“ Es preferible bloquear los espacios abiertos de la ciudad que no tengan utilidad, para evitar que sea necesario destinar tropas a ellos, cavando fosos y dejándolos tan inaccesibles como resulte posible para quienes quieran provocar un levantamiento y ocupar con antelación dichas posiciones.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo II, 1

Si algo estaba construido en madera, como los manteletes de las murallas o la epalxis, si era continua, había que cubrirlo con fieltro o cuero sin curtir para impedir que fuera quemado. Lo mismo sucedía con las puertas de entrada que también debían ser protegidas con hierro:

“ Posteriormente, en el caso de que algunas torres de la ciudad o alguna parte de la muralla estén hechas de madera, hay que cubrir las almenas con fieltro o cuero, para evitar que puedan ser incendiadas por los enemigos. Si las puertas son incendiadas, hay que llevar madera y arrojarla para hacer un fuego todavía mayor, hasta que podáis excavar dentro una fosa y construir un muro defensivo con lo que tengáis a mano; si no hay materiales a disposición, derribad las casas más cercanas.”

ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcética, Capítulo XXXIII, 3

 Pues vemos lo común a los sitiados y sitiadores: las torres móviles, arietes, trépanos, mástiles y tortugas

LA SITUACIÓN DE LA ARTILLERIA DE NO-TORSIÓN Y TORSIÓN EN LAS POLEIS ANTES DE LA REVOLUCIÓN DE MACEDONIA EN POLIORCÉTICA

 Atenas disponía de este tipo de máquinas  de torsión, en el año 330 a. C. (arqueología), y esuna inscripción funeraria del Pireo en la que se encuentra el nombre de un tal Heracleidas el Misio, de profesión artillero.

Las máquinas se almacenaban en el puerto del Pireo y actuaban como defensas portuarias, aunque si la necesidad lo requería las máquinas eran desplazadas a cualquier punto de la ciudad.

 Estas máquinas necesitaban de un núcleo de especialistas y profesionales, tanto para su arreglo como para su uso, para su máxima precisión en su manejo, pues requería de mucha práctica.

Sus funciones también incluirían el mantenimiento, podríamos decir que eran especialistas poliorcéticos, ya que los tendones, con la introducción de la tecnología de torsión, debían recibir cuidados especiales para extraer de ellos su máximo rendimiento.

La construcción de estas máquinas requería de un elevado conocimiento técnico matemático que exigía de auténticos especialistas para su construcción. Con la puesta en marcha de la artillería mejoró notablemente el status social y económico de los especialistas que la fabricaban.

 Recibían  honores y eran profesores de su conocimiento técnico a los efebos como parte de la formación militar básica en el ejército. Los especialistas cualificados se convirtieron en un bien muy preciado para las ciudades, un bien por el que se pagaban altos honorarios.

“ También se les señalan por votación levantando el brazo dos instructores y maestros que les enseñen a luchar como hoplitas, disparar el arco, lanzar el dardo y disparar la catapulta.”

 ARISTÓTELES, La Constitución de los Atenienses, 42, 3

  Atenas, con Licurgo  -338 y el 326 a. C. - refuerza los arsenales a gran escala. A partir de este momento la ciudad se esforzó al máximo para estar al día en cuanto a los avances tecnológicos en maquinaria bélica.

El año 319 a. C. en los archivos del Chalcoteque se mencionan 1.900 flechas de catapultas, aunque habría más proyectiles en otros depósitos de municiones distribuidos por toda la ciudad. Para el año siguiente están atestiguadas 16 sacos de municiones, y al menos 18 catapultas de pequeño tamaño, en concreto de dos codos.

En el archivo del Erecteion donde aparecían las entradas del año 307 – 306 a. C. aparecen mencionadas una catapulta petrobolos y otra oxybeles de cuatro codos, obra de un tal Bromios, una catapulta de tres codos palintona, una catapulta de tres codos y una catapulta neurotona. Para el año siguiente, en este mismo listado aparecen mencionados un número indeterminado de proyectiles de catapulta.

Oxybeles

 Palintona

Antes de la Guerra de los Cuatro Años (307-304 a. C.), Atenas de nuevo volvió a fortalecerse incluso con ballistas. La derrota sufrida por la guarnición del Pireo demostró la insuficiencia de sus fortificaciones contra la artillería de asedio, por lo que se iniciaron también las reformas de la muralla. Como complemento se puso en marcha un amplio arsenal de máquinas de guerra que, ahora, pasará a tener como almacén la acrópolis de la ciudad.

Entre el 306 y el 305 a. C. se puede datar un inventario del Chalcotheque se habla de 6 catapultas trichotones de dos codos, 3 incompletas o en mal estado, 2 catapultas trichotones de tres codos incompletas o en mal estado, así como un número indeterminado de catapultas trichotones, de las que no se menciona ni su número ni su estado de conservación. Durante la primera mitad del segundo siglo, la artillería declinó en la ciudad de Atenas.

Entre los inventarios marítimos de esta ciudad se atestiguan entre los años 330 – 329 a. C. y el 323 – 322 a. C. en la batería situada en las puertas la presencia de 455 proyectiles de catapultas sin punta ni plumas, de 60 flechas provistas de punta, de 47 bastones para fabricar flechas, así como un número reducido de piezas de artillería probablemente escorpiones que oscilaría entre los 6 y 14 ejemplares. Debían provenir de Eritrea y representarían restos de la campaña ateniense en el territorio de Eubea llevada a cabo el año 341 a. C. (GARLAN, 1974 ).

 Escorpion


 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

LA ARTILLERIA DE TORSIÓN

Las máquinas que se basaron en el sistema de torsión, mucho más práctico y potente que el antiguo de no-torsión, se empezaron a utilizar de forma sistemática en la corte macedónica en torno al 340 a. C., aunque Atenas ya las tenia.

 Distintos tipos de bastidores en las máquinas de torsión.

 La necesidad de lanzar proyectiles de mayor tamaño y a una distancia mayor la que llevó a intentar mejorar las máquinas existentes hasta ese momento.

 El cuerno, madera y tendón, era lo que se usaba, habia que buscar una forma de mejorar el uso, para darle mayor potencia al proyectil.  

 En las máquinas de no-torsión era el tendón el agente que aportaba la mayor parte de la energía.

 

 

  Las nuevas máquinas tenían una mecánica diferente a las de no-torsión y utilizaban la torsión de haces de tendones, crines o cabellos humanos alrededor de bastidores de madera.

Hoy en día es muy difícil saber qué clase de tendones y de qué animales eran los más fuertes y elásticos para su empleo, aunque se piensa que, en ningún momento, se utilizarían solos, sino mezclados con pelo animal o humano para asegurar su cohesión.

La zona de los tendones animales que mejor serviría para estos propósitos sería la correspondiente a los hombros de bueyes y a los tobillos de caballos.

Esta falta de información se debe, según los especialistas, a que los tendones, al tratarse de un material orgánico, no se han conservado en el registro arqueológico.  Y además, relata la preparación de los tendones de animales para la maquinaria de torsión.

Alrededor de dos marcos envolvieron el filamento de pelo y después la capa de tendón-cuerda, que pasó a formar los dos resortes. Los marcos se sujetaron de forma fija. Esta falta de información en las fuentes, deduce, para los especialistas, que su uso debía estar muy extendido entre los constructores de máquinas por lo que no se consideraba necesaria su descripción y se añadió madera para dar rigidez al conjunto. Un brazo de madera se insertó a través del paquete de tendones dejando la parte más gruesa en el lado interior.

Cada brazo se sujetaba por las cuerdas de su resorte porque la tensión se aplicaba con dos palancas. Esto hacía que la máquina no pudiera desarrollar una tensión muy elevada por lo que sólo podía lanzar flechas, ya que las piedras pesaban demasiado para la energía alcanzada (MARSDEN, 1999 ).

En estas máquinas conocidas como euthytonas el ángulo recorrido por las máquinas era muy pequeño (23 º en las primeras y más tarde 35 º) y por tanto eran aptas para arrojar flechas y lanzas.

El lanzamiento de piedras exigía que el ángulo recorrido por los brazos fuera mucho mayor. La necesidad de alcanzar los 45 o 50 º llevó a la vuelta al sistema primitivo de dos armazones independientes y dio lugar a las máquinas palintonas. Los brazos de este último modelo, al recorrer un ángulo mayor, eran capaces de proporcionar un golpe poderoso. Su corredera debía ser también más ancha por el tamaño de los proyectiles a lanzar.

 Se consiguieron marcos más resistentes por medio del ensanchado de los travesaños y de la colocación de agujeros en cada uno de ellos. Las palancas para torcer el tendón se colocaron sobre los agujeros y podía enroscarse la cuerda a través de estos agujeros-portadores.

Sin embargo, uno de los problemas radicaba en que tras ser disparada muchas veces la máquina, los resortes dejaban de estar en posición central y se clavaban en la madera, haciendo inoperativas las máquinas. Este problema se solucionó con la introducción de arandelas, en número de 4, para evitar que los tendones se clavaran en el agujero.


 

MACEDONIA  Y LA POLIORCÉTICA  - FILIPO II

Los autores no  saben qué pasó con Filipo II. Si cuando llegó se encontró algo de  arsenal en los cuarteles  de maquinaria y ya estaba en funcionamiento o él lo trajo, de sus experiencias en Grecia, en Tebas o Esparta.

 Lo que sí apuntan los autores es esto, que Filipo II (en su primer encontronazo documentado con la artilleria)  cuando vió la eficacia de estas máquinas en combate le trajo fatales consecuencias:

En el 354 – 353 a. C. Onomarcos de Phokis colocó su artillería en una zona de colinas y derrotó a Filipo apoyándose en el fuego proporcionado por ella.

Las máquinas empleadas en el combate utilizarían la tecnología de no-torsión y seguirían un diseño muy semejante a la diseñada por Charon de Magnesia. Por medio de ellas se podían lanzar piedras de unas 5 libras (1,6 kg.).

 Pero sí como arma antipersonal que era como la usaba Dionisio I en Siracusa.

 Filipo II tuvo que ver algo que "despertara" su interés por estas armas, y eso que eran de no-torsión, menos alcance y menos peso de los proyectiles, pero tendría que ser una eficacia tal para que  ese mismo año creara un cuerpo de ingenieros al mando de Polibio el Tesalónico, primer ingeniero del que se tiene constancia dentro del ejército macedónico:

“ Sobre estos primeros pasos y género de máquinas, teniendo después sitiada Filipo, hijo de Aminta, la ciudad de Bizancio, Polyidos de Tesalia las adelantó mucho, y las varió por términos más fáciles. De este tomaron luz Diades Quereas que militaron con Alejandro.”

VITRUBIO, Los diez libros de Arquitectura, Libro X, Capítulo XIX, 63

Filipo II, como Dionisio I en Siracusa, sería quien daría un impulso definitivo a la artillería, pues tenía ambición y los fondos necesarios para llevar a cabo un proyecto de tanta envergadura.

Así, se propuso la creación de un ejército poderoso acompañado de máquinas capaces de hacer caer cualquier ciudad bajo el asedio, para lo cual buscó la mejora de las catapultas conocidas hasta ese momento. El resultado fue la puesta en marcha de las primeras piezas de artillería de torsión, evolución de los sistemas mejorados de las máquinas de no-torsión.

 Las técnicas de asedio, cada vez más complicadas y de la complicación de estas máquinas obligaron a la constitución, no sólo de ingenieros para diseñar las máquinas sino de cuerpos permanentes en el ejército, totalmente especializados en cada una de las labores. Estos contingentes eran los encargados del mantenimiento de las máquinas, además del montaje y desmontaje de las máquinas técnicamente más complejas. Como hemos visto los mismos patrones que en Atenas, aunque algo más entusiastamente, por una mayor dotación de presupuesto o ganas.

 Las máquinas más grandes eran transportadas vía marítima, despiezadas, ya que su excesivo peso no permitía el desplazamiento terrestre, las más pequeñas y ligera acompañaban al ejército en todos los desplazamientos, preparadas para disponerlas en batería en cualquier momento, incluso en batallas campales.

 El resto de los soldados, hoplitas o falangitas, tenian otras labores de asedio. Eran los encargados de construirse los elementos más simples del asedio como escaleras y manteletes, además de colaborar en las tareas de allanado del terreno.

 Se admitía a cualquier ingeniero civil, en caso de  necesidad.

  Filipo desplegó por primera vez de forma masiva sus máquinas de artillería fue en el sitio de Olinto en el 348 a. C. En este asedio utilizó sus nuevas catapultas de torsión para lanzar flechas, hecho que ha sido atestiguado por la presencia de proyectiles.

Las máquinas de asedio fueron utilizadas a gran escala durante la toma de Perinto en el 340 a. C. Aquí Filipo puso por primera vez en funcionamiento las helepolis o torres de asedio que sobrepasaban en altura a las murallas enemigas.

Estas inmensas máquinas de guerra se hacían avanzar mediante la fuerza muscular de sus ocupantes o con la ayuda de grandes norias, cabrestantes o polipastos. De este modo los sitiadores podían acercarse sin peligro a las fortalezas enemigas y penetrar en ellas superando sus murallas.

En Perinto, las torres que fabricó Filipo tenían hasta  24 metros de altura, con varios niveles:

 - En los inferiores: arietes basculantes, manejados por cientos de hombres

- En los pisos medios, al nivel de la muralla:  baterías de catapultas con resortes de torsión, que disparaban saetas-

- En los pisos superiores:  máquinas lanzapiedras que lanzaban piedras y proyectiles incendiarios impregnados de pez, aceite y petróleo de forma parabólica.

 En  Perinto, la  brecha en la muralla fue por los arietes y el minado, y tras superar el primer recinto defensivo, las múltiples barreras ubicadas en el interior y la resistencia de sus habitantes, hizo que levantara el sitio.

 Ariete con mantelete

 Falx muraria, para remover los sillares de piedra que habia movido o debilitado el ariete.

En Caras le pasó lo mismo:

Sitiando Filipo largo tiempo Caras, como no podía tomarlo, decidido a retirarse sin riesgo y a salvar las máquinas de asedio, aguardando una noche oscura, ordenó a los constructores de las máquinas desmontarlas e imitar el ruido que se produciría al montarlas. Los de Caras, al oír el ruido, cerraban más firmemente las puertas por dentro y preparaban máquinas que contrarrestaran a aquéllas. Y Filipo, mientras estaban ocupados en esto, desapareció de noche con sus máquinas”

POLIENO, Estratagemas, Libro IV, 2, 20

 Increiblemente, Filipo  nunca pudo tomar ninguna ciudad por medio del empleo de la artillería, pero sí a la vieja usanza.

“... que Filipo, queriendo un día tomar una plaza remarcablemente fuerte pregunta a un habitante quien le había dicho que la plaza era inexpugnable de viva fuerza, así mismo el oro se podía pasar por encima del muro. Pues él había aprendido por experiencia que esto que era imposible de tomar por las armas era fácil de vencer por el oro. Estando así causado por la corrupción de los tratados en las ciudades y dando el título de huésped y de amigo a quien aceptaba su oro, el corrompió por unas lecciones perversas las costumbres de los hombres”

DIODORO SÍCULO, Libro XVI, 54, 3 – 4


 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

Alejandro Magno.Alejandro Magno continuó  el camino de su padre.

  Quereas,Diades,  Posidonio o Filipo son nombres de ingenieros-jefes de Alejandro:

“ Polyidos de Tesalia las adelantó mucho y las varió por términos más fáciles. De este tomaron luz Diades y Quereas que militaron con Alejandro. Este Diades nos muestra en sus escritos ser inventor de las torres movibles, que también solía llevar desarmadas en el ejército. Inventótambién el taladro, y la machina ascendens, desde la cual se pudiese pasar al muro a pie llano. Halló así mismo el cuervo demoledor que algunos llaman grus. Usaba también el ariete conruedas cuya construcción describe en sus obras.”

  VITRUBIO, Los diez libros de Arquitectura,Libro X, Capítulo XIX, 63 – 64

 Alejandro sí utilizó la artilleria de torsión (escorpiones o pequeños oxybeles)  como artillería de campo,. Aunque lo básico era para los asedios.

La principal novedad aportada por los ingenieros de Alejandro Magno fue la introducción del lithobolos. Era una máquina que, utilizando el sistema de torsión,lanzaba piedras de entre 3 y 58 kilos de peso, siendo el último peso una desmesura, parece ser.

 En función del tamaño de la máquina también cambiaba el del resorte que variaba entre 10 y 20 cm. de diámetro,siendo el tamaño de los brazos de entre medio y un metro de largo.

 La potencia de esta máquina y su capacidad de fuego provocaban que al lanzar proyectiles sobre un determinado punto pudieran dañar incluso las murallas.

 Halicarnaso:  aquí se usó todo lo que los ingenieros habían construido años antes para Filipo.

Ruinas de Halicarnaso

  Por primera vez se utilizaron las catapultas para disparar contra los sitiados, pues sólo se conocía su utilidad contra los muros y no como arma antipersonal en los asedios.

 El ataque a esta ciudad tuvo una trascendencia fundamental para la evolución posterior de la maquinaria bélica, pues en él Alejandro adquirió mucha experiencia, loque posibilitó que sus ingenieros perfeccionaran los métodos de asalto y las maquinariasque más tarde participarían en la toma de Tiro.

Hacia el 332, Alejandro Magno ordenó a su constructor de fortalezas e ingeniero Diades, la fabricación de helepolis de grandes dimensiones frente a la ciudad fenicia deTiro.

 

Una de estas torres de asedio medía 53 metros de altura y tenía veinte pi sos ,estando equipada con 8 ruedas de grandes dimensiones:

“Por su parte, los macedonios hacían avanzar unas torres tan altas como los muros y por ellasextendían unos puentes por los que con toda audacia accedían a las almenas. A su vez, los tirios,merced a la inventiva de sus técnicos militares, dispusieron de muchos nuevos auxilios para elcombate en torno al muro. En efecto, habían forjado unos tridentes de enorme tamaño, dotadosde unos palangres con los que golpeaban a los macedonios que se habían instalado sobre lastorres. Una vez clavados en los escudos, merced a los cables que llevaban atados, tiraban hacia sí recuperando los cables. De este modo se les hacía inevitable a los macedonios o bien soltar suescudo y exponer sus cuerpos desnudos a ser heridos por la lluvia de proyectiles que leslanzaban, o conservar sus armas por temor a la vergüenza y caer desde lo alto de las torres y morir. Otros arrojaban sobre los que combatían en los puentes unas redes de pesca,imposibilitándoles servirse de sus manos, y así los derribaban y precipitaban de los puentes atierra”

DIODORO SÍCULO, Biblioteca Histórica, Libro XVII, 43, 7

LOS EPIGONOS MÁS CARACTERÍSTICOS EN POLIORCÉTICA (SOBRE TODO DEMETRIO POLIORCETES)

 Los Epigonos tuvieron una tendencia a la desmesura en todos los aspectos y algunos de ellos en la Poliorcética también.

 La toma de una ciudad se convirtió en una cuestión de prestigio para el sitiador, un prestigio que podía desaparecer en caso de fracasar. La victoria sobre una ciudad muy preparada para la resistencia permitía que el ejército atacante demostrara un carácter de invencibilidad y una aureola de prestigio.

 Vimos como Filipo II se retiraba si el sitiado se empeñaba demasiado y amenazaba con convertir un asedio en una victoria pírrica. Sin embargo, los Epígonos no piensan así, por lo general, en sus más famosos nombres, como Demetrio o Filipo (epígono).

Ingenieros helenísticos hubo muchisimos:

  Agetor de Bizancio, Dionisio de Alejandría, Nimphodoro, Democles, Diphilos, Abdaraxos o Dorion debieron estar al servicio del ejército de Alejandro Magno o de alguno de sus sucesores.

  Sus nombres resultan imposible ubicarlos en el tiempo, según los especialistas. Su consideración social era enorme y podían acceder incluso a los banquetes oficiales como invitados. Incluso en la mayor parte de los casos disponían de una pensión fija que garantizaba su servicio y fidelidad. Cada general, antes de lanzarse a una campaña, recurría a contratar los servicios del mayor número de ingenieros y los más famosos.

También eran muy valorados los obreros cualificados.  Alejandro Magno había traído especialistas de Chipre y Fenicia para el asedio de Tiro, Demetrio Poliorcetes, también los trajo para el asedio de la ciudad de Salamina de Chipre el 307 a. C. El año 304 a. C., los rodios lograron interrumpir las labores de asedio al detener un convoy marítimo lleno de técnicos que Demetrio traía para que le ayudaran en las labores de asedio.

El asedio se paró debido a este percance, de ahí su importancia.

 Pirro rey del Épiro, Alejandro del Épiro, Antígono Gonatas, Antíoco I Sóter, Ptolomeo II Filadelfo o Demetrio estaban muy interesados en la investigación sobres tácticas militares y maquinaria. 

 Demetrio y el apelativo  Poliorcetes que literalmente significa tomador de ciudades, queriendo así demostrar cuáles eran sus cualidades e infundiendo terror entre sus enemigos, apostando de forma clara por el desarrollo poliorcético.

En el asedio de Rodas del 305 – 304 a. C. chocó el talento de los ingenieros de Demetrio Poliorcetes (el ateniense Epimaco y Zolio) y el del ingeniero de la ciudad (Calias de Arados y más tarde Diogneto). Los atacantes diseñaron una torre a gran escala que pesaba de forma estimada en torno a las 150 toneladas y estaba armada de forma poderosa con más de 16 catapultas de diversos tamaños.

Diogneto sólo aceptó volver al servicio de los habitantes de Rodas si le permitían que se quedara con esta gran máquina. Tras hacer que se quedara atascada en un lodazal obligó al ejército atacante a que la abandonara. Con la derrota del ejército de Demetrio Poliorcetes la pieza fue traída dentro de los muros y expuesta en un sitio público con la inscripción:

“Diogneto ha ofrecido este presente sobre los despojos del enemigo”. Este ingeniero alcanzó los mayores honores tras esta amplia victoria.


 

EL ASEDIO DE HALICARNASO 334 a. C.

Este asedio marcó un antes y un después en la Poliorcética, según los especialistas.

 1-  Fue el primero en el que se utilizó de forma sistemática la artillería de torsión.

 2-  Se usaron las catapultas que lanzaban piedras, pero su empleo no fue dirigido contra las almenas sino como arma antipersonal para abatir los soldados de la muralla.

 3-  Los defensores contrarrestaron esta artillería con el empleo de catapultas lanzaflechas de no-torsión.

Lo primero que hizo Alejandro al llegar a Halicarnaso, fue tratar de rellenar el foso que rodeaba la ciudad, para así poder aproximar las torres y el resto del material de asedio.

 Las torres venian (supuestamente) desmontadas y eran armadas en el sitio.

Los macedonios se pudieron acercar a las murallas con seguridad:

 1- Por el empleo de manteletes.

  2 - Las catapultas y ballistas macedonias tenian un rango de alcance superior a las máquinas de no-torsión de los sitiados.

  Una noche, los macedonios fueron atacados de sorpresa por los mercenarios de Memnón, que pretendían prender fuego a las torres. Tras un combate en medio de la oscuridad, los sitiados fueron rechazados sin haber alcanzado su objetivo, y dejando un elevado número de cadáveres, entre los que se encontraban algunos desertores macedonios.

Imagen

 

 

Así Alejandro averiguó las razones por las cuales Memnón sabía tantos detalles de los sistemas de centinelas del ejército griego: los desertores macedonios.

 Los defensores no pudieron evitar que los soldados macedonios rellenaran la fosa en poco tiempo, y tampoco lograron neutralizar a los arietes de Alejandro, que rápidamente abrieron una brecha en un sector de la muralla.

  En el momento en que los soldados macedonios se aproximaron al punto en donde se iba a efectuar el asalto, se encontraron con que los defensores habían construido una segunda muralla en torno a la brecha creada por los sitiadores. El ingenio de Memnón las había flanqueado con dos torres más altas que las de los macedonios, en las que se habían ubicado catapultas de tal manera, que estas máquinas de guerra alcanzaban fácilmente a los soldados parapetados en las torres de asalto macedonias.

El enfrentamiento se llevó a cabo en la puerta de la ciudad.

Memnón sacó una parte de sus tropas por la puerta principal pero el resto envolvieron las murallas para crear una tenaza con la que vencer en el enfrentamiento.

Imagen

 Imagen

Imagen

Para contrarrestar las operaciones, Alejandro utilizó las ballistas y catapultas diseñadas por Diades y Carias, discípulos de Polido (jefe de ingenieros de Filipo) Estas máquinas neutralizaron las catapultas de Memnón pese a estar éstas ubicadas en lugares mucho más elevados.

 Los sitiados se aproximaron amenazadoramente a las máquinas macedonias.

Imagen

Pero un contundente contraataque del rey macedonio, apoyado por las tropas ubicadas en las torres de asedio griegas, logró rechazar la arremetida enemiga.

Imagen

Imagen

Las fuerzas de Memnón quedaron tan golpeadas que ya no pudieron resistir otro asalto. Antes de que el rey macedonio entrara en la ciudad fueron quemadas las máquinas de guerra que no podía ser transportadas hasta la acrópolis.



 


 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

LAS FORTIFICACIONES GRIEGAS  - ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS -

La Madera

La madera era  fundamental en cualquier tipo de edificación, ya como armazón o para las estructuras de apoyo de  los otros materiales.

A pesar  que los muros de las fortificaciones se construían a menudo en piedra, los parapetos superiores, las coberturas y estructuras de las torres y los caminos de ronda empleaban la madera como principal componente, al igual que en la vida civil.

Aunque la madera constituía un material endeble, ésta adquiría una mayor consistencia si se calentaba y se le daba un baño en brea. De esta forma también se conseguía evitar la degradación temporal, principal inconveniente de su uso como material constructivo

La arcilla: adobe y ladrillo.

La arcilla, en forma de adobes y ladrillos, también se empleó abundantemente en la construcción de fortificaciones. Funcionaba como un material alternativo a la piedra en los lugares en los que ésta no aparecía o no era de la calidad suficiente para poder ser empleada.

Si bien en las ciudades griegas no fue muy abundante su uso, en la mayor parte de los territorios helenísticos del espacio del Éufrates, la arcilla fue el material más utilizado a causa de su abundancia.

El uso de adobes y ladrillos para la construcción era mucho más barato que el empleo de la piedra pero a largo plazo resultaba caro pues, en función de las condiciones climatológicas del territorio, requería de constantes intervenciones para su mantenimiento. Al mismo tiempo, al entrar en contacto con el agua se deshacía por lo que no permitía la construcción de fosos inundados.

  Era común su uso en:

 - Los circuitos defensivos exteriores, aunque no en los muros interiores.

 - Obras de recrecimiento de los muros ante las Helépolis.

 La rapidez en su fabricación lo convertía en el material para construcciones de urgencia o en situaciones desesperadas durante las obras de asedio. En muy poco tiempo permitía la construcción de amplios tramos de muralla.

El hormigón.

El hormigón, a pesar de las posibilidades que apuntaba algún autor como Filon, no fue muy utilizado por los constructores griegos. En las fortificaciones que emplearon este material funcionó como elemento de unión entre los sillares, para los cimientos de las murallas e incluso para levantar muros sin ningún elemento adicional.

A favor de su uso se encontraba su enorme resistencia frente al empleo de las máquinas de asedio. Sin embargo resultaba muy costosa su producción, lo que llevó a que no fuera muy utilizado.

Sillares sin unión buena, o de argamasa, que con el tiempo se debilita.

Sillares con buena unión, que el hormigón daba mejor.

La piedra.

La piedra  ( y la madera) fue el material constructivo más empleado para la construcción de las fortificaciones.

 Su importancia fue notable desde muy temprano y así la encontramos en las primeras construcciones micénicas. Estos sistemas defensivos se caracterizaban por el uso de piedras de grandes dimensiones, lo que llevó a conocer este aparejo como ciclópeo, como  Micenas o Tirinto.

Cuando las fortalezas se construían en aparejo ciclópeo con piedras de grandes dimensiones resultaba imposible destruirlas aunque se emplearan para ello todos los ingenios bélicos al alcance del ser humano.

(Puerta de los Leones, en Micenas)

 

Pero, cuando el tamaño de las fortificaciones micénicas aumentó en extensión, su elevado coste en esfuerzo económico y humano hizo inviable este sistema constructivo.

Micenas

Pasaron entonces a entrelazarse los sillares en aparejo poligonal, regularizando las piedras en sistema de hiladas horizontales que se sujetaban en algún caso por medio de grapas.

 Un aparejo muy similar a éste fue el trapezoidal que permitía un mejor aprovechamiento del material constructivo.


 

Comportamiento de los materiales constructivos respecto al uso de las máquinas.

En las Guerras y podemos poner a una larga y feroz, como la Guerra del Peloponeso,  las ciudades representaban el principal refugio para las poblaciones del territorio colindante. Como cuando se devastaba el Ática y sus viñedos y olivares por los espartanos, los campesinos se refugiaban en Atenas, con sus enseres e inclusos animales. Tal sería el hacinamiento, que fue, parece ser, el origen de la famosa peste que diezmó a la población.

  Podemos deducir, que en la Antiguedad, como con los Asirios, pudiera suceder la misma tónica de acontecimientos, y de ahí la necesidad de expugnar definitivamente, los Asirios, las ciudadesque sitiaban.

La imposibilidad de tomar muchas ciudades por la fuerza o con sobornos obligaba a que fuera necesario sitiarlas para poder vencerlas. Entonces, cabía la posibilidad de rendir la ciudad por hambre pero éstas eran las menos de las ocasiones, como en Platea, puesto que esta estrategia obligaba a tener inmovilizado un ejército durante meses o incluso años en un lugar determinado con los costes económicos derivados de ello.

La puesta en marcha de las máquinas de asedio a gran escala afectó enormemente al empleo de los diferentes materiales, pues cada uno de ellos tenía un comportamiento diferente.

EL ADOBE Y SU PLASTICIDAD ANTE LOS IMPACTOS

Las paredes de adobe resistían muy bien el ataque de los arietes y el de los proyectiles de piedra ya que, gracias a su enorme elasticidad, absorbían los impactos. Pero, sin embargo, a la hora de hacer frente a los trabajos de minado con túneles por debajo de la estructura, resultaban totalmente vulnerables por su facilidad para ser abiertas brechas.

El adobe también resultaba muy vulnerable al entrar en contacto con el agua, deshaciéndose con gran facilidad. De ahí que en los casos en que la ciudad se encontrara cerca de algún río o de alguna fuente se intentaba prescindir de este material por las facilidades que otorgaba al enemigo en caso de ataque.

El adobe es más seguro que la piedra contra los golpes de las máquinas de asalto, pues las piedras se rompen y saltan fuera de las junturas, mientras que el adobe no sufre de la misma manera por la acción de las máquinas, pero se deshace por acción del agua no menos que la cera por la del sol.”

PAUSANIAS, Descripción de Grecia, Libro VIII, 8, 8

Un proyectil de piedra al impactar contra un muro de adobe sólo destruía el ladrillo contra el que ha chocado, conduciendo a que el resto del muro no se resintiera.

Por el contrario, si el muro era de piedra o escombro cada impacto recibido afectaba al conjunto de la muralla, si bien hay que tener en cuenta que un muro de piedra bien dispuesta y con aparejo de grandes dimensiones siempre dificultaba más las labores de ataque.

El adobe, gracias a sus propiedades, habría tenido un uso mayor si tempranamente hubieran proliferado los sistemas de defensas exteriores así como los fosos que impedían el acercamiento de las máquinas a los muros. Una vez que el enemigo había logrado acercarse lo suficiente, las defensas solían caer con mucha facilidad.

 

 Babilonia: Uno de los centros del Creciente Fértil, de Asiria, Babilonia, etc, de donde venia, como nos indícan los especialistas, la Poliorcética avanzada.

 ¿Cómo era esa ciudad que conocía la Poliorcética y donde los ingenieros proyectaban sus defensas atendiendo a su existencia masiva y organizada?

 Babilonia con recinto doble con un muro interior doble: el interior de 6,5 metros de ancho con torres y el exterior de 3,7 metros de espesor, también con torres. Todo se flanqueaba con un foso y taludes de ladrillos cocidos y unidos con asfalto. Las fortificaciones alcanzaban los 6 kilómetros de longitud, siendo ampliadas por Nabucodonosor, llegando hasta los 11,3 kilómetros.

 Con el rio como foso, con murallas triples, con torres masivamente construidas, Babilonia era todo un reto para la poliorcética, pensado para ello.

“ La firmeza y anchura de sus muros apenas se pueden creer si no se ven: concretamente tenían una anchura de cincuenta codos y una altura de doscientos. Su perímetro era de cuatrocientos ochenta estadios. El muro era de una masa compacta de ladrillo cocido mezclado con asfalto; porfuera le rodea una ancha fosa a manera del río. En la parte anterior de los muros tenía cien puertas de bronce, la propia anchura de las almenas, en su cima, además de tener simétricamente colocados a uno y otro lado los puestos de guardia, permite, en los huecos del medio, el paso de rápidas cuadrigas.”

OROSIO, Historias, Libro II, 6, 8

 Pues a ese sistema giraría el Griego, por reacción: enormes fosos, murallas dobles, torres con ingeniería más adelantada,etc.

 Y tenemos el ejémplo (arqueología) de la evolución de Troya:

 Atenas en la Guerra del Peloponeso:

 Vista transversal de los muros de Atenas

 Base de sillares y corona de ladrillos

Los vanos de la muralla, las Puertas.

 Las puertas, obviamente era la vía más fácil para entrar en una fortaleza y es por esto que  tenían una importancia especial a causa de ser lo más vulnerable. 

  Lo que se buscaba era aumentar el recorrido del acceso de forma que los atacantes tuvieran que exponerse el máximo tiempo posible a los proyectiles arrojados desde lo alto de la muralla.

A pesar de la presencia de puertas frontales en alguna fortificación, lo más normal era que los accesos se produjeran por el lado izquierdo para dejar desprotegidos a los atacantes.

 Torres o bastiones enmarcaban esta entrada para aumentar su protección. Las construcciones de forma pentagonal adaptadas para la disposición de catapultas en todas sus caras sólo aparecen en dos casos en los que la situación del terreno favorecía este diseño, mientras que las hexagonales resultan igualmente muy escasas.

 Diseños más elaborados los constituían las entradas en embudo, en recodo, a tenaille o con patio cerrado.

Con la puesta en marcha de las máquinas de asedio también comenzaron a proliferar las poternas o puertas de pequeñas dimensiones que permitían una defensa activa del recinto fortificado.

Se ubicaban siempre a la izquierda de alguna torre y tenían como finalidad permitir salidas rápidas para desmantelar o quemar las máquinas de los atacantes. De ahí que su número fuera elevado a lo largo de los tramos amurallados.

El resto de vanos que aparecen en las murallas correspondían a aspilleras, cañoneras y ventanas.

 La puesta en marcha de las primeras máquinas llevó a la aparición masiva de saeteras en las fortificaciones en torno al 370 a. C. No tardaron en surgir cañoneras y ventanas tanto para las defensas contra las máquinas como para la ubicación de artillería defensiva. En un primer momento las piezas se ubicaron sobre los caminos de ronda o en la base de torres huecas. Esta última colocación resultaba muy interesante pues anulaba ángulos muertos, además de impedir con sus disparos los trabajos de zapa.

Poco a poco, la adopción de máquinas de gran calibre llevó a la apertura de ventanas de mayores dimensiones de forma rectangular o cuadrada para la artillería pesada de torsión. El peso de las máquinas obligaba a reforzar las defensas y a colocarlas en una especie de baterías como aparecen en Goritsa, fortaleza macedónica.

Normalmente estas ventanas se abrían en pisos intermedios sobre las saeteras de los inferiores.

Para proteger a los soldados que manejaban las máquinas y a las propias máquinas todos estos huecos en forma de saeteras o cañoneras disponían de contraventanas de madera. Sin embargo, la mayor parte de los autores recomendaban su construcción en hierro para resistir mejor el impacto de los proyectiles lanzados desde el exterior.

 Murallas  de Atenas, por época de la Guerra del Peloponeso. Se pueden observar las aspilleras y las ventanas para la artilleria.

 


 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.

 

Coracinero
Imagen de Coracinero
Desconectado
Patricio
Redactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

Las obras exteriores: fosos, proteichismas, etc.

 Desde el siglo V a. C. la construcción de obras exteriores fue una constante en todas las fortalezas, porque a veces la piedra que se extraía al excavarlo era empleada en los muros de la propia fortificación de forma que se cumplía una doble función.

 Tenían como misión la de alejar lo más posible los combates de los muros de la ciudad e impedir que las máquinas, auténticas destructoras de las fortalezas, se acercaran lo suficiente como para poder batir los muros.

El foso cumplía funciones:

 - Pasiva: su construcción al pie de los muros impedía el ataque de la infantería y detenía el avance de los zapadores y de las más simples máquinas de asedio como eran los arietes. Cuando no fue suficiente su sola presencia, aumentó su efectividad con la aparición de la barbacana que dificultaba las labores de terraplenado para el acercamiento de las máquinas de mayores dimensiones como eran las helepolis.

 - Activa cuando logró proteger las fortificaciones del ataque de las catapultas y ballestas. Si tenemos en cuenta que estas máquinas tenían un alcance efectivo entre los 150 y los 300 metros, para una adecuada defensa era necesario un sistema de fosos múltiples con barbacanas y comunicados por medio de túneles que alcanzaran al menos estas distancias.

Prácticamente todas las ciudades antiguas disponían de fosos.

 - En Sicilia, donde se experimentó en primer lugar con la artillería, estas obras fueron muy comunes. Así en la ciudad de Paestum aparece un foso de grandes dimensiones (20 metros de alto por 6 de ancho) que ampliaba enormemente la altura de las murallas. Esta magna obra de ingeniería podía ser inundada y disponía de una empalizada en su eje central, destinada a impedir que pudiera ser atravesado a nado.

- En Atenas, tras la derrota de Queronea (338 a. C.) los habitantes de la ciudad excavaron un foso de 11 metros de alto por 4 de ancho. Estas anchuras, evidentemente no impedían el ataque de las catapultas, pero sí el acercamiento de las torres de asedio y los arietes. Sólo por los impactos de los proyectiles una fortaleza no se podía venir abajo, por lo que el objetivo se cumplía perfectamente.

Pero, a pesar de la introducción del foso, las técnicas de ataque siempre caminaban por delante de las de defensa. Tras la aparición de la artillería, aún tuvo que pasar más de un siglo para que los sistemas de fosos resultaran bastante efectivos. Estas obras alcanzarán su máxima expresión en la fortificación de la ciudad de Siracusa por parte de Arquímedes.

En el castillo de Euryalos de esta ciudad se aplicaron al pie de la letra las recomendaciones de Filon para la defensa de una ciudad. En el exterior del perímetro defensivo, tres fosos cubrían una longitud de 200 metros de ancho. En el espacio entre los dos fosos interiores se habían construido proteichismas en las que se habían dispuesto baterías de artillería. Todo este entramado estaba comunicado por redes de galerías y túneles, lo que dotaba al conjunto de una elevada agilidad en su defensa activa.

Otros elementos añadidos, a menudo, fuera de las fortificaciones eran las zanjas de piedra a los pies de la muralla (evitaban que la pared de la muralla pudiera ser minada o alcanzada por los arietes y torres de asedio).

 Los hoyos y las fosas erizadas de palos afilados, para detener en la medida de lo posible el acercamiento de la maquinaria bélica. Estas intervenciones debían estar bien camufladas, pues actuaban como factor sorpresa, derrumbándose al paso de las torres de asedio con la finalidad de dejarlas inutilizadas.

 

 


O Fortuna, velut Luna, statu variabilis.    Semper crescis aut decrescis, vita detestabilis.    Nunc obdurat et tunc curat, ludo mentis aciem.
Egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem.   Sors immanis et inanis, rota tu volubilis. Status malus, vana salus semper dissolubilis.  Obumbrata et velata, midhi quo que niteris. Nunc per ludum dorsum nudum, fero tui sceleris.  Sors salutis et virtutis, midhi nunc contraria, est affectus et defectus, semper in angaria.     Hac in hora, sine mora, corde pulsum tangite. Quod per sortem, sternit fortem, mecum omnes plangite.