Los inválidos de la Guardia de Napoleón
Napoleón accedió al poder en Francia tras un golpe de estado efectuado el 9 de noviembre de 1799, siendo consciente de que los enemigos que tenía en el país eran numerosos, decidió crear una unidad militar que le fuera adicta y que estuviera compuesta por soldados veteranos y de valía.
Ya existía una unidad de este tipo, la “Guardia del Directorio”, unidad que protegía al anterior gobierno que existía en Francia tras el periodo revolucionario comprendido tras la toma de la Bastilla y posterior derrocamiento de la dinastía monárquica.
En 1789 se produjo el hecho crucial de la toma de la Bastilla, pero los años siguientes fueron convulsos, con un desgobierno absoluto en el que un hombre llamado Rosbespierre, sembró el terror en el país.
No solo ajustició en la Guillotina a muchos miembros de la nobleza, sino también a las personas que entorpecían la causa revolucionaria o simplemente eran sospechosas; años de desgobierno que finalmente acabaron, formándose un gobierno en apariencia estable en el año 1795, el cual duró hasta finales de 1799.
Como comentaba, la guardia que protegía al anterior gobierno del Directorio fue absorbida por Napoleón, tras el derrocamiento del Directorio.
Napoleón eliminó de la unidad los elementos sospechosos que podían dar problemas, dejando en la misma los elementos que le eran adictos, ¡o como mucho!, los que serían disciplinados y obedientes al nuevo gobierno creado.
La unidad fue reforzada y la disciplina se aumentó, en consonancia con los deseos de Napoleón de que la nueva Guardia, fuera una unidad referente dentro del ejército francés.
El 3 de enero se creó la nueva “Guardia Consular”, ya que en el gobierno de la nación se impuso tres cónsules como máximos mandatarios de la nación, si bien es cierto que Napoleón era el primer Cónsul y el que en el fondo, manejaba los entresijos del poder.
El 8 de marzo de 1802 nuevas regulaciones se decretaron en la Guardia Consular, en la que una nueva unidad se creó, “la unidad de Inválidos de la guardia”.

Carga de Mont-Saint-Jean 1815 en la batalla de Waterloo
La unidad fue formada en base a las siguientes premisas, los candidatos serían miembros de la Guardia, que en ese año de 1802 la conformaban 7.266 miembros. Los candidatos serían soldados, suboficiales y oficiales con un mínimo de tres años de servicio en la Guardia Consular.
Desde el reinado del rey Luis XIV, funcionada un servicio similar, aunque solo entre unidades de alto rango del ejército francés, como las unidades reales de la “Gardes du Corps”, la Gendarmería, los Mosqueteros y la Guardia Suiza.
Napoleón retuvo las virtudes del recinto imperial de Inválidos de la época de los reyes monárquicos, que durante la época revolucionaria se había abandonado.
Los miembros deberían ser hombres que, debido a su avanzada edad, estado de salud o distintos motivos, impedían prestar un servicio activo en la Guardia; el salario de dichos soldados sería el mismo que el de un infante de los granaderos de la Guardia.
La unidad estaría compuesta por los efectivos de una compañía, unos 200 hombres; la unidad fue ubicada en Saint-Cloud, una ciudad que hoy forma parte del departamento de Altos del Sena, en la región de la Isla de Francia, en Francia.
Más tarde la unidad fue trasladada a Meudon, un lugar bello y tranquilo, el cual es actualmente una comuna francesa situada en la región administrativa de Île-de-France, departamento de Hauts-de-Seine, en la periferia sudoeste de París.
También, Los soldados de la unidad de inválidos, portan el uniforme de cabo de los granaderos del primer regimiento la Guardia, llevando solapas rojas. A pesar de que no prestan servicio activo en la Guardia Consular, siguen perteneciendo activamente a la misma.
La única diferencia consiste en la prenda de cabeza: el gorro de piel perteneciente a primer regimiento de granaderos, es reemplazado por un sombrero para la unidad de inválidos.
Los candidatos presentaban sus solicitudes de acceso en el cuartel de los inválidos, con la hoja de servicios de cada candidato; posteriormente el ministerio de la Guerra posteriormente seleccionaba a los candidatos que tenían que entrar en riguroso orden, lo cual provocaba no pocos conflictos entre los candidatos a entrar.
Durante los años siguientes, la unidad no tiene grandes sobresaltos en el aspecto militar, ya que es una unidad de parada, o lo que es lo mismo, realiza numerosos desfiles militares o ceremoniales.
Pero no nos equivoquemos, estos ilustres veteranos son muy celosos y arrogantes respecto a su veteranía bien ganada y nadie puede poner en duda, que aunque no pertenecen a la milicia activa, su valor y hechos realizados.

Granaderos de la vieja guardia
El mismo Napoleón es bien consciente de los hechos realizados por dichos veteranos, es por ello que en todos los desfiles militares que se realizan en París y en los que la Guardia participa de manera activa, los ilustres veteranos tienen un lugar preponderante o destacado en dichos desfiles.
Los miembros de dicha unidad fueron muy bien tratados, consciente la gente que dicha unidad estaba conformada por grandes veteranos con muchas campañas a sus espaldas; la unidad siempre gozó del respeto y admiración de la Guardia imperial.
El respeto por dichos hombres fue grande y el servicio activo que realizaban era relativamente suave, como el hecho de que tenían que prestar servicio de guarnición solo durante seis horas cada ocho días, en el recinto militar donde estaban acantonados.
Se cuenta el hecho anecdótico, que una vez en el patio de las Tullerías en París, Napoleón se detuvo frente a la unidad de inválidos para conversar con ellos:
- “¿Quién es entre ustedes, el hombre más joven que cuenta con menos de servicio a sus espaldas?”, dijo Napoleón.
- Una voz entre las filas respondió, “¡Yo Señor! “.
- Y, “¿cuántos años de servicio ha prestado usted?”, preguntó Napoleón.
- “Treinta y seis años de servicio, señor”, respondió el soldado.
- “¡Diablos!”, exclamó Napoleón, entonces, ¿cuánto tiempo de servicio tiene el soldado más antiguo entre vosotros?.
- “Yo señor, con cincuenta y tres años de servicio, incluyendo todas mis campañas”, respondió fresca y abiertamente un soldado con un enorme bigote blanco.
Napoleón respondió jocosamente al más joven que era todavía un recluta comparado con el soldado más antiguo; felicitó a todos, esperando que todavía tuvieran oportunidad los componentes de la unidad de quemar algunos cartuchos más.
Los años pasan, las bajas en la guardia imperial se suceden, veteranos que debido a las heridas recibidas o por los numerosos años de campaña que tienen a sus espaldas tienen que dejar el servicio activo, encuentran muchas veces acomodo en la compañía de inválidos de la Guardia.
Pero no siempre esto sucede, ya que los efectivos de la unidad son muy escasos, una compañía, y para alojar a todos los que merecerían entrar, los efectivos deberían ser más numerosos; solo los más destacados (siempre que haya plazas) podrán entrar en dicha unidad.

Ayuntamiento de Saint-Cloud, localidad donde los Inválidos de la Guardia se hubicaron en primer lugar
En el año 1810, la Guardia Imperial, abandonando en el año 1804 el anterior título de Guardia Consular (debido a que Napoleón en 1804 fue nombrado emperador de Francia) se dividió al calor de las nuevas unidades militares creadas en la Guardia una división entre todos, acorde con la veteranía de dichas unidades.
Las fuerzas militares más veteranas serían catalogadas como, de la “vieja Guardia”, los de un nivel intermedio serían de la “media Guardia” y los más noveles o jóvenes, de la “joven Guardia”.
La compañía de los inválidos de la Guardia, ¡como es lógico!, acorde con los muchos años de campaña que tenían a sus espaldas, fueron catalogados como unidad de la “vieja Guardia”.
Los efectivos de la Guardia imperial francesa evolucionaron a lo largo de los años del mandato de Napoleón, como se ve en la siguiente estadística:
Periodo del directorio francés (1795-1799)
Año 1795: 242 hombres.
Año 1796: 224 hombres.
Año 1799: 2.089 hombres.
Periodo del consulado francés (1799-1804)
Año 1800: 4.178 hombres.
Año 1802: 7.266 hombres.
Año 1804: 9.798 hombres.
Periodo imperial francés (1804-1815)
Año 1805: 12.187 hombres.
Año 1806: 15.656 hombres.
Año 1807: 15.361 hombres.
Año 1808: 15.392 hombres.
Año 1809: 31.203 hombres.
Año 1810: 32.150 hombres.
Año 1811: 51.960 hombres.
Año 1812: 56.169 hombres.
Año 1813: 92.472 hombres.
Año 1814: 112.482 hombres.
Año 1815: 25.870 hombres.

La vieja Guardia en Waterloo
No obstante, a pesar de los avatares que sucedieron en las unidades de la Guardia, los efectivos de la compañía de los inválidos permanecieron inalterables, unos 200 efectivos, y como siempre, solo la dimisión o el fallecimiento de algunos de sus miembros, podía hacer que hubiera plazas vacantes.
Napoleón establecía una gratificación cuando un soldado pasaba a pertenecer a la compañía de inválidos, esta recompensa varió entre los 40 y 120 francos, de acuerdo con los méritos que poseyera cada candidato.
Los triunfos militares de la Guardia imperial se sucedieron con el paso de los años, aunque Napoleón era muy renuente a que las unidades de su Guardia entraran en combate, estas entraban según Napoleón lo dispusiera.
Ya todo el mundo conoce más o menos los triunfos de Napoleón, pero en el año 1812 se produce un suceso importante, la Guardia de Napoleón, con unos efectivos de más de 50.000 hombres participó en la invasión de Rusia.
Todo el mundo está al tanto de la fracasada expedición; las unidades de la Guardia fueron prácticamente exterminadas, solo 1.300 hombres salieron vivos de ella, de los cuales, 1.100 quedaron aptos para el servicio activo; entre ellos, la mayoría pertenecientes a la “vieja Guardia”, los mejor preparados de entre los hombres de Napoleón y, ¿por qué no?, del ejército francés.
Las unidades son reconstruidas en el invierno y la primavera del año 1813, justo para la campaña que se avecina; la Guardia se reconstruida y aumentada, con un aumento significado en las unidades de la “joven Guardia”.
A partir de ahora, si bien antes no empleaba mucho las unidades de la joven Guardia en combate; a partir de ahora, formaran parte de las unidades de vanguardia, alcanzando la gloria por su excelente comportamiento, siendo envidiadas por las unidades de la “vieja Guardia”, las cuales Napoleón protege más celosamente, aunque no por ello deja de utilizarlas cuando la situación lo requiere.

Granadero de la vieja guardia 1813
La unidad de inválidos de la Guardia no sufrió merma alguna en la expedición rusa, ya que permaneció en París; posteriormente, tras la reconstrucción de la Guardia en su conjunto, sus efectivos de 200 hombres parece que permanecieron inalterables, ¡ni aumento ni disminución de los mismos!.
El año 1814 se tornó catastrófico para Napoleón, en batalla las bajas de la Guardia habían sido mortales, pero no se arredró ante los fatalismos; a pesar de que había sido empujado hacia las fronteras de Francia, Napoleón ordenó la reconstrucción de la Guardia, con nuevo aumento de sus efectivos.
Los aliados, presionaron a las tropas de Napoleón, y los combates se desarrollaron en suelo francés; a pesar de la heroica defensa que desarrolló Napoleón, (juzgada por muchos como su mejor campaña, frente al enorme poder numérico de sus adversarios) este no pudo impedir el progreso de sus adversarios.
Finalmente, los aliados se acercaron a las afueras de París; mientras, Napoleón actuaba más al norte, tratando infructuosamente el avance de los aliados. La defensa de París fue encomendada al hermano de Napoleón, José Bonaparte, anterior “Rey intruso” de España en los años 1808-1813.
Los aliados en número de unos 100.000 se abalanzaron sobre la capital el 29 de marzo de 1814; la defensa de las tropas francesas fue heroica, aunque fútil. Unos 48.000 hombres intentaron detener a las tropas de Austria, Prusia y Rusia.
Entre los defensores de París, había unos 12.000 hombres de la Guardia, en su mayoría pertenecientes a la joven Guardia (los miembros de la vieja Guardia estaban en el frente con Napoleón, ya que para la campaña que se estaba desarrollando, prefirió rodearse de gran parte de los mismos).
Previamente unos días antes, 1.200 miembros de la Guardia escoltaron fuera de París a la emperatriz María Luisa, al hijo de Napoleón y a los miembros del gobierno francés.
También había entre los defensores de París algunos elementos de la vieja Guardia, los cuales participaron en la batalla, pero su número fue escaso, aunque se distinguieron en combate.
Entre estos elementos, ¡los inválidos de la Guardia tuvieron su momento de gloria!, 50 de ellos fueron enviados a defender el puente de Neully, llegaron allí apostándose para cumplir con su deber.
Los aliados llegaron a dicho puente, ¡pero no hubo manera de cruzarlo!, a pesar de los repetidos intentos de cruzarlo, unas lluvia de fuego de mosquete se desencadenaba cada vez que intentaban franquearlo.

Ayuntamiento de Meudon, localidad del asentamiento definitivo de los Inválidos de la Guardia
¡Cualquier persona era recibida a tiros en cuanto se acercaba al puente!; los aliados, fastidiados ante tamaña resistencia, se pusieron en contacto con los defensores, intimándolos a rendirse.
Pero los defensores, muy orgullosos de su reputación y su veteranía, (adquirida en múltiples combates) no se asustaban ante el ultimátum de los aliados, y respondían con no menos arrogancia, “La Vieja Guardia jamás se ha rendido.”, esa era la simple respuesta de los viejos veteranos.
Finalmente, los aliados consiguieron convencer a los inválidos de la unidad para que se rindieran; apelando al honor del que estaban revestidos, les prometieron que la rendición se realizaría en términos honorables, ¡sin tacha para su reputación!, conscientes estos, de que habían hecho todo lo posible en la defensa de la ciudad.
El 30 de marzo, los aliados entraron en París, Napoleón abdicó el 6 de abril, firmando su rendición oficialmente el 11 de abril. Posteriormente, Napoleón volvió en abril del 1815 al poder, derrocando a Luis XVIII, el cual había ocupado el poder cuando Napoleón fue derrocado.
Tras un periodo de cien días, Napoleón fue derrotado en la decisiva batalla de Waterloo, en Bélgica. Cuando Napoleón tomó nuevamente el poder en 1815, la Guardia imperial fue reconstruida.
No obstante, no consta de que la unidad de inválidos de la Guardia fuese reconstruida, por lo que el periodo de Napoleón de 1815 lo dejaré de lado, con esto, puedo dar por concluido este trabajo.

Último Cuadro de la Vieja Guardia, donde son intimados a rendirse por los ingleses en Waterloo
Autor: eljoines
Bibliografia:
- Eljoines's blog
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