Lo que el viento se llevó

Año: 
1939
Género: 
Drama
Época: 
Contemporánea
Duración: 
224 min
Nacionalidad: 
Estadounidense
Director: 
Víctor Fleming
Reparto: 
Clark Gable
Reparto: 
Vivian Leigh
Reparto: 
Olivia de Havilland
Reparto: 
Leslie Howard

En el dorado sur algodonero, en un rico ambiente plagado de galantes caballeros y damas de verdad crece la intrépida Scarlett, hija de fogoso irlandés (Gerald O´Hara) y una descendiente de las familias nobles francesas de Loisiana, residentes en Savanah, Helen. Manipuladora y bella Scarlett ama controlar la vida de los hombres através de su encanto y su belleza. Cuando todo parece ordenado Ashley Wilkes, su amado, decide prometerse con Melania Hamilton, prima suya. A partir de ahí y por causa de la guerra y el infortunio Scarlett lo perderá todo excepto un amor obsesivo con Wilkes. Para evitar perder la tierra roja de Tara (su hogar) utilizará cualquier método a su alcanza no dudando en casarse con quien no ama sólo por un amor más grande que el físico, el amor al dinero...Pero Scarlett no sospecha que se enamorará de la horma de su zapato, su igual, un canalla llamado Rett Butler,hombre de negocios de Charleston.

Denominada la mayor película jamás hecha y la mejor de todas ellas, lo que el viento se llevó es verdad merecedora de tal título, no hay o no ha habido una película de tal perfección artística, con una historia tan apasionante (Consecuencia del genial libro de Margaret Michell, una magnífica lectura por cierto) que ha dejado honda huella en la historia del cine. Aparte de que es uno de los más vívidos relatos de la guerra civil americana, con una gran capacidad representativa de la vorágine.

Pese a todas las peripecias que sufrió el rodaje (Cambio de director de un inicial David Coker a el final Víctor Fleming y la peripecia de la búsqueda para la Scarlett ideal) el resultado no puede ser mejor, con un reparto icónico, un magnífico Clark Gable en el papel de Rett Butler y una magnífica Vivian Leigh en el papel de una calculadora y manipuladora Scarlett, un montaje fotográfico y escenarios magníficos, en sobremanera, y un guión magníficamente bello. Una película digna de ver en una fría tarde de invierno, una película que desearás consumir de un sólo trago, una película que recordarás siempre y que querrás ver más de una vez, así es lo que el viento se llevó, una película para soñar y alejarse del tiempo que vives, aunque lo que te preocupe siempre puedes pensarlo mañana...