PLATEA - Al rey de reyes le faltó proteger a su infantería -
La formación de combate tradicional de Infantería en el Oriente Próximo en el Primer Milenia antes de nuestra Era fue la " pareja de arqueros " que consistía en un arquero que disparaba cubierto trás un amplio escudo, el equivalente del "pavise" medieval, sujetado por un compañero.
La mayoría de la Infantería Aqueménida en las primeras etapas del Imperio se llamó - " sparabara " o portadores de pavise, de acuerdo con el gran escudo rectangular o "spara" ( en griego "gerrha" ) que llevaban. El "dathabam" de 10 formaban la subunidad táctica de Infantería básica y desplegaba en el campo de batalla en fila. El " dathapatis " o portador de escudo se situaba en primera fila llevando el spara, trás el desplegaba el resto del dathabam en 9 filas, armado cada uno con un arco y una espada corta ( tipo akinaka). Normalmente el dathapatis llevaba una espada más larga, y se suponía que éste protegía al resto de del dathabam en caso que el enemigo atacará la línea. Sin embargo, algunas veces el conjunto del dathabam estaba armados con cascos y el spara se clavaba como una pared a vanguardia, permitiendo al resto del dathabam disparar las flechas.
Platea no fué la última batalla de la guerra, y el mismo panorama sombrío de los persas defendiéndose valientemente, aunque desgraciadamente mal equipadas para esta tarea, se repitió en la posterior batalla de Micala. Los persas hicieron un intento de clavar los spara para proporcionar una barrera más segura trás la cual luchar. Aún así - Herodóto- nos narran que mientrás los spara de los persas se mantuvieron de pie, se defendieron valientemente y no llevaron lo peor de la batalla, pero cuando los griegos rompieron los spara, se abalanzaron sobre ellos y estos aguantaron el tirón durante bastante tiempo, hasta que al final todos .... huyeron, excepto los persas ( contingentes persas propiamente ) que en pequeños destacamentos combatieron contra los griegos, que continuamente les presionaban.
Lo que los " sparabara " necesitaban, más que armas adecuadas, eran medios para auto-protegerse una vez que el muro de spara se rompiera y se llegar al combate cuerpo a cuerpo. Algunas tropas llevaban corazas, pero en ningún caso todas, y lo que se necesitaba desesperadamente era ..... algún tipo de escudo para protegerse de las dorys griegas.
A partir de 460 a.C. aproximadamente en adelante, las vasijas griegas empiezan a mostrar arqueros equipados con diferentes escudos ( de la necesidad hicieron virtud ). Escudos de madera o piel, reforzados con un borde de metal. Se les cortaba un segmento en la parte de arriba para proporcionar una mejor visión al arquero, y por eso tienen de alguna manera la forma de media luna, similar al pelta de media luna, familiar para los griegos pero de mayor tamaño. La palabra para estos escudos en antiguo persa parece haber sido " taka".
Hay que mencionar como en la Batalla de Maratón, cuando los regimientos atenienses estaban preparados para la carga a unos cientos de metros de las lineas persas, ya formadas en orden de combate y, según las doctrinas en boga persas, adoptar una actitud defensiva de ataque, y esperar a que el enemigo " se consuma " en el ataque contra sus líneas ( Aljubarrota, Crecy,Agincourt), los atenienses comentaban entre ellos el desprenderse de las grebas e incluso corazas - linothorax o campana - para que el trecho " de nadie " lo pudieran correr más aprisa, a la carga.
Los atenienses se apostaron para formar sus líneas, fuera del alcance teórico del arco persa, se estima con reconstrucciones actuales en más o menos de 150 a 200 m. alcance efectivo lesionante o letal.
La estrategia ateniense era tan sencilla como efectiva. Carga impetuosa corriendo para darle el menor tiempo posible a estar bajo la lluvia de flechas de las líneas persas. Simple pero genial, con esto desbaratas todo su sistema. Las tribus contra las que se enfrentaría Persia en sus dominios, por lo general, entrarían en su mismo juego.
Trás una carga, desprendiendose de protección para correr más, al hoplita ateniense, el romper los spara era tarea fácil. Entrar en el combate cuerpo a cuerpo, trás los spara la masa de arqueros, la infanteria común, estaba armada con espadas cortas, sin escudos y ni siquiera, en común de un simple casco, lugar al donde iban la mayor parte de los golpes.
En la segunda mitad del siglo V, las guerras de los persas eran fundamentalmente internas. Hacía tiempo que las guerras de expansión habían terminado, ya que durante medio siglo las fronteras exteriores estaban razonablemente seguras y sin amenazas.
Los nobles del Imperio, acostumbrados a la guerra e imbuidos de un formidable código de autoestima, comenzaron a luchar entre ellos. Abundaron las rebeliones y los intentos para hacerse con el trono. Estas rebeliones terminarían en batallas campales.
Este tipo de guerra fue el que llevó a una ampliación de la Caballería pesada persa y al desarrollo de tácticas de choque. Los Regimientos de coraceros ( pesadamente acorazados los llama Jenofonte) se usaban como una especie de ariete blindado que chocaba contra el centro de la línea enemiga. Los coraceros no formaban en línea sino en columna para proporcionar inercia de penetración a la carga ( cosa que repetirían Federico el Grande y Napoleón )
La mayoría de los Regimientos de mercenarios estacionados en las Satrapías Occidentales no eran Regimientos exóticos de p. ej. Caballería iraní al servicio del Rey. Con mayor frecuencia tendían a ser Regimientos de infantería de mercenarios, reclutados localmente y a menudo por el propio sátrapa más que por el rey. El conjunto de población del que podían reclutarse estos mercenarios no era muy grande, las mayorías de las naciones del Imperio Persa hacía tiempo que habían dejado de proporcionar instrucción militar a sus jóvenes, de acuerdo con la política persa de apaciguamiento del carácter belicoso y de potenciar la mansedumbre de las naciones para evitar ser un foco de reclutamiento por los sátrapas o rebeliones de cualquier tipo.
Por ejemplo trás la conquista de Lidia, se anuló cualquier tipo de instruciión militar, y en muy poco tiempo los lidios perdieron todo espíritu de revuelta. Incluso en el caso de querer resistirse al Imperio no hubiera sabido cómo hacerlo.
Así, la mayoría de mercenarios tendían a reclutarse de las naciones que todavía permanecían " libres". Y en la Antigüedad esta palabra era casi sinónimo de cualquier sociedad que proporcionara alguna forma de instruccíón militar organizada a su juventud.
En el Oeste, la mayor fuente de mercenarios era Grecia. Las áreas montañosas que tenían una económia pastoril de ovejas y cabras, podían proporcionar la mayoría de mercenarios. Estas económias podían disponer de un gran número de hombres durante largos períodos, porque la producción del ganado podía llevarse a cabo sin ellos.
Por ejemplo, la mitad de los 10.000 procedían de Arcadia y Aquea zonas muy montañosas dentro de la montañosa Heláde.
Durante algún tiempo los Ejercitos persas occidentales se apoyaron profusamente en los mercenarios arcadios y aqueos, pero la importancia de los griegos no debe ser sobrevalorada, porque las fuentes griegas están limitadas a esta parte del Imperio persa y no sabemos casi nada de como era en otros lugares.
Existen pocas dudas que los mercenarios griegos fueron vitales en la política del oeste del gran Rey, pero posiblemente en otras partes se dispusiera de otras fuentes para la recluta de los mercenarios. Hay bases mercenarias no griegas importantes como las tribus Saka, al norte del Imperio, en el este el personal pudo ser reclutado entre las naciones guerreras libres del norte de la India como los Hydrakai en griego o Kshoudrakas en persa que era unas tribus belicosas.
No todos los mercenarios procedían de de tribus exteriores del Imperio, se mencionan ( Herodoto ) regimientos de hircanios y bactrios.
Hay algo sorprendente, y es que algunos pueblos menores como los Kurdos, misianos y pisidianos estuvieron, al parecer, constantemente rebelándose contra el rey. Los persas estaban molestos con el bandidaje ocasional de estas tribus, pero.... rara vez montaron expediciones punitivas masivas para destruirlos totalmente y someterlos y amansarlos.
Parece que no hacían estos sometimientos porque dudaban de destruir totalmente la libertad de estos pueblos y no terminar con su fuente principal de mercenarios empleados para mantener bajo control el resto del Imperio.
Se tendía a no equipar a estas tropas como " sparabara " porque tendían a luchar con sus armas nativas ( eficiencia práctica de entrenamiento de muchos años en ese tipo de arma y lucha,, el problema viene de su eficiencia en combate cerrado o líneal ) y también porque estas tropas se empleaban para una variedad de misiones como guarnición y patrulla y no hubiera sido deseable equiparlas igual que las tropas de líneas. Muchos de ellos luchaban con lanzas y el "taka" por lo que se les llamaba "takabara" o portadores de taka. En Grecia se les llmaba peltastas, sin embargo la diferencia entre uno y otro era que los griegos los usaban exclusivamente como lanzadores de tropas, como los " voltigeurs " de Napoleón o los velites romanos republicanos y los "takabara" cuyos escudos y lanzas eran mas largos, fueron empleados frecuentemente como tropas de línea en combate cuerpo a cuerpo.
Explicación a lo que podría parecer una imprevisión persa en Platea.
Las Reformas y contratiempos del Ejercito Persa en el S. IV
En s. V. hubo 2 sucesos que alteraron la tranquilidad del Imperio.
- Egipto lanzó con éxito una revuelta en el 405 a.C. y de aquí en adelante, hasta justo la conquista macedónica el principal objetivo del Imperio fue reconquistar Egipto.
- La rebelión de Ciro el Joven contra su hermano mayor Artajerjes II en el 401. La celebérrima Ánabasis.
Pues Jenofonte nos da muchos datos: Hay un Rgto. personal de Ciro de 600 coraceros. Todos llevaban armaduras de pecho y espadas griegas ( armándose a la griega los persas de élite) según Diodoro.
Llevaban ( Plutarco ) túnicas carmesí sobre la coraza y " palta ", mientras que los caballos estaban equipados con sillas acorazadas y corazas de pecho ( concordancia con bucelarios y catafractos )- esto de Jenof. - El palta era una combina´ción de jabalina y lanza para el combate. Este equipo se supone que se fabricó en masa en la armería aqueménida de Sardes. Es posible, sigo lo que me dice Nick Sekunda, que Jenofonte cuando describe estos coraceros de Ciro el Grande, les ponga el mismo uniforme que los que él vió realmente de Ciro el Joven ( Ciropedia ) Aquí les pone túnicas carmesí, corazas y casco de bronce, con crestas de casco blancas, sables- estilo machaira o kopis, mejor para la caballería que espadas rectas- y un palta a cada uno de madera de cornejo. Los caballos llevaban corazas frontales, armaduras de pecho y sillas acorazadas de bronce. Las armas de Ciro se diferenciaban en que eran las únicas recubiertas de oro ( parece que estamos hablando de Enrique y Agincourt)
Esto trás las primeras y graves experiencias con los griegos habla y mucho de la adaptación y evolución de los persas. Confían sobre todo en una buena caballería, tradición obliga, y se evolucionan no " per se " o "ex novo", sino lo más práctico en tiempo y tecnología, copiando lo griego o acorazandose, viendo la fragilidad persa como algo desestabilizante en la decisión de choques líneales.
La Infantería ( sigo a las mismas fuentes ) persa demostró no estar suficientemente equipada contra los hoplitas griegos, por lo que los persas tuvieron que confiar en sus excelentes Rgtos de coraceros para mantener a raya al enemigo.
En un encuentro ( Helénicas, Jenof. ) en el 396 a.C. el Rgto. de caballería persa de Farnabazo, consiguió sorprender al rey espartano Agesilao en su marcha cerca de Daskyleion. Jenofonte es testigo directo de la carga de una columna de coraceros persas que se ejecutó con un efecto devastador contra la apresuradamente formada línea de caballería griega.
Alejandro, que era acérrimo lector de Jenofonte, tendría muy en cuenta estos datos, cuando revivió la caballería e infantería pesada tanto por acorazamiento como por armamento ( la caballeria armada con sarissa es explicación práctica de poder enfrentar a otra caballería pesada, una que o bien eran exploradores o en primera línea como Alejandro los usaba, polivalentes que se llama )
Jenofonte con " El jefe de la caballería " y " Sobre la equitación" - sigo a Nick sekunda- tenía la esperanza de potenciar la reforma de la Caballería ateniense, recomendando la adopción de una coraza pesada ( Alejandro si que leyó bien a Jenofonte, él lo haría ) e inclusive las sillas acorazadas persas, un par de palta y formaciones en columna.

Parecía que los persas ahora, con su adaptación y evolución llevaban ganando la partida. Habían aprendido bién la lección.
Farnabazo también hizo experimentos con una combinación de coraceros y carros con güadañas ( carros falcados). Y en una ocasión una fuerza griega fue sorprendida mientras obtenían forraje. Los carros falcados perforaron estas tropas apoyados por los coraceros produciendo terribles daños, unos 100 enemigos murieron.
A pesar de los éxitos locales y temporales de la caballería persa, el ejercito espartano de Agesilao causo en Asia terrribles daños y finalmente pudieron penetrar en Frigia. Al final la flota persa construida durante el invierno del 397 al 396 ganó la guerra, pues la flota espartan fue derrotada en Cnidos en el 394 y los persas establecieron un fuerte en Kythera frente a la costa peloponesa desde donde presionaron el territorio espartano.
El oro persa tan famoso persuadió a una alianza contra Esparta, con lo que ésta llamó a Agesilao en el 394 y en el 387 se acordó una paz común.
A partir de ahí los sobornos persas consiguieron la paz en Grecia para obtener el equilibrio de poder y para conseguir liberar mercenarios para servir en las múltiples expediciones que se organizaban para conquistar Egipto.
Sin embargo, LA GUERRA PUSO EN EVIDENCIA LA POBREZA DEL EQUIPO DE LA INFANTERIA PERSA , y la necesidad de hacer algo respecto a ello. ¿Qué hizo Persia ante la pobreza y obsolescencia del equipo de su infantería?
Las Reformas de Iphicrates
La paz del 387 dejó disponibles una vez más un gran numero de mercenarios griegos para servir al Rey, cosa conseguida por el rey persa.
Se reconquistó Chipre, en primer lugar que se había sublevado y luego en el 379 Farnabazo empezó a reunir una fuerza expedicionaria para enviarla contra Egipto.
Se previó, obviamente, pues habían fracasado todos los intentos en décadas por la infantería persa, que los mercenarios griegos disponibles se emplearían como frente de choque en esta peligrosa misión.

Farnabazo pidió a los atenienses que les enviaran a su general Ificrates ( ya se había distinguido a los 18 años sirviendo en la flota persa en Cnido al mando del propio Farnabazo, en aquella época era el jefe de los mercenarios del rey) Pero no había en Grecia mercenarios suficientes por estallar la guerra otra vez ( algo muy griego), por lo que Artajerjes intentó en vano hacer la paz entre los griegos en el 375.
Se habían reunido ya unos 20.000 mercenarios griegos , pero parece que pocos, sólo 8.000 eran hoplitas. Parece ser que el creciente empobrecimiento de Grecia durante el s. IV había reducido el número de ciudadanos que podían costearse la panoplia hoplita.
Para conseguir remediar estas deficiencias Ificrates ideó la creación de un " peltasta ificrateo " que fuera capaz de luchar en la línea frontal y suplir a los hoplitas. Esencialmente convirtió a los 12.000 mercenarios griegos que no eran hoplitas en "takabara" según denominación persa, hay que tener en cuenta que este experimento lo costeaba el erario persa, pero reforzando el equipo.
Se les proporcionó las famosas botas altas, también un taka o pelta pero según Diodoro indica era de igual tamaño que el escudo de los hoplitas.
La lanza de combate se alargó en un 50%, de la normal de 8 pies usada por los hoplitas y los takabaras a una pica de 12 pies. A estos 12.000 se les denominó " Ificrateos".
En fin la flota de invasión llegó a Egipto en el 373 pero la invasión fue un desastre. Farnabazo era ya anciano y se negó a tomar decisiones sin someterlas a la aprobación del rey, por lo que se perdió la iniciativa; los enemigos de Ificrates en el Ejercito empezaron a conspirar contra él; finalmente Ificrates regresó a Atenas en la bodega de un barco y su Ejercito de mercenarios se disolvió.
Sin embargo, los " Ificrateos" demostraron su valor en el campo de batalla y el peltasta ificrateo de inspiración persa se convirtió en un nuevo método de guerra en el continente griego a partir de 360.
Filipo II usó este concepto para reformar su Ejercito en el 359, siendo la palabra macedónica para la pica de 12 pies ificratea, sarissa.
Ironías de la Historia, los persas inspiraron y costearon un nuevo método barato para enfrentarse a los hoplitas, adoptado por el padre de Alejandro para crear un nuevo modelo de Ejercito con un método de combate totalmente nuevo y sistemáticamente eficaz.
Persia siguió innovando, habiéndose dado cuenta de su pobreza de infantería, devastada literalmente en sus Guerras contra Grecia e incapaces de someter a una provincia levantisca como Egipto, parapetada trás el Nilo y el desierto y con bastante motivación para no pagar más tributos como Satrapía.
Que sucede trás el fracaso de Ificrates, pues si bien los griegos, tanto los beocios como los mácedonicos en primer lugar como los demás, son como una esponja, absorben las nuevas y buenas ideas, las asimilan. Pero no sólo eso sino que las mejoran de un modo total. Epaminondas alarga la dorys, lo cual le da un incremento notable de la eficacia de sus falanges aún de estilo de combate hoplita tradicional. La sarissa, mejora de la lanza Ificratea o de la Dorys alarga de Epaminondas, es casi lo máximo que puede portar un infante como arma de acometida, siendo más larga, la sarissa se combaría o sería extremadamente difícil de manejar. De hecho era difícil encontrar ramas de arboles, fresno o cornejo las mejores, de esa longitud. Así que por ese motivo o por ser más fácil el transportarlas, estas se encastraban a la mitad aproximadamente del astil con uniones metálicas. ¿Pero qué hacia Persia mientras tanto?
Las Reformas de Datames
En el 372 Datames sustituyó a Farnabazo como comandante en jefe de la fuerza expedicionaria egipcia y Timoteo, un general con cierta reputación de " militar intelectual " sustituyó a Ificrates como jefe de los mercenarios griegos.
Conseguir mercenarios griegos fue aún más difícil. Tras Leuctra en el 371 terminó el poder de Esparta en el Peloponeso. Las Ligas Arcadia y Aquea se ampliaron, y las dos fuentes principales griegas de reclutamiento se secaron. Había que encontrar alguna solución para la escasez crónica de hoplitas mercenarios griegos.
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La solución, fue equipar y entrenar como hoplitas al cuerpo de ejercito de 120.000 -ciento veinte mil- mercenarios asiáticos " kardaka " al servicio del rey.
Esta era la solución única que se debería haber tomado años atrás, y que por desidia, inercia, o lo que fuera no se tomó.
Este hoplita asiático no cala casco, sino que el tradicional velo persa, pero va armado con escudo redondo y de tamaño similar al aspis clásico. Arma lanza de longitud similar a la dorys y espada recta y de tamaño medio. Lo más importante viste una coraza estilo linothorax con faldellines hasta el medio muslo. Es un hoplita capaz de formar y mantener una línea frontal.
También se introdujeron reformas en el equipo de la caballería. El coracero persa evolucionó rápidamente hacia el catafracto totalmente acorazado que encontramos en los ejércitos posteriores.
Mientras que el Ejercito se preparaba para la expedición a Egipto en sus cuarteles de Acre, el proceso avanzó un paso más con la introducción de protege-brazos o manicas.
Al final Datames no marchó contra Egipto y se retiró a su satrapía de Capadocia, pues sus enemigos en la corte, celosos de su éxito pusieron al rey en su contra, y Datames conocedor de esto, por un amigo en la corte abandonó Acre y puso tierra de por medio.
En fin, ésta era la revolución que necesitaba el ejercito persa. Le costó incluso a los dos creadores, tanto Ificrates como Datames su descrédito.
Podría argumentarse como hipótesis que era el aburguesamiento y la burocracia, además de los celos y envidias de una nobleza cortesana y poco guerrera, enemiga de los éxitos conseguidos por iniciativa o inspiración propia, lo que impidieron los cambios sustanciales en el ejercito persa, capaces de enfrentarse con los griegos, sus más feroces enemigos en cuanto a espíritu combativo y los más duros pues eran los que mejor estaban preparados para un combate cuerpo a cuerpo y de enfrentamiento de masas de infantería en línea.
En los 10 años siguientes, las intrigas y rebeliones palaciegas arruinaron algo el sistema de combate persa.
Incluso la calidad de la famosa Caballería empezó a alarmar considerablemente. Las filas de los propietarios persas en las satrapías occidentales, de las que se reclutaban los Rgtos. del sátrapa, habían ido disminuyendo considerablemente por la guerra y la devastación. El nuevo rey Artajerjes III, monarca capaz, según nos dicen, se dió cuenta que los Ejércitos de las satrapías no podían seguir garantizando la paz en las fronteras occidentales y que solamente les proporcionaban los medios suficientes para llevar a cabo sus traiciones. Con lo cuál ordenó que fueran disueltos.
Tras someter revueltas de Artabazo y otros nobles Artajerjes III vuelve su vista a Egipto.
Se contrata contingentes de Tebas, Argos y otras ciudades griegas de Asia. Estas tropas fueron reforzadas con algunos Kardaka, pero se trataba que nuevamente, la totalidad del esfuerzo del combate lo llevara los contingentes griegos. Así con la ayuda principal y esencial en el 343 Egipto se reconquista.
Persia no había asumido la reforma de Datames ni de Ificrates, ni potenciado, a diferencia de los griegos, sus ideas, tácticas, técnica ni sistema de enfrentamiento.
Persia tuvo en su mano crear un núcleo sólido y de calidad de kardaka mejorados y asimilados a un hoplita griego o ificrateo, ligero pero capaz de mantener un combate de choque de líneas.
Autor: Coracinero
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