Una tarde con Juan José Luna
El Dr. Juan José Luna, Jefe de Departamento de Pintura del siglo XVIII del Museo del Prado, es un gran conferenciante, artífice de una ingente cantidad de investigaciones y aportaciones, entre las que se encuentra el reciente estudio sobre la autenticidad de la obra “El Coloso” de Francisco Goya.
Estar con alguien como él fue un honor y un privilegio pero lo mejor fue la naturalidad y el saber estar que me hicieron tener la sensación de, en vez de estar con alguien al que no tenía el placer de conocer hasta entonces, ser un conocido al que no has visto durante mucho tiempo.
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El Dr. Juan José Luna. |
Sin una preparación previa para la entrevista, fue ésta de lo más didáctica y provechosa para aquellos que estábamos allí: Miguel Ángel Ruz, Fernando Prado Pardo, Juan José Luna y un servidor, José Manuel Requena.
Nada más llegar, el sentido del humor imperaba y dejaba claro tras las primeras preguntas que el mundo de Internet no era la especialidad de Juan José Luna, más bien al contrario, frases como “no sé qué es eso”, “yo con el ordenador no me aclaro” o la pregunta “qué es un pdf” dejaban clarísimo que la entrevista se tenía que llevar por otro lado así que sin preguntas decidimos simplemente conversar. Éste, por tanto, es el resumen muy abreviado de dicho encuentro.
Día 10 de abril de 2010. Tras explicarle qué es Mundo Historia, lo cual le satisface al ser conocedor de este ambiente, en la conversación se extraen los siguientes asuntos que pueden interesar a los lectores de Mundo Historia Magazine.
J.M.R.: ¿Cuál es la difusión que se está dando en el Museo del Prado a sus exposiciones mediante la red?
J.J.L.: No tengo ni idea, como soy un negado para esas cosas, no cuentan conmigo y yo ya ni me preocupo de esos temas.
F.P.P.: De las próximas exposiciones del Museo del Prado, ¿cuáles tienen que ver con el siglo XVIII?
J.J.L.: Pues sé que en breve se hace una exposición sobre el siglo XVIII en la que nos viene un experto francés de dicho período.
F.P.P.: Curiosamente, en España lo que más se conoce son los períodos artísticos de los siglos XVI y XVII mientras que del siglo XVIII se conoce mucho menos, sólo sus grandes obras. ¿Por qué?
J.J.L.: En el siglo XVIII hay mucho más aunque es la gran desconocida. Pensemos que es el siglo de Goya, Meléndez, Pared de Alcázar, Los Balleu, Maella, Gines de Agirre y, sin embargo, es Goya el único que suena a la gente sólo por el hecho de que es como una flor rara surgida en el desierto pero eso es erróneo.
F.P.P.: Entonces, ¿por qué esa falta de interés por los demás pintores del siglo XVIII?
J.J.L.: Pues porque el siglo XVIII es el último en llegar al interés general y por eso es como que parece que es menos interesante. Además, Goya vive 28 años ya estando en el siglo XIX.
F.P.P. ¿Qué importancia tienen los fondos del siglo XVIII del Museo del Prado?
J.J.L.: Mucha. Hay que pensar en todas las escuelas, no sólo la española sino también la italiana, la francesa, alemana, la flamenca y también la inglesa tiene algo aunque menos.
F.P.P.: Se dice que la pintura de dicho siglo es bastarda, es decir, con una influencia francesa, barroca...
J.J.L.: Y, sin embargo, Meléndez es un pintor puramente español, parece un pintor rococó pero con mucha influencia. Ocurre que al ser el siglo XVIII un siglo totalmente internacional, con ideas políticas y costumbres sociales a la inglesa pero con formas francesas en España recibimos un monarca de origen francés que se encuentra un mundo de la pintura en el que se han extinguido los grandes maestros de la escuela, Miranda, Herrera el joven, Claudio Coello... y que, a excepción de Lucas Jordan, un italiano de calidad, y el estilo barroco de Palomino, los demás no le agradan, siendo una escuela que no resulta. Entonces, tras la Guerra de Sucesión empieza a traer extranjeros italianos y franceses, los primeros hacen pintura de techos, pintura de caballete y los franceses esencialmente retratos, paisajes y cartones de tapicería.
J.M.R.: No sabía que el Prado tenía muestras de manufactura. Al respecto, muchos artistas se desarrollaron en ese ámbito porque no les quedaba otra forma de ganarse la vida...
J.J.L.: Muchos pintores españoles que empiezan hacen sus armas en la manufactura. Éstas no son de una gran calidad, al principio se limitan a copiar cosas flamencas y cuando llega Mens a la corte de Madrid, ya en 1960, decide que la manufactura tiene que tener pintura del momento actual de la época, entonces encarga los célebres cartones de los que tenemos una colección inmensa. Sin embargo, ¿antes quiénes habían pintado en la manufactura? Pues italianos, franceses y sólo algunos españoles pero a partir de ahí es la gran floración, al punto de que Goya hace sus armas artísticas en la manufactura fundamentalmente pintando 60.
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El Coloso de Goya, reciente objeto de estudio de nuestro entrevistado. |
F.P.P.: Entonces, ¿se puede decir que los pintores españoles de la época hacen escuela en los cartones de la Real Fábrica?
J.J.L.: En primer lugar trabajan con los artistas extranjeros mientras algunos viajan a Italia y en segundo lugar se comienza a formar una academia de Bellas Artes con una junta preparatoria que finaliza con la fundación de la Real Academia de Bellas Artes en 1752 donde se educan bastantes pintores. A partir de ella se fundan más academias, no sólo en la Península Ibérica sino también la de San Carlos de México, que muchas veces se nos olvida que era parte del Imperio español y que en el XVIII va ha haber cuatro virreinatos. Todo eso se va moviendo, con Carlos III vienen Mens y Tiepolo pero al mismo tiempo muchos pintores españoles van a Italia a educarse. Con la escultura pasa tres cuartas partes de lo mismo. En definitiva, todo eso convendría que se supiera más, pero claro…
J.M.R.: ¿Y por qué esa desidia?
J.J.L.: Porque se prefiere a Murillo, Velázquez, Zurbarán o Ribera. Se intenta hacer algo pero como el siglo XVIII es más una cuestión sólo de estudiar pues se hace menos esfuerzo. En el museo propongo proyectos del XVIII pero pasa que es siempre más complicado porque es un siglo tristemente menos interesante para el público.
F.P.P.: ¿Qué proyectos de publicación tiene actualmente ?
J.J.L.: Ninguno, cero total. En 2008 hice tres libros pero en 2009 y 2010 ninguno.
J.M.R.: ¿Pero ello se debe a un período de relax o a otra cuestión?
J.J.L.: Sigo trabajando pero no en libros, hago artículos, colaboraciones, congresos, cosas así. Generalmente por curso doy unas 40 conferencias.
J.M.R.: Siendo así, le hago la misma pregunta que a casi todo el mundo, tratando de tantearle para una posible colaboración por su parte. Alguien con el prestigio de Juan José Luna, ¿de qué forma podría colaborar con una asociación como Mundo Historia?
J.J.L.: Siempre existe la posibilidad pero yo leído soy muy aburrido…
M.A.R.: Se podría hacer en video, mostrar conferencias...
J.J.L.: Uy, no, que entonces se me terminará el viajar, ¡con lo que a mí me gusta!
En ese momento entra David Janer, protagonista de la serie de televisión Águila Roja, con quien comentamos algunas palabras y saludos.
F.P.P.: Volviendo a su actividad. Usted vino del instituto…
J.J.L.: Yo fui catedrático de instituto, sí.
F.P.P.: ¿Y cómo un catedrático de instituto acaba como director del Museo del Prado?
J.J.L:. Verás. Yo primero fui profesor de universidad durante un año y dio la casualidad que el catedrático que me había escogido a mí (sin que me conociera) lo había hecho por currículum. Resulta que este catedrático a mitad de curso tristemente se murió y al el nuevo catedrático éste vino con el característico absolutismo que reina en la universidad (y que continúa en el país aunque digan lo contrario) y con todo el trabajo que había hecho en mi primer curso (que siempre el primer año es el que más preparas y más duro es), este buen catedrático nos liquidó a todos sin dejar uno solo.
Entonces decidí hacer cátedras de instituto y gané la cátedra. Con 28 años ya había comenzado una tesis doctoral que terminé tras 10 años. Por entonces hubo una coalición entre tres directores del Prado, uno mi maestro, los otros eran miembros del tribunal que había juzgado mi tesis y decidieron que debía hacer oposiciones al Prado. Así que nada, la hice (otra paliza). Así gané la plaza de Jefe del Departamento de Pintura Francesa, Inglesa y Alemana sin limitación de tiempo, que luego los poderes fácticos lo han ido limitando dejándome en el siglo XVIII que es donde estoy ahora.
J.M.R.: A nosotros nos llegan muchos correos o en el foro gente pregunta sobre el mercado laboral que existe tras licenciarse en Historia o en este caso Historia del Arte, ¿qué les podría decir al respecto?
J.J.L.: Muchas. Puede ser profesor, asesor de galerías de arte, subastas, etc. pero lo primero que tiene que hacer es saber, eso es básico, aprender mucho porque nuestra carrera es fácil de sacar pero muy difícil de dominar, que muchas personas se creen que ya sólo con una es suficiente y no es así. Muchos piensan que nada más salir de la carrera se van a colocar y eso no es fácil, de ninguna manera lo ha sido nunca, se debe trabajar en editoriales, mundo de la informática de arte, departamentos didácticos...
Autor: José Manuel Requena
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