La ampliación del Museo Militar de A Coruña
El espacio que acoge el Museo Militar de Coruña tiene capacidad para contar miles de historias que nos llevan a conocer mejor la historia de España. Por medio de un paseo por sus salas podemos ver desde la maqueta de la batalla de Elviña hasta imágenes de María Pita, la heroína de la ciudad que hizo frente al ataque inglés con el pirata Drake a la cabeza, pasando así por diferentes etapas que van desde la Guerra de Independencia hasta los conflictos del fin del Imperio español.
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Maria Pita, heroína del sitio del pirata Francis Drake (imagen izquierda)
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Algo que deja de manifiesto el contenido del museo es el orgullo, los símbolos y el conocimiento que puede apasionarnos y que para muchos podría significar ir al origen de conocer el porque de muchas situaciones que se viven ahora, la mayoría de ellas por el desconocimiento de unas minorías que con mucho ruido quitan valor a lo que ha sido y es la historia española.
El motivo de esta visita no fue otro que la incredulidad que nos producía saber de la ampliación de un museo militar en España, ¿cómo podía ser? Sin ir más lejos, en Barcelona se ha cerrado el museo militar ubicado en el castillo de Montjuic. Por ello, dedicamos este espacio al Museo Militar de A Coruña, que en el pasado es de marzo contó con una ampliación de sus instalaciones gracias a la asignación que realizó el ayuntamiento de Coruña en 2005 de 750.000 euros.
Ese presupuesto ha servido para construir un edificio anexo al actual museo, en una parcela de 360 metros cuadrados propiedad de Defensa. El Ministerio asume el veinte por ciento restante, 150.000 euros, para mantener el museo abierto al público con visita gratuita, conservar e incrementar las colecciones (sería magnifico que el material de museos cerrados como el de Montjuic fuera cedido pero ello será complicado dado el carácter de aquellos que han llevado el cierre de dicha institución) así como la actividad didáctica y formativa del centro. El caso es que ahora las más de 350.000 visitas anuales del museo disfrutarán de más espacio y, por tanto, de mayor contenido.
En la nueva sala Maestranza podemos contemplar una colección completa de objetos donados por el Ministerio de Defensa y particulares. Si iniciamos nuestra visita, entrando a mano izquierda, vemos la representación en maquetas de distintas iglesias así como del faro de la torre de Hércules y el maniquí de un soldado legionario romano.
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| Perspectiva de una de las salas del museo que contiene en especial los maniquíes con los trajes militares de época y medallas así como otros utensilios de campaña (imagen derecha) |
En la primera calle de la sala podemos ver maquetas navales de las carabelas y la nao con las que Colón llega al continente americano y una maqueta de un galeón partida por la mitad de modo que podemos observar el interior del buque y sus dependencias.
Otra que me impresiona por mi afición es la maqueta de un buque de línea de tercera con sus 74 cañones de la batalla de Trafalgar, el autor no le pone nombre y por ello es fácil entrar a especular. En dicha sala puede cautivar al visitante un rincón dedicado a las misiones de paz que España ha realizado en los últimos años destacando el homenaje que realiza el museo a dos militares gallegos fallecidos en misiones de paz. Las fotografías de Arturo Muñoz e Idoia Rodríguez, que perecieron en Bosnia Herzegovina y Afganistán, respectivamente, presiden desde un lateral de la sala el material expuesto junto a distintas condecoraciones.
Entre los nuevos objetos que el visitante podrá observar destaca una amplia colección de armas de la Guerra Civil española y de la II Guerra Mundial. Junto al estante de sendos conflictos, el Museo Militar ofrece la posibilidad de conocer los mapas de ruta y distintos artilugios relacionados con las guerras en África y en Marruecos.
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| La sala de armas, al fondo se encuentran las distintas banderas españolas y regimentales (imagen izquierda) |
Entre las joyas que esconde la ampliación del museo hay que destacar un cañón de hierro datado en 1750 que fue encontrado bajo las aguas del Castillo de San Antón después de que el buque en el que viajaba fuera bombardeado.
Para finalizar, nos despedimos en su entrada del auténtico héroe, el brigadier Diego del Barco, otro resistente de la Guerra de Independencia que consigue reconquistar Santoña y Laredo evitando que en el transcurso de las acciones británicas en esas poblaciones hubiera otro Gibraltar. En el choque frente a los franceses, tanto el general inglés Moore como Diego del Barco son atravesados por balas de cañón, el británico muere la misma noche mientras que el español aguanta cinco días de agonía hasta que al final muere. En el epilogo histórico, extrañamente el inglés es aclamado como héroe aunque no lo fuera mientras que, como muchas otras veces, el español queda no ya en un segundo plano sino en el olvido por la ingratitud de la idiosincrasia de este pueblo nuestro.
Al salir del museo no nos queda otra que dar media vuelta a nuestra cabeza y disfrutar de todo lo aprendido y del valioso tiempo pasado.
Autor: José Manuel Requena
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