Pintura al Oleo

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prisca063
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Guardia Pretoriano
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Desde: 30 Ago 2009

Autor: Galland, 27/Jun/2006 16:21 GMT+1:



El deseo de reducir la tensión, millones de dólares se gastan anualmente en entretenimiento. Sin embargo, frecuentemente las formas de esparcimiento o entretenimiento que se eligen lo dejan a uno exhausto e insatisfecho.

El pintar al óleo, por otra parte, le ofrece a muchas personas una excelente oportunidad de disfrutar de un descanso saludable, junto con un desafío fascinante. Es un pasatiempo relativamente barato.

Muchos han comenzado a pintar al óleo tan temprano como a los ocho o nueve años de edad, mientras que algunos de los mejores artistas y pintores han obtenido éxito en años posteriores. Recientemente, se declaró que algunos pintores al óleo habían pasado de los sesenta años de edad antes de llegar a alcanzar éxito. Algunos todavía pintan a los ochenta años. Hasta hay casos de paralíticos que aprenden a pintar al óleo por medio de sostener el pincel entre los dientes o con los dedos de los pies. Así es que el pintar al óleo es una forma de descanso de la que prácticamente cualquiera puede disfrutar, y la habilidad de uno mejora con la práctica.

El pintar anima al que lo hace a aumentar sus poderes de observación y así apreciar a un grado más pleno las plantas, los animales y las formas naturales que nos rodean. El prestar cuidadosa atención a la obra de las manos del Creador tiene también el efecto de hacernos más humildes. Los paisajes terrestres o marinos son excelentes temas para el pintor al óleo. Muchos encuentran placer en pintar animales y humanos o, tal vez, en pintar arreglos de naturaleza muerta como frutas, flores, cerámica, o una combinación de estas cosas.

Puede ser divertido si uno no se hace el trabajo difícil a sí mismo. No es necesario pintar siempre las cosas exactamente del modo en que aparecen al ojo natural como en una fotografía. Uno puede poner sobre el lienzo lo que ven los ojos de la mente, arreglando estas formas naturales de una manera artística. Esto es especialmente cierto si su meta principal es transmitir cierto estado de ánimo, en cuyo caso los colores que se usan por lo general son más importantes que la cantidad de detalles que se incluyen. La clase de pintura que haga depende de los resultados que desee lograr.

Materiales que se necesitan

Para comenzar, es necesario tener algo sobre lo cual pintar. Muchos de los que pintan al óleo usan masonite, un material hecho de fibra de madera prensada, o un tablero especialmente preparado para pintores, el cual es un cartón cubierto con un lienzo. Otros usan lienzos de algodón o lino preparados para pintores; éstos se estiran sobre un marco de madera. Esta tela especialmente preparada primero es cubierta con un encolado con base de agua, con el propósito de sellar las fibras de la tela para evitar que la pintura se ponga en contacto directo con el lienzo. Después de esto se aplica una imprimación de pintura blanca plomiza.

Otros, sin embargo, pensando en los gastos implicados en la compra de lienzos especialmente preparados, preparan sus propios lienzos. Estos pueden ser de algodón o lino de una trama gruesa estirados sobre un marco de madera y se les debe dar una capa de pintura como base. Si el algodón o el lino está húmedo al ser estirado, al secarse se encogerá y estirará más. La pintura que se use como capa de base puede ser una pintura corriente de agua para pared con base de látex, las cuales dan muy buenos resultados como base para los colores al óleo.

Las pinturas al óleo vienen en tubitos en una amplia variedad de colores. Sin embargo, si el lector es un principiante, quizás quiera experimentar con solo los colores básicos o primarios. Los colores primarios son el azul, el rojo y el amarillo. Usando éstos, se pueden hacer todos los colores por medio de sencillamente mezclarlos; si lo desea se puede agregar blanco y negro. El verde es una mezcla del azul y el amarillo; el naranja, una mezcla del rojo y el amarillo; el púrpura, una mezcla del azul y el rojo. Los marrones son una combinación de los tres colores primarios. Se pueden obtener muchas ruedas de colores o cuadros baratos que son útiles para los principiantes a saber qué colores mezclar para obtener otros.

Recuerde que en la pintura se puede acentuar la perspectiva o profundidad por medio de los colores. Los colores cálidos son los rojos y los amarillos, mientras que los verdes y azules son fríos. Los colores cálidos y oscuros resaltan y por lo tanto parecen estar más cerca del espectador, mientras que los colores fríos y claros o apagados tienden a retroceder y parecen estar más lejos. De modo que el césped y los árboles y otros objetos en el primer plano de un cuadro se pueden pintar con colores más cálidos y oscuros, mientras que los objetos distantes, como las cumbres de las montañas, se pintan con colores más fríos, suaves y apagados. Todos los colores se hacen más grises a la distancia. Para agrisar cualquier color, todo lo que hay que hacer es añadirle el color complementario, o el contrario en la rueda de color. Esto cambia la intensidad del color sin cambiar apreciablemente el matiz. Por ejemplo, agregue rojo al verde, naranja al azul, y así por el estilo.

Hay que comprender que la apariencia de los colores sobre el lienzo puede ser afectada por la iluminación en la que éstos se ven. Por lo general se prefiere la iluminación natural al pintar.

Hay una amplia variedad de pinceles que se pueden usar para pintar al óleo. Para comenzar, debería ser suficiente tener tres o cuatro tamaños diferentes. Los pinceles para el óleo pueden ser de cerda o marta; la cerda es el pelo que se toma de los puercos o cerdos, y los de marta se toman de la cola de la marta roja. Los pinceles de cerda tienden a ser más rígidos y producen un acabado más áspero, mientras que los pinceles de marta tienden a tener una textura más fina y crear una superficie más suave. Los tamaños más pequeños se usan para pintar los detalles. Los pinceles para el óleo vienen con astas largas para que uno las pueda sostener bien atrás del extremo del pincel. Sin embargo, lo importante no es el modo en que se sostiene el pincel, sino el resultado que se obtiene, y esto viene con la práctica. Las espátulas también se usan frecuentemente para lograr ciertos efectos, y hay varias clases disponibles.

Las pinturas al óleo o pigmento se pueden hacer menos espesas añadiéndoles aceite de linaza o aguarrás, o una mezcla de ambos. Cada cual, por medio de experimentar, puede decidir cuál le gusta más. El aceite de linaza retarda el secado de la pintura al óleo, mientras que la pintura hecha menos espesa con aguarrás se seca más rápidamente.

La pintura por lo general se mezcla en una paleta y entonces se aplica al lienzo. En esto también no hay reglas definidas. Algunos pintores usan una hoja de vidrio por paleta y otros mezclan la pintura directamente sobre el lienzo. Cuando uno termina de pintar por el día, en vez de tirar la pintura sin usar en la paleta, la puede conservar manteniéndola bajo agua. Uno aprende por medio de probar, y eso es fascinante en sí mismo.

Composición

Al comenzar a dibujar, mire al tema primero como masas simples y no se preocupe acerca de los detalles. Estas zonas principales se pueden bosquejar sobre el lienzo con un lápiz corriente, un lápiz de carbonilla o pinceladas de aguarrás (aguarrás con solo una pequeña cantidad de color claro agregada), para determinar las proporciones y el orden que se desea.

Comience con la línea del horizonte. Esta debe estar debajo o encima del centro del lienzo. Al planear un cuadro, un equilibrio informal es siempre más agradable que objetos espaciados formalmente. En vez de ubicar los diferentes elementos de la composición de un modo sistemático, es mucho más atractivo e interesante colocarlos de tal modo que parezca natural y no mecánico. En vez de un camino derecho en el medio del lienzo, usted quedará agradablemente sorprendido ante el resultado de poner una curva en el camino y ubicarlo quizás a un lado del cuadro. Evite agrupar varias líneas paralelas. Por ejemplo, uno pudiera agrupar los árboles en un orden informal más bien que tenerlos en hileras. Es bueno tener un punto central de interés en cada cuadro, pero, en esto también, se necesita precaución para no ponerlo en el mismo centro del cuadro.

Al planear la composición, siempre recuerde ubicar en perspectiva los diferentes objetos. Las cosas que están más cerca del espectador se deberían pintar más grandes, mientras que otras que están más alejadas son proporcionalmente más pequeñas. Los colores claros se pueden poner en contraste con los oscuros, los cálidos en contraste con los fríos, objetos pequeños en contraste con los grandes. Esto tiende a hacer el cuadro más interesante y también da la ilusión de distancia y perspectiva. Después que haya pintado el fondo y los objetos principales, entonces se pueden añadir los detalles más pequeños, trabajando de atrás para adelante, por lo general siendo las cosas que se pintan último las que parecen estar más cerca al espectador. Los detalles como flores pequeñas o la sombra del poste de una cerca le brindarán un sentido de realidad a su cuadro.

Al mismo tiempo, recuerde, es mejor hacer bien un cuadro sencillo que mal uno difícil. Muchas veces hay poder en la sencillez. No trate de pintar todo dentro del cuadro. Es bueno dejar algo a la imaginación.

Si usted es una de esas personas a quienes les gusta pintar un poco a la vez, tenga presente que antes de reasumir una pintura no terminada que se ha secado, es provechoso pasar livianamente por la superficie un trapo empapado en aceite de linaza. La pintura fresca se adhiere mejor a la superficie humedecida y no se descascara o pela tan fácilmente como cuando se aplica sobre una pintura seca.

Considere el pintar al óleo como un esparcimiento y disfrútelo. Recuerde, su primer cuadro quizás no le quede exactamente como usted quisiera, pero mejorará con el tiempo. ¿Qué músico famoso se sentó y tocó una pieza musical armoniosa antes de haber estudiado las notas y acordes y las melodías por muchos meses o aun años? Así es que no se sienta desanimado si sus primeras pinturas no le quedan como usted quisiera. A medida que practica y disfruta de ello, hallará que mejora.

El pintar al aire libre puede añadirle a su disfrute. Por supuesto, tiene que tomar en consideración que las sombras cambian a medida que se mueve el Sol, pero deje que el brillo del Sol y el disfrute de pintar sean sus mayores recompensas.

 


 "Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse, antes al contrario, la hacen más profunda".