El modelo de ejército Asirio-Babilónico en la Ciropedia de Jenofonte

marvel77
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Decurión
Exstaff
Desde: 30 Ago 2009

Cuando ilustraba el articulo de Asiria para el ultimo numero de la revista, me preguntaba si existia la manera de saber algo mas sobre los ejércitos mesopotámicos, que no sea solo la interpretación de relieves de palacio. Ahi fue cuando recorde el libro de Jenofonte dedicado a Ciro y sus campañas, las cuales incluyen, obviamente, la conquista de la Mesopotamia con la derrota de los ejércitos Neo-Babilonicos, y me parecio una buena idea indagar un poco en aquel texto en busca de algun dato interesante.

El resulado es el texto que aqui les presento, espero les guste. Les advierto que estoy preparando unas ilustraciones basadas en el relieve de la batalla del Río Ulai que aun no termino.

 

Espero sus comentarios. Un saludo.

marvel...

Manolillo_Bilbao
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Patricio
ExstaffRedactor MHM
Desde: 15 Ago 2009

Genial, Marvel, aunque vayas poco a poco, no dejes de menear estos temas.

Precisamente, sobre el artículo del ejército asirio en la revista, me tuve que devanar los sesos, porque las ilustraciones de Osprey son geniales, pero con derechos de autor. Para MHM necesito imágenes libres, así que busqué y encontré grabados antiguos coloreados, menos espectaculares, pero también ilustrativos.

Mi siguiente reto fue localizar los relieves antiguos en los que se basaban estas ilustraciones. Aquí me encontré con el problema de que las diferentes unidades no eran idénticas a lo largo del tiempo, y estamos hablando de un período bastante dilatado, ¿verdad? Es más, Jenofonte se refiere lógicamente a las características de las tropas que él pudo observar en los ejércitos persas, y que averiguó que provenían de los asirios, ¿es algo así?

marvel77
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Decurión
Exstaff
Desde: 30 Ago 2009

La pucha!! lei varias veces el trabajo antes de subirlo, y aun asi se me colaron dos errores!! luego los corrijo.

 

Manolillo!! me encanto como ilustraste el trabajo de eljoines, que era un trabajo "en general" sobre el ejercito asirio, asi que no veo inconvenientes en poner un relieve mas antiguo que otro, siempre y cuando se aclare obviamente. Lo que a mi me intrigo era si existia algun registro escrito que no sea la tipica inscripcion propagandistica al estilo de: "el imbatible rey asirio tal" "que derroto los ejercitos de los paises tales y cuales" "encadeno sus hombres, derribo sus muros, cego sus campos" etcetcetc... Y entonces recorde que en la Ciropedia de Jenofonte, si bien no se trata de los asirios propiamente dichos, pues se trata de los babilonios, de alguna manera se hace referencia al sistema militar mesopotamico.

Y no me olvido de las cronicas de Nabonido, pero no son tan explícitas.

Ahora bien, lo que estoy preparando como ilustracion (aun esta muy verde) no es nada del otro mundo, quiero tomar el relieve de la batalla del Río Ulai (sigo pensando que es lo mejor que existe para poder tener un panorama completo de un ejercito mesopotamico) e identificar los momentos de la batalla (lo mas que pueda), identificar los roles de cada tipo de tropa, etc... a que sale.

Volviendo al tema de la "continuidad" de lo asirio en los imperios posteriores, hay mucha tela para cortar. No se si es un tema para debatirlo aqui o en otro hilo (si quieren lo trasladamos). Pero es muy ineresante, yo no tengo dudas de tal continuidad, lo cierto es que la caida de Asiria no significa para nada la caida de un "sistema" ya probado y funcionando, y mucho menos la desaparicion de un pueblo, como generalmente se cree (que los asirios se esfumaron literalmente).

Tengo un escrito de Simo Parpola (Profesor de Asiriologia de la Universidad de Helsinki) tal vez el hombre que mas sepa de la cultura asiria en el mundo, a ver que les parece:


Los Asirios despues de Asiria: En el año 612 antes de Cristo, y tras una prolongada guerra civil, dos antiguos vasallos de los asirios, babilonios y medos, conquistaron y destruyeron Nínive, la capital del imperio neo-asirio. Esa gran ciudad desapareció bajo las llamas y nunca recuperó su antiguo estatus. Tres años más tarde, esos mismos rebeldes arrasaron la metrópolis occidental asiria, Harran, rompiendo las últimas defensas del último de sus reyes, Assuruballit II. Este hecho selló el destino del imperio asirio y marcó el punto a partir del cual se suele hacer terminar la historia asiria en los libros oficiales.¿Qué le ocurrió a ese pueblo tras la caída de su último imperio? La pregunta es difícil de responder por dos razones. Primero y principalmente, porque el asunto apenas ha sido abordado por los asiriólogos. La mayoría de ellos dan tácitamente por buena la idea de que fueron más o menos borrados del mapa, tal y como sugirió en 1925 Sidney Smith: «La desaparición del pueblo asirio permanecerá siempre como un fenónemo único y llamativo de la historia antigua. Otros reinos e imperios similares desaparecieron igualmente, pero sus gentes sobrevivieron... Ninguna otra tierra parece haber sido tan completamente saqueada como lo fue Asiria». En segundo lugar, y en contraste con la abundante información que poseemos sobre el periodo imperial asirio, los conocimientos existentes acerca de lo que ocurrió tras su caída son insuficientes y dispersos. La casi total falta de información acerca de la Asiria post-imperial vendría a apoyar la idea de que el pueblo derrotado fue víctima de un genocidio, al que, por otro lado, se refieren antiguos testimonios. Cuando el historiador griego Jenofonte atravesó la antigua patria asiria, doscientos años después de la caída de Nínive, y visitó dos de las grandes ciudades asirias, sólo encontró ruinas. Poco pudo el heleno averiguar a partir de los testimonios de los campesinos que vivían en sus aledaños. El territorio donde yacían esas ciudades desiertas pertenecía a los medos por aquel entonces y los griegos dieron por hecho que sus antiguos habitantes eran también, por tanto, medos. Hoy está del todo claro que los asirios no fueron sistemática y completamente masacrados. Es cierto que algunas de sus grandes ciudades fueron enteramente destruidas y saqueadas (así lo han confirmado los arqueólogos). Es cierto, también, que parte de su pueblo fue deportado y que, muy probablemente, toda su aristocracia fue pasada por las armas. Sin embargo, Asiria era un país vasto y densamente poblado, y fuera de los pocos centros urbanos destruidos, la vida continuó normalmente. Esta afirmación está probada por un archivo post-imperial de la capital provincial asiria Dur-Katlimmu, situada junto al río Jabur, recientemente descubierto, en el que se han hallado documentos comerciales tallados en cuneiforme asirio diez años después de la caída de Nínive. Aparte del hecho de que estos documentos están fechados de acuerdo a los años de reinado de un monarca babilonio, Nebuchadnezzar II, no hay nada ni en su formulación ni en su apariencia externa que sugiera que no fueron escritos bajo el imperio asirio. Otro pequeño archivo descubierto en Assur, cincelado en una variedad de cuneiforme desconocida previamente, prueba que los joyeros asirios todavía trabajaban en la ciudad después de la caída del imperio, si bien, en este caso, bajo las órdenes de los medos.
Además, más de cien personas con nombres claramente asirios han sido recientemente identificadas en documentos de muchos yacimientos babilonios datados entre el 625 y el 404 antes de Cristo, e indudablemente, otros muchos aguardan a ser identificados en futuros hallazgos. No sabemos bien, es cierto, si esos asirios que sobrevivieron al hundimiento de su imperio eran deportados o inmigrantes cuyas familias se habían asentado en Babilonia antes de la caída de Nínive. En cualquier caso, eso prueba inequívocamente la supervivencia de muchos de ellos tras el hundimiento de su último imperio y la continuidad de la identidad, religión y cultura asiria. Buena parte de esos nombres hallados en los documentos contienen el divino nombre Assur. Algunos, además, ocuparon elevadas posiciones sociales. Así, por ejemplo, sabemos que un tal Pan-Assur-Lumur fue el secretario de la princesa Cambises durante el reinado del persa Ciro II, en el año 530 antes de Cristo. Nombres asirios fueron también encontrados en textos griegos y arameos más tardíos desde Assur a Hatra, Dura-Europus o Palmira, y continuaron siendo atestiguados hasta el comienzo del periodo sasánida. Estos nombres son reconocibles por las divinidades asirias a las que aluden, claro que si anteriormente los nombres eran predominantemente acadios, ahora son exclusivamente arameos. El que en estos textos se utilice tanto el lenguaje como el alfabeto arameo demuestra que estos asirios de tiempos más tardíos ya no usaban el acadio como lengua materna. En todos los otros aspectos, no obstante, continuaban con las tradiciones del periodo imperial. Los dioses Assur, Sherua, Ishtar, Nanava, Bel, Nabu y Nergal continuaron siendo adorados en Assur, al menos hasta el comienzo del siglo III después de Cristo; el calendario de los cultos locales era también el del periodo imperial; el templo de Assur fue restaurado en el segundo siglo de nuestra era y las estelas de los gobernantes locales se parecen a las de los reyes asirios del periodo imperial. Es también oportuno llamar la atención acerca del hecho de que muchos de los nombres arameos que aparecen en las inscripciones post-imperiales de Assur están ya presentes en textos del mismo lugar ochocientos años más antiguos.
Assur no fue la única ciudad donde la religión asiria y sus cultos sobrevivieron a la caída del imperio. El templo de Sin, el gran dios de la luna de Harrán, fue restaurado por el rey babilonio Nabónido a mediados del siglo VI antes de Cristo, y el rey persa Ciro asegura haber devuelto una imagen de Ishtar a su templo original de Nínive. Otras fuentes clásicas atestiguan la continuidad de cultos asirios en otras ciudades sirias hasta la antigüedad tardía. En Harrán, los cultos de Sin, Nikkal, Bel, Nabu, Tammuz y otros dioses asirios sobrevivieron hasta el siglo décimo después de Cristo y todavía son citados en fuentes musulmanas. Sacerdotes típicamente asirios con su característico sombrero cónico largo y sus túnicas aparecen pintados en bastantes monumentos greco-romanos del norte de Siria y el Este de Anatolia.
Sabemos poco del estatus político de Asiria en las décadas que siguieron a su caída, pero parece que la parte occidental del imperio, hasta el Tigris, cayó en manos de los babilonios, mientras que la oriental, al otro lado del Tigris, Assur incluido, quedó bajo gobierno medo. Bajo el imperio aqueménida, las áreas occidentales anexionadas a Babilonia formaron una satrapía llamada Athura, un préstamo lingüístico, tomado del término arameo Athur, que significa Asiria, mientras que el corazón de Asiria, Assur, continuaría incorporado a la satrapía de Mada (vieja designación persa de la Media). Ambas satrapías pagaban anualmente un tributo y contribuían con hombres a las campañas militares y a la construcción de edificios para los reyes persas. Soldados asirios participaron en la expedición de Jerjes contra los griegos, en el año 480 antes de Cristo, de acuerdo a Herotodo, y asirios procedentes de ambas satrapías, Mada y Athura, participaron en la construcción del palacio de Darío en Susa, entre los años 500 y 490 antes de Cristo. Fueron los asirios medos quienes llevaron a cabo los trabajos de orfebrería y vidriería, mientras que los de Athura proporcionaron desde el Líbano la madera del palacio. En la versión babilonia de la inscripción persa, el nombre Athura es en este punto traducido como Eber Nari, “Tierra al lado del río (Éufrates)”. Esto demuestra que los habitantes de la mitad occidental, originalmente arameos, eran ya en esa época claramente identificados con Asiria propiamente dicha, un asunto importante sobre el que después volveremos.
En vista de lo dicho vemos que, en tiempos de los aqueménidas, Asiria, aunque dividida en dos, había resurgido como una entidad política de considerable poder militar y económico. En el 520 antes de Cristo, tanto los habitantes de Athura como de Mada se unieron y protagonizaron una revuelta contra Dario. De ese modo, intentaban recobrar su independencia. La rebelión fracasó, pero en cierto sentido, el imperio asirio se había reestablecido nuevamente desde tiempo antes. De hecho, nunca fue destruido, tan sólo cambió de propietario. Primero, fue a parar a manos de medas y babilonios, y posteriormente, a la de los persas. Historiadores griegos de la época y más tardíos no hicieron de hecho grandes distinciones entre el Imperio Asirio y sus sucesores. A sus ojos, la monarquía o hegemonía universal que habían sostenido los asirios había sido simplemente tomada o usurpada por otras naciones. Por ejemplo, Ctesis de Cnidus escribe: «Fue bajo Sardanapalo cuando la hegemonía asiria sobre el imperio cayó en manos de lo medos, después de haber durado más de treinta siglos». El rey babilonio Nabónido, que reinó sesenta años después de la caída de Nínive, y en realidad originario de una ciudad asiria, Harrán, se refirió a Asurbanipal y Esarhadoon como sus antepasados reales. Su predecesor, Nebuchadnezzar y los reyes persas Ciro y Artajerjes están igualmente referidos a los reyes de Asiria tanto en la tradición griega como en la bíblica. Estrabón, escribiendo en los tiempos del nacimiento de Cristo, nos dice que las costumbres de los persas eran «como las de los asirios» y llama Babilonia a una metrópolis de Asiria (la cual, de hecho, había sido también completamente destruida y reconstruida por los asirios a comienzos del siglo séptimo antes de Cristo). De acuerdo a la visión que de ellos había en la antigüedad, los reinos babilonios y medas y el imperio persa deberían ser vistos como las versiones sucesivas de la misma estructura de poder multinacional. O, en otras palabras, el imperio se hundió y renació cada cierto tiempo bajo un nuevo liderazgo, con el poder político saltando de una nación a otra. Ciertamente, el Estado sufrió modificaciones tras cada uno de esos relevos políticos, pero dichos cambios pueden considerarse en cierta forma como cosméticos. De todos es sabido, por ejemplo, que el lenguaje de las élites gobernantes mudó inicialmente del asirio al babilonio y luego al meda, el persa y el griego. Es igualmente conocido que todos los conquistadores mantuvieron su vestimenta tradicional, sus costumbres nacionales y su propia religión (Assur fue reemplazado de su puesto de primer dios imperial en beneficio del babilonio Marduk y, posteriormente, del iranio Ahura Mazda y del griego Zeus, entre otros). En su conjunto, sin embargo, las viejas estructuras del imperio prevalecieron y, a largo plazo, se impusieron. De hecho, la escritura cuneiforme (ahora en sus formas babilonias, elamitas y persas antiguas) continuó siendo usada en las inscripciones monumentales y el arameo conservó el estatus de lengua imperial franca que había tenido bajo la etapa de dominación asiria. Además, los dioses de las nuevas élites fueron gradualmente asimilados a los de los asirios. La divinidad suprema de los persas, Ahura Mazda, era ahora representada por el disco alado de Assur mientras que la diosa irania Anahita adquirió las facciones de Ishtar y finalmente acabó siendo asimilada, a todos los efectos y casi plenamente, a ella. Lo mismo le ocurrió a Mitra, que acabó transformado en el equivalente iranio de los dioses asirios Nabu y Ninurta.
La lista podría ser mucho más larga. El calendario asirio y los nombres de los meses siguieron en uso en todo Oriente Próximo, hasta el día de hoy. Y lo mismo ocurrió con otras medidas imperiales; con el sistema de impuestos y de reclutamiento militar; con la ideología real en general y, más concretamente, con el simbolismo del arte imperial, la organización y las ceremonias de la corte o las prácticas diplomáticas...
La continuidad de la cultura imperial asiria fue ciertamente facilitada por el hecho de que tanto babilonios como medos habían estado durante siglos bajo yugo asirio, mientras que los persas, en tanto que antiguos vasallos de los elamitas y los medos, también habían estado sujetos a su influencia cultural. Ambos conquistadores de Asiria, el babilonio Nabopolassar y el medo Kyaxares, habían servido previamente como gobernadores asirios en sus respectivos países.

Epaminondas_II
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Equite
Exstaff
Desde: 21 Sep 2009

Ey marvel! ya era hora de que reañozaras uno de tus magnificos trabajos. En cuanto tenga tiempo, lo leeré con detenimiento y comentaré.

Un saludo.

marvel77
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Decurión
Exstaff
Desde: 30 Ago 2009

¿reañozaras? paaaa... que palabrita, por estos lares no se escuchan cosas asi

gracias epa, espero esos comentarios

saludos

Manolillo_Bilbao
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Patricio
ExstaffRedactor MHM
Desde: 15 Ago 2009

Jajaja, la RAE dice.

Aviso

La palabra reañozar no está en el Diccionario.


Creo que Epa quería decir "retozar"... ¡siempre pensando en lo único! ;)

Nelson
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Auxilia
Desde: 25 Sep 2009

Alguna vez leí de que los asirios eran muy cuidadosos con su arreglo personal,de tal manera de que gustaban acicalarse las barbas,pintarse las cejas y empolvarse la cara...semejantes cuidados de tocador contrastaban con su fiereza y brutalidad en los combates...(s.e.u.o.)

Por lo demas excelente articulo.

Saludos.

Epaminondas_II
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Equite
Exstaff
Desde: 21 Sep 2009

Jajaja, la RAE dice.

Aviso

La palabra reañozar no está en el Diccionario.


Creo que Epa quería decir "retozar"... ¡siempre pensando en lo único! ;)

Jajajaja, a veces el subsconsciente me traiciona :P

En realidad era un mensaje encriptado, pero veo que no entendeis de esas cosas... ;) (bah, en realidad coloqué mal la mano derecha en el teclado xD)

Bueno, voy a leer el artículo.

PD: ya uno no se puede ni equivocar oye! jaja

marvel77
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Decurión
Exstaff
Desde: 30 Ago 2009

Agregue dos citas, la 8 y la 9, esta ultima con una cita de Herodoto en la que informa sobre la organizacion del ejercito Medo segun el sistema Asirio-babilonico. Luego pienso modificar algo del texto para que se entienda mejor la idea sobre el orden de batalla asirio.

 

saludos

PD: ¿y vos Epa? ¿estas reañozando algun escrito?

Coracinero
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Senador-Moderador
ModeradorRedactor MHMSocio MH
Desde: 19 Feb 2010

 Es digno de ser estudiado en profundidad el tema Marvel, lo he leido, pero lo leeré con más atención.

 La comparación o deriva asiria-persa, es lo que se busca, parece ser.

 Espero también esa disposición asiria, nos ilustrará mucho.

 Un saludo marvel, como siempre superior.