¿Quién fue el autor de "Hechos de los Apóstoles"?
Segun la tradición, la autoría de este libro siempre fue concedida al evangelista Lucas, desde que, a partir del siglo segundo, así empezaron a sugerirlo personajes importantes como Ireneo, Tertuliano u Orígenes. Testimonios respetables todos, pero que chocan de frente con algunas peculiaridades de la narración, que invitan a pensar que no fuera Lucas el autor, sino otro personaje diferente que, siendo fieles al texto, hubo de ser necesariamente alguno de los que aparece en el relato.
Esto se deduce del análisis literario del texto, ya que en un momento preciso (realmente ocurre en cuatro ocasiones) el narrador, que había utilizado hasta entonces una técnica narrativa en tercera persona (impersonal), sin dar la más mínima pista de si quien narraba era o no uno de los presentes en lo narrado, cambia de repente para utilizar la primera persona del plural, implicando tal circunstancia que el autor del texto está presente en los sucesos que allí se narran.
Estos son los 4 lugares donde el autor se incluye en los hechos narrados, utilizando para ello la primera persona del plural.

Hechos 16:10-17
10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para
que les anunciáramos el evangelio
11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis;
12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días.
13 Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido.
14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.
15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.
16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
16:17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros...
Hechos 20:5-22
5 Estos, Habiéndose adelantado, nos esperaron en Troas.
6 Y nosotros, pasados los días de los Panes sin Levadura, zarpamos de Filipos y en cinco días nos reunimos con ellos en Troas, donde nos quedamos siete días...(y siguientes)
Hechos 21:12-18
12 Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar que no subiera a Jerusalén...
14 Como no desistimos lo pudimos persuadir, Diciendo:
- Hágase la Voluntad del Señor.
15 Después de esos días, hechos ya los preparativos,, subimos a Jerusalén.
16 Y también vinieron con nosotros Algunos de los Discípulos de Cesarea, trayendo consigo un uno llamado Mnasón, de Chipre, discípulo antiguo, con quien nos hospedaríamos.
17 Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con gozo.
18 Al día siguiente, Pablo entró con nosotros a ver un Jacobo,[un] Y se hallaban reunidos todos los ancianos;
Hechos 27-28:16
(Narración del viaje a Roma y otros asuntos. No implica para nuestra investigación, pero había de reseñarlo, ya que también aparece la primera persona del plural)
1 Cuando se decidió que habíamos de navegar para Italia, entregaron a Pablo ya algunos otros presos A un Centurión llamado Julio, de la compañía Augusta.
2 Nos embarcamos en una nave adramitena[b] Qué iba a tocar los puertos de Asia, y zarpamos. Estaba con nosotros Aristarco, Macedonio de Tesalónica.
3 Al otro día llegamos a Sidón
No hay duda que, quien escribió este texto en primera persona del plural, se incluía como parte integrante del grupo a quien ocurrían los sucesos por él mismo descritos. Ahora pues, descubramos quiénes formaban ese grupo, a fin de poder descubrir al escurridizo autor. Para ello hemos de analizar el primer momento en que el autor usa esa primera persona del plural. Y eso ocurre en Hechos 16:10.
Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia
¿Quiénes fueron los que procuraron partir hacia Macedonia? ¿Cuántos había en aquel momento?
Para responder a tales preguntas, hemos de retroceder al capítulo anterior. Concretamente a los tres versículos finales.
Hechos 15:39-41
15:39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre,
15:40 y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor,
15:41 y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias.
El capítulo 15 (se puede leer completo aquí) nos deja con Pablo y Silas juntos. Ellos dos son los protagonistas de los 10 siguientes capítulos, que nos conducirán a ese “procuramos”.
Veamos a lo que me refiero:
Hechos 16:1-10
16:1 Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego;
16:2 y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.
16:3 Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego.
16:4 Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen.
16:5 Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día.
16:6 Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;
16:7 y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió.
16:8 Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas.
16:9 Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos.
16:10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia
Como se observa en el texto, el personaje principal sigue siendo Pablo, a quien sabemos que acompañaba Silas, por los tres versículos del capítulo anterior que hemos visto. Además, ahora, por los tres primeros versículos del siguiente capítulo, averiguamos que se une un nuevo personaje al grupo, llamado Timoteo.
16:1 Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego;
16:2 y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.
16:3 Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego.
En los siguientes seis versículos llegamos a que, una vez unido Timoteo al grupo, Pablo tiene una visión que le reclama su presencia en Macedonia. Y, justamente, el versículo posterior es el que señalamos al principio como el primero donde el autor usa la primera persona del plural
10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia
Entonces, si seguimos siendo fieles a la narración, ya tenemos a los tres a quienes se refiere el autor de Hechos con ese “procuramos”. Y entre ellos no está Lucas.
Quienes procuraron partir eran Pablo, Silas y Timoteo.
Uno de estos tres ha de ser el responsable de la redacción de Hechos, pero... ¿quién?
Analicemos pues uno a uno
TIMOTEO: Es el primero que vamos a descartar, porque así lo hace el autor cuando, más adelante, vuelve a utilizar la primera persona del plural, en un momento en que Timoteo está fuera. Como así se deduce expresamente del capítulo 20.
20:4 Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo.
20:5 Estos, habiéndose adelantado, nos esperaron en Troas.
20:6 Y nosotros, pasados los días de los panes sin levadura, navegamos de Filipos, y en cinco días nos reunimos con ellos en Troas
Es evidente que, sabiendo a qué tres individuos se refería el autor con aquel “procuramos”, si ahora sigue hablando en esa primera persona del plural y Timoteo no está en ese grupo (el grupo tardó 5 días en volver a reunirse con Timoteo), sólo nos quedan dos posibles candidatos. Pablo y Silas.
PABLO: Como Timoteo, también el Saulo se queda fuera del grupo cuando el autor, unos pocos versículos más adelante, usa esa primera persona del plural precisamente para ir a recoger a Pablo, que no está con ellos.
20:13 Nosotros, adelantándonos a embarcarnos, navegamos a Asón para recoger allí a Pablo, ya que así lo había determinado, queriendo él ir por tierra.
20:14 Cuando se reunió con nosotros en Asón, tomándole a bordo, vinimos a Mitilene
Entonces, analizados estos puntos, el único responsable de la autoría de Hechos debería ser, por lógica, el bueno de Silas. Y mucho más cuando no encontramos ni un sólo versículo donde el autor use esa forma de la primera persona del plural que deje fuera del grupo a Silas.
Es verdad que en la narración impersonal (en tercera persona) si que se cita a Silas como a cualquier otro, sin que nada apunte a que él fuera el autor. Pero es igualmente verdad que toda narración impersonal ha de ser así. Sin embargo, cuando la narración cambia a ese tono de mayor implicación, donde el narrador se incluye entre los personajes narrados, las indagaciones conducen inevitablemente hacia Silas.
¿Sería él realmente el redactor?
Difícil saberlo de forma inequívoca.
Autor: Fran Meliá
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No creo que se tenga que menospreciar a nadie porque esa persona intente esclarecer algún pasaje bíblico poco claro. Dicho esto paso a comentar brevemente lo de la autoría del libro bíblico de Hechos.
Es cierto, en ninguna parte del libro de Hechos se menciona el nombre del autor, pero no por eso se trata de un autor anónimo. Y también es cierto que en algunos momentos el escritor habla en primera persona, como parte necesaria en algunos de los acontecimientos relatados, pero no se trata ni del apóstol Pablo ni del cristiano Silas, entonces ¿de quién estamos hablando?
Fíjense en el siguiente detalle: en Hechos 1:1 el autor se dirige a un tal Teófilo, pero inmediatamente antes dice que este relato (Hechos) sigue a un primer relato, ¿de qué primer relato estamos hablando? Por estos primeros versículos del libro de Hechos se aprecia claramente que el autor también escribió un primer relato de la vida de Jesús, es decir, uno de los cuatro evangelios canónicos. Fíjense cómo termina el evangelio de Lucas y cómo comienza el libro de Hechos: “Mas los condujo fuera, hasta Betania, y alzó las manos y los bendijo. Mientras los bendecía, fue separado de ellos y comenzó a ser llevado arriba al cielo. Y ellos le rindieron homenaje y regresaron a Jerusalén con gran gozo. Y estaban de continuo en el templo bendiciendo a Dios”, Lucas 24:50-53; “El primer relato, oh Teófilo, lo compuse acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y también a enseñar, hasta el día en que fue tomado arriba, después de haber dado mandamiento por espíritu santo a los apóstoles que escogió”, Hechos 1:1,2. Tanto el evangelio de Lucas (Lucas 1.1-4) como el libro de Hechos están dirigidos al mismo Teófilo, así que hay una clara conexión entre ambos libros bíblicos. Por lo tanto toda la evidencia disponible indica que el autor del libro de los Hecho fue el médico Lucas, compañero misional del apóstol Pablo, cuyos primeros viajes son relatados en el libro de Hechos.
Muy posiblemente imita a Favio Josefo, que encabeza una narración suya, sin duda consultada por el autor de Hechos, de igual forma.
Este libro parece constituir la segunda parte de una obra referente a la historia de los orígenes del cristianismo.
El autor de Hechos sin duda busca contestar en cierta forma, los libros del historiador y apologista judío Favio Josefo. Estos libros daban buena cuenta de Palestina en la época de Cristo y los primeros cristianos. Habian sido publicados bien entrado ya el siglo I. Una de tales obras de Josefa era “Contra Apión”, intelectual de Alejandría un tanto antisemita. Además de constar de dos partes, es el único escrito de Josefo que comienza dirigiéndose a uno de sus patrocinadores, el «excelentísimo Epafrodito». Lucas pudo adoptar esa misma estructura para su obra, dirigida al «excelentísimo Teófilo». El nombre significa «amante de Dios».
Lucas sacó gran provecho de los escritos de Josefo. Le permitieron situar mejor su relato en el ambiente de la época. Esto no quiere decir que no llevara a cabo sus propias investigaciones, y el factor que ha hecho que se atribuyera la obra al «querido médico Lucas» de las cartas de Pabló (Col 4, 14; 2 Tim 4, 11: Flm 24) puede muy bien haber sido su acceso al «diario» relativo a las últimas andanzas del Apóstol (cf. Hch 16, 9-18; 20, 4-21; 27, 1-16). Esta fuente pudo asimismo ser obra del médico Lucas.
Lucas estaba enteramente dispuesto a apropiarse de cualquier dato que pudiera contribuir al logro de su objetivo, lo que en su época no se consideraba en modo alguno censurable.
La Iglesianecesitaba, ademas, como agua de mayo, un documento de este tipo para granjearse la tolerancia del Gobierno romano después de las persecuciones que tuvieron lugar durante el reinado del emperador Domiciano. Lo necesitaba también de cara al creciente sectarismo cristiano que se intensificó al no llegarse a producir el esperado Segundo Advenimiento de Jesús.
Es curioso, sin embargo, que titulandose Hechos de los Enviados, prácticamente solo hable de Pablo. Algun experto indica que la segunda parte de la obra, relatada a modo de diario, usando la tercera personal del pural, es del medico Lucas, y es por esto que acabo siendo asociada a el.
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Por la regla de tres que dice el escritor de este articulo igual que puede ser silas puede ser cualquier otro cristiano, este articulo no tiene consistencia ninguna, es pura especulacion por el gusto de especular y llenar de mierda las cosas ya sabidas, si el escritor del articulo no sabe entonces que no escriba.