La mina de Petersburg 1864
Estamos en el cuarto verano de esta guerra civil que desde 1861 desangra a los EEUU., la lucha entre los estados del Norte por prevalecer la unión del país y los del Sur por emanciparse de la nación y tener un país propio es cruenta.
Los dos primeros años de lucha la guerra fue un equilibrio de poder entre ambos bandos, aunque el predominio del Norte gracias a su poder humano de reclutamiento de combatientes y su superioridad industrial para equipar y pertrechar a sus ejércitos, hacía que poco a poco la balanza se inclinara al bando del Norte.
Sin embargo esa superioridad de los ejércitos del Norte era neutralizada debido a que durante los dos primeros años no se encontró un comandante militar que condujera la guerra como era debido.
La fijación de los dos bandos en una guerra entre ambas capitales, (la del bando de la Unión del Norte y la del bando de la Confederación del Sur) Washington y Richmond en el Este de los EEUU, hizo que la separación entre ambas capitales por unos 150 Km. se supeditara la estrategia a este frente, despreciando otros que hubieran podido acortar la guerra.

Capitán Henry Pleasants
Sin embargo todo cambió con la subida al poder como comandante de los ejércitos del la Unión del general Ulysses S. Grant., en marzo de 1864. De golpe y porrazo, las esperanzas de la Confederación por derrotar a los del Norte se esfumaron por completo.
La capacidad de liderazgo de Grant se hizo sentir de inmediato, ahora la guerra se realizaría de modo coordinado y no con cada general elaborando su propia estrategia sin el esfuerzo de todos., ¡ahora todos estaban supeditados a la mano de hierro de Grant!.
Grant elaboró un ataque coordinado con el que había sido su segundo al mando el general Sherman., ambos atacarían conjuntamente a los ejércitos confederados. Grant fundamentaba la estrategia a que la misión principal era la destrucción de los ejércitos de la Confederación., luego sus estratégicas ciudades caerían por si solas.
A principios de mayo de 1864 se realizaría la ofensiva general., Grant atacaría el 4 de mayo por el norte de Virginia al ejército confederado liderado por el mejor general de la guerra, el general Robert E. Lee. Mientras, el 7 de mayo el general unionista Sherman, atacaría por el norte de Georgia al general confederado Johnston.
Grant empujó al sur de Virginia a las fuerzas confederadas de Lee., la estrategia de Grant se fundamentaba en destruir las fuerzas de Lee y entrar en Richmond., sin embargo Lee eludió cuidadosamente cualquier tentativa de Grant de envolver sus ejércitos y destruirle.

Tropas confederadas
No obstante, Lee se veía obligado a zafarse de los intentos de Grant y se veía obligado a retirarse poco a poco hacia el sur y peligrosamente, se estaba acercando a la capital confederada de Richmond.
Sangrientas batallas jalonaron la marcha de Grant hacia el sur durante mayo y junio: Wilderness, Spotsylvania y Cold Harbor fueron batallas que se saldaron con triunfo por parte de los unionistas, pero a un alto coste., aunque bien es cierto que proporcionalmente las bajas en el Sur fueron más elevadas y que desde entonces, ya nunca más pudo el ejército confederado de Virginia tomar la iniciativa.
Las bajas unionistas eran recuperadas con facilidad gracias a los refuerzos que recibían, en cambio en el Sur eran mal parcheadas, y la capacidad combativa del ejército de Lee así como su número, mermó a pasos agigantados sin remedio posible.
Para Junio, los ejércitos del Norte estaban en las vecindades de Richmond, y Lee batallaba sin descanso para evitar que Grant intentara entrar en la capital, por lo que procuraba interponerse entre Grant y Richmond, evitando habilidosamente todo intento de Grant de flanquear a los del Sur.
Finalmente el ejército de la Confederación quedó atrapado entre Richmond y una ciudad situada 32 Km. al sur llamada Petersburg., entre las dos ciudades el ejército de Lee luchaba por evitar que las líneas unionistas les cercaran por completo.

General Ambrose Burnside
Este era un trabajo lento y farragoso, sin embargo tras inútiles intentos por tomar Richmond o Petersburg, comprendió que no podría tomar las ciudades por la fuerza, si no extendiendo y creando una serie de líneas que cercaran por completo las ciudades., lo que pasaba es que este sería un esfuerzo que llevaría varios meses, pero no se podía hacer más, dado que la capacidad de sorprender a los confederados estaba descartada.
Fue en estas circunstancias cuando el asedio de Petersburg se prolongaba ya siete semanas, cuando un capitán unionista llamado Henry Pleasants ofreció al general del IX cuerpo de ejército llamado Ambrose Burnside una novedosa idea.
Las líneas fortificadas confederadas que rodeaban Petersburg eran imposibles de ser atravesadas., la Confederación había comprendido que la fortificación de una ciudad o una posición estratégica, necesitaba tres veces más hombres para ser tomada.
En un año ya como el 1864 y con la Confederación condenadamente escasa de hombres, prestó un interés especial al arte de la fortificación, donde resultaron ser unos maestros reputados.
Como un oficial del Norte comentó una vez sobre las fortificaciones de los confederados: “es regla cuando los confederados se detienen, el primer día crean un buen foso para rifles., al segundo día crean un parapeto para la infantería con la artillería ya en posición., finalmente al tercer día crean un parapeto con talas delante y baterías atrincheradas detrás. A veces si la situación lo requiere, realizan el trabajo en un solo día”.

Soldados de artillería de la Unión
Las posibilidades de una pronta finalización de la guerra se esfumaban con la nueva estrategia de atrincheramiento de los confederados, así que el capitán Henry vio una posibilidad de acortar la guerra., ideó la creación de una potente mina, la cual sería colocada bajo las líneas confederadas a través de la construcción de un túnel desde las líneas nordistas.
Burnside no vio claro el plan, sin embargo lo envió a su superior el general George Meade (nacido en Cádiz (España) de padres americanos) haber que opinaba del asunto, el cual tampoco convenció al general., finalmente este plan se trasladó al comandante del los ejércitos unionistas Grant para que diera el visto final.
Grant opinó lo mismo que los otros generales, pero accedió a dar luz verde al plan, ya que ante el tedio que sufrirían los soldados unionistas hasta que los confederados fueran copados por completo por las líneas de asedio unionistas, el plan haría que los hombres estarían ocupados y se libraría durante un tiempo del aburrimiento que les esperaba.
La ventaja del plan era que Henry era en la vida civil ingeniero, y que entre los hombres de su compañía había muchos hombres mineros de profesión, por lo que la labor podía ser efectuada por ellos con eficacia.

Túnel escavado para la colocación de la mina
El trabajo fue arduo y fatigoso, ya que aunque se había prometido ayuda a Henry por parte de ingenieros militares, tal ayuda no llegó así que él y sus hombres tuvieron que encargarse de la labor con los medios a su alcance., pero finalmente el 17 de julio el trabajo estuvo finalizado.
Un túnel de 170 m. de largo y escavado a 6 m. de profundidad había sido escavado hasta llegar justo debajo de las líneas confederadas de Petersburg., cuando el plan fue puesto sobre la mesa de Grant, el general intuyó que si tenía éxito, podía suponer casi la finalización de la guerra.
Con las líneas de Petersburg rotas, el ejército de Lee en la zona capitularía y posiblemente haría que las tropas de Richmond también abandonaran la lucha., meses de asedio podían tener un fin cercano.
Grant ideó un plan que haría que los confederados no sospecharan que el ataque iba a realizarse por esa zona., realizó una maniobra de diversión por otra zona del frente y los confederados picaron, trasladando 5 divisiones a la zona en peligro y dejando solo 3 en la zona que sería atacada.

General Ledlie
Además del ataque con la mina, el efecto de la misma sería apoyado por numerosas baterías artilleras: 80 cañones de campaña, 18 morteros pesados, 28 morteros ligeros y 18 cañones de asedio.
Tras unos problemas iniciales con el encendido de la mecha, a las 4,45 H. del 30 de julio, las ocho toneladas de explosivos que había debajo de las líneas confederadas de Petersburg estallaron en una deflagración que fue realmente impresionante.
Varios cientos de soldados confederados murieron en la explosión, y una batería de cañones confederados salió volando por los aires., el desconcierto por los sureños ante la explosión debió ser mayúsculo.
Había que aprovechar el desconcierto general en las filas confederadas para atacar los unionistas la brecha abierta en las fortificaciones sureñas, pero había que darse prisa antes de que estos se recuperaran.
Las cuatro divisiones nordistas del IX cuerpo de ejército unionista (unos 10.000 hombres) estaban mandadas por el general Ledlie en el ataque, ya que los comandantes de las cuatro divisiones echaron a suertes quien sería el responsable del ataque, tocándole en suertes quizás al más incompetente de todos.

Tropas confederadas
Los soldados nordistas atacaron con decisión, pero a partir de entonces los despropósitos en el buen hacer de los unionistas se empezó a diluir como el agua en el azúcar.
En primer lugar cuando llegaron al borde del agujero resultante de la explosión, se encontraron con que el agujero era de 50m. de largo, 18m. de ancho y 9m. de profundidad., se suponía que las tropas bordearían el agujero resultante y profundizarían en la grita confederada, pero parece que las órdenes no estaban muy claras.
El caso es que tras una vacilación de unos diez minutos, a las tropas no se les ocurrió nada mejor que entrar dentro del cráter, el cual tenía unos 4.000 metros cuadrados. Mientras, los confederados empezaron a recuperarse del efecto de la explosión y al ver una enorme masa de soldados unionistas dentro del agujero del cráter no desperdiciaron la magnífica oportunidad que se les presentaba.
Una de las divisiones de la Unión estaba compuesta por tropas negras, lo cual llevó a exclamar maliciosamente al general confederado Mahone, (encargado del contraataque confederado) “coged a los blancos y matad a los negros”.
Al tener noticias Grant de cómo se estaban desarrollando los sucesos, ordenó cancelar la operación, pero esta orden era más fácil decirla que obedecerla., con los unionistas en el fondo del cráter y los confederados hostigándoles desde el borde del cráter, la angustia de los unionistas por su suerte era enorme.

Soldados negros del 54º regimiento de infantería de Massachusetts, fotograma de una película
Los unionistas tuvieron que pasar la noche en el agujero, pasando una sed espantosa y sufriendo el fuego por el fuego confederad, el cual era practicado como una especie de “tiro al pato” sin poder responder adecuadamente al fuego enemigo, tal era la densidad de las tropas apelotonadas como borregos, las cuales se movían con dificultad asombrosa.
Al día siguiente los confederados atacaron al mediodía a la bayoneta calada sobre los desgraciados unionistas del cráter y a estos no les quedó más remedio que salir a cara descubierta y huir a todo correr con los sureños pisándoles los talones.
Las bajas unionistas fueron severas, unos 4.000 hombres, por 1.500 de los sureños., al general responsable de la operación, Ambrose Burnside, se le apartó del servicio activo de manera decorosa.
El general George Meade solicitó un consejo de guerra para Burnside, pero el general Grant se conformó con su retiro., aunque a los generales se les permite ser más estúpidos al resto de los mortales, incluso la operación resultante fue demasiado bochornosa para un general de su calibre.
Incluso el presidente de la Unión Abraham Lincoln exclamó enfadado por la acción: "Solo Burnside podría haber dado tal golpe, arrancando una espectacular derrota final de las mandíbulas de la victoria".

General Ulysses S. Grant
Prólogo:
Las claves de la derrota fueron la insistencia de Burnside de continuar el ataque cuando ya se tenía pruebas de que el mismo había sido mal ejecutado., el general de las tropas negras llamado Ferrero avisó de esto a Burnside, pero el general insistió en continuar el ataque.
Las tropas que atacaron por el agujero no eran encabezadas por un mando resolutivo, ya que el general al cargo del ataque, Ledlie, se escaqueó del ataque permaneciendo a resguardo en retaguardia, en un refugio donde estuvo bebiendo ron., con este lamentable acto, el ataque desde que las tropas unionistas salieron de sus trincheras, fue conducido sin órdenes precisas y sin un mando efectivo que los guiara en la ofensiva.
Cuando los soldados de la Unión llegaron al borde del cráter no supieron que hacer, se quedaron quietos, sumidos en la confusión esperando no sabiendo que hacer., incluso Ferrero cuando llegó posteriormente con sus tropas para atacar, hizo que estas descendieran al cráter.
Pero cuando Ferrero informó a Burnside del desatino de la acción y la respuesta de éste fue de continuar la acción, decidió lavarse las manos como Pilatos. Dejó a las tropas abandonadas a su suerte y realizó la misma desafortunada acción que Ledlie, se fue al refugio de éste a beber ron con él.
En definitiva, un buen plan echado a perder por culpa de unos mandos estúpidos, que no acompañaron a las tropas al ataque, y dejaron a estas solas para que ellas realizaron la labor por ellos., ni que decir tiene que la operación fracasó clamorosamente y la posibilidad de acabar la guerra se esfumó, durando la misma otros nueve meses a un coste sangriento para ambos bandos.

Soldados de caballería de la Unión
Autor: eljoines.
Bibliografía:
- Isaac Asimov, “Los Estados Unidos desde 1816 hasta la Guerra Civil”.
- http://misviajesconhistoria.blogspot.com/.
- Grandes batallas, “la Guerra Civil Americana”, 2ª parte, “De Gettysburg a la rendición de Appomatox.
- Eljoines's blog
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Je,je,je ¡seré melón Flavius!, se me olvidó mencionar que el artículo lo idee gracias a la película de "Cold Mountain"., tenía pensado mencionarlo en el artículo, pero es evidente que me olvidé, ¡vaya cabeza la mía!.
Respecto a la idea de la mina, ¡nunca una buena idea fue tan mal puesta en práctica !., si el sector del frente de Petersburg se hubiera derrumbado, opino que el de Richmond no hubiera durado demasiado, con lo que se habría acortado un año la guerra, con el consiguiente ahorro de vidas.
saludos
mi meparece que el error no fue solo del general retirado, sino que permitieran los altos mandos que una misión que implicaba reducir en un tiempo el asedio y quizas la guerra, fuese decidida a la suerte.
Porootro ladfo también se nota la negligencia de los mandos medios, por que si no iba un general, alli seguro habrian coroneles y capitanses para tomar decisiones y evitar que sus hombres fuesen acribillados.
Hasta yo que no soy militar, se que quien domina la posición alta tiene muchas mas probabilidades de salir victorioso, y estos norteños se dejaron estancar en el fondo de un agujero,
Saludos Eljoines
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Muy interesante. La idea de la mina parece buena pero por lo que cuentas parece que los unionistas no tenían claro como realizar el ataque posterior y en vez de beneficarse de ella, acabó siendo lo contrario.
En la película Cold Mountain hay una escena que recrea la explosión y el "tiro al pato" posterior (el "turkey shoot" que menciona uno de los soldados):