Fueron según se dijo en su tiempo; la mejor infantería del mundo, estos aguerridos combatientes fueron el soporte que hizo que en los dominios españoles no se pusiera el sol. La Monarquía española en los siglos XVI y XVII se basó en esta legendaria unidad de combate, llamada los tercios.
Siendo el brazo ejecutor del dominio español , dejando honda huella como tropas de choque en los múltiples escenarios de conflicto en los que se vieron inmersos, desde Nápoles y Milán, a Flandes o en la frontera francesa, con tropas sumamente escogidas para cada ocasión, siendo sus tácticas copiadas por las más modernas unidades militares de combate.