El Corvo: el arma blanca tradicional de Chile

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AUTOR: Pruso-Mapochino

El Corvo: el arma blanca tradicional de Chile
 

El Corvo es un arma que aparece recurrentemente en la literatura y episodios históricos de Chile. La primera referencia escrita al Corvo aparece en La Araucana, poema épico de Alonso de Ercilla y Zúñiga, descrito como cuchillo de utilidad. De acuerdo a lo anterior, el corvo llegó a Chile con los españoles, ex-militares de los Tercios de Carlos V que combatieron en las batallas de Flandes y Pavía. El origen del corvo, como se conoce en Chile, debe buscarse entonces en las provincias de España, ya que esta soldadesca provenía de: País Vasco, Extremadura, Andalucía y Castilla y León. No se encuentran, sin embargo, rastros de esta arma en otros lugares de América.

Un aspecto que siempre debe considerarse es la mentalidad de quién utiliza el corvo, o cualquier otra arma de propósito ofensivo, por esto nadie podrá esgrimirlo de forma tan efectiva, agresiva y violenta como el chileno, como lo demuestra la permanecia de esta arma en el tiempo (cinco siglos) y la carga emocional que sobre ésta arma recae. El corvo entró en el ejército desde la inventiva popular y mientras el chileno invente y se construya su propio corvo y transmita a sus hijos la admiración por este símbolo nacional, esta noble arma tendrá su futuro seguro.

La forma de la hoja es lo que define al corvo y le confiere su carácter particular. Su filo interior lo distingue claramente de las armas de origen asiático, ya que éstas poseen el filo en su cara externa, al igual que ciertas imitaciones extranjeras.


Los dos tipos de corvo: arriba el "comando" y abajo el "atacameño" 

El corvo concentra su fuerza que la punta o el filo, dependiendo de la ubicación del blanco. El corvo siempre tiene una punta muy aguda y un filo extremadamente fino, por lo que debe ser afilado con cierta regularidad.

Los corvos populares son los corrientes, los más democráticos; y siguen los corvos historiados, que son los que tienen en la lámina unas pequeñas incrustaciones en forma cilíndrica, de cobre, bronce y metal blanco. Dícese que estas taraceas son la contabilización de las muertes que se han perpetrado con dicha arma. Existen corvos que ostentan hasta veinte incrustaciones. Seguramente, con los años, se ha convertido la aplicación en un estilo: ya no testimonian, no dan fe de asesinatos.

Típicamente el corvo es de fabricación artesanal, pudiendo ser forjado por un maestro o por su propio usuario. El corvo es fabricado con materiales de oportunidad, lo que se puede apreciar, sobre todo en los mangos. Esto permite determinar la procedencia de un arma y la de su constructor o dueño.

La Esgrima de Corvo, es un sistema desarrollado para la unidad de fuerzas especiales del Ejército de Chile, los "comandos". Incluso, el corvo es parte del emblema de éste y de otros grupos de cuerpos especiales del país. El sistema se desarrolló formalmente en 1963, cuando se recuperaron los conocimientos del uso del corvo de un individuo que era experto en su utilización, tanto así que cumplía cadena perpetua en San Bernardo por haber acabado con siete hombres usando su cuchillo corvo.

"La Araucana"
Alonso de Ercilla y Zuñiga, 1569.

cuáles con corvos y anchos cuchillones, hachas,
sierras, segures y destrales 7 cortan maderos
gruesos y troncones y fijados en tierra, con
tapiales y trabazón de leños y fajinas 8 levantan
los traveses y cortinas. (Canto XVII)

Y de rencor intrínsico aguijados los movidos
ejércitos venían; suenan los arcabuces asestados,
50 del humo, fuego y polvo se cubrían los corvos
arcos con vigor flechados gran número de tiros
despedían; vuelan nubadas 51 de armas enastadas por los valientes brazos arrojadas. (Canto IX)

También Angol, soberbio y esforzado,
su corvo y gran cuchillo en torno esgrime
hiere al joven Diego Oro y del pesado
golpe en la dura tierra el cuerpo imprime;
pero en esta sazón Juan de Alvarado
la furia de una punta le reprime,
que al tiempo que el furioso alfanje alzaba
por debajo del brazo le calaba. (Canto IX)

Como parten la carne en los tajones
con los corvos cuchillos carniceros,
y cual de fuerte hierro los planchones
baten en dura yunque los herreros,
así es la diferencia de los sones
que forman con sus golpes los guerreros:
quién la carne y los huesos quebrantado,
quién templados arneses abollando. (Canto XIV)




En Argentina el corvo puede haber ingresado durante la colonia a las provincias de Mendoza, Jujuy y Santiago de Estero debido al alto intercambio sostenido en esa época, o haber entrado por la anexión de los reclutas chilenos al Ejército Libertador del General San Martín, pero de todas formas ha sido muy poco difundido, pese a que hoy existen cuerpos del Ejercito Argentino que lo utilizan en forma oficial.

En Chile, el corvo ya era conocido en las pampas y en las zonas agrícolas antes de la Guerra por la Independencia (1810), cuando era usado para cortar cueros, sogas y ramas y también para escarbar la tierra en busca de vetas de salitre y minerales. También existen múltiples referencias a su uso como arma en duelos y grescas durante la Colonia (Prohibición del porte de armas blancas, entre ellas la catana, catán o catalana que es un cuchiillo curvo y largo, para los indios, mestizos, negros y el vulgo en el gobierno de Jauregui, 1634) y, posteriormente, durante la República según Oreste Plath en su ensayo El Lenguaje de los Cuchillos. Además es muy mentado en los cuentos de las zonas rurales, en especial en los de bandidos, cuatreros y rotos en general.

Como arma de combate, el corvo aparece en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839) donde fue llevado al frente de forma irregular sin formar parte de las armas reglamentarias, como lo demuestran sus diferentes materiales, tamaños y formas de éstas reliquias y la no inclusión en los uniformes oficiales. Los campesinos reclutados lo llevaron como cuchillo de utilidad y de autodefensa, encontrándose aún reliquias en museos, hogares, en la pampa chilena y en la sierra peruana.

Su valor como arma militar quedó afianzado en las campañas terrestres de la Guerra del Pacífico (1879-1884), en particular en el Asalto y toma del Morro de Arica el 7 de junio de 1880. Francisco A. Machuca, en Las cuatro campañas de la Guerra del Pacífico (1928): "Las tropas montadas labran con él estacas para atar el ganado. Los infantes cortan fajina para sus chozas y leña para el rancho; con él se abren las latas de conserva, se desuella un cordero, y en los entreveros, presta inapreciables servicios como arma corta y silenciosa. Nuestro soldado no va con equipo completo si carece de él. Su uso -sugería- debiera ser reglamentario y obligatorio" (2º tomo pág. 32).

El Corvo fue incluído como parte del armamento del Arma de Infantería del Ejército de Chile en 1963. En 1974 esta arma fue estudiada por el Ejército de Chile, como parte de los preparativos ante la posibilidad de guerra con Argentina por el entonces Teniente Azagra por encargo del Capitán José A. Quinteros, quién desarrolló un sistema de combate especialmente para esta arma. Con este propósito entrevistó a los principales corveros de Chile, muchos de ellos cumpliendo condena en cárceles, incluso uno que había ultimado a 7 personas con esta arma en una riña, con el propósito de entender el uso popular como arma de combate cuerpo a cuerpo y diseñar el arma institucional, seleccionando un modelo capaz de cortar limpiamente un grueso clavo de acero, según se cuenta popularmente.

Chile llevó a la frontera con Argentina, por primera vez oficialmente su corvo, fabricado por FAMAE (Fábrica y Maestranzas del Ejército) en 1978. Hoy en el Ejército de Chile el empleo del corvo se mantiene en forma de instrucción básica de combate para la rama de Infantería y en las escuelas de Fuerzas Especiales (Comandos) de las tres ramas de las fuerzas armadas. También se mantiene para uso conmemorativo y desfiles.

Descripción

Hoja: presenta forma curva, la que le da su denominación, fabricada en acero procedente de hoces, discos de arado, limas, etc. El acero es oxidable siempre con un contenido de carbono relativamente alto, ya que puede afilarse mucho más que la aleación inoxidable, por lo que debería protegerse contra la herrumbre con aceite mineral. La hoja de unos 3-5 mm de grosor termina en punta, la que puede estar entre 10-90º medidos tomando como referencia el eje longitudinal del arma. La hoja es introtorsa, es decir el filo principal es el interno, pudiendo no estar presente uno externo, este último puede ocupar una proporción variable del dorso. La hoja continua como una espiga al interior del mango (full-tang knife).

Mango: posee una cazoleta en el extremo más cercano a la hoja de forma ovalada a rectangular, fabricada en acero o bronce. Esta cazoleta o gavilán protege los dedos contra el arma enemiga, existiendo algunos tan robustos que podrían haber detenido a una bayoneta. La parte central del mango presenta bordes poligonales para mejorar el agarre; está hecha de madera, metal, cuerno, asta, hueso, lapislázuli, cuero, etc. Las piezas del mango pueden estar dispuestas de dos maneras: como placas fijadas con remaches a los laterales de la hoja o como rodajas de material ensartadas en la espiga de la hoja y remachadas al final. También puede presentar dibujos para mejor agarre o estar envuelta en cuero. El extremo del mango (pomo) tiene forma rectangular u ovalada y tiene como función librar la muñeca si es apresada por el enemigo. Existen corvos con pomos de bronce u otro material hechos para dar golpes de revés. También se encuentra, para afianzar el arma y evitar que ésta se pierda, una lienza que se ata a la muñeca.

Típicamente el corvo es de fabricación artesanal, pudiendo ser forjado por un maestro o por su propio usuario. El corvo es fabricado con materiales de oportunidad, lo que se puede apreciar, sobre todo en los mangos. Esto permite determinar la procedencia de un arma y la de su constructor o dueño

El corvo se lleva en la cintura, sobre el costado anterior izquierdo y con el filo hacia abajo-adelante o sobre el costado derecho con el filo hacia abajo-atrás sostenido por el cinturón o faja, pudiendo usar o no funda. Las fundas también se hallan de materiales diversos, siendo difícil el diseño y construcción por la forma de la hoja y su modo de uso y desenfunde, además debe ser de un material inerte, ya que el cuero contribuye a la oxidación del metal, el plástico duro es el más usado en los corvos militares.


Subteniente José L. Herrera Gandarillas con el primitivo cuchillo corvo en el cinto
 

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Tipos de Corvos

La forma de la hoja es lo que define al corvo y le confiere su carácter particular. Su filo interior lo distingue claramente de las armas de origen asiático, ya que éstas poseen el filo en su cara externa, al igual que ciertas imitaciones extranjeras.

Los corvos chilenos miden hasta unos 30 cm de longitud, correspondiendo unos 12 al mango y 18 a la hoja (más unos 4 cm que corresponden a la curvatura) y tienen unos 4-5 cm de ancho y 4 mm de grosor. De acuerdo a la curvatura de la hoja se clasifican en dos tipos principales: Corvo, llamado también Garra del Puma y Corvo Atacameño o Pico del Cóndor. En el primero la curvatura es menor a 45º, mientras que en el segundo la curva es menor a 90º. Normalmente, la Garra del Puma es un cuchillo robusto, de cerca de 500 g. El Pico del Cóndor es más ligero (alrededor de 300 g) y algo más largo. Otro tipo corriente en el Chile viejo es el corvo completamente curvo, con forma de medialuna referido como La Uña del Diablo.

El corvo concentra su peso y momentum en la punta o el filo, dependiendo de la ubicación del blanco. El corvo siempre tiene una punta muy aguda y un filo extremadamente fino, por lo que debe ser afilado con cierta regularidad. Existen otros modelos de corvo, sin embargo éstos son de aparición reciente, han sido poco difundidos o corresponden a una adaptación de los anteriores.

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Manejo

El corvo es un arma poco convencional y para su correcto (y efectivo) uso se debe estar familiarizado con él, con su peso, sus partes, tacto y balance. El corvo no requiere una gran fuerza, destreza, flexibilidad o agilidad para ser usado con efectividad. Lo verdaderamente importante es la solidez de la muñeca, juzgar bien la medida y saber aprovechar la oportunidad. El corvo se toma como un martillo, con la punta mirando directamente a los pies del enemigo y manteniendo la mano a la altura de la cadera. La mano desarmada se mantiene cercana al cuerpo para contrapesar o se usa para fintear, forzando al enemigo a exponerse.

El Ejército de Chile, instruye a la totalidad de su contingente sobre el manejo y empleo del corvo mediante instructores de Combate Especial (sistema Chileno de lucha cuerpo a cuerpo) La forma del corvo permite usarlo de diferentes formas:

  • Tajo: se da con la cara interior de la hoja. Dentro de la distancia de ataque el corvo corta limpiamente, pasando de un lado a otro del cuerpo. Este golpe se aplica en la panza, ingle, cara, cuello, interior del codo y muñeca.
  • Revés: se usa la cara exterior de la hoja, va hacia cualquier blanco y se aplica cuando el cuchillo vuelve de un tajo para aprovechar el movimiento, atacando siempre, aún al retroceder. Preferentemente se ataca al rostro para preparar el golpe de muerte.
  • Zarpazo: la Garra del Puma se clava de forma perpendicular y de arriba abajo al objetivo aprovechando el peso del arma y del brazo, desgarrando al continuar su trayectoria y atrapando al enemigo al tomar contacto con hueso. De esta forma se golpea a la cabeza, hombros y esternón.
  • Picotazo: El Pico del Cóndor se clava de forma perpendicular al cuerpo y al extender el brazo por completo, hacia dentro se hunde formando una herida curva hacia abajo, lo que permite perforar la cavidad toráxica, los ojos o el cuello.
  • Cachazo: Se usa en la corta distancia, pegando con el pomo en línea horizontal hacia afuera o vertical hacia arriba.

La pelea con corvo es brutal y artera, la actitud mental es lo primero y sólo debe buscarse el golpe que da fin inmediato a la contienda, ya que el corvo no tiene aptitud para la defensa, por su peso es lento para bloquear y su forma no permite cubrir un ataque y se reduce en cerca de una pulgada su alcance máximo. El corvo, una vez que se lanza el primer golpe, no puede detenerse, debiendo emplearse con la máxima violencia y agresividad. Por esto, el primer golpe debe ir a un objetivo vital e incapacitante y no perderse en atacar las extremidades del enemigo. Quien esgrime un corvo debe esquivar de forma instintiva y sólo al tener a la vista un blanco seguro, atacar. El ataque se realiza a fondo buscando las partes más sensibles y dando golpe tras golpe, rematando al enemigo múltiples veces. La violencia desatada evita, además, la intervención externa, ya que un tercero que intentara intervenir podría resultar malherido.

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Referencias

  • Francisco A. Encina - Historia de Chile.
  • Francisco A. Machuca - Las cuatro campañas de la Guerra del Pacífico.
  • Oresthe Plath - El lenguaje de los cuchillos.
  • Tte.(r) Carlos Azagra - El corvo chileno.
  • Enrique Volpe - El símbolo del cardo negro.
  • Iván Aróstica Maldonado - Por los cuchillos de Chile.
  • Salvador Martinez Corada - Adiós al Corvo Chileno.
  • Bill Bagwell - Bowies, big knives & the best of battle blades.
  • Tte. Andres Magaña - Instructor curso de Combate Especial.

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Corvo"

Agrego el uso del corvo como distintivo de los comandos chilenos, más un curiosa insignia que no es propia de las FFAA o FFEE chilenas y un corvo chileno al cinto de un soldado argentino.


Corvo distintivo Comandos



Piocha TAM, ¿privado?

rivada?Agrego esta imagen ya que dentro de las FFEE chilenas hay una especialidad llamada TAM (Tierra, Aire, Mar), cuya piocha oficial no es la posteada. Aquí convergen tres elementos:
1º diseño que reune las palabras "por Aire, por Tierra, por Mar" "Grupo Táctico"
2º diseño circular que reproduce el  tambor sagrado mapuche (kultrun), dividio en cuartos y con un tridente de Neptuno y dos corvos atacameños cruzados
3º la bandera de Irak.

Todo lo señalado permite suponer que esta piocha es de un grupo de ex-FFEE chilenos, que prestan sus servicios en Irak en calidad de "mercenarios"; el hecho de tener la palabra "Grupo Táctico" lo une a un reclutador nacional de estos especializados soldados para servicio privado.




Corvo atacameño portado por soldado argentino, como arma personal

Algunas operaciones o ejercicios conjuntos de los ejército de Chile y Argentina, terminaba con regalos mutuos. En este caso pareciera ser que lgún chileno le regaló a su par trasandino un arma blanca nacional, que como se ha visto, es netamente ofensiva y no para coleccionar, debido a la mala calidad de su material, necesario para obtener el mejor filo posible y cortar de un golpe para los huesos más duros.