Conversaciones de Alcoba
Cuando soplan vientos de memoria histórica, viene al pelo una obra de ficción como “Conversaciones de Alcoba”, editaba por edebé, una novela que se adentra, en el terreno de la suposición, en lo que pudo ser –y probablemente mucho de lo relatado fue- en la vida y entresijos de aquellos años ubicados en el preludio de una Guerra Civil española que sumió al país en una larga etapa de dictadura cuyas consecuencias se dejaron sentir a lo largo de 40 años.
Partiendo de lo que pudo ser, la escritora Carmen Domingo (Barcelona, 1970), ha escrito estas “Conversaciones de alcoba”, la novela en la que se presuponen la vida y milagros –más bien intrigas- de las consideradas como las tres mujeres más influyentes del Falangismo. Es decir, Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio Primo de Rivera; Mercedes Sanz Bachiller, mujer de Onésimo Redondo, y Carmen Polo, esposa de Francisco Franco. Cada una de ellas junto a los hombres a los que querrán ver y situar en las simas más altas del poder, para lo que estarán dispuestas a jugar su papel, que va a ir más allá del de abnegadas amas de casa, hermanas o esposas que algunos presuponían.
Unas mujeres las descritas por Carmen Domingo, a cual más dispuesta a cumplir su cometido histórico, cuya existencia novelada va a tener lugar en una España hoy felizmente superada, pero que existió en la realidad, más allá de la ficción: tiempos aquellos que conoceremos a través de sus páginas, los del Imperio hacia Dios, de verdades absolutas, de creencias que afirmaban que había que exterminar a rojos y masones para borrar de la faz de la tierra la semilla bolchevique, al tiempo que algunos anhelaban la victoria de Hitler porque, como dirá Mercedes en un momento dado, “Ya verá como sí, padre. Ya lo verá usted. Tenga usted claro que Hitler es la cruz esvástica contra la hoz, como Carlos V era la cruz de Cristo contra la media luna y en aquel entonces acabamos triunfando, también podremos hacerlo ahora…”. Una mujer ésta impregnada hasta la médula de los ideales del nazismo que estará en todo momento al lado de su esposo, un Onésimo Redondo fundador de las JONS y ferviente defensor de las teorías hitlerianas, de cuyas fuentes beberá para llevar adelante su organización.
Pilar Primo de Rivera era la hermana de José Antonio, pero lo cierto es que se podía haber intercambiado en cualquier momento por él mismo, ya que seguía sus ideales a pies juntillas, un hermano al que verá en todo momento como sucesor de la labor del padre como difusor de la labor de la Falange. Una Pilar que no es partidaria de que la mujer salga a la calle a pelearse y pegar tiros, ya que eso es cosa de hombres, algo que sabía de primera mano por el entorno familiar. Pero sí tiene muy claro –una vez más la ficción de Carmen Domingo y la realidad histórica van de la mano-, que las mujeres españolas tienen que organizarse “y ayudar para que en España desaparezca esta anarquía que han creado todos los rojos desde el Gobierno. Y es labor de la Sección Femenina de Falange estar allí donde los hombres la necesitan…”. De todo eso, de esa Sección Femenina y sus enseñanzas supieron mucho millones de mujeres de la posguerra, a través de unas teorías que situaban a la mujer en una rango inferior y servil de cara al hombre, cuyo papel en la tierra era el de un ser inferior, abnegado y obediente.
La tercera mujer de la ficción en que nos embarcamos en estas “Conversaciones de alcoba” va a ser sin embargo la más importante a tener en cuenta del trío, ya que jugó un papel considerable en la historia de este país a lo largo de muchos años. Se trata de Carmen Polo de Franco, esposa del susodicho, a la que la autora sitúa de puertas para adentro, en el hogar, lejos de la parafernalia oficial a la que el Régimen nos tenía acostumbrados a través de desfiles, pompas y boatos en los que hacía acto de presencia “la señora” del Pardo.
Según Carmen Domingo, la acomodada hija de familia asturiana que fue Carmen Polo hace bailar a Franco al son que le place, teniendo en cuenta que estamos ante una mujer ambiciosa –siempre lo fue en la vida real-, que espera su oportunidad para verse encumbrada al lugar que cree corresponderle. Un marido que si para el resto de los españoles era “manu militari” el Generalísimo de los ejércitos de cielo, tierra y mar, para la esposa será a la altura de la alcoba simplemente Paco, Paquito, el militar que tiene que medir muy bien sus pasos de cara al “futuro” que le espera. No resulta extraño, pues, que en un momento Carmen Polo le recuerde: “Si te has ido a Madrid ha sido para eso, que éstos son capaces de arrepentirse. A ver si ahora no te van a ascender. ¡Con lo que hiciste en África por España! ¡Acuérdate de que casi te matan! Mira que es el máximo grado en el escalafón militar, no se te puede escapar ahora…”.
Tres mujeres de ficción estas de “Conversaciones de alcoba” que nos presenta la autora permaneciendo junto a tres hombres que trazaron el devenir de este país con una huella que duró 40 años. Adentrándose en sus páginas, bien documentadas por una escritora de amplio bagaje y manejo del oficio, al lector le resultará difícil discernir qué porcentaje de realidad acerca de las tres mujeres podría sacarse de estas páginas de ficción, pero sin duda podría ser muy elevado, a juzgar por los resultados que muchos conocimos.
Lo bueno: Una imagen distitnta del regimen franquista, la vision de lo que ocurria desde el punto de vista de las mujeres con mas poder del momento, muy bien relatado, una calidad excelente. Nos adentra en el falangismo femenino. Historicamente impecable.
Lo malo: Hay partes impresionantes en el libro, pero no se proporciona la referencia de las fuentes utilizadas, hubiera sido el punto mejor.
Ficha tienda MH
http://www.mundohistoria.org/productos/libros/conversaciones-alcoba
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Este es un libro que tiene dos años, aun asi un lujo y de esos libros para no darlos una vez leidos, aunque es una novela, es un libro que gusta, cuenta las cosas desde una manera que atrae y la historia es tremenda, ver como en realidad Franco era un pelele y que quien cortaba el bacalao era la mujer. vaya cacho de bruja, na mas llegar a canarias le calentó tanto los cascos que no me extraña que el pobre Paco se sublevara contra todos.
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La verdad es que sí es muy bueno
ya me ha llegado y he empezado a leerlo, la verdad muy bueno, algo así , esas conversaciones son muy, muy creíbles
cuando lo termine podré hacer una critica más extensa.
saludos