Burguesía española del siglo XVIII

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 Autor: SkinHead_Girl, 16/Oct/2007 19:32 GMT+1:



 

Introducción

 

Este trabajo va a tratar sobre la Burguesía española del siglo XVIII.


Trataré el tema desde el punto de vista más general, es decir, haciendo una primera referencia a Europa y tras ella, ceñirme al ámbito español.

Trataré la burguesía la cual la he dividido en cuatro grupos:

 

                                  *Burguesía comercial

                                  *Burguesía industrial

                                  *Burguesía de la administración y leyes

                                  *Burguesía cultural


Aspectos generales de la burguesía en el siglo XVIII:


          En el siglo XVIII, desde la perspectiva estamental, la burguesía no era un estamento, sino una parte del Tercer Estado.

La concepción de burgués no era de privilegiado, pero no trabajaba con las manos, así es que el deseo del burgués por llegar al estamento privilegiado, especialmente a la nobleza estaba muy presente en su día a día.

 

         Dentro de la burguesía podemos hacer dos grupos:
                  * Había un burgués que acepta las normas y el orden estamental.

                  * Según avanza el siglo XVIII, podemos convencernos de que hay un despertar de la futura conciencia de clase, es decir, que la burguesía irá teniendo funciones determinantes en la sociedad.

 

No será fácil el alzamiento de estos como grupo burgués, así que su preocupación por distinguirse entre los no privilegiados será un papel que adopten a diario.

 

          Por otra parte, vemos que se está dando una crisis de “ennoblecimiento”, lo cual hace que se produzca una movilidad en los niveles más altos de la que será la futura burguesía.

 

          En el 1750 se dio una afirmación de la burguesía como grupo ya establecido socialmente ya que tanto los avances económicos como el crecimiento de la burocracia y de las profesiones harán que el ennoblecimiento mencionado con anterioridad se consiga en algunos rangos ( hay quien compra estos rangos, llamadas Cartas de hidalguía).

Con estos rasgos, se hace la apreciación de que la esfera burguesa aumenta y sus actividades son cada vez más imprescindibles en una sociedad que está creciendo y se va haciendo cada vez más urbana.

Llega el tiempo en el que el burgués ocupa puestos sociales más encumbrados sin tener que utilizar el rango de noble.

 

         Todos estos rasgos explicados en los párrafos anteriores deben ser entendidos dentro del contexto oportuno:

         * Crecimiento de población

              * Demanda de bienes económicos

              * Servicios profesionales y administrativos

 

 

Cuadro ilustrativo de Rembrandt




 

La burguesía en España en el siglo XVIII

 

 

          Vemos que en el siglo XVIII en España, el mundo de la ciudad ya estaba arraigado y era muy variado aunque la vida urbana no alcanzase los niveles tan intensos como los que había en Francia o Inglaterra.

 

El concepto de burguesía sería el siguiente:

          En la Edad Media, la burguesía estaba inmersa en la sociedad estamental como un grupo urbano dedicado a distintos servicios (finanzas, mercado, burócratas y profesionales) cuya riqueza era fundamentalmente mobiliaria, que tendía a igualarse con la nobleza por la adquisición de rentas agrarias y la consecución de un estatus privilegiado en su ámbito, el cual le diferenciara aún más del resto del Tercer Estado.


En cambio, en el siglo XVIII, en plena época Moderna, ya no existía la burguesía en el sentido medieval, el patriciado urbano o similares.

El burgués de esta época será el habitante urbano que no es privilegiado (se diferencia de la nobleza en esto) y que no trabaja con sus manos (se diferencia de los menestrales en esto).

 

         En España el término burgués no se usó en la época.

En los censos de la segunda mitad del siglo XVIII, la dosificación se hace por profesiones. Es así que en el diccionario de la Academia, el término burgués tiene el sentido de habitante del burgo o aldea.

En la segunda mitad del siglo XIX, ya es cuando el término burgués tenga la connotación de habitante de la ciudad e individuo de clase media distinguiéndolo ya del proletariado.

 

         Los habitantes de la España que nos ocupa, a los cuales les damos el término de burgueses del siglo XVIII, eran los que trabajan en las finanzas, comercio al por mayor y profesiones, pero lo más importante y que no se nos puede olvidar es que no trabajaban con las manos, vivían en la ciudad y en principio no estaban exentos de tributos (algunos si porque podían ascender a ciertos privilegios y exenciones).

 

         Ya es desde el último tercio de siglo cuando en España se da una especie de puente entre la sociedad estamental y la sociedad de clases.

Apreciamos en esta época burgueses que pugnaban por un estatus nobiliario y otros que empezaban a afirmarse como una clase de negociantes afortunados que están buscando una situación particular en la sociedad.

 

           Según todo lo que hemos visto, podemos deducir que en España y en este siglo XVIII, había una burguesía tradicional muy supeditada a la sociedad estamental y dominada por los aristócratas. El orden jurídico estamental, la mentalidad conservadora y la escasa importancia de sus fortunas, restaron influencia a los sectores mercantiles de esta burguesía.
También hay que resaltar que los burgueses encargados de la inteligencia, hicieron que la mentalidad poco a poco cambiara en un territorio en la que estaban arraigadas las formas tradicionales, hacia unas ideas más liberales.

 

La burguesía comercial:

 

          Es la burguesía más característica: negocios de comercio y finanzas.

 

Los podemos encontrar en el siglo XVIII en los puertos comerciales internacionales como comerciantes europeos y de América.


          Se dedicaban a la exportación e importación sobre todo de productos coloniales y la reexportación de los productos dentro del territorio europeo.

Trabajan sobre todo en compañías familiares y de pocos socios y conocidos, relacionándose con similares en Europa y América.

Un ejemplo es Inglaterra, donde la confianza era fundamental para el trato y se basaba en la familia, la amistad y la religión.

 

         Eran los más ricos de los burgueses y por debajo de ellos estaban los comerciantes internos que lo hacían por dentro del país funcionando como los anteriores pero a menor escala. Los dos tipos evolucionan hacia el capitalismo y por debajo de ellos están los comerciantes de ciudad, tenderos etc…

 

En el ámbito español, se hace distinción en financieros y comerciantes y estaban relacionados con la aristocracia (cambio y giro, la banca…)

No era una burguesía muy extensa y pertenecían a ella los arrendatarios de las rentas reales (por lo menos hasta 1749 que se suprimieron los arrendamientos).

Hay formaciones importantes como “Los Cinco Gremios de Madrid”, “Caracas”, “Filipinas”…y los principales puertos eran los de Barcelona, Valencia, Levante, Alicante y crecieron en 1771 ya que se liberalizó el comercio con las Américas.

 

         A finales del siglo, tuvieron más importancia las personas relacionadas con la emisión de valores reales y con la creación del Banco de San Carlos. Estos jugaban un papel importante en la importación-exportación en puertos europeos y de las Américas, que estaban en su poder.

 

También estaban los pequeños financieros locales, relacionados con el comercio nacional, los cuales hacen de prestamistas y acreedores en las provincias (acaban invirtiendo en mobiliario o en deuda pública).

Por todo esto, es difícil separar el comercio de las finanzas porque todo guarda relación aunque el comercio estaba por debajo de las finanzas, a las cuales se puede dar el paso desde el comercio al por mayor.

 

        En España a lo largo del siglo XVIII se forman diferentes cuerpos de comercio y son los siguientes:

 

* Los Cinco Gremios Mayores de Madrid:
Se desarrollaron mucho a finales del siglo XVII.

La constitución de la Diputación de Rentas de 1731 y sobre todo la formación de compañías de comercio propias de cada gremio, culminó en 1763 con la formación de la “Compañía general y de comercio”.

Sin dejar a un lado la base corporativa de los Cinco Gremios, estos burgueses se convirtieron en empresarios industriales, teniendo a su cargo grandes fábricas textiles privilegiadas.

Las Ordenanzas de 1731,1741 y 1783 dejaron bien atada la entidad corporativa.

Este cuerpo de comercio, a pesar de las críticas recibidas por varias personas como Eugenio de Larruga tuvo triunfo económico en el siglo XVIII, incluso fue el prototipo en el que se fijaron otros burgueses que querían empezar.

 

*El Cuerpo de Comercio de Zaragoza:

A finales del siglo XVIII, la capital aragonesa no contaba con instituciones sólidas representativas. No existió la burguesía mercantil organizada en ninguna institución privilegiada, sino que se juntaban en la llamada “Eje Cofradía de San Joaquín” la cual recogía a los burgueses mercaderes al por menor y recogía el orgullo social de esta parte de la burguesía estamental.

La Nueva institución zaragozana, se hizo frente a la doble oposición de la Real Audiencia, enemiga de la jurisdicción de la Junta De comercio y de los gremios artesanos, con mucho recelo del monopolio comercial que pudieran obtener estos mercaderes.

Este cuerpo atravesó los años de reinado de Fernando VII aunque con alguna pérdida económica.

 

* Mercaderes de Vara de Valencia

 En este caso tampoco se contaba con instituciones sólidas de comercio textil.

En 1754 por iniciativa estatal desde el Ministro de Hacienda el Conde de Valdepaso, se comenzaron las gestiones para la formación de un cuerpo que agrupase a los mercaderes de tejidos o vara al por menor.

Las Ordenanzas se fueron dando durante 1759, 1760 y la consecutiva restauración del Consulado del comercio en 1762.

En este cuerpo había 43 miembros en principio e intentaron mantener una cierta actividad económica coordinada siguiendo el ejemplo de Madrid.

 

* El Cuerpo de Comercio de Madrid:
Fue una ciudad muy viva en cuanto a seguir los pasos de Zaragoza y Valencia.

En 1765, lograron los mercaderes establecer un cuerpo de comercio general.

En este caso la promulgación de las Ordenanzas halló eco en la prensa “La Gaceta” y en el “Mercurio” tras los discursos de comercio en la junta de gremios del señor José de Vitoria y Landecho

 

*Mercaderes de Varas de Cuenca
Grupo reducido de mercaderes impulsados por los modelos explicados anteriormente como Zaragoza, Valencia y Valladolid.

Formaron un cuerpo de comercio activo de vara.

 

*Burgos:
En 1766 se instauró el Consulado de Burgos.

Dada la debilidad de la auténtica burguesía mercantil de Burgos, tuvieron que ser respaldados por aquellos gremios que eran la base de los cuerpos generales de comercio.


*Andalucía:
En 1768, los mercaderes de Cádiz decidieron unirse en “un cuerpo general de comercio con título de gremio mayor”.

En 1769 poco tiempo después como podemos apreciar, son los mercaderes de otra ciudad de Andalucía, Málaga los cuales deciden equipararse a la burguesía del alto comercio marítimo.

En Sevilla todavía existe la llamada “Diez Gremios de la Reventa”.

 

*Toledo:
1772, año en el que se forma el cuerpo general de Toledo.

Siempre había sido una ciudad con importancia mercantil e industrial hasta las primeras décadas del siglo XVII.

En 1748 se dio la formación de una “Compañía general de comercio y fábricas” que tuvo varios fracasos.


*Mercaderes de Lienzos de Barcelona:
Barcelona tenía muchos mercaderes de lienzos, los llamados “Botiguers de teles” que a pesar del deseo, no había entrado a ser parte del grupo de colegios o gremios superiores.

La consolidación del gremio comienza en 1762, cuando los mercaderes de lienzos y paños se juntaron y redactaron unas ordenanzas que las presentaron a la Audiencia de Cataluña para su aprobación tras cinco años.

 

 

La burguesía industrial

 

          Eran las personas que tenían a la actividad industrial como la actividad central.

El fabricante-mercader es el prototipo del siglo XVIII.

La actividad de esta persona es en su origen un maestro gremial pero que cada vez saltaban la barrera gremial que separaba industria y comercio y comercializaban por lo tanto sus propios géneros.

Estamos hablando también del maestro cuyo taller había crecido, de modo que la labor inicial de jefe, había pasado a la de organizador.

Esto sucede en todas las partes con mayor o menos intensidad.

Hay también otros modos de industria tradicional, en la que su organización capitalista, sus dueños debíann considerarse burgueses. Los ejemplos son: minas, fraguas y astilleros como formas más características.

 

         La necesidad de inversión de capital, la tecnología y la especificidad de los mercaderes, hizo que las actividades no entraran dentro de las organizaciones gremiales existentes y que además necesitasen una gestión especializada.

 

          Con todo esto, en el siglo XVIII hubo mucha más demanda, debido entre otras cosas al nivel de vida y a la demografía y por ello se realizaron numerosas industrias nuevas.

Muchos comerciantes de decidieron a invertir en industria, creando nuevas plantas (fábricas) aprovechando los alcances tecnológicos y la legislación que les favoreció en la creación de ellas.

 

Los dirigentes de esta industria; el organizador, equivaldría en la actividad a nuestro empresario del siglo XXI.

Este tipo de burgués proliferaría mucho en los años del siglo y sobre todo en los cercanos a la Revolución Industrial, más que nada en Gran Bretaña.

 

          Si nos centramos en España, debemos decir que la burguesía industrial española continuó su marcha en el seno de la producción artesanal y de su corolario social, el corporativismo gremial.

Para explicarlo citaré a R.Fernández “ El taller artesanal con maestros oficiales y aprendices, con escasa concentración de capital y trabajo, produciendo para un mercado cercano y con escaso desarrollo tecnológico, siguió siendo el eje fundamental sobre el que discurría la vida de la mayor parte de la industria en España”.

 

Esto no significó que solo hubiera industria artesanal, sino que junto a ella sabemos que convivieron otras formas de organización industrial con peso constitucional señalado.

 

             Estamos hablando por ejemplo de las industrias públicas y privadas, es decir, de las industrias concentradas, las cuales tuvieron un fomento por parte del Gobierno ( de ahí su carácter publico o semipúblico).

Este tipo de industria, si las comparamos con las actuales, solo tienen en común el concentrar todo el proceso de fabricación en un recinto localizado, ya que por lo demás, el sistema de trabajo seguía siendo individual y las técnicas artesanales con organización gremial.

Así, como han dicho algunos autores “La industrial del siglo XVIII no dejaba de ser un gran taller artesanal”.

 

Tenemos ejemplos de fábricas importantes como La Real Fábrica de Guadalajara de 1717 en pleno reinado de Felipe V. La suerte de esta fábrica no fue muy buena puesto que se inmiscuyeron la Junta de comercio y Moneda etc… pero consiguió seguir con actividad hasta 1757.

Otra empresa importante fue la de Talavera de la Reina, la cual pasó a manos de los hermanos Ustariz de Cádiz en 1762 y terminó desde 1785 hasta 1805 aproximadamente dentro de los Cinco Gremios Mayores de Madrid.

Estos ejemplos que hemos visto, dejan claro que no todos los burgueses que deciden empezar con una industria concentrada imitando a las del Estado, salen bien parados.

 

           En la mayoría de los casos, no son los burgueses los dueños de las industrias directamente, sino que lo controlan desde fuera ya que tienen gran influencia mercantil y hacen inversiones en ellas.

Como podemos deducir, esta burguesía está muy relacionada con la comercial.

A principio de siglo eran pocos los burgueses que se lanzaban a esta aventura arriesgada como es la industria, pero a raíz de la liberalización de la Legislación en el último tercio del siglo XVIII, sube el número de burgueses industriales que se arriesgan.

 

Burguesía de la administración y leyes

 

                 De este grupo de burgueses eran característicos los funcionarios.

En todos los países de occidente europeos, la administración creció en complejidad, sobre todo la Administración Central que precisamente era donde el fenómeno burgués se manifestó con mayor claridad.

Unos ejemplos son: Gran Bretaña con su cambio en el gabinete, los secretarios en España o Francia, que acaban siendo el centro del Gobierno y de las decisiones políticas frente al papel de los tradicionales cuerpo consultivos (incluso desaparecen algunos).

Los cargos nuevos estaban ocupados por burgueses o hidalgos aburguesados.

 

               Los cargos de la Administración estaban jerarquizados; Desde los cargos más altos junto al Rey hasta los más bajos cargos en la Administración.

Los altos cargos eran personas que habían estudiado en la universidad y habían desarrollado un “Cursus Honorum” en la propia Administración.

En los cargos que estaban por debajo, es difícil decir una limitación, pero eran empleados de los departamentos y de las provincias.

La Administración de  Justicia era todo un mundo para ser sinceros. Los juzgados y audiencias, se llenaban de profesionales estudiosos y que aspiraban a un buen cargo aunque a veces lo que buscaban estos burgueses  era el ennoblecimiento.

Los abogados eran muy abundantes y tenían un gran prestigio. Sus estudios y el conocimiento de leyes, les hacía estar en la vida urbana de la alta sociedad, próximos por ello a los Gobiernos.


                   Muy similar era lo que pasaba con los médicos que eran personas con bastante prestigio.

Las profesiones de intelectuales durante el siglo XVIII proliferó mucho, como eran los profesores, filósofos, escritores literarios, periodistas etc…

 

Los militares, aunque no fueran nobles, eran exentos ( disfrutaban de concesiones especiales, por lo que no podrían ser asimilados al estatus de burgueses en cuanto a no privilegiados) aunque podemos hablar de un flujo burgués ya que algunos comerciantes para ascender socialmente, metían a sus hijos en el ejército. El ejército se convierte pues en una vía de afianzamiento social para los burgueses incluidos.

 

             Respecto a la sociedad burguesa española, debemos decir que se podía encontrar variedad en este grupo porque podemos encontrar un escalonamiento desde los altos puestos de la magistratura y Administración Central hasta los últimos funcionarios de los organismos locales.

            En España se puede señalar una triple diferenciación de corte social, profesional y de rango administrativo.

 

En la cúspide, dejan de ser burgueses para pasar por medio del “Cursus Honorum” al sector de los privilegiados.

Estos cargos los ocupan los hijos de aristócratas entre otros.

Por debajo de ellos estaban los funcionarios, escalón en el cual las redecillas serían el plato de cada día y de él saldrían los mejores críticos antiaristócratas en el último tercio del siglo XVIII.

 

         Las personas no aristócratas de la sociedad española, formadas en universidades, se llamaban “golillas” y de ellos escaparían las ideas liberales  y que tras la Revolución Francesa, se mostrarán proconservcadores aunque darán un giro hacia el Liberalismo en las Cortes de Cádiz.

 

            Uno de los problemas de la España Bórbonica del XVIII era la venta de cargos en la Administración.

Los ponían en venta los Reyes para sacar dinero para abastecer al Reino y la Monarquía por defecto.

Los comerciantes, cuando querían ascender socialmente, ponían a sus hijos como funcionarios aunque fuera de pequeño rango para ascender o los ingresaban en la universidad( era una forma menos directa que la opción de ser funcionarios).

 

Donde más presencia de personas que querían ascender a cargos estaba en las ciudades que tenían audiencias o chancillerías (Valladolid, Granada…) aunque al final se extendió por toda la geografía española.

 

Burguesía de la cultura
 
 
 
           Entre la burguesía europea había una característica dual:
Hay ideas de innovación en muchos campos, pero a la vez perviven los seguidores del pasado, más numerosos, beligerantes en sus controversias con las que se llaman ilustrados y tienen un nuevo modo de ver el conocimiento y la realidad.
 
 
 
           La nítida división que se observa entre lo antiguo y lo moderno queda perfectamente definida por los propios ilustrados quienes al usar el denominante de “luces” como rasgo de identidad, ponen en alza su radical hostilidad al oscurantismo.
 
Se oponen a un modelo de conocimiento unitario( la teología lo marcaba todo) y se reivindica la autonomía del conocimiento hasta considerar que el hombre por el uso de la razón podía explicar la realidad natural y social sin usar dogmas.
 
 
 
          Todo tuvo su inicio en la Europa del XVII mientras se superaban los malos y difíciles momentos vividos (Crisis de la conciencia según Paul Hazard).
 
Se abrió paso sobre todo en Inglaterra y Holanda con su crítica razonable a la cultura, sociedad y religión.
 
 
 
         Así es que España no estuvo ajena a esta burguesía cultural que va naciendo en Europa, aunque adecuando sus directrices al medio político y cultural hispano.
 
En el siglo XVIII se comparte con Europa la fe en la razón.
 
La burguesía cultural en España no tuvo la misma cronología que ne Francia por ejemplo, ya que en España había un sentimiento más tradicionalista y las ideas no calaron del todo hasta entrado el siglo XIX ( Cadiz, 1812, Constitución) cuando los ilustrados se dejan notar más por la dialectica que usan en sus discursos liberales.
 
 
 
           En el siglo XVIII también hay rasgos liberales en la cultura española.
 
Se podría dividir en cuatro etapas la evolución de la ilustración de la mano de los burgueses en los que calaron estas ideas de igualdad, racionalidad y derechos humanos ya que los burgueses no se sentían recompensados en cuanto a su labor y a su estatus social:
 
 
 
*  En las dos últimas décadas del siglo XVII y primeros años del XVIII, los llamados “novatores” mostraron un gran interés por la nueva filosofía, la historia crítica y la ciencia moderna, presentando una visión del mundo que tiene ya elementos propios de la ilustración, tal vez no tan marcados como en otros países.
 
 
 
*  Desde 1715 con Felipe V hasta el inicio del reinado de Carlos III en 1759, desarrollaron su actividad los ilustrados reformistas, destacando las figuras de Feijoo y Mayans.
 
La legitimación de las ciencias experimentales, la exaltación de la razón como criterio de verdad y los dogmas culturales impuestos por Felipe V y Fernando VI dan a este periodo una importancia mayor de la que habitualmente se le concede, puesto que en las primera del siglo XVII se encuentran planteadas, aunque solo sea a nivel teórico gran parte de las cuestiones del periodo de Carlos III.
 
 
 
*   El reinado de Carlos III desde 1759 hasta 1788, es considerado como la época de plenitud de la ilustración española ya que las relaciones entre el poder Real y los ilustrados de la época aunque van poco a poco enfriándose por el Conde de Floridablanca en 1777. Este periodo es en el que se ponen en práctica muchos aspectos ilustrados ya que se pone en practica el periódico al que Carlos III dedica unas palabras “Para los progresos de ciencias y de las artes, han contribuido mucho en estos tiempos los papeles periódicos”.
 
 
 
*   1789 con la Revolución Francesa, hacen que repercuta en España, dando una nueva dimensión a la Ilustración durante el reinado de Carlos IV.
Los ilustrados más avanzados en la doctrina liberal decidieron dejar a un lado el despotismo ilustrado y llegaron al Liberalismo, mientras que otro grupo se quedó en el mundo reformista, para llegar en 1808 a lo que Artola ha denominado “la intentona afrancesada de restablecer el Despotismo Ilustrado”.

 

Bibliografía:

 

 

* Historia de España: Los Borbónes en el siglo XVIII (1700-1808) J.m.Enciso Recio, A.Gonzalez Enciso,T.Egido,M.Barrio y R.Torres

 

* Historia Moderna Universal. Alfredo Floristán.Ariel

 

* La Europa del Siglo XVIII. L.M Enciso Recio. Barcelona


* Historia de España 7, El reformismo Borbónico (1700-1789) Antonio Domínguez Ortiz, de la R.Academia de Historia.Editorial Planeta.

 

* Historia de España, Sociedad del siglo XVIII. Editorial El Mundo.